domingo, 15 de septiembre de 2019

DEMOCRACIA DE QUITA Y PON



Me he quedado pasmado cuando he visto con mis propios ojos, que en la democracia más veterana del mundo, la del Reino Unido, (obviando la opinión del ilustre profesor de fake-historia Sr. Jordi Bilbeny, afirmando que democracia más antigua del mundo es la Catalana). Le permite suspender la democracia a voluntad del primer ministro o directamente de la corona, cuando no les interesa que el Parlamento debata asuntos de alto interés para la nación, como puede ser la salida de la UE, dando un portazo.

El actual primer ministro en el Reino Unido de la Gran Bretaña, el inefable Boris Johnson, este señor con pinta de perturbado, que hoy dirige los destinos del país, después que el Parlamento hiciera saltar a la anterior primera Ministra Theresa May, al no conseguir que el Parlamento le aprobara sus pactos con la UE, para una salida digna de la UE, que paliara en lo posibles las graves consecuencias de un trauma como es el Bréxit, del que muchos de los que votaron a favor en el famoso referéndum convocado por David Cameron, otro al que también este tema le costó su carrera política, hoy se arrepienten y piden les dejen dar de nuevo su opinión; seguramente y en previsión que Labour Party, cuyo líder Jeremy Corbyn después de unos meses de indefinición ha optado por convocar un nuevo referéndum y hacer campaña a favor de la permanencia en la UE, acabe imponiendo sus tesis en el Parlamento, y no se materialice la salida el próximo 31 de octubre; ha rebuscado entre las tradiciones, que no constitución, por las que se rige este país y ha encontrado que la reina tiene la facultad de suspender el Parlamento, o sea suspender la democracia cada vez que le convenga y por el período que le vaya bien a sus intereses y así lo ha hecho ni corto ni perezoso.

Los que de Vds. hayan visto la serie “Crown” actualmente en la cadena Neflix, sobre el reinado de Isabel II, convendrá conmigo que siempre y en todas las ocasiones esta señora ha  apoyado las propuestas de sus primeros ministros, quizás por aquello de la lealtad institucional, entre gobierno y la corona; por lo que no nos debe extrañar entonces que la reina a las pocas horas diera su conformidad a la medida. Inmediatamente el pueblo británico y la oposición Laborista han reaccionado protestando y emprendiendo acciones para intentar detener su aplicación; manifestaciones multitudinarias el sábado 31 de agosto, por la suspensión temporal de la democracia en UK, demandas judiciales por parte de partidos de la oposición contra esta medida, e intentos de buscar subterfugios parlamentarios que neutralicen los efectos de la suspensión, incluida la posibilidad de una moción de censura de los laboristas, que en caso de triunfar permitiera un aplazamiento de la fecha 31 de octubre y la convocatoria de nuevas elecciones, en caso de victoria laborista podrían abocar a un nuevo referéndum y la suspensión definitiva del Bréxit.

Lo primero que se me ha venido a la cabeza al contemplar este desaguisado en Gran Bretaña, ha sido reafirmarme en la convicción que el nacionalismo, en todas sus facetas, siempre acaba con la democracia, lo hizo en Alemania en 1932, con la victoria del partido Nazi. Y ahora en UK. Suspendiendo de momento temporalmente la máxima institución de la democracia, como es el Parlamento, en la hora de tomar una decisión importante para el futuro del país, y si analizamos un poco, pasó en Cataluña en 2017, cuando se aprobaron en el Parlamento Autonómico, leyes de desconexión con el Estado Español, si respetar los derechos de la oposición y que condujeron a una falsa declaración de independencia, con una traumática división de la sociedad catalana, que aún hoy perdura.

La división social que una medida democrática por excelencia como es un referéndum, puede ocasionar en una sociedad, cuando no se aplica correctamente, se ha puesto claramente de manifiesto en este caso y los Bréxit y anti Bréxit andan a la greña con el peligro cierto de acabar en violencia en las calles de ciudades y pueblos ingleses. Desde el socialismo español, se ha venido diciendo, para el caso de Cataluña, que un referéndum, para que sea auténticamente democrático y no provoque división social alguna, debe ser siempre para refrendar un acuerdo previo entre las fuerzas políticas, representantes de la mayoría de los electores y no platear una opción sobre la que las fuerzas del espectro político divergen, pues entonces lo que se hace es trasladar esta división a la sociedad.

En Cataluña donde el independentismo, sigue en sus trece de buscar la confrontación en lugar del acuerdo y un Presidente de la Generalitat, como Quim Torra que ya ha perdido todos los papeles habidos y por haber y que en su calenturienta imaginación pretendia el 11 de septiembre investir a Puigdemont de nuevo como presidente de la Generalitat, sigue apostando por la vía unilateral y enfrentamiento directo con el Estado. No quieren atender a razones ni ver en el ejemplo británico, hasta donde les puede llevar el camino que ellos han emprendido, parece que la democracia les molesta y siguen buscando todos los subterfugios para acabar con ella, al menos en todo aquello que les es imposible de controlar.

Espero que el pueblo británico, nos acabe dando un ejemplo de profunda convicción democrática y sepa sacudirse de encima estos políticos belicosos que solo buscan su desgracia, y nos den a los demás, sobre todo a los catalanes, un ejemplo de buen hacer y de preservar el bien más preciado que en estos momentos tenemos como es la democracia en un estado derecho ejemplar.

domingo, 8 de septiembre de 2019

EL INDEPENDENTISMO EN LOS ENTES SOCIALES


El independentismo en Cataluña, no ha actuado improvisadamente, ni se mueve por impulsos, como alguien pudiera creer a tenor de la apariencia que el resultado de algunas de sus acciones han podido dar, como por ejemplo la huida a Bélgica de Carles Puigdemont, Toni Comin, Clara Ponsatí y Lluis Puig, o el encarcelamiento de los que venimos a denominar políticos presos y que recientemente han sido juzgados y están a la espera de sentencia. Todas las actuaciones que lleva a cabo el independentismo, obedecen a un plan previamente trazado y a una estrategia perfectamente planificada, de la que no tengo ninguna duda nos ha costado, a todos los catalanes, una buena suma de dinero de las arcas públicas de nuestra comunidad autónoma, por mucho que ahora se diga que unos altruistas mecenas, ponen buena parte de sus cuantiosos ingresos en un fondo para la causa.

Tan solo cometieron un cierto fallo de precipitación al descubrirse antes de lo previsto, el tema de la familia Pujol, lo que obligó al entonces President, y líder de Convergencia, por aquel entonces Artur Mas a convertirse en cuerpo y alma al independentismo, desencadenando un proceso que culminó el 27 de octubre de 2017 con la declaración unilateral de independencia de Cataluña. Es a partir de “conversión" de Artur Mas al Independentismo cuando se traza un plan para convertirlo en un verdadero movimiento de masas y en algo tan grande que permita tapar todo el lodazal de corrupción en el que intentaban sacar la cabeza la clase media alta de Cataluña adicta al pujolismo. Surge como si de generación espontanea se tratara, la ANC Asociación Nacional de Catalunya, y se le da un giro independentista a la veterana Omnium Cultural, todo ello con el fin de crear un movimiento de masas y generar unos liderazgos independentistas fuera del marco político, para darle a este movimiento un carácter popular y disimular la verdad, que el independentismo es una tapadera de la corrupción de CDC y de los gobiernos de la derecha catalana en la Generalitat de Catalunya, desde su recuperación en 1980 hasta la actualidad a excepción del período 2003 al 2010, en que gobernaron los dos tripartitos de izquierda presididos por el PSC; convirtiéndolo en un movimiento de masas nacido de la voluntad popular. Ambas organizaciones han contado desde entonces del soporte de la Generalitat de Catalunya, aunque en lo que se refiere a su financiación, no se ha podido demostrar el mecanismo utilizado, todo el mundo intuye que ha habido transvases de importantes cantidades de dinero público a sus arcas, pues nadie entendería que con tan solo las cuotas y el “merchandising” de camisetas, paraguas, bufandas etc, se haya podido financiar las grandiosas manifestaciones de los 11 de Septiembre de estos últimos cinco o seis años,  desembolsar las enormes sumas en fianzas a los procesados y mantener a Puigdemont y Toni Comin en Bruselas a pan y cuchillo, con el alquiler de la Casa de Waterloo incluido. Sin contar que los demás “exiliados”: Clara Ponsatí, Marta Rovira, Ana Gabriel, Meritxell Serret y Lluis Puig, que también reciben emolumentos sino en metálico en especie.

La estrategia independentista comportaba además introducirse en los máximos entes sociales posibles y es así que en lo que se refiere a los sindicatos, lo consiguen en la UGT, primero con Pepe Álvarez,  que cuando era el Secretario General en Cataluña, nos sorprendía con apoyos públicos al derecho a decir y otras cuestiones muy afines al independentismo. El paso de Pepe Álvarez a la Secretaria General de la UGT Nacional, no cambió la situación en Cataluña, donde se eligió a Camil Ros un destacado militante de Esquerra Republicana de Catalunya en su lugar. Sin embargo hay que decir que a pesar de las convicciones independentistas de Pepe Álvarez y Camil Ros, han sabido estar en su lugar y en ningún caso las han puesto por delante de ninguna de sus políticas en la organización, cuestión que explica claramente el porqué siguen en sus cargos.

Recientemente en las elecciones de nueva junta directiva a la Cámara de Comercio, Industria Servicios y Navegación de Barcelona por un no muy claro procedimiento, que algunos califican de pucherazo, ha sido elegido presidente Joan Canadell, fundador y presidente de una compañía de gasolineras que lleva el nombre de Petrolis Independents (Petróleos Independientes), cuya primera gran hazaña, en la primera rueda de prensa que dio a los medios de comunicación, se negó a responder en castellano ninguna pregunta que le fuera formulada en este idioma.

¿Nos da ello a entender que el independentismo se está, apropiando de las instituciones?
Quizás sea esta la pretensión que los impulsores del independentismo pretenden, aunque dudo consigan mucho más de lo que han conseguido hasta ahora, pues si nos atenemos a las últimas estadísticas, parece ser que esta corriente empieza su declive, cuando buena parte de los que hasta hoy eran sus incondicionales están viendo el engaño que les han ido diciendo y sobre todo, que la consecución de forma unilateral de la independencia, no sería precisamente fácil ni podría contar con el apoyo internacional que sus líderes les vendían como cosa hecha. Más de año y medio lleva Puigdemont en Bruselas, según él intentando internacionalizar el conflicto y solo ha conseguido el apoyo explícito de la extrema derecha belga, saliendo completamente al revés cualquier intento de obtener el favor, no solo de países concretos, si no de la propia institución europea, que no les ha admitido, a él y a Toni Comín, como diputados electos, al no haber recogido su acreditación en el Parlamento Español. Por otra parte las últimas sentencias del tribunal de los derechos humanos, a sus demandas no les han sido favorables.

De todas formas, seria necesario que todos aquellos que no somos de la cuerda independentista, estemos alerta y dentro de lo posible intentemos que no sigan apoderándose de las instituciones del país, pues si llegaran a conseguir suficiente área de poder, quizás se verían capaces de seguir la consigna del Presidente de Omnium, hoy en la cárcel Jordi Cuixart, y repetida un monton de veces por el President de la Generalitat Quim Torra. “Ho tornarem a fer” (Lo volveremos ha hacer). Por otro lado hay que tener en cuenta la época convulsa en que vivimos, y la posición incomprensible de un gran aliado del independentismo como es UP dificultando la investidura de Pedro Sanchez y la conformación de un gobierno progresista en España, base de un posible diálogo, que sin lugar a dudas iniciaría el camino a una solución definitiva del conflicto fuera de los nacionalismos excluyentes de Cataluña y de España.

domingo, 1 de septiembre de 2019

LOS GRUPOS SOCIALES Y LA LUCHA DE CLASES



Aunque hoy día algunos, incluso que se llaman de izquierdas, nos digan que la lucha de clases es cosa del pasado, diversos hechos nos constatan que está más presente y virulenta que nunca.  La crisis económica, cuyos costes los están satisfaciendo exclusivamente los más débiles a favor de los poderosos que siguen aumentando sus fortunas, mientras las mayorías se depauperan. Los recortes en servicios sociales y del llamado estado del bienestar, que hasta hace poco intentaban repartir con algo de equidad la riqueza que entre todos generamos, con la consecuencia del aumento de los índices de pobreza en todo planeta. La depredación de los recursos naturales del llamado tercer mundo, con la consecuente salvaje explotación de poblaciones enteras, hasta el punto de obligarles a emigrar y jugarse la vida cruzando un mar Mediterraneo que hoy ya es un enorme y vasto cementerio, o quizás mejor decir moderno campo de exterminio donde se amontonan las víctimas anónimas de la insolidaridad, el egoísmo y la crueldad de un mal llamado mundo civilizado.

Esta situación no es más que una señal clarísima que la clase dominante, la de unos pocos privilegiados que hacen sus fortunas explotando a los demás, luchan con todas sus fuerzas para conservar sus privilegios en el nuevo mundo que se avecina tras la revolución digital en la que estamos inmersos y de la que ya hemos hablado en otros artículos de este mismo blog.

Sin embargo la reacción a este clarísimo ataque, por parte de las clases medias y asalariadas, al menos según mi percepción, está resultando prácticamente nula, por cuanto las organizaciones que les son propias como los sindicatos por ejemplo no parecen estar por la labor, no solo en España si no en cualquier país del mundo, quizás no supimos dar la dimensión adecuada a las consecuencias de la revolución neocon que en los años 90 del pasado siglo XX procuraron Margaret Tatcher y Ronal Reegan en que consiguieron anular por completo las Trade Unions en Inglaterra y a los Sindicatos estadounidenses.

Pero como si de setas se tratara, han ido apareciendo unos grupos sociales altamente reivindicativos, como el Feminismo, o los LGTBI por ejemplo que han adquirido carácter internacional, reivindicando el fin de una marginalidad que hasta el momento tanto desde la derecha como desde la izquierda se había sometido a las personas que ostentan esta condición. Yo soy de los que apoyan incondicionalmente  las reivindicaciones de estos grupos, pues no creo se debe discriminar a nadie, ni por su género ni por su orientación sexual, así como tampoco por su raza o condición social, todo el mundo es digno de respeto y se debe buscar su colaboración en la construcción de una nueva sociedad más justa e igualitaria. Lo que me sorprende es que algunos, pienso que con malévola intención, intentan dar una dimensión a las reivindicaciones de estos grupos que no tienen, a mi entender de ninguna de las maneras, y son aquellos que pretenden que las reivindicaciones de los derechos LGTBI o de la mujer son la lucha de clases actual  y esto amigos no debe ser así de ninguna de las maneras.

También han aparecido otros grupos de inspiración anarquista, como los chalecos amarillos en Francia, que sin unos objetivos claramente definidos se enfrentan al poder desde el desorden público, con las fuerzas de seguridad del Estado. Esto lo intentó Podemos en España en los inicios de esta formación pero fracasó totalmente, así como el Movimiento Cinco Estrellas en Italia, que tras ganar las elecciones ha quedado totalmente desaparecido detrás de la extrema derecha. 

Para unos buenos resultados en la lucha de clases, por lo que se refiere al bando de las clases medias y asalariadas, es imprescindible la unidad y conciencia de clase, todo lo demás son inventos extraños que no llevan a ningún sitio si no al desastre más absoluto, por la división y el enfrentamiento. Es necesario que la socialdemocracia la única fuerza que se ha demostrado capaz, históricamente, de aglutinar a las clases medias y bajas, despierte de una vez en Europa, de la misma manera que lo ha hecho en España, es necesario que las centrales sindicales recojan de nuevo el testigo y el liderazgo y se adapten con rapidez a los nuevos tiempos y formas de lucha que son bien distintas a lo que estaban acostumbrados. Todo para evitar que la totalidad de las ventajas que la nueva sociedad del futuro nos depara, queden en manos de unas pocas élites de privilegiados y la explotación de las mayorías siga por los siglos de los siglos.

sábado, 24 de agosto de 2019

EL MEDITERRÁNEO, UN PROBLEMA A ESCALA EUROPEA



Quienes se empeñan en negar que en este primer cuarto del siglo XXI, la humanidad está inmersa en una profunda revolución que está cambiando nuestra forma de vivir y relacionarnos, desde lo más íntimo y cotidiano a lo más extraordinario.

Quienes se niegan a aceptar que las soluciones  aplicadas a los conflictos en el siglo XX, ya no nos son útiles en esta nueva era.

Quienes cierran los ojos a considerar esta revolución como la gran oportunidad de transformación de la sociedad hacía un mundo más justo socialmente hablando.

Son aquellos mismos que en la Revolución industrial en el siglo XIX, destruían las máquinas de vapor pues consideraban que el progreso iba en contra de sus intereses.

El egoísmo y el afán acaparador que caracterizó el capitalismo en el siglo XX, ha sido el causante de un fenómeno que nadie había previsto, como es el extraordinario movimiento migratorio, desde África y Sudamérica hacia el norte, Europa y EEUU, en busca de unas nuevas condiciones de vida que les garanticen la supervivencia. Un movimiento que ha adquirido tales dimensiones, hasta el punto que los poderosos y pusilánimes del planeta, ven peligrar sus privilegios y buscan, como siempre han hecho, en la confrontación social el paliativo.

Observen Vds., amigos, como desde las élites Americanas y Europeas, se resucitan movimientos neofascistas, que creíamos ya totalmente aniquilados cuando descubrimos los horrores del nazismo a finales de la segunda guerra mundial; como se fomenta un ultranacionalismo disgregador, mientras se desacredita la superación del mismo como la creación de entes supranacionales, de corte federal, que en origen pretendía ser la Unión Europea. Se nos presenta a estos que buscan su supervivencia, como invasores que viene a destruir nuestros modelos convivenciales.

En USA, gobierna un curioso personaje como Donald Trump, que fuera de todo sentimentalismo y con unas proposiciones, totalmente acordes con el más puro fascismo, construye muros y amenazas a sus vecinos, para que le contengan del modo que sea la oleada migratoria en sus fronteras. En Inglaterra, es primer ministro un ultranacionalista, con pinta de perturbado como Boris Johnson, que aún a costa de llevar a su país a un período de penurias, y escasez de lo más básico, con tal de cerrar sus fronteras a la inmigración, pretende abandonar la UE dando un portazo.

Mientras el mar Mediterraneo, se está convirtiendo en una enorme fosa común, donde más de 18.000 personas han dejado su vida, en el intento de huir de unas guerras, que ellos no han provocado, de una miseria que no han buscado y de unos malos tratos, proporcionados por los esbirros  a sueldo de unas élites planetarias, que solo buscan mantener sus privilegios, robando los recursos naturales de unos países, a los que impiden se puedan desarrollar.

Este mes de Agosto, los españoles hemos vivido con especial intensidad, la crisis del barco Open Arms, de la ONG Proactiva, con más de cien rescatados a bordo, frente a las costas de la isla de Lampedusa, por culpa de un fascista  con cruz de oro colgada del cuello, Matteo Salvini, ministro del interior en Italia, que impidió puedieran desembarcar en ninguno de sus puertos.

El nerviosismo de la situación y la indiferencia con que la UE ha llevado el asunto, o quizás mejor decir, se ha despreocupado del asunto, ha provocado la apertura de un debate público, que se está resolviendo muy negativamente, tanto para Italia como país,  como para el actual gobierno en funciones de España y la propia ONG Open Arms, cuya negativa al ofrecimiento del gobierno de Pedro Sánchez de desembarcar en los puertos de Baleares u otros, no ha sido aceptada por la ONG, con excusas, algo peregrinas, además de haber rechazado desembarcar en Malta, después que el gobierno maltés hubiera llegado a un acuerdo con el español; no ha sido entendida por nadie.
Soy de los convencidos que la UE, debe tomar cartas en este asunto y de manera urgente, creo que debería montar un servicio de Salvamento marítimo al estilo del que España tiene y que recoge diariamente a muchísimos náufragos de las pateras que cruzan el estrecho de Gibraltar para llegar a nuestras costas, en lugar de mirar hacia otro lado y dejar que sean la ONG y los propios países ribereños quienes se encarguen del problema.

A más largo plazo la UE debería trazar un plan y liderar su ejecución, que permita el progreso económico y social del continente negro, echando de allí a los especuladores sin escrúpulos de occidente y pagando un precio justo por los recursos naturales de que de allí se extraen y que necesita la industria Europea y occidental en general, con el fin que a través de los beneficios que se obtengan, se pueda encarrilar el progreso de estos países evitando así que sus habitantes tengan necesidad de emigrar.

 Soy consciente que la UE, se encuentra en horas bajas y que su principal enemigo los USA, la está atacando fuerte y sin piedad por varios flancos, con todo creo que si en este asunto de la migración, sigue como hasta ahora, o sea mirando para otro lado como si no fuera con ella, su fin está más cerca de lo que podríamos pensar.

domingo, 18 de agosto de 2019

ITALIA, SE ROMPE EL GOBIERNO DE COALICIÓN



Leo hoy con preocupación que se materializa el ya hace tiempo previsto, rompimiento del gobierno de coalición en Italia, entre las fuerzas del Movimiento Cinco Estrellas y la Liga Norte, el partido de extrema derecha del infumable populista Matteo Salvini un cuestión que demuestra bien a las claras, la dificultad por no decir imposibilidad que un gobierno de dos o más partidos, funcione correctamente, cuanto más como es el caso italiano, se trata de una formación ultraderechista y populista (Liga Norte) y otro que pretende ser de ultraizquierda, (Movimiento Cinco estrellas) pero con una indefinición de tal calibre, que ya nadie, ni los más expertos politólogos se ven capaces de encasillarlo en alguna de las corrientes al uso, salvo la del populismo

La historia reciente de Italia, viene marcada, por dos hechos trascendentales, ocurrido en los últimos años del pasado siglo XX y los primeros del XXI, el primero fue el desprestigio del Partido Comunista Italiano, después de la caída del muro de Berlín y consecuentemente del llamado telón de acero, y el segundo lo que se llamó Operación Manos Limpias, La judicialización de la política italiana que llevó a la desaparición de la Democracia Cristiana y el Partido Socialista, ambos enlodados en gravísimos casos de corrupción; esta desaparición trajo como consecuencia, el fin de la política italiana, al menos tal como la entendemos en el resto de las democracias occidentales, pues las ideologías que guiaban a los partidos tradicionales, desaparecieron del mapa y fueron substituidas por los populismos de derecha y de izquierda: Forza Italia de Berlusonni, La liga Norte y Los neofascistas nostálgicos del Partido Casa Pound, por la banda derecha y el Movimiento 5 estrellas  del payaso Beppe Grillo por el lado izquierdo.

En las elecciones del 2018, El movimiento cinco estrellas consigue la victoria en votos,  seguido de una coalición de derechas con la Liga Norte al frente, El fracaso de la negociación entre el Movimiento 5 Estrellas y la coalición de izquierdas de Romano Prodi, lleva al presidente de la República a  instar a los Grillini y los Salvini boys  a formar un gobierno de coalición, a pesar de la diferencias ideológicas que separan ambas formaciones, coalición que ha pervivido hasta hoy, 1 año y 69 días después de su constitución.

Dicen los expertos que la victoria electoral de la Liga Norte en las elecciones Europeas del pasado mes de Mayo, ha llevado a Matteo Salvini a romper el gobierno y provocar la convocatoria de elecciones pensando va poder gobernar en solitario o si acaso con el apoyo de partidos afines a su ideología, algunos encuestadores prevén la mayoría absoluta a la suma de Forza Italia de Berlusconni, la Liga Norte y el Partido neofascista  Casa Pound.

¿Qué lecciones deberíamos sacar de la historia Italiana, para no repetir en España los mismos errores? En primer lugar que la corrupción puede llevar a la desaparición de formaciones políticas ancestrales y en segundo lugar que no vienen a ser substituidas por otras ideologicamente distintas pero dentro de unas normas de la democracia sino que del más puro estilo populista. Tanto a la derecha como a la izquierda.
Segundo, que la judicialización de la política, siempre acaba mal, porque cuando resulta que quien debe hacer las leyes, está bajo la presión y dominio de quien debe aplicarlas y sancionar sus infracciones, se pierde la independencia que un poder debe tener respecto del otro.

Tercero: Cuando los partidos políticos, pierden su ideología y la capacidad de intervenir en la lucha de clases a favor de los intereses de los que ellos defienden y se pretende superar el debate derecha izquierda por otro muy poco definido, se acaba dando el poder a la derecha que tan solo a cambio de una migajas, se consolida en la administración de toda la sociedad.

Cuarto: Que está condenado al fracaso cualquier gobierno de coalición entre formaciones de muy distinta ideología, por no decir contradictoria, y que no se base en una absoluta confianza.

En España y por fortuna, a pesar de todos los intentos de la derecha de echar fuera del espectro político, a la formación representativa por excelencia de la ideología izquierdista, como es el PSOE, que sigue manteniendo en pié, hoy en día la bandera de los grandes valores humanistas Libertad, Igualdad y Solidaridad, que a pesar de haber cometidos errores, entre ellos el de arrimarse a la corrupción en momentos determinados, ha sabido, hacer su revolución interna y no solo apartarse y renegar de los errores cometidos, si no iniciar el camino de adaptación a la nueva realidad social que se está imponiendo en este siglo XXI, manteniendo sus ganas e ilusión para intervenir en ella a favor de los intereses de las clases sociales de los asalariados y las que lo pasan peor, en pos de un mundo mucho más justo donde sea equitativo el reparto de la riqueza que generamos. Cosa que en Italia, no ha sucedido, sino que los viejos partidos como el Comunista, o el Socialista, simplemente han desaparecido del mapa, al no haber hecho, o quizás mejor decir que no se les permitió hacer su revolución interna. Cuestión esta que no ha sucedido en la derecha, provocando una estrepitosa caída en el Partido tradicional el Partido Popular, con la aparición de nuevas formaciones, como Ciudadanos o VOX, que lejos de significar la adaptación a la nueva realidad de la sociedad del siglo XXI, elaboran un discurso totalmente retrogrado, intentando contravenir el progreso en lugar de adaptarse a él, situación que sin duda está conduciendo al fracaso total y estrepitoso de la derecha española en su conjunto, no solo por la división , si no por la masiva pérdida de apoyos.

Hace bien Pedro Sánchez en no aceptar un gobierno de coalición con Podemos, pues la propuesta de la formación morada, acabaría siendo un gobierno dentro de otro, al igual que ha sucedido en Italia, provocando una inestabilidad que de ninguna de las maneras sería buena para la economía del País. Podemos debería entender que la solución a la portuguesa es lo más adecuado en este momento para nuestro país, y les permitiría a su formación un espacio de tiempo para recapacitar, analizar la realidad y transformarse en una fuerza ideológicamente de izquierdas adaptada al siglo XXIU, cosa que en estos momentos no es o por lo menos le da nadie la sensación de serlo.

Por ello, espero y deseo, que a los dirigentes de PODEMOS, se les ilumine la mente, cojan el teléfono y llamen a Pedro Sánchez, para negociar un programa de gobierno, que recoja todo aquello que une a ambas formaciones y que no solo le voten la investidura, si no que le apoyen parlamentariamente en su cometido, por el bien de este gran país, que es España.

domingo, 11 de agosto de 2019

¿PORQUÉ LA IZQUIERDA ES REACIA A LOS PACTOS?


No sé si la cosa viene de la escisión en el PSOE que se produjo en 1921, con motivo de la discrepancia entre partidarios y contrarios a entrar en la III Internacional, que había fundado Lenin en 1919, lo que facilitó la fundación del PCE, pero la cuestión es que tradicionalmente en España las izquierdas son incapaces de llegar a un acuerdo y se dedican a torpedearse unos a otros en pos de la preponderancia en su sector del espectro político nacional.

En la recuperación de la democracia en 1978, el PSOE le gano claramente la partida al PCE, pese que había sido este el partido más activo durante la dictadura, capitalizando la oposición al régimen franquista, además de haber adoptado la posición eurocomunista, con la renuncia expresa a la dictadura del proletariado, cuestión que había sido una de las claves para en la escisión del 1921. Esto fue así quizás por el hecho que el electorado prefirió una fuerza acorde con la Europa moderna de clara voluntad democrática, y capaz de conducir al país, por la senda del estado del bienestar.

El PCE se fue apagando, elección tras elección, paralelamente al PSUC en Cataluña, que acabaron por presentarse bajo unas nuevas siglas, Izquierda Unida en España e Iniciativa per Catalunya en esta comunidad. Con todo, nunca se entendió con el PSOE, aunque hay que decir que a partir de 1982, año en que por primera vez el socialismo se impuso por mayoría absoluta, y hasta 13 años después en que las perdió a favor de la derecha de José Maria Aznar, nunca el PSOE necesitó de su apoyo.

Cuando con motivo de la crisis económica, y del movimiento de los indignados en 2011, surge la formación PODEMOS, en plena crisis existencial del PSOE, un movimiento que no se define claramente de buen principio ideológicamente hablando aunque algunos expertos de entonces lo asemejaban al trotskismo, y que conjuntamente con una nueva fuerza de derechas, Ciudadanos,  dicen nacieron para acabar con el bipartidismo PSOE / PP a la hora de la verdad se ha demostrado que venían a conformar un nuevo bipartidismo PODEMOS / CIUDADANOS, pues este último, hasta hoy ha tenido el gran afán de superar en votos al PP y convertirse en el nuevo líder de la derecha española y PODEMOS, algo parecido respecto del PSOE, aunque aquí le salió el tiro por la culata y después de un espectacular ascenso inicial, su caída en los últimos comicios ha sido de libro, además que las encuestas tanto a PODEMOS como a Ciudadanos, les vaticinan verdaderos desastres.

Mientras PODEMOS estaba en auge, y el PSOE parecía hundirse, surgió Pedro Sánchez, un personaje con capacidad para revolucionar al partido y devolverlo a sus verdaderas esencias, cuestión que la militancia de esta formación con más de 140 años de historia, aceptó enseguida y se dispuso a su lado, para iniciar la transformación, aunque fuera a costa del derribo de los viejos líderes que se habían anquilosado y  situado fuera de los principios fundamentales del socialismo, y a fe que Pedro Sánchez al lado de la militancia lo consiguió, y el PSOE de hoy ya nada tiene que ver  con el PSOE de las baronías. Sin embargo ello despertó la envidia de todos aquellos que habían venido a regenerar la vieja política, y en particular Pablo Manuel Iglesias Turion, que veía como de golpe se le esfumaban sus esperanzas de convertirse en el mesías de la izquierda,  tras un PSOE condenado a muerte, al igual que había sucedido con el PSOK en Grecia.

La gran esperanza había cambiado de bando y muchos de los votantes de izquierdas que se habían pasado a Podemos, regresaron a la casa madre, hoy completamente transformada y acorde a la nueva realidad del siglo XXI; ante esto Pablo Manuel no supo reaccionar y pudo más su egolatría, impidiéndole reconocer que el PSOE había cambiado y que ello era bueno para los intereses de los ciudadanos, y en lugar de aceptarlo y ofrecerse a colaborar en la construcción de un proyecto conjunto, se ha puesto a denostar a su adversario, tildándole de poco fiable y merecedor de ser controlado por él.

Desde finales de julio y lo que llevamos de agosto hemos podido comprobar la realidad de lo señalado y que incluso los socios de Pablo Iglesias, como IU, y el Grupo Adelante Andalucía, y Los Comunes de Cataluña, han mostrado públicamente su disconformidad con la actitud de su líder y su incomprensión a no aceptar el generoso ofrecimiento que Pedro Sánchez les hizo para entrar en el gobierno, con tres ministros y una vicepresidencia de carácter social, otros como Compromís, han negociado directamente con Pedro Sánchez desde bases razonables y han conseguido llegar a acuerdos que beneficiaran a ambos.. Si bien parece que estos grupos, no van a dar ahora el paso de abandonar a su líder si es verdad que lo han señalado como el gran obstáculo a un entendimiento con el Partido Socialista, ganador de las últimas elecciones.

Soy de los convencidos que el pensamiento de izquierdas en España no tiene que ser único, que la diversidad enriquece y que de ella surge lo mejor para los intereses de los españoles y por ello les pido a los inscritos e inscritas de Podemos, que piensen en ello y encuentren la manera de facilitar un entendimiento entre el Partido Socialista Obrero Español y su formación política, que desde su radicalidad busquen los puntos de encuentro con la socialdemocracia, que los hay y muchos y que acuerden en base a lo que les une y dejando de lado lo que les separa, con el fin desde el respeto entre ambos consigamos, que los ciudadanos de nuestro país, por muchos años se liberen del yugo del conservadurismo neoliberal. Ah! Y que por favor se olviden ya de las diferencias que les llevaron a la escisión del 1921, pues los conceptos Dictadura del Proletariado y Economía Planificada, en este siglo XXI, están plenamente superados.

domingo, 4 de agosto de 2019

ESTAMOS YA EN AGOSTO Y PODEMOS EN SUS TRECE



Llevamos cinco días del mes de agosto, y PODEMOS, después de haberse cargado la investidura de Pedro Sánchez el pasado 25 de julio, por basar su negociación, exclusivamente en un gobierno de coalición sin dar importancia ninguna al programa; y después que Pedro Sánchez se niegue a reemprender de nuevo una negociación en el mismo sentido, para dejarla solo a nivel programático; y empieza a sonar muy extraño que la dirección de PODEMOS, no solo siga insistiendo en el gobierno de coalición, si no que se mantengan en la tesitura de no negociar ningún tema de programa, hasta que no esté definida una participación de gran relevancia de agentes de PODEMOS en el gobierno del estado; me empieza a oler a chamusquina. Quizás y como último recurso para que siga gobernando la derecha en nuestro país, UP ha decidido que vayamos a nuevas elecciones.

He leído en las redes sociales que una encuesta señala, un 70% de los votantes de UNIDAS PODEMOS, como favorables a apoyar desde fuera un gobierno socialista, previo pacto de un programa común, y el nombramiento de una comisión mixta de los dos partidos encargada de hacer un seguimiento para comprobar el cumplimiento del mismo. Por otro lado en los medios, estos días se viene señalando que IU y su líder Alberto Garzón está insistiendo a la cúpula de Podemos, que se dejen de monsergas, se olviden del gobierno de coalición y apoyen decididamente un gobierno monocolor socialista, que actúe bajo un programa previamente pactado, situación que los llamados Anticapitalistas que lideran Teresa Rodriguez y José Maria González (Kichi) también consideran la más adecuada por el hecho que históricamente en los gobiernos de coalición siempre tiene las de perder a medio plazo el partido minoritario, que en este caso sería UP. Atendiendo a estos datos, se me hace muy cuesta arriba entender la posición de Pablo Iglesias, Irene Montero  y Pablo Echenique, entre otros que en los medios y en las redes siguen insistiendo en lo del gobierno de coalición y con una actitud totalmente despreciativa y podríamos decir incluso insultante hacía el PSOE, totalmente fuera de toda lógica y de la realidad.

El barómetro del CIS, del mes de julio, en la intención directa de voto, da una espectacular subida al PSOE que se situaría en el 41, 3%  seguido a enorme distancia por un Partido Popular con un 13,7% de los votos emitidos. Con este porcentaje, el PSOE conseguiría la mayoría absoluta, en el caso de una repetición electoral el próximo 10 de noviembre. Es verdad que los datos de la encuesta fueron recogidos antes del debate de la fallida investidura del 25 de Julio, pero una buena parte de politólogos y analistas, están convencidos que el punto en que han situado al PSOE podría ser incluso más alto si la recogida de datos hubiera sido posterior, porqué  esto que ahora parece haberse puesto de moda como es la cuestión del “relato”, parece ser que el PSOE se ha llevado el gato al agua y que UP no solo quedaría como responsable de la repetición de elecciones, por negarse a  apoyar a Pedro Sánchez, si no que su imagen ha quedado como la de aquel egocéntrico, que busca desesperadamente un sillón de poder que las urnas no le han dado.
Los mensajes que UP está lanzando estos días, son del todo incomprensibles, pues aparte de seguir con el desprecio al que debería ser su socio, intentan encontrar justificación en los pactos de gobierno autonómicos de Valencia, Navarra y Aragón, para persistir en la idea del gobierno de coalición, que Pedro Sánchez considera totalmente descartada después de las frustradas negociaciones del pasado mes de julio.

El líder socialista, intenta desde el pasado jueves día 1 de agosto, entablar conversaciones con grupos sociales diversos para mirar de acordar unas bases de gobierno progresista a nuestro país, dado que UP sigue en la higuera, con la finalidad que estos grupos, o sea la verdadera base social, intenten convencer a UP de la necesidad que ellos apoyen un gobierno monocolor del PSOE, lo antes posible, porqué a la vuelta de las vacaciones, en el mes de setiembre las cosas se complicaran mucho en el panorama político español, con la más que posible salida de la UE de Gran Bretaña, por la brava tal y como parece que el actual primer ministro Boris Johnson pretende, la publicación de la sentencia del juicio del 1 O y la previsible reacción en la calle de los grupos nacionalistas de uno y otro signo, a parte de la tradicional manifestación del 11 S en Barcelona, que a pesar de las muestras de división que el independentismo está dando, no dudamos van hacer de tripas corazón y mostrar aunque sea por un día una férrea unidad.

No me negarán Vds. que todo ello requerirá de un gobierno central fuerte, perfectamente unido y con las ideas muy claras, cuestión que es del todo imposible, en un gobierno en funciones, y por tanto con limitación de actuaciones, o bien con un gobierno de coalición, en que los dos partidos coaligados no suman la mayoría absoluta y que además tienen profundas discrepancias sobre el tema de la cuestión catalana.

Espero y deseo, que los grupos a los que Pedro Sánchez se dirige estos días y otros con cierto poder de influencia en nuestro país, sean capaces de hacer ver a UP que acepten, por su bien y el de una gran mayoría de españoles, apoyar un gobierno Socialista monocolor capaz de afrontar, con la fortaleza y capacidad necesaria, estos primeros embates que nuestro país va a sufrir; y que esta investidura debería tener efecto antes de acabar Agosto, pues en setiembre puede que sea tarde.