domingo, 28 de octubre de 2018

LA IMPRESCINDIBLE PUESTA AL DIA DE LA JUDICATURA ESPAÑOLA


 
Aunque en artículos anteriores, quizás solo de pasada, he insinuado mi opinión sobre el estamento judicial en España, por todo lo que está sucediendo estos últimos tiempos relacionado con el tema; creo llegada la hora que claramente y de forma urgente, el Gobierno del Estado y el Parlamento, en su calidad de puntales de la democracia como el es el poder legislativo y el poder ejecutivo, tomen cartas en el asunto y proceden a una profunda reforma de nuestro sistema judicial en un sentido más democrático y que le dote de transparencia y de una más alta efectividad.

No puede suceder en un país que se llame democrático, el Poder Judicial esté bajo sospecha de connivencia con ciertos partidos políticos de determinada ideología. No puede ser que algunos miembros de la judicatura insinúen cierta simpatía por el régimen franquista, No es de recibo que sin explicación ninguna, se ponga en libertad a determinados condenados por gravísimos delitos, como es el caso de la “Manada”, o del corrupto Félix Millet, cerebro del saqueo del Palau de la Música, tres días después de haber sido condenado. Tampoco tiene lógica democrática ninguna, que se niegue protección a determinadas denunciantes de maltrato conyugal, hasta el punto que los asesinatos por violencia doméstica hayan devenido una plaga en nuestro país.

Estos últimos días los ciudadanos hemos visto asombrados, como la Sala tercera del tribunal supremo, después de emitir una sentencia favorable a los deudores por hipotecas sobre la titularidad del impuesto de actos jurídicos documentados en la firma de una hipoteca, que a partir de ahora en lugar de pagarlo el cliente como era habitual, lo debe pagar el banco. A los dos días, y en función de una bajada importante de la cotización en bolsa de las entidades bancarias del país, el máximo tribunal decide suspender su propia sentencia y dar un plazo hasta el 5 de noviembre donde el pleno de la misma sala tercera va a decidir si tira adelante o revoca definitivamente su sentencia.

Todos en este país, estamos más que convencidos que los súper-poderosos dirigentes de la banca, influyeron de una u otra forma en esta extraña decisión y aunque el presidente del Magno Tribunal, Don Carlos Lesmes, compareciera ante los medios y en una más que lamentable intervención, negara esta influencia, nadie en su sano juicio lo duda lo más mínimo.

Creo que esto es la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de los ciudadanos españoles de bien, que ya empezamos a estar hartos que nuestro sistema judicial sea el hazmerreír de Europa y que el tema de las connivencias con ciertas ideologías políticas, está pasando de una simple sospecha a una certeza absoluta. A ello también ha contribuido el enfoque dado al tema del independentismo catalán y el empeño en mantener una acusación por rebelión que será muy difícil de sostener según opinión de casi todos los juristas de este país y de fuera, con una visión profesional del tema, y el propio presidente del Gobierno  Pedro Sánchez, dentro del máximo respeto a la decisión judicial ha opinado que quizás sería mejor procesarlos bajo otra acusación.

Observen Vds. que los únicos que defienden mantener la acusación de rebelión hasta sus últimas consecuencias, son el Partido Popular y Ciudadanos, los primeros a mi entender, para tapar su incompetencia en la resolución de este conflicto cuando estuvieron en el poder, cuando además de negarse a todo tipo de dialogo, fueron incapaces de evitar que se produjera un referéndum, no localizando previamente las urnas, no siendo capaces de bloquear por completo el sistema informático, y utilizando el aporreamiento de los ciudadanos, dando una pésima imagen en toda la Europa democrática. El PP en particular ya ha demostrado en muchísimas ocasiones, desde el gobierno y desde la oposición, que le importa un bledo hacer el ridículo delante de nuestros socios Europeos, que sus preocupaciones van solo a conseguir y mantenerse en el poder, (o mejor decir: alcanzarlo de nuevo), a costa de lo que sea, y que el bien de sus ciudadanos y el prestigio del estado, le importa menos que nada; y los segundos por el simple hecho que buscan captar más votos del sector más a la ultraderecha de nuestro país.

Soy consciente que Pedro Sánchez no cuenta con grandes mayorías parlamentarias, para emprender reformas de gran calado en las estructuras del estado como la que yo estoy proponiendo, pero el tiempo se nos echa encima y si bien en esta legislatura que en un principio se pretende agotar hasta el 2020, va a ser extraordinariamente difícil, si debería convocar un comité de expertos que empezaran a trabajar con la discreción necesaria en un nuevo proyecto para que al iniciar la próxima se pueda emprender la reforma en el mínimo plazo posible, tal y como se hizo en 1982 con Felipe González de Presidente del Gobierno y Narcis Serra como ministro de defensa, con el estamento militar, cuando de un plumazo, se jubiló a todos los mandos que hubieran participado en la Guerra Civil y se substituyeron por otros jóvenes de mentalidad democrática, y pasamos casi de un día para otro, de tener un ejército golpista, a otro completamente democrático capaz de ser admitido en organizaciones internacionales como la OTAN.

Claro que alguno quizás me dirá que para cambiar al ejercito, tuvimos que soportar un 23 de Febrero, pero amigos piénselo un poco, y díganme si lo que está pasando hoy día en la judicatura y lo que he expuesto en este artículo nos es el equivalente a un 23F del estamento judicial.  

domingo, 21 de octubre de 2018

¿VA A ECHAR DE NUEVO UNA MANO A LA DERECHA, PABLO IGLESIAS?


 
El título no significa que yo crea en la mala voluntad del líder de PODEMOS, ni tan solo que su partido haya sido creado, para dividir a la izquierda e impedir de esta manera que pueda gobernar un período suficientemente largo que permita cambiar las estructuras económicas y sociales de nuestro país; pero se da la circunstancia que cuando Pablo Manuel, en una ataque de purismo ideológico, ha votado o se ha abstenido en contra del PSOE, quien ha sacado rédito es la derecha pura y dura, un sector ideológico que aunque en estos últimos tiempos haya perdido parte de su clientela electoral, según indican las encuestas, sigue siendo opción de gobierno en nuestro país..

La moción de censura que echó a Rajoy de la Moncloa, ganó por los pelos y aunque Pedro Sánchez y su equipo tuvieron la habilidad de no pactar ni comprometerse con nadie y solo pidieron el voto a favor, para sacar a unos impresentables completamente dopados de corrupción, y por ello aunque hoy no pueden pedir compromisos de fidelidad, si era de esperar que una fuerza de izquierdas, cuyo voto favorable obedecía no solo a la voluntad de sacar al PP del gobierno, si no a un retroceso electoral en los sondeos, a partir del momento que en el 2016, votaron en contra de la investidura de Pedro Sánchez, un cierto compromiso con los únicos que pueden garantizar un gobierno de izquierdas y de regreso al estado del bienestar en el actual panorama político en el Congreso de los diputados.

Soy consciente, que el voto favorable de PODEMOS, no hubiera permitido que se aprobara el techo de gasto, paso previo imprescindible para elaborar unos presupuestos para el próximo año 2019, pero si hubiera puesto en un brete a unos independentistas y la mercantilización de su voto, que no hubieran quedado precisamente bien ante una opinión pública, harta ya de desgobierno y con unas ganas tremendas de entrar de nuevo en un período de estable normalidad.

Es sabido que el gobierno, puede prorrogar los presupuestos del presente año para el año que viene, unos presupuestos elaborados por el Partido Popular en su último mandato, cuestión esta que sin ninguna duda, limitaría en mucho la posibilidad que la presente legislatura fuera la del cambio que todo ciudadano español está esperando, y aquí amigos es donde reside el quid de la cuestión. También es conocida la idea de Pedro Sánchez de agotar la presente legislatura para transmitir a la comunidad internacional, la sensación de estabilidad, imprescindible para que nos llegue la ayuda que necesitamos.

Las encuestas hasta hoy no les son precisamente favorables a la formación Morada, por lo que Don Pablo fiel a su costumbre, después de claudicar en algunas de sus pretensiones y permitir acordar unos presupuestos, se ha lanzado a la carrera de ocupar titulares, como con la visita a Oriol Junqueras en la cárcel de Lledoners y el anunció de visitar a Puigdemont, en Waterloo, y de entrevistarse con Urkullu. Si bien tanto Pedro Sánchez como el propio Iglesias, admitieron antes de la visita a Lledoners, que no actuaba en nombre del gobierno ni que en ningún momento había sido delegado para ello, él se presentó, con ayuda de los medios de comunicación como el elemento clave que iba a procurar el cambio de de criterio de ERC, respecto a los presupuestos españoles. Sin embargo a la salida de la cárcel, sus manifestaciones dejaban interpretar claramente que había sido Oriol Junqueras, quien le había convencido y no al revés, pues aparte de señalar que ERC seguía en el no a los presupuestos, él se situaba en el pedir gestos al gobierno en pro de la libertad de estos presos, o sea ceder al chantaje del independentismo catalán.

No sé cómo acabará el tema de los presupuestos, y si ello comportará nuevas elecciones, lo que sí sé es que al conjunto de la izquierda española poco le favorecen estas iniciativas de Pablo Iglesias, que todos interpretan como un afán de protagonismo personal, y si le buscamos una cierta mala intención, la de buscar el fracaso del PSOE.

Con todo sería bueno que entendieran que la clave de su recuperación del electorado, ya no pasa por arrebatárselo al PSOE, si no que deben buscar en otros caladeros, particularmente de la derecha de este país, pues lo de presentarse como la única izquierda, les ha resultado un fiasco, sobre todo desde el momento en que el PSOE de Pedro Sánchez ha demostrado, una mayor capacidad de liderazgo y la práctica de unas políticas razonables, enmarcadas en la socialdemocracia, que las clases medias, y trabajadoras, pueden aceptar, lejos de experimentos que tienen más posibilidades de fracasar que no de surtir efecto positivo alguno.

Pienso que si PODEMOS demostrara de una vez por todas que puede ser un socio fiable para el PSOE, acabaría consiguiendo una posición en el espectro político que le permitiría, participar incluso de gobiernos de coalición, cuestión que hoy ha sido imposible por la desconfianza que este partido inspira en el electorado socialista.

Mediten un poco amigos de PODEMOS, no se dejen arrastrar por utopías irrealizables y aterricen en la realidad, España es un país integrado en la UE y esta marca unos parámetros dentro de los que nos debemos mover, parámetros, lo suficientemente flexibles para permitir un reparto mucho más equitativo de la riqueza de lo que hasta hoy ha venido haciendo el ultra liberalismo de las políticas practicadas por el Partido Popular. Pedro Sánchez ha conseguido una flexibilización en el tema del déficit que nos permite aflojarnos algo el cinturón, aunque sin ningún tipo de dudas debemos meternos de lleno en una economía de déficit cero y de reducción de la deuda pública, pues en el siglo XXI, no van a ser posibles los desmanes de los último años del siglo XX.

domingo, 14 de octubre de 2018

ABDUCIDOS


 
Me cuesta entender, aunque lo veo a diario en Cataluña, a personas hechas y derechas, con capacidad demostrada de raciocinio y sentido crítico, sigan a pies juntillas, crean y defiendan los postulados ultranacionalistas que predican Puigdemont, y Quim Torra, ambos pertenecientes al PDECAT, un partido de nueva creación heredero ideológico de la antigua Convergencia Democrática de Catalunya, que se vio obligada a disolverse tras los escándalos derivados del caso Pujol y de la financiación ilegal, por el llamado caso del 3%.

No les estoy hablando de jóvenes ni de niños, lo aclaro por lo que se dice por el resto de España que el adoctrinamiento en las escuelas, es el responsable del aumento de independentistas en Cataluña, algo que aprovecho la ocasión para desmentir totalmente, pues salvo casos aislados, en las escuelas públicas catalanas, se siguen las pautas de una enseñanza científica y racional, sin adoctrinamiento ideológico de ningún tipo; sino que de gente entrada en años y que fuimos educados en el idioma castellano, por un tipo de escuela que si adoctrinaba, y deformaba la historia, en el nacional catolicismo y las esencias de un llamado Movimiento Nacional.

Sigue siendo un misterio para mí, la capacidad del nacionalismo catalán de llegar los sentimientos más íntimos de muchos catalanes para convencerlos que están siendo agredidos por el estado español y que es este organismo el responsable de todos sus males; puedo entender que los débiles de espíritu, o gente con escasa cultura se deje impresionar, por unos argumentos tan peregrinos, pero no lo entiendo en gente de elevada posición intelectual, de alto sentido crítico, y que conozco muy bien personalmente, se muestren hoy como abducidos por las esencias nacionalistas y “patrioteristas”, hasta el punto de olvidar la mínima racionalidad.

Para mi resulta del todo evidente, que Artur Más, el primero del PDECAT, que abrazó la causa independentista, lo hizo para tapar las vergüenzas derivadas del caso Pujol, del que por cierto, ahora se le está juzgando por la causa del 9N, mientras él suplica no le embarguen todo su patrimonio dejándole con una mano delante y otra atrás.

También para mi tiene una lógica aplastante que, Artur Mas eligiera a Puigdemont como sucesor, un periodista fanático de la independencia de Cataluña, como garantía que no se desviaría un ápice de camino que había trazado; y que este fuera capaz de subvertir las mínimas normas de la democracia, el 6 y 7 de septiembre del pasado año 2017, cuando en el Parlamento de Cataluña, se votaron y aprobaron por mayoría absoluta y no cualificada como hubiera sido de recibo, Una ley de Referéndum y otra de Transición a la independencia, que les abría el paso, a declarar unilateralmente la secesión de Cataluña, amparándose en un falso referéndum ilegal, y no reconocido por ningún estamento, nacional ni internacional. ¿Cómo es posible que personas que yo siempre había considerado de cabeza perfectamente amueblada y dotadas de un alto sentido crítico, fruto de su alta cultura justifiquen la acción con el débil argumento de que no había otra manera de hacerlo?

Las consecuencias de los actos del 6 y 7 de septiembre del 2017, nos trajeron, un lamentable 1 de Octubre, donde los ultranacionalistas españoles representados por el gobierno del Partido Popular, hicieron uno de los ridículos más espantosos de toda la democracia, no localizando previamente las urnas del referéndum y cargando las fuerzas del orden contra indefensos ciudadanos, con muestras de brutalidad manifiesta, que dieron argumentos al independentismo donde apoyarse para justificar su causa.

La judicialización del tema después, con la detención de parte del antiguo gobierno de la Generalitat y la huida  de Puigdemont y otros tres ex consejeros, y la designación a dedo de otro fanático, este además con claras connotaciones xenófobas  como es Quim Torra; cuyo discurso es mucho más radical y beligerante si cabe; me deja aún más atónito, cuando a estas personas que uno siempre ha tenido por sensatas, sigan justificando y encontrando lógica en los planteamientos que el independentismo ha procurado y más si cabe después de haber oído a un Joan Tardá de ERC, en un rayo de cordura, calificar de insensato a un independentista que quisiera imponer la independencia a un 50% de la población que no la quiere.

Veamos si por fin vuelve el “seny” a los independentistas y a estos catalanes que de golpe y porrazo les ha salido, en estos últimos tiempos, el nacionalismo español y los sentimientos patrios por las orejas. Veamos si los que predicamos volver a la paz y la concordia buscando soluciones dialogadas, negociadas y pactadas, conseguimos devolver a los abducidos por la “rauxa” a tierra firme y la normal convivencia democrática.. Aunque personalmente creo que la señal de vuelta a la cordura será el día que Los más grandes abducidos como Quim Torra o Puigdemont no estén situados en primera línea del poder en Cataluña; i esto solo lo pueden conseguir el pueblo con sus votos.

 

PS “Seny” Palabra catalana que se podría traducir por sensatez, moderación, sentido común.
“Rauxa” Palabra catalana que se podría traducir, por desenfreno, irresponsabilidad.

domingo, 7 de octubre de 2018

LA BURGUESIA CATALANA SE HA QUEDADO SIN REFERENTE


 
El Domingo 22 de julio, con la conclusión del Congreso del PDECAT, se firmó de facto, el acta de disolución de esta formación política, nacida a primeros de julio de 2016 de las cenizas de Convergencia Democrática de Cataluña, el partido de referencia de la burguesía catalana, en todo lo que llevamos de democracia en este país, que su fundador y Gran Gurú, Jordi Pujol i Soley  había hecho estallar en cuanto se descubrió que ocultaba dinero al fisco situándolo en el paraíso fiscal de Andorra.

Han pasado 12 semanas desde la fecha 22 de julio, tiempo suficiente para que la inmediatez no perturbe la serenidad necesaria, para un análisis de la situación de orfandad en que se ha quedado la burguesía catalana, de una formación política que represente sus intereses, si bien como fuerza mayoritaria y gobernante en Cataluña, o como punto de apoyo imprescindible de toda fuerza que pretendiera gobernar el estado español..  

La burguesía catalana tradicional se ha caracterizado siempre por el sentido práctico, en defensa de sus intereses, lo que le ha permitido, mantener en esencia el nacionalismo catalán, sin llegar nunca al independentismo, a fin de preservar un mercado consolidado como es el español, para la venta de los productos que salen diariamente de sus fábricas y que a pesar que las exportaciones a otros países siguen en aumento en estos últimos tiempos, el español sigue siendo el mercado de referencia para los productos catalanes. Si es verdad que en estos últimos tiempos la burguesía catalana está empezando a cambiar en su esencialismo y de aquel burgués que era el primero de entrar en su fábrica y el último en salir cada día, hemos pasado a aquel que hoy ya no le importa vender su fábrica y patrimonio, para dedicar el capital a la especulación pura y dura y así hemos visto, como grandes firmas emblemáticas del sector del cava. Freixenet y Codorniu, las familias propietarias han vendido sus acciones a grupos americanos, u otros como la emblemática Caixa, ante el peligro que representó un avance del independentismo en nuestro país, no dudaron ni un momento en trasladar la sede central, y las de sus empresas participadas a otras comunidades española fuera del ámbito catalán, sin reparo alguno y en nombre de la protección de su negocio.

Si bien debemos reconocer que durante la guerra civil, la burguesía catalana se pasó con todos sus bártulos al franquismo, huyendo de la revolución anarquista y sus “incontrolados” que se dedicaban a asesinar empresarios; si hay que decir en su favor, que muy pocos de ellos fueron fervientes incondicionales de la dictadura y que muchos de ellos, les dolía en el alma la represión que Franco ejerció sobre la cultura, la lengua y las tradiciones que les eran propias. Recuerdo muy bien la frase de un burgués de mi ciudad, que después de maldecir a Franco y toda su familia, terminaba diciendo “Pero que Dios le conserve la vida, porque volveríamos a las andadas”.

En 1974, cuando el franquismo ya se encontraba en pleno proceso de descomposición, Jordi Pujol y Soley, supo captar muy bien el espíritu de esta burguesía catalana, fundando Convergencia Democrática de Catalunya, de forma totalmente clandestina, (no pudo registrar el partido hasta 1977, ya fallecido el dictador), ideológicamente en base a un nacionalismo moderado, que si bien pretendía una autonomía para Cataluña, de ninguna manera pretendía la separación de España, sino más bien todo lo contrario. desde Cataluña influir todo lo posible en el gobierno del estado español, siguiendo la idea que en otros tiempos había promocionado Francesc Cambó. Recuerdo haber oído por boca del propio Jordi Pujol en el año 1976, en un acto, si bien no autorizado si tolerado, abogar por una “España Federal”. Jordi Pujol consiguió atraer la mayor parte de la burguesía catalana y  aliándose además con la Democracia Cristiana de Unió Democrática de Catalunya (UDC), consiguió juntar a la mayoría del empresariado catalán, a excepción de aquella minoría que procedente de otras regiones españolas se había establecido en tierras catalanas después de la contienda civil, con la victoria del fascismo y fiel a su españolismo acérrimo, siguió votando al Partido Popular.

Cuando sale a la luz el tema de la familia Pujol, y el caso Palau, Artur Mas (Sucesor del ínclito fundador de CDC), se da cuenta que no tiene manera de tapar la financiación ilegal de este partido, por lo que opta por la creación del PDCAT, como fórmula para mantener el partido representativo de la burguesía catalana. Da un paso al lado cuando la investigación sobre su persona llega a extremos inaguantables, nombrando sucesor a Puigdemont que termina el giro brusco hacia el independentismo, buscando conservar el prestigio de la formación en base a desviar la atención identificando el partido con Catalunya al igual que había hecho Jordi Pujol, cuando sucedió el tema de la Banca Catalana.  La nefasta gestión que desde la Generalitat se ha hecho del tema, proclamando una independencia de 24 horas de duración, la huida de Puigdemont y el encarcelamiento de los responsables del desaguisado, ha conducido a una pérdida del respaldo de buena parte de la  burguesía al PDCAT, cuestión que se puso de manifiesto el 21 de Diciembre de 2017 con la victoria de Ciudadanos (C’s) en las elecciones autonómicas.

Hoy, el importante sector de la burguesía catalana  se ha quedado huérfana de formación representativa de sus intereses, y queda por ver hacia qué formación se va a decantar a fin de seguir manteniendo su influencia en los gobiernos españoles. Dos formaciones a mi entender tienen muchas posibilidades el PSC y Ciudadanos, aunque en el caso de este último el españolismo que la caracteriza puede ser un gravísimo inconveniente.