sábado, 8 de agosto de 2020

LA ECONOMÍA SOCIAL UNA SOLUCIÓN AL PARO

 

En 1982  cuando el PSOE ganó por mayoría absoluta las elecciones y debió encarar la necesaria renovación de  la economía del país, con el fin de adaptarla a las nuevas circunstancias como era la entrada en lo que entonces se llamaba Mercado Común Europeo, entidad que evolucionaría con el tiempo hasta convertirse en la actual Unión Europea; reconvirtiendo industrias que resultaban obsoleta y cerrando otras que no podían readaptarse a la nueva situación, provocando con ello un aumento significativo del número de parados y después de haber hablado con las grandes organizaciones patronales y sindicales para consensuar con los empresarios y trabajadores el plan de reconversión y viendo que quizás iba más lento de lo esperado y que algunos emprendedores parecían asustados ante el reto planteado, y se seguían cerrando empresas. Plantearon con los sindicatos, aunque vale decir que fue UGT quien comulgó más con la idea de potenciar la Economía Social, o sea que ante empresas que planteaban el cierre, fomentar que los trabajadores se constituían en cooperativa o Sociedad Anónima Laboral (SAL) y se hacían cargo de la administración de la empresa para sacarla del atolladero, con el objetivo fundamental de conservar o ampliar si fuera posible los puestos de trabajo. En algunos casos de SAL se reservaba hasta el 49% del capital, para que siguiera en manos de los antiguos accionistas u otros nuevos sin la condición de ser trabajadores de la empresa, quedando el 51% repartido a partes iguales entre los trabajadores. En algunos otros casos, el 100% del capital quedaba en manos de los trabajadores y las sucesivas ampliaciones de capital, que se debieran hacer por el progreso de la empresa no podían ser subscritas por nadie que no fuera trabajador.

La fórmula resultó bastante exitosa, a mi entender por doble partida, la primera porqué se evitó el cierre o la deslocalización de empresas, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo y por otra lado que alertó al sector empresarial, en el sentido que si ellos abandonaban el recambio quedaba garantizado sin necesidad de recurrir a la inversión extranjera. Por lo que a muchos de ellos se les quitaron las ganas de especular con los terrenos que ocupaban las fábricas.

Hoy amigos, después de esta terrible Pandemia del Covid 19, por el parón que se ha producido y la necesidad  que España ya tenía de cambiar su modelo económico desde unas bases inestables y poco seguras como el turismo o la construcción, a otras mucho más sólidas como podían ser la producción de bienes y servicios de cara a las nuevas tecnologías y los nuevos retos ecológicos que se plantean en este siglo XXI. Estamos en una situación parecida a la que estábamos hablando, también entonces teníamos la necesidad de cambiar un modelo productivo, propio de la dictadura, a uno completamente nuevo que nuestra incorporación al entonces llamado Mercado Común Europeo requería, tal y como ya hemos dicho al principio de este post

Algunas de las industrias que se han visto obligadas a cerrar por el tema del Corona Virus, con toda seguridad no van a volver a abrir y un sector importantísimo como es el turístico, que representa el 12% de nuestro PIB, es del todo imposible se recupere de manera inmediata si no que no lo hará hasta bastante tiempo después que se haya encontrado una vacuna y se distribuya por todo el mundo proscribiendo esta mortal enfermedad. El panorama no es pues muy alentador sino todo lo contrario y se me ocurre que el tema de la economía social, podría ser de nuevo una buena fórmula, para minimizar, al menos en parte el problema del paro que va afectar a numerosas familias. Porqué amigos, aunque tengamos un gobierno de izquierdas y que se preocupa y va a seguir preocupando para que todo aquel que se quede sin trabajo pueda cobrar subvenciones que le permitan una vida con un mínimo de dignidad, esto no es algo que se pueda mantener en el tiempo sino que debemos ser capaces de poner lo más rápidamente el país en marcha con el fin que volvamos a generar la riqueza necesaria, que adecuada y justamente repartida nos pueda permitir volver a la senda del progreso y el bienestar social.

Apelo en primer lugar a las organizaciones sindicales que estudien el tema y se pongan manos a la obra, pues hoy al igual que entonces deben ser estas las impulsoras del tema; en segundo lugar al Gobierno Español y a Pedro Sánchez en particular que vean a la economía social como una de las maneras de liberar el sector económico de la dictadura de los mercados, situándolo como una de las bases de un nuevo orden económico mundial, federal y más democrático; y en tercer lugar apelo a los 17 gobiernos autonómicos que dejen de mirarse el ombligo y abandonen el provincianismo y acaben de caer en la cuenta que son base fundamental del gobierno de algo mucho más grande que su territorio, algo que hoy se llama España pero que en un futuro no muy lejano se llamará Europa y seguramente nuestros nietos alcanzará al planeta entero.

sábado, 1 de agosto de 2020

ESPAÑA UN EJEMPLO MUNDIAL EN LA GESTIÓN DE LA PANDEMIA



Por mucho que la derecha ultramontana española, quiera utilizar el Covid 19 como instrumento para cargarse al gobierno progresista de coalición PSO
E-PODEMOS, no hace más que cosechar un fracaso tras otro, cuando incluso los jueces que les son favorables se ven incapaces de favorecerles en sus demandas, por cuanto la gestión que están desarrollando en la contención de este virus maligno, es altamente ejemplar en todo el orbe planetario.


El archivo de la causa judicial por parte de la juez Carmen Rodriguez-Medel, una juez perteneciente al sector conservador en el estamento judicial, al no encontrar “indicios de delito alguno” en el caso contra el Delegado del Gobierno en Madrid, por haber autorizado la manifestación del 8M, ha asestado un golpe fatal a la estrategia de PP y VOX, de socavar al gobierno de coalición; porqué amigos, que nadie lo dude la derecha española desde que perdió las elecciones, no ha sabido reconocer su derrota y está intentando con artimañas conseguir aquello que las urnas le negaron. La derrota de la estrategia derechista en el estamento judicial, es muy importante, hasta el punto, que ha obligado a Pablo Casado a dar un giro en su estrategia y ofrecer un dialogo al gobierno para acordar Pactos de Estado en el tema de la Educación y la Sanidad. Veremos como se materializa esta voluntad y si se trata de un nuevo bulo a los que nos tiene acostumbrados la derecha de este país, o bien que los pronósticos muy desfavorables de las encuestas hacia el PP, obligan a los dirigentes de este partido a un radical golpe de timón si pretenden seguir siendo opción de poder.


Por mucho que se pretenda disimular la realidad esta es muy tozuda y acaba por imponerse. Tanto es así que poco a poco todos los medios internacionales están reconociendo, la gran labor del gobierno que preside Pero Sánchez en la gestión de una época complicada como es la de la Pandemia. Fueron tres meses de confinamiento casi absoluto de toda la población que mayoritariamente por voluntad propia cumplió a rajatabla con lo dispuesto consiguiéndose en este tiempo reducir la cifra diaria de contagios de los cerca de 10.000 diarios en la segunda quincena de marzo a los 60 de mediados de junio. También es de señalar la capacidad de reacción de una Sanidad Pública que había sido considerada como la más eficiente del mundo, pero que después de 8 años de “Aznarato” y los 7 de Mariano Rajoy, en el afán neo liberal y privatizador que preconizaban había quedado seriamente tocada y escasa de recurso, con todo supo sobreponerse y compensando las deficiencias con el esfuerzo humano de los sanitarios se consiguió que el temido colapso de las instalaciones no fuera el que en un principio se temía.

Por otro lado la labor informativa del gobierno, con comparecencias diarias, en todos los medios de comunicación no solo del ministro de sanidad si no que los altos cargos del departamento y otros ministros del gobierno, así como el constante dialogo semanal del Presidente del gobierno con los presidentes de las autonomías, una cuestión por cierto, muy característica de un estado federal, ha sido un verdadero ejercicio de transparencia y voluntad democrática, por mucho que la oposición se empeñe en presentar el estado de Alarma como una imposición dictatorial


Las extraordinarias medidas que han debido tomarse con el fin de salvar vidas, en una pandémia donde no existe vacuna ni tan siquiera un fármaco efectivo para combatirla y que fundamentalmente han consistido en el confinamiento de la población, han supuesto un grave quebranto económico para el país y del cual a partir de ahora, en que los datos permiten un cierto relajamiento debemos empezar a superar. El gobierno progresista de coalición que preside Pedro Sánchez ha tenido la gran virtud de sentar las bases para esta recuperación económica,partiendo del principio que no debían ser de nuevo los trabajadores, como si fue en 2008, quienes cargaran con los costes de la crisis en base a recortes en los servicios públicos, precariedad en el empleo, abaratamiento de los despidos y bajada generalizada de salarios. Esta vez, se han tomados medidas de claro signo social, como los ERTES, que evitan que una gran parte de la masa obrera vaya al paro, la prohibición de los despidos mientras dure la pandémia, restablecimiento del dialogo social, que va a permitir la elaboración de un nuevo estatuto de los trabajadores para afrontar con éxito, desde el punto de vista social, los nuevos planteamientos económicos en este siglo XXI.


La gestión de gobierno ante la UE no ha podido ser más exitosa, al obtener 140.000 millones de Euros de este organismo, 72.000 de los cuales a fondo perdido. Y todo ello a pesar que los diputados españoles del Partido Popular Europeo, votaron en contra de estas ayudas incondicionales exigiendo que se pongan condiciones al gobierno de nuestro país para concederlas, y enviando informes en que se emula la democracia española con los regímenes bolivarianos, en una surrealista acción que no tiene precedente en ningún otro país de toda la UE y casi diría el mundo entero, como es que un partido en la oposición vote en contra de los intereses nacionales, cuando sus homólogos en Portugal, por ejemplo se han ofrecido en todo y por todo a apoyar al gobierno izquierdista en la salida de la crisis.


España fue el país de la UE que adoptó medidas drásticas de confinamiento de la población, con menos casos de Covid-19 y con un número de fallecidos más bajo que ningún otro, medidas que han resultado altamente efectivas a la hora de controlar la pandémia y prepararse para posibles rebrotes con el acopio del material necesario. Aunque a veces me asalta la duda de si todos los gobiernos autonómicos de los que dependen las competencias en temas sanitarios hayan hecho lo pertinente y podamos evitar en caso de rebrote tener que declarar nuevamente un estado de alarma y centralizar de nuevo las decisiones.


Con todo y así ha sido reconocido internacionalmente. El Gobierno español ha sido un ejemplo en todo el orbe planetario de una eficaz resolución de la pandémia de Covid 19 y dentro de muy poco veremos la efectividad de las medidas adoptadas para la reconstrucción económica del país.


sábado, 25 de julio de 2020

NUEVAS BASES ECONÓMICAS PARA ESPAÑA

Dicen los sabios que de las crisis se sale más fortalecido, pero en el caso de España no siempre es así; y puede servir de ejemplo, la crisis del 2008, gestionada por un gobierno de derechas, totalmente incapaz de promover las reformas necesarias, para salir del atolladero de una economía basada en la especulación pura y dura. Como era el caso del ladrillo, productor de la mayor burbuja que nunca se haya visto en nuestro país, y cuyo estallido, nos hundió a la mayoría de los españoles en la miseria más absoluta, mientras el gobierno, se preocupaba solamente de rescatar a la banca, dejando a su suerte a las clases medias y bajas
.
Muerto el dictador y cuando España se incorpora de pleno derecho a la comunidad internacional, con su entrada en el entonces denominado Mercado Común Europeo, allá por los años 80 del pasado siglo XX, hubo de adaptar una economía de subsistencia, podríamos decir que había caracterizado el período autárquico, a una economía competitiva con el resto del mundo, cerrando una serie de industrias poco competitivas, abriendo las puertas a la inversión extranjera y estableciendo como base, la industria turística y la construcción, por un lado y dejando que la banca absorbiera, el sector servicios esenciales, gas, electricidad, agua, telefonía, etc. Cuando Felipe González presidente socialdemócrata entonces, empezó a derivar hacia una especie de socio liberalismo, empujado por la llamada revolución neocon que Margaret Tatcher y Ronald Reegan impulsaban por todo el orbe democrático a principios del los 90 de la pasada centuria.

En el 2008 se puso de manifiesto el fracaso de la revolución neocon, en todo el planeta, la desigualdad se incrementó hasta límites insospechados y los índices de pobreza superaron el 25% no solo en España, sino en la mayoría de las democracias europeas y americanas, sin olvidar a los países africanos, que lo vieron sumados a la miseria que provocaban conflictos bélicos por el dominio de la explotación de recursos naturales. La suma de todo ello provocó el movimiento migratorio más grande en más de 100 años. Ademas que un mercado sin control alguno ensalzó la especulación pura y dura a los más altos altares del panorama económico neoliberal, creando burbujas, (recuerden las hipotecas sub prime, la quiebra de Lehman Brothers, las estafas piramidales, etc), que, con su estallido, arruinaban a mucha gente especialmente a los más débiles del escalafón social.

El gran valor de la solidaridad humana fue desprestigiado por unos medios de comunicación totalmente al servicio de las clases pudientes, del mismo modo que se sacralizó el individualismo hasta aceptar como valor indiscutible la capacidad de hundir a otro, para progresar tu. Ello trajo consigo el desvirtuar el papel de los sindicatos, situándolos al borde de la desaparición; cuando históricamente, estas entidades, han sido ejemplo de la consecución de derechos para la clase obrera, a través del esfuerzo colectivo de los propios obreros.

Hoy en España, después que la derecha se haya radicalizado por un lado, en forma de un partido de carácter ultra derechista como VOX y que la que debería representar una posición moderada, el PP, se encuentre hasta las cejas en el lodo de la corrupción, la mayoría de ciudadanos han sabido ver en un renovado PSOE la posición centrada a través de la cual, y canalizando los esfuerzos colectivos, se puedan encontrar la salida al laberinto en que nos hemos metido como sociedad.

En España no podemos seguir dependiendo económicamente de dos factores tan inestables y de empleo precario, como son el Turismo 15% de nuestro PIB, y de la construcción 14%, mientras que la industria solo representa el 5%.

En la España del siglo XXI, no podemos dejar escapar la gran oportunidad que nos brinda nuestra especial situación geográfica y climática, para liderar el gran cambio de la economía a nivel planetario, para evitar las catastróficas consecuencias de un cambio climático que se nos echa encima. Cuesta entender que habiendo en España el mayor número de horas de insolación anuales de toda la UE seamos el último país, en el desarrollo de las tecnologías en energía solar y no solamente esto, si no que durante el último gobierno del PP se atrevieron a poner un impuesto a los que utilizaban la energía solar. Cuesta entender que el empresario español, ante la ley que en 2040 se prohibirá la circulación de vehículos de combustión, lo que significará la renovación total del parque automovilístico existente hoy en día en el plazo de 20 años, no estén invirtiendo como locos en la producción de vehículos eléctricos, sus accesorios, sus estaciones de recarga, etc. etc.

Todo ello me hace suponer que la clase empresarial española, sigue siendo la del anacronismo aquel de que “inventen ellos” cuestión que de antaño nos ha procurado la miseria como país y el subdesarrollo. El empresario español sigue con la mentalidad especuladora de poner un euro aquí para recoger mañana mismo 20, y esto de las inversiones a medio y largo plazo les cae muy gordo.

Con todo estoy convencido que no debemos dejar pasar la oportunidad que nos brinda el acuerdo al que ha llegado el Consejo Europeo, por el que España va a conseguir 72.000 millones de euros a fondo perdido, y hasta 140.000 en créditos de bajo interés, para cambiar nuestras tradicionales be inestables bases económicas, (el turismo, la construcción y el negocio especulativo), por otras más estables y seguras como una industria moderna, capaz de generar empleo estable, capaz de atender la nuevas necesidades de la sociedad mundial del siglo XXI.

Espero que el actual gobierno progresista que preside Pedro Sánchez sea capaz de darle la vuelta al tema y conseguir meter a la clase empresarial española en la vereda de una nueva forma de pensar tal y como requiere la nueva economía social en el siglo XXI..



sábado, 18 de julio de 2020

LO QUE LA PANDEMIA HA PUESTO EN EVIDENCIA


El planeta Tierra entero está viviendo una pandemia de estas que hacen época, en verdad les digo que nunca imaginé que en mi vida, viviría algo así; En España dos meses confinado todo el mundo en sus casas, y luego un desconfinamiento gradual, que nos ha conducido, dicen a una “nueva normalidad” en la que deberemos circular con mascarilla por las calles, guardar unas distancias de seguridad, lavarnos las manos cada dos por tres y mantener las distancias con nuestros congéneres, con el fin de evitar un más que probable rebrote, que vuelva a llevarse al otro mundo a una buena parte de nuestra especie.

En la UE, donde después de la II guerra mundial, se optó por la socialdemocracia como base para la reconstrucción, un sistema que distribuía la riqueza generada mediante la potenciación de un sector público lo suficientemente potente, en convivencia y armonía con un sector privado, y aunque desde la década de los noventa del pasado siglo XX, se hubiera desmantelado una buena parte de los servicios público, en seguimiento de la doctrina neoconservadora que desde la Escuela Económica de Chicago Milton Freedman impulsó junto con Ronald Reegan y Margaret Tatcher que lo expandieron por el mundo civilizado; nos pilló la pandemia con la suficiente fuerza y disciplina en los ciudadanos, y dentro de lo que cabe hemos superado el primer embate con menores efectos colaterales como otros países externos a la UE, como el Reino Unido,y donde el neoliberalismo campa a sus anchas. el número de fallecidos en relación con la población ha sido extremadamente superior a los demás. La pandemia de Corona Virus ha puesto en evidencia a todos los europeos en general dos cosas, la primera el gran fracaso de las políticas neoliberales de la llamada revolución neocon, y en segundo lugar que individualmente o en base a pequeñas colectividades como pueden ser los estados nación, es del todo imposible afrontar con eficiencia no solo la crisis sanitaría global que el Covid 19 nos ha deparado, si no la recuperación económica del desastre que esta ha producido.

De los desastrosos efectos de poner unas políticas individualistas en frente a un problema global como es el Covid 19 y de intentar anteponer la economía a la salud de los humanos, tenemos buenos ejemplos en Suecia, Estados Unidos, Brasil y el Reino Unido que en el momento de escribir estas líneas están batiendo records de muertos y contagiados ampliamente, temiéndose incluso que el tema degenere en graves conflictos sociales.

Aunque en el momento e publicar este articulo, en bruselas se está negociando el plan económico para la reconstrucción de la economía europea y tres paise, Holanda Austria y Suecia se opongan a las ayudas a fondo perdido y pretenden volver a las andadas de la crisis del 2008, produciendo enormes desigualdades y obligando a países como Italia y España a endeudarse en sobre manera. Estooy mas que seguro que el buen criterio del eje franco alemán dispuesto a una mayor integración y solidaridad europea, va a imponerse, pues lo cotrario seria el principio del fin del sueño de constituir democráticamente un ente supranacional capaz de competir de tu a tu con las grandes potencias, de Estados Unidos China o incluso Rusia.

Respecto a Latinoamérica, y desde mis convicciones de socialdemócrata, creo que la pandemia está poniendo de manifiesto el fracaso, tanto del neoliberalismo extremo en los países con gobiernos de derecha como de las políticas de la izquierda radical y populista, o de la ambigüedad entre ambas como es el caso del peronismo en la Argentina.

No quiero hablar de China, Corea del Norte, Vietnam , Rusia ni de cualquier otro país fuera de la órbita de regímenes democráticos, pues la escasa transparencia de los datos que facilitan y el oscurantismo general, propio de las autocracias, hacen dificil evaluar si han resultado efectivos o no en este tema.

En Latinoamérica, la epidemia, en el momento de escribir estas líneas, sigue en expansión y la cifra de contagiados y defunciones crece a un ritmo alarmante en Brasil, donde el gobierno ultraderechista, no está haciendo nada para intentar contenerla, a la espera que los supervivientes queden inmunizados y se acabe el problema, en Argentina, el peronista Alberto Fernandez, optó por el confinamiento total de la población y está logrando unos resultados más que aceptables en cierta manera algo mejor que en Chile, donde el derechista moderado Piñera, con un confinamiento a medias, no acaba de conseguir aplanar la famosa curva.

Todo ello demuestra que tal y como ya hicieron los chinos en el mes de enero cuando en la ciudad de Wuhan se empezó a extender el virus, el confinamiento total, ha sido la única solución para controlar el virus, mientras no exista vacuna o remedio eficaz y específico contra el. Covid 19

En resumen, lo que ha puesto en evidencia la pandemia es que el sistema sanitario público en aquellos países donde existe y el confinamiento de la población son las estrategias más efectivas y que el sistema sanitario basado en la privatización esta resultando un tremendo fracaso.

Les guste o no a los necon de turno, en el caso que nos ocupa se demuestra que el pensamiento socialdemócrata, es el único que está en condiciones de avanzar a las poblaciones del planeta en justicia social e igualdad de derechos, ante los nuevos retos que este siglo XXI nos plantea.


sábado, 11 de julio de 2020

LA GLOBALIZACIÓN VINO PARA QUEDARSE

De la misma forma que algunos, afortunadamente muy pocos, creen que después del COVID-19 el mundo volverá a ser como antes, o sea como si no hubiera pasado nada, hay otros, particularmente en la banda derecha del espectro electoral español, que parecen haber optado claramente por mantener el actual estatus, confiando que el elemento perturbador del mismo como es la Globalización, vaya a desaparecer de golpe y porrazo.

El planteamiento no deja de tener extraordinarios visos de mala intención, por parte de los pensadores neoliberales, pues en realidad lo que pretenden es que las élites sean quienes se aprovechen de las ventajas de la globalización negándosela al resto de humanos, con el fin de mantener el tradicional dominio de los ricos sobre los pobres y seguir aprovechándose de ellos para su beneficio. He aquí que desde la derecha se fomente el nacionalismo más acérrimo, regional o de los estados, que se predique en contra de las organizaciones supranacionales como la UE y se vuelvan a exaltar los valores patrios, acentuando las diferencias culturales, de raza o de religión, priorizando la lengua propia como seña de identidad.

Lean con detenimiento los discursos de Donald Trump y aunque por ciertas expresiones, como “América first” o algunas disposiciones como la del auto proteccionismo poniendo aranceles a las importaciones, pudieran hacer pensar que está en contra de la globalización y aboga por mantener el espíritu del Estado Nación, nada más lejos de la realidad, sino que pretende evitar que se configuren en el mundo estructuras supranacionales como la UE, con suficiente poder y tamaño para marcarle la pauta a las grandes corporaciones norteamericanas que hoy día dominan gran parte del planeta. ¿Verdad que nunca le han oído decir a Trump, nada que pueda ni siquiera parecer una crítica a las grandes empresas multinacionales americanas? Pues eso.

Por otro lado, los movimientos ultraderechistas que están surgiendo en los países Europeos, de un marcado carácter anti europeísta, Como El Frente Nacional en Francia, el Fidesz en Hungría, Alternativa para Alemania, Demócratas de Suecia, Partido por la Libertad de Holanda, la Liga Norte de Italia, el Partido por la Libertad de Austria, Partido Popular de Suiza, el Frente Nos en Argentina, Vox en España y el Movimiento identitario, asentado ya, aunque de forma muy minoritaria en varios países de Europa y América; coordinados entre si a través de Steve Bannon, este ex asesor de Donald Trump que intenta aunar esfuerzos para imponer a la extrema derecha ultranacionalista y el supremacismo blanco en Europa y América Latina, permitiendo así que quien imponga las reglas no sea la democracia si no las grandes corporaciones americanas.

Si pensamos un poco nos daremos cuenta rápidamente que se trata, en un medio y largo plazo, de cargarse el sistema democrático, y substituirlo por un nuevo imperialismo, no de corte político como había sido en el siglo XIX, si no de tipo económico, donde el poder real resida en las grandes élites del planeta que tengan sometidos al resto de los habitantes planetarios, Esta vez no va a ser el imperio Alemán, expandiéndose por Europa, ni el Imperio Otomano traspasando las fronteras turcas hasta dominar prácticamente el norte de África y el oriente próximo. Ni mucho menos el imperio colonial Británico, expandido por los cinco continentes. Esta vez ni tan solo vamos a saber el nombre del emperador que nos tiene sometidos, ni tampoco el de sus ministros y colaboradores. Quizás tan solo conozcamos el del sátrapa encargado de controlar y administrar nuestro territorio más próximo, porqué quienes de verdad van a ostentar el poder, en esta situación ni tan solo necesitan territorio ni capital alguna.

Ahora bien amigos, no quiero ser catastrofista, si bien lo que he dicho puede ser muy posible, aún estamos a tiempo de evitarlo; reforcemos y potenciemos los entes supranacionales como la UE, en Latinoamérica, constituyan también su ente supranacional, juntando esfuerzos y recursos para alcanzar el capital necesario que les permita competir con las grandes multinacionales norteamericanas. Apoyemos y ayudemos a consolidar regímenes democráticos en el continente asiático y ayudémosles a encontrar vías de unión entre ellos; Quitemos a África de las manos de los salvajes especuladores de materias primas que los explotan, y fomentemos su democratización.

Sé que es un objetivo extraordinariamente difícil y que el camino no va a estar exento de dificultades sin embargo desde la claridad de ideas de todos y cada uno de nosotros se puede conseguir en un futuro no muy lejano. Es un trabajo colectivo, cada uno desde su parcela debemos de tener muy claro que en el próximo futuro que ya tenemos encima, solo desde la democracia podemos garantizar una sociedad libre, plural y próspera, donde nadie se quede atrás; pero para ello debemos empezar reconociendo a la globalización no como algo nefasto sino beneficioso para todos, siempre y cuando podamos participar todos sin exclusión ninguna de los beneficios que puede procurar. Pero tengamos siempre presente que la Globalización está aquí y se va quedar para siempre, o sea que no la dejemos en manos de unos pocos sino que aprovechémonos todos de sus ventajas.


sábado, 4 de julio de 2020

EL VALOR DE LO PÚBLICO

A la hora de la verdad, cuando le hemos vista las orejas al lobo, en forma de virus coronado, todos sin excepción, de la extrema derecha a la extrema izquierda, hemos celebrado que durante los 8 años de Aznar y los 7 de Rajoy, el neoliberalismo no consiguieran desmantelar por completo la Sanidad Pública Universal y Gratuita, que en 1984 siendo ministro de Sanidad Ernest LLuch, los españoles conseguimos. Ínclitos personajes del Partido Popular, como Esperanza Aguirre, que contrajeron el Covid 19, han pedido asistencia a la Sanidad Pública, para recuperarse, por cuanto los adalides de la privatización de los servicios públicos, a la hora de defender su vida no se fían de los que ellos han promocionado.

La Sanidad Pública en esta pandemia lo ha dado todo y más, sus trabajadores se han volcado hasta lo imposible por atender una avalancha de contagiados con los escasos medios de que disponen después de 7 años de gobierno derechista dedicado en cuerpo y alma a desmembrar todo aquello que es de todos para regalárselo a unos desalmados que solo buscan hacer negocio, eso si a cambio de suculentas comisiones.

Lo que ha sucedido con los geriátricos, mayoritariamente en manos privadas y casi sin control ninguno, por parte de los gobiernos autonómicos encargados de ello ha sido un desastre mayúsculo incluidos los que han estado administrados por órdenes religiosas que en Madrid, abandonaron a su suerte a los residentes, cuando se vieron desbordados, encontrándose la UME que había ido a desinfectar, un dantesco espectáculo en que en una misma habitación compartía un anciano enfermo con otro ya cadáver. Por cierto este hecho fue silenciado inmediatamente por parte de los medios de comunicación, (el poder de la iglesia sigue teniendo su fuerza en este nuestro país)

Supongo que después de lo que nos ha pasado, los españoles hayamos aprendido que no se debe hacer negocio con la sanidad pública, ni con la educación pública, ni con los servicios a nuestros mayores, pues solo desde el estamento público se puede garantizar una máxima calidad y una gestión democrática de los mismos; por cuanto esto son sus principales objetivos en lugar del beneficio económico, que rige estos mismos servicios cuando están en manos privadas.

Esta Pandemia debería significar un cambio de era y el fin, por evidente fracaso, de la llamada contrarrevolución neoconservadora que en los años 90 del pasado siglo XX e impulsada por Margaret Tathcher y Ronald Reegan, siguiendo los dictados de la escuela económica de Chicago de Milton Freeman y hasta hoy, en base a un dominio casi absoluto de los medios de comunicación, han conseguido el desprestigio de todo aquello que sonara a público en beneficio de lo privado y de una des-regulación total del sistema de libre mercado para mayor gloria y beneficio de las grandes élites planetarias. Han conseguido casi suprimir la clase media dividiendo el mundo entre los que viven en la opulencia o en la miseria más absoluta, casi en cierta manera podríamos decir nos han conducido a la mayoría de los habitantes del planeta de nuevo a la esclavitud.

Han intentado desprestigiar el valor de lo social, reduciendo al nivel de caridad el valor supremo de la solidaridad, fomentando el individualismo y la competitividad sin regla ninguna entre los seres humanos e intentando pervertir el sistema democrático con el fin que el mismo les garantice que sean ellos o sus representantes directos quienes ocupen el poder de forma permanente.

En nuestro país, España, estos días estamos viviendo un claro ejemplo de lo dicho anteriormente, aunque también del punto débil de la estrategia de los poderosos, vean Vds: Cuando las élites consiguen dominar a los grandes partidos de la democracia española, El PP y el PSOE, primero financiando otros partidos del mismo sesgo ideológico, Ciudadanos y Vox por la derecha y Podemos por la Izquierda, consiguen que los aparatos de ambas formaciones se plieguen y obedezcan sus dictados; Si embargo no pensaron en que apareciese en el PSOE un líder con ideas propias y convencido de los valores principales no solo del socialismo sino de la democracia de verdad, Pedro Sánchez. Rápidamente ponen en marcha su maquinaria con el pilotaje de Felipe González y consiguen desbancarle de la Secretaria General entronizando de nuevo a Mariano Rajoy del PP en el poder. Lo que no contaban ellos es con dos cosas, la primera, que buena parte de la militancia socialista española, es gente de sólidas convicciones y curtida por amargas decepciones que el propio aparato del partido les había provocado y la segunda que el partido representante por excelencia de la derecha, el PP no solo no había hecho tabla rasa con la corrupción sino que esta seguía campando por sus filas con total impunidad y que buena parte del pueblo español ya no estaba dispuesto a tolerar más. Fruto de todo ello es que la militancia casi al unísono se enfrenta al aparato del PSOE, y lo hunde por completo restituyendo a Pedro Sánchez en la secretaria general y remozando toda la organización. No solo esto sino que además, le instan a una moción de censura que gana, convirtiendose en presidente del gobierno, cuestión que es refrendada pocos meses después al convocar unas elecciones generales que le dan una amplia victoria, aunque no una mayoría absoluta.

Hoy en el mundo y con la pandemia haciendo estragos, se está poniendo en evidencia el discurso neoconservador por cuanto los países con potentes sistemas sanitarios públicos como es el caso de los países del norte de Europa junto a Portugal, están capeando el temporal con mucho más éxito y menos daños colaterales que USA, el Reino Unido, Francia e Italia que optaron por el desmantelamiento de lo público a favor de lo privado.


sábado, 27 de junio de 2020

LA SOCIALDEMOCRÁCIA Y LATINOAMÉRICA

Escribo este post después de recibir una ingente cantidad de comentarios en mi página de faceboock, de parte de la comunidad latinoamericana a mi reflexión en este mismo blog titulada NO ÉS LO MISMO LA DERECHA QUE LA IZQUIERDA    

http://cosmem.blogspot.com/2020/05/no-es-lo-mismo-la-derecha-que-la.html  donde la mayoría expresaban sus desagradables vivencias, en los diversos países de la comunidad americana y de ascendencia latina.

Después de leer atentamente todos ellos e incluso contestar alguno, después de reflexionar profundamente sobre el desánimo que gran parte de ellos inspiran, he decidido compartir esta nueva reflexión sobre el tema al darme cuenta que los conceptos derecha e izquierda no tienen el continente americano, el mismo significado que en Europa y concretamente en España. Ante todo, debo admitir mi desconocimiento de la realidad latinoamericana y por lo tanto les ruego me disculpen si cometo alguna incorrección en el transcurso de este artículo que por otro lado agradeceré me hagan notar, con el fin de enmendarme y no volver a caer en el error además de comprender mejor estos países que de siempre he considerado hermanos. Mi percepción de lo que pasa en Latinoamérica se basa exclusivamente en lo que leo en los periódicos, y en mis conversaciones con algunos latinoamericanos residentes en España y mi estancia como turista el pasado mes de noviembre de 2019, en el sur de Chile y Argentina.

Entiendo que en Latinoamérica, no existe la gama de grises, allí todo es blanco o negro, políticamente hablando, los espacios del centro derecha o centro izquierda que en Europa son tan deseados de ocupar por los partidos políticos con pretensiones de gobierno, en el cono sur y centro América, sencillamente no existen, de la izquierda bolivariana pseudo comunista como la que representa Maduro en Venezuela se pasa a la derecha extrema como sería el caso de Jair Bolsonaro en Brasil que no duda ni por un momento en seguir predicando un concepto neo liberal en lo económico a pesar que resultó un tremendo fracaso en la solución de la pasada crisis económica financiera a partir del año 2007.Los que pretenden ser moderados de la banda izquierda como los peronistas en Argentina, llegan al poder después de un tremendo fracaso en la resolución de la crisis, con la doctrina neoliberal  de la derecha que se ha saldado con más hambre y más desigualdad social, pero con una mochila de corrupción del kichnerismo que le sigue dando poca credibilidad. La tremenda fractura social que se apunta en Chile, imposibilita la aparente voluntad de Sebastian Piñera de presentarse como un liberal moderado en lo económico y un gestor eficaz en lo social.

Intuyo también con enorme preocupación que en nacionalismo sigue muy activo en la ciudadanía y la separación étnica, sobre todo con las comunidades indígenas sigue siendo considerado un valor inmutable y ello me lleva a pensar que va a ser un grave impedimento para conseguir aunar esfuerzos en el empeño de alcanzar la fortaleza necesaria para sacudirse el lastre de la dominación y explotación del vecino del norte.

No es desde la radicalidad y el extremismo, que en este siglo XXI, se van a conseguir los cambios sociales, si no desde el respeto más absoluto a las normas democráticas y el tener claro el concepto que la riqueza generada con el trabajo y el esfuerzo, no pertenece a unos pocos sino a la totalidad de los ciudadanos y que es a través de una justa fiscalidad como debe ser repartida equitativamente.

A mi entender, solo el socialismo democrático, garantiza el cumplimiento de estos principios y empieza a ser urgente que esta doctrina regrese a Latinoamérica y acabe imponiéndose para que de forma totalmente pacífica acabe por transformar la injusta realidad presente y más pronto que tarde consiga entrar el continente americano en la nueva, justa y equitativa sociedad del siglo XXI. Partiendo de la superación del nacionalismo e iniciando el camino hacia la construcción de nuevos entes supra nacionales que estén en condiciones de competir de igual a igual con las grandes corporaciones multinacionales, la mayoría de origen estadounidense. ¿Por qué no empezamos a pensar en  unos Estados Unidos Latinoamericanos?