domingo, 17 de junio de 2018

Y PEDRO SANCHEZ LLAMÓ A QUIM TORRA




Nadie en su sano juicio tiene duda alguna que uno de los temas más importantes que se le plantea al gobierno de Pedro Sánchez, es el del desafío independentista en Cataluña, un tema que el gobierno de Mariano Rajoy, fue incapaz de gestionar de forma adecuada hasta el punto, que en lugar de avanzar hacia la solución, se han ido enconando las posiciones amenazando con un conflicto civil de dimensiones incalculables.

La llamada de Pedro Sánchez a Quim Torra, presidente de la Generalitat de Cataluña e independentista en grado extremo, ha sido evidente señal del cambio de rumbo en la gestión de este tema que se va a emprender a partir de ahora, además de prueba evidente de la buena voluntad del Socialismo español, de reconducir este asunto de nuevo a la escena política, evitando en lo posible el escenario judicial.

De hecho, y sin pretender comparar situaciones, el PSOE actúa de forma similar cuando en la primera legislatura de Zapatero, montó una mesa de diálogo con la banda terrorista ETA, para buscar un final lo más pronto posible para la banda. En aquella ocasión la banda terrorista no supo valorar la situación y hizo volar por los aires la buena voluntad del gobierno español, cuando puso una bomba en la T-4 de Barajas, consiguiendo con ello que todo el mundo viera, que eran ellos los que no querían dialogo ni solución razonable alguna, retirándole el poco apoyo popular que aún les quedaba y aislándoles socialmente. No tardó mucho tiempo el final de rendición absoluta de la Banda.

Con la llamada, Pedro Sánchez ha situado la pelota en el tejado del independentismo, de forma que si sus dirigentes se comportan de forma razonable, pueden salir, con cierta honorabilidad, de una batalla que tiene absolutamente perdida; aunque si al igual que en su día  ETA, optan por dinamitar la opción de diálogo, saliéndose de nuevo del margen de legalidad que implican la constitución y el estatuto de autonomía, no solo van a perder bueyes y carretas, sino que acabaran llevando el país al desastre más absoluto.

Por otro lado, de las conversaciones de Quim Torra con los grupos políticos de la oposición en el Parlamento, ha quedado muy claro que el socialista Miquel Iceta es quien está en mejor situación y predispuesto, para intentar acuerdos tendentes a recoser la sociedad civil de Cataluña, después que el partido ganador de la últimas elecciones catalanas, Ciudadanos, se negara a asistir a la convocatoria de Quim Torra, por un “quítame de allí estas pajas”, como es lo del lazo amarillo que cuelga del balcón del Palau de la Generalitat, en la Plaza de Sant Jaume; cuestión que confirma la voluntad del nacionalismo español, que esto termine con vencedores y vencidos, aunque las consecuencias sean una rotura total de la sociedad sean de casi imposible reparación durante generaciones.

La situación en Cataluña es de alta tensión, el independentismo se resiste a ceder ni un ápice y el nombramiento de Quim Torra, tampoco augura voluntad de pacificación sino más bien lo contrario. Sus escritos, colindantes con la xenofobia, y el nazismo, representan una forma de pensar que no augura precisamente nada bueno. El flamante ministro de exteriores Josep Borrell, en una entrevista televisiva el pasado domingo día 10 de junio, apuntó que en Cataluña se vive en una situación de pre enfrentamiento civil y a mi entender no le falta razón, aunque el independentismo haya saltado sin contemplaciones negando la mayor, tildando al ministro de fanático peligroso.

Es pues del todo imprescindible que las buenas artes diplomáticas de los dirigentes socialistas tanto catalanes como españoles, sean capaces de reconducir la situación y obligar a los irredentos que hoy gobiernan la Generalitat de Cataluña a entrar en la razón del dialogo y la legalidad democrática establecida.

No dudo que el federalismo es una buena propuesta que pude ser entendida y aceptada, por una gran parte de la sociedad catalana, confío también que los errores de estrategia que han cometido hasta hoy los independentistas como por ejemplo, el alargar cuatro meses más de la cuenta la aplicación del artículo 155, con los vanos intentos de formar gobierno con personas que tienen limitadas sus facultades de acción, por estar en la cárcel o en el extranjero huidos de la justicia; van a diezmar los votantes que hasta hoy han seguido ciegamente a los líderes independentistas, para aceptar una solución más real, positiva y beneficiosa para la sociedad catalana como es formar parte de una España Federal.

domingo, 10 de junio de 2018

PORQUE LA MOCIÓN NO DEBIA SER INSTRUMENTAL

Resulta muy curioso que el líder del partido Ciudadanos, Albert Rivera, que se vanagloria en todos los rincones de la piel de toro, de haber entrado en política para limpiar al país de corrupción. En una moción de censura, presentada como consecuencia directa de una sentencia judicial que condena al Partido Popular, por beneficiarse a título lucrativo de la corrupción de algunos de sus miembros, (demasiados a mi entender), hayan acabado votando a favor del corrupto, teniendo la posibilidad de abstenerse para intentar apartarse del contaminador.

Si es verdad, que en Ciudadanos pretendían, en primer lugar, fuera el propio Rajoy quien dimitiendo tomara la iniciativa, y que este hecho desembocará en una inmediata convocatoria de elecciones, lo que les permitiría aprovechar el tirón que las encuestas les estaban dando por aquellos días. También hay que aclarar, que en cuanto vieron que el partido socialista, liderado por Pedro Sánchez les adelantaba  por la izquierda, en cuanto Mariano empezó a obviar la sentencia, diciendo claramente que no pensaba dimitir; rápidamente pidieron  al líder socialista que retirara su moción y que presentara otra que llamaban “instrumental” pactada con ellos, con un candidato, que no fuera líder en ninguno de los dos partidos, con la finalidad exclusiva de desplazar a Rajoy del poder y convocar inmediatamente elecciones, cuestión que como es lógico y natural, recibió la negativa del líder y el equipo del PSOE, por las razones que voy a exponer a continuación.

Debemos entender que los comicios del 2015, dieron como resultado, una incapacidad del Parlamento para formar un gobierno, cuestión que derivó en unos nuevos comicios en 2016, casi con idénticos resultados a los del 2015, con la salvedad que en pleno proceso de búsqueda de la investidura, un golpe de mano en el PSOE, que defenestra a su Secretario general, siendo substituida su ejecutiva por una gestora, que ordena a los parlamentarios socialistas abstenerse, con el fin de permitir la investidura de Mariano Rajoy, que contaba además con el apoyo de Ciudadanos. Gobierno que se permite el lujo de no cumplir ni uno solo de los compromisos con el PSOE que habían permitido su acceso al cargo. En total hasta este momento, habíamos pasado casi un año sin gobierno electo en nuestro país, tan solo el que dirigía el propio Rajoy actuando en funciones.

Durante estos casi dos años de legislatura, el gobierno Rajoy con el soporte de C’s,  la aplicación de las políticas netamente neoliberales, han profundizado como nunca, la desigualdad social, el enfrentamiento social particularmente en Cataluña y aumentando el índice de pobreza hasta alejarnos por completo de Europa para acercarnos peligrosamente a Latinoamérica, cuestón que ha lanzado a la calle a miles de ciudadanos, en reclamación de sus derechos perdidos.

Con todas estas circunstancias, es fácilmente entendible la necesidad, de un período de apaciguamiento, en donde revertiendo las políticas practicadas hasta ahora se empiece a encarrilar la solución a los grandes conflictos planteados, para después de una prudencial etapa, dar la palabra a los ciudadanos, para que a través de las urnas se articule una nueva matemática parlamentaria, que permita la configuración de nuevas mayorías, desde el eje derecha izquierda en lugar del enfrentamiento nacionalista.

La propuesta defendida por Ciudadanos de una moción instrumental, a la que parece se han añadido algunos (pocos por cierto), del sector Susanista del PSOE, obedece solamente al intento de aprovechar la ocasión por aquello de a rio revuelto ganancia de pescadores, los primeros en el sentido que las encuestas les son favorables y los otros para no dar la oportunidad a Pedro Sánchez de demostrar su valía, que acabe eclipsando a Susana Díaz. No puedo asegurar sean ciertas mis suposiciones pero si les puedo asegurar amigos,  que en ningún caso, la propuesta de Ciudadanos, obedece a los intereses de España y mucho menos de la defensa de la democracia, pues es bien sabido de todos que en períodos de incertidumbres y de alta presión social, los votos no se pueden calificar de auténticamente libres al existir demasiados condicionantes que terminan por favorecer la polarización cuando la solución, convendrán conmigo, se encuentra siempre en la concordia y el entendimiento.

La configuración del nuevo gobierno presidido por Pedro Sánchez, con gente experimentada en las áreas que se le han asignado, es una constatación de lo expuesto, pues es necesario corregir el rumbo que había emprendido Mariano Rajoy y subsanar los tremendo errores cometidos, entre ellos el restablecer la democracia plena, sin leyes mordaza ni otros constreñimientos, derogar la reforma laboral de fatales consecuencias para las relacionas laborales en este nuestro país y encarrilar el tema de las pensiones, con el fin de reparar la tremenda injusticia social que la reforma del PP en este sentido supuso. Estoy seguro que Pedro Sánchez va a salir adelante con su propósito y que en cuanto el clima de crispación actual se relaje, convocará nuevas elecciones.

domingo, 3 de junio de 2018

EL PRIMER DIÁLOGO


 
El nuevo gobierno de la Generalitat de Cataluña, que preside Quim Torra nació con el ofrecimiento de diálogo, a los representantes del Estado Español, cuestión a mi entender harto difícil, después de el período que hemos pasado en que la situación se ha enconado de tal manera entre los dos nacionalismos enfrentados, que su lenguaje ha derivado a una militarización en toda regla, por lo que solo cabe aquello de que uno se rinda y se negocien solo las condiciones de la capitulación; y mucho más cuando por parte de uno de los bandos, el del independentismo catalán, ni tan solo cuentan con la mayoría del apoyo del pueblo catalán, pues se basan en el 47% de los votos que el 21 de Diciembre pasado optaron por los tres partidos que defienden esta idea, (JXCAT. ERC, y CUP), sin haber tenido en cuenta que el primer dialogo que debían procurar era entre los propios catalanes, para conseguir entre todos superar la enorme fractura social que en estos últimos tiempos se ha provocado.

Esto era así, hasta que el pasado 1 de junio, una moción de censura dio al traste con el nacionalismo español en el gobierno, y se configura un nuevo gobierno monocolor de corte claramente federalista, cuyo líder Pedro Sánchez también se brinda a intentar de solucionar los problemas dialogando.

Con todo las primeras declaraciones después del anuncio hecho por Carles Puigdemont desde Berlín del candidato por el elegido, en particular la entrevista a Quim Torra realizada en TV-3 el viernes día 11 de Mayo, y la toma de posesión de los miembros del Gobierno de la Generalitat, no han augurado precisamente la voluntad de diálogo con los partidos de la oposición, con el intento de recoser la fracturada sociedad catalana y tampoco con el estado español, por cuanto los objetivos fijados por el nuevo presidente son impulsar un “proceso constituyente”, y cumplir “el mandato del 1 de Octubre,”. Y aunque luego se insinúe por parte de varios expertos politólogos que el nuevo presidente va a cumplir estrictamente con la legalidad, uno no acaba de ver como se podrá realizar la extraordinaria pirueta de cumplir con unos objetivos fuera de la legalidad española, sin transgredir esta legalidad.

Oído el sábado día 12 de mayo, el discurso de investidura del candidato Quim Torra, la sangre se me ha helado en las venas, pues me ha parecido retroceder a los últimos discursos de Puigdemont en el Parlament, donde los conceptos “Hacer República” “Presos y Exiliados Políticos”  e “Internalización del Caso Catalán” han sido los ejes donde ha girado todo, incluyendo, la agitación en la calle,  y la reconstrucción del Diplocat; ni una sola palabra de la gestión de los verdaderos problemas de la sociedad, como las infraestructuras, el paro, la desigualdad etc. nada solo lo dicho, Republica, Independencia, y en el turno de contra réplica no sé si para terminar de convencer a la CUP, para que el lunes siguiente mantuviera la abstención, que soltó que en su mandato no va hacer autonomismo para nada, solo desarrollar la República.

Vaya que el panorama no se presenta para nada alentador, para los que pensábamos, en la oportunidad de recoser de nuevo la sociedad catalana y emprender el camino del progreso. Todo apunta a que dentro de poco, cuando desde el Parlament se empiecen a impulsar normas que contradigan la Constitución y el Estatut, cuando a pesar que los letrados, pongan de manifiesto la ilegalidad de las mismas se pretenda tirarlas para adelante siguiendo los mandatos de desobediencia de la CUP, volveremos a las mismas de la legislatura anterior, con una reacción de las fuerzas del estado quizás más contundente que hasta ahora, cuestión que nos puede llevar no a la intervención si no a la suspensión de la autonomía, para un largo período de tiempo. Sin que nadie, ni Pedro Sánchez, ni Miquel Iceta, ni nadie pueda evitarlo como sucedió esta vez.

Así, después que Puigdemont, anunciase el pasado domingo día 13 de Mayo, que el 27 de octubre de este año, Quim Torra, va convocar elecciones autonómicas, en Cataluña, justo el primer día en que según la ley el nuevo presidente puede hacerlo, estoy convencido que lo que van hacer estos indepes va a ser absolutamente nada de provecho, pues se van a dedicar los próximos cinco meses a aprobar leyes y normas en el Parlamento al estilo de la de la de la ley de investidura a distancia aprobada el pasado día 3 de mayo, que inmediatamente fue recurrida al constitucional que la anuló al día siguiente. Y el Propio Parlament la dejó sin efecto. Pues así vamos a pasar los próximos cinco meses, promulgando leyes imposibles que el TC declarará ilegales y ellos no harán efectiva a fin de no ser detenidos ni procesados, ello les permitirá seguir mareando la perdiz y haciéndose las víctimas de una persecución del estado , mientras las instituciones de autogobierno se irán degradando.

La persistencia de Quim Torra, en negar el diálogo con las fuerzas de la oposición en el Parlament de Catalunya, y ofrecerlo solo al Gobierno Español y al Rey, sin aceptar ni la mínima condición de hacerlo dentro de la Constitución y las leyes, además de constatar que no va a ser el presidente de todos, sino solo de los dos millones de independentistas, en base a un proyecto, según sus propias palabras, de 70 diputados; descalifica por completo su labor de antemano, al mostrar desprecio hacia más de la mitad de catalanes, que no comulgan con sus ideas, la promesa hecha a la CUP, de no ser un gobierno autonomista sino constructor de la República Catalana, remacha el clavo de su idea supremacista y hace prever un negro futuro inmediato para Cataluña, al optar por la confrontación pura y dura con todo aquel que no acepte sus propuestas, negándose al primer dialogo necesario para iniciar la recomposición de la sociedad catalana como un solo pueblo; además de profundizar la fractura social en Cataluña, asunto que a corto plazo puede derivar a un enfrentamiento violento, cuestión que muy pocos incluidos los independentistas, desean realmente.

Solo espero y deseo, que el nuevo gobierno socialista en el estado, sepa reconducir la situación y a través del PSC, impulse el verdadero primer dialogo que hay que tener para encarrilar la solución del problema que no es otro que con la oposición al Parlament de Cataluña, mientras que el estado restaura un gran dialogo a nivel estatal, en la comisión de reforma de la constitución en un sentido federal.

domingo, 27 de mayo de 2018

LA HORA DE LA VERDAD


 
Mariano Rajoy y el Partido Popular optaron desde hace tiempo por, tapar la corrupción nacida en el seno del aznarato, amparándose en un poder judicial, que creen tener dominado, pero que la magnitud del expolio a que han sometido el país, le pone incluso en entredicho con el peligro de hacerle caer, se ve obligado a actuar con presteza y justicia, caiga quien caiga, cuando una mayoría de ciudadanos ha llegado incluso a dudar de la independencia judicial del estado.

Amparado en el clientelismo, la nueva manera de denominar el caciquismo, el PP parecía inmune a la corrupción más descarada y por mucho que saliera a la luz no ha asumido responsabilidad política alguna, sino todo lo contrario intentando tapar a sus corruptos, hasta las últimas consecuencias, hasta el punto en que hoy una mayoría de la sociedad, tal y como han explicado los jueces en la sentencia del caso Gürtel , está plenamente convencida que el Partido popular actúa igual que una trama mafiosa, en lo que a corrupción se refiere.

El pasado viernes 25, después que el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, registrara en el Congreso la petición de un Moción de Censura; a las dos de la tarde comparecía Mariano Rajoy, en rueda de prensa, muchos creímos que lo hacía para disolver el parlamento, convocar elecciones generales y presentar su dimisión irrevocable; tal y como hubiera hecho cualquier mandatario de un país democrático, sin embargo lo que hizo fue seguir con la tónica habitual, cargar contra la oposición, acusándola de perjudicar España y manifestar su intención de agotar la legislatura, ninguneando la sentencia judicial, como si no fuera con él; provocando la indignación de muchos, entre ellos sus propios aliados Ciudadanos, que si ya el día anterior le negaban el pan y la sal de su apoyo parlamentario, se encontraron en la incertidumbre de apoyar una moción de censura del PSOE, o seguir manteniendo a Rajoy en la Moncloa hasta el año 2020.

Las cadenas de TV sacaron el polvo de sus “pactómetros” y empezaron a elucubrar sobre posibles pactos más o menos posibles o del todo imposibles, así los más decididos como ERC y PDECAT, mostraron su cara de negociantes marcando unas condiciones imposibles de asumir, por parte de nadie que pretenda acceder a la Presidencia del Gobierno de España, El PNV, dando muestras de una gran prudencia, pide conversar con Pedro Sánchez y su equipo, para garantizarse que lo que ha obtenido del Gobierno Rajoy, a cambio de la aprobación de sus presupuestos se va a mantener. Y yo me pregunto, si Pedro Sánchez no les acepta las condiciones a PDECAT y ERC, ¿Estos partidos serán capaces de votar no o abstenerse en la moción de censura, dándole apoyo explicito al gobierno del Partido Popular y a Mariano Rajoy como presidente?

Por otro lado está Ciudadanos que en el momento de escribir estas líneas, sigue manteniendo que es Rajoy quien debe convocar las elecciones y que si no lo hace la moción de censura debe obviar un plazo para regenerar la situación de las instituciones del estado y del gobierno, para convocar elecciones inmediatamente.

Uno que intenta ser lo más equitativo posibles y conservar la calma y serenidad en los momentos convulsos que la política española y mundial nos deparan. Creo que en España estamos ante la hora de la verdad y que los partidos políticos que se consideren democráticos deben dejarse de estrategias y marrullerías, para afrontar la situación más grave que nuestro país ha vivido desde la restauración de la democracia. Es ahora que los partidos deben demostrar que el sistema democrático es capaz de auto regenerarse, que desde una altura de miras, deben saber mantener la estabilidad necesaria para no dar al traste con la recuperación económica; Los ciudadanos en general, deben ver que en beneficio de todos, debemos remar juntos en la misma dirección, obviando las diferencias que existen entre nosotros. En fin que demos entender el grave peligro que la actual situación puede comportar para las futuras generaciones, por lo de la nula credibilidad internacional. Pues ¿Cómo  van a entender  nuestro colegas europeos, que no seamos capaces de dar una solución política a la grave situación? ¿Cómo van a entender que no echemos con cajas destempladas a un presidente de gobierno y de un Partido político que los tribunales han determinado son una institución corrupta?

Estoy de acuerdo en que los hechos que se han juzgado ahora corresponden a la época de Aznar, pero ¿Quién nos garantiza que no hayan seguido operando de la misma forma en la etapa Mariano?

Es hora de demostrar madurez democrática de los ciudadanos españoles, es hora que la generación que  no conoció la dictadura, demuestre su capacidad de racionalidad y de trabajar codo con codo para el beneficio de toda la colectividad.

Es de nuevo la hora del PSOE, el partido que puso a España en el mapa de Europa y que ahora le toca de nuevo, reconducir al país a la senda del progreso.   

domingo, 20 de mayo de 2018

EN EL PACTO DE TOLEDO SE ENCUENTRA LA SOLUCIÓN


El movimiento de pensionistas en mi ciudad Badalona, en su reunión semanal, manifiesta la opinión que se deben marginar a los principales sindicatos, UGT y CCOO, pues los consideran tóxicos para su movimiento, donde dominan la situación los llamados sindicatos minoritarios, como la Inter Sindical, o la misma CGT, también incluyen en sus demandas, la disolución del Pacto de Toledo pues le consideran en parte culpable por inacción de la situación actual del tema. Me sorprende  y me preocupa que la ideología de los anti sistema se instale en este movimiento, pues si bien es positivo que el pueblo llano, se movilice en defensa de sus intereses, si es interesante que Partidos Políticos y Organizaciones Sindicales, sean quienes recojan estas demandas y en su cualidad de representantes de los ciudadanos, acaben acordando y pactando las soluciones concretas.

Alguien me podrá decir que Partidos y Sindicatos han cometido errores de bulto y muchas veces han aparcado el interés de las mayorías a favor del suyo propio como organizaciones. Ahora mismo en Cataluña, nos encontramos con CCOO i UGT, apoyando un movimiento surgido del independentismo en defensa de los Políticos Presos y de sus tesis, bajo la denominación de “Espai Democracia i Convivencia”,  que muchos asalariados no ven con buenos ojos de ninguna de las maneras; tampoco debemos olvidar que los sindicatos reciben cuantiosas subvenciones por parte de la administración lo que les permite subsistir holgadamente sin necesidad de una afiliación muy grande, cuestión que a muchos les hace sospechar connivencias no demasiado favorables a los intereses de los trabajadores. No les falta razón; sin embargo, como demócratas debemos aceptar que son las instituciones que nos representan las que deben realizar su trabajo, una vez han recogido el sentir ciudadano. y por ello no es conveniente mantenerlos al margen de movilizaciones y mucho menos predicar su disolución.

Uno de los elementos que desde el año 1995 ha resultado fundamental en el tema de las pensiones ha sido el llamado Pacto de Toledo. Un organismo conformado por la totalidad de partidos con representación parlamentaria, además de los representantes de los principales sindicatos y organización patronal; que analiza todas las propuestas que hace el gobierno de turno y emite su dictamen, fruto del consenso entre todos sus miembros, haciendo además las recomendaciones que cree convenientes. De hecho, se trata de un organismo cuya finalidad principal, es alejar las decisiones sobre el tema de pensiones, de la exclusividad del gobierno de turno, con la pretensión de evitar que una sola formación política por el hecho de gozar de mayoría absoluta, pueda decidir cambiar el sistema sin tener en cuenta a los demás. Fue así que en este organismo, se pactó “La separación y clarificación de la fuentes de financiación” “La creación de un fondo de garantía para las pensiones” “La Financiación, simplificación e integración de los Regímenes especiales”, y muchas otras.

La crisis económica y la mayoría absoluta del gobierno ultra liberal de Mariano Rajoy su la primera legislatura, con la excusa de la presión de la UE y la necesidad de tomar decisiones urgentes para paliar la crisis económica, promulgó una serie de decretos sin consultar a esta comisión parlamentaria y obviando su consejo, no solo dejó a cero el fondo de garantía, lo que se llama vulgarmente la hucha de  las pensiones, si no que se ha dedicado a desmontar el actual sistema por completo, no buscando las soluciones adecuadas para mantenerlo y financiarlo suficientemente. Ello ha conllevado que algunos ciudadanos, culpen de inacción o de mirar para otro lado al Pacto de Toledo, y quizás podríamos decir que a ello también ha contribuido, la posición en cierta manera timorata de las centrales sindicales que en ciertos momentos han dado la impresión de total falta de voluntad de enfrentarse al gobierno, y su reforma laboral, la gran responsable de la bajada de salarios y en consecuencia de la mala financiación del sistema de pensiones.

A pesar de lo dicho, estoy convencido que el Pacto de Toledo sigue siendo una buena solución para tratar el tema de las pensiones públicas de una manera democrática, pues el hecho de que participen en el todos los partidos con representación parlamentaria, le da una cierta garantía que este tema no va a ser cuestionado por una ideología concreta, aunque vista la experiencia reciente, quizás debería garantizarse la obligación del gobierno de turno de consultar sus proyectos sobre el tema a este organismo y que sus acuerdos deban ser tomados por mayorías cualificadas.

El actual movimiento de los pensionistas, me dá que es una buenísima oportunidad para mejorar y poner al día al Pacto de Toledo, corrigiendo lo que funciona mal de él y poniéndolo a trabajar muy en serio, para que en poco tiempo encuentren un nuevo sistema de financiación, con el fin que los pensionistas no vean reducirse su poder adquisitivo, y que los futuros pensionistas no tengan el temor de verse excluidos del sistema, por la cuestión del factor de Sostenibilidad de la pensiones que el gobierno Rajoy quiere empezar a aplicar este mismo año y por el que con el aumento de la esperanza de vida se van a reducir  las cuantías de las pensiones.

domingo, 13 de mayo de 2018

9 DE MAYO, EUROPA UNA ILUSIÓN QUE SE DESVANECE


Los españoles, que vivimos los cuarenta años de dictadura, cuando teníamos ocasión y nos asomábamos a Europa, veíamos esperanzados nuestro futuro, sabíamos e intuíamos que la opresión y el reaccionarismo que nos sometía, no iban a durar para siempre y que más temprano que tarde, España seríamos igual que Francia, Inglaterra, Italia, Alemania……. Que no solo elegiríamos a nuestros representantes políticos, dentro de una libertad de opciones que entonces nos estaban vedadas sino que solidariamente procuraríamos por el progreso al unísono de todos los europeos. Que nunca más una veleidad nacionalista nos llevaría a una confrontación entre nosotros; en resumen que ya no abandonaríamos nunca más la senda del progreso y la justicia social.

El doce de junio de 1985, cuando Felipe González Márquez, a la sazón presidente del gobierno de España, en el Palacio real de Madrid, firmaba el tratado de adhesión al entonces denominado Mercado Común Europeo, a la mayoría de los ciudadanos de nuestro país, veíamos como el sueño acariciado durante tantos años, tomaba por fin visos de realidad y aunque conscientes que ello de entrada nos supondría sacrificios,  todos sabíamos que las ventajas a medio plazo los compensarían sobradamente. Efectivamente fue así, y poco tiempo después de la adhesión empezaron a fluir a nuestro país, grandes cantidades de dinero, de los llamados fondos de cohesión que permitieron en pocos años, poner al día a nuestro retrasado país. Planes Urban cambiaron por completo la fisonomía de barrios altamente degradados, proporcionaron equipamientos escolares e infraestructuras viarias que rompieron el tradicional aislamiento de buena parte de la sociedad española.

También se nos avivó el sentimiento de pertenencia a una potencia de carácter mundial, cuando se rompe el statuqüo, instaurado al final de la II Guerra Mundial y el mundo deja de ser bipolar, evitando se convierta en unipolar, dominado por los USA, adquiriendo el suficiente potencial económico, para tratar de tú a tú, con EEUU, y los emergentes de Asia, como China y Japón. Quizás sea aquí, en la concepción unipolar o multipolar del planeta donde encontremos la clave de los ataques que de todas partes le llueven a la UE y el replegarse hacía posiciones muy conservadoras de sus máximos dirigentes que hoy día se produce.

Desde el establecimiento del euro como moneda única en gran parte de la UE, los poderes fácticos de los USA, ven peligrar su situación de privilegio, al tener que compartir la exclusividad del dólar, como moneda en las transacciones de petróleo en el mundo, cuestión que recordemos, sirvió en tiempos de la administración Nixon, para que el dólar abandonara el patrón oro y lo cambiara por las reservas mundiales de petróleo. Por otra parte, el gigante asiático China, gran poseedor de reservas en dólares, decide diversificar riesgos, equilibrando entre dólares y euros Observen Vds. que es a partir de entonces que se empiezan una campañas, en el Reino Unido a favor de un Bréxit y de un anti europeísmo en los países del este Europeo, en base a un nacionalismo muy radicalizado. También resulta curioso que es entonces cuando los partidos de extrema derecha, con el euroescepticismo por bandera, en Los países escandinavos, Francia, Bélgica y Holanda resurgen con fuerza inusitada.

Observen también que en plena crisis económica y desde los países más ricos de la UE, como Alemania, empiezan a surgir críticas hacia los países más pobres del sur de Europa, acusándoles de vagos y malgastadores, en un claro ejemplo de nula solidaridad, valor que debería presidir una Europa Unida y Federal.

El renacer de nuevo del imperialismo ruso de la mano de Putin, completa un panorama nada prometedor, para la ilusiones que nos habíamos forjado.

No sé como puede acabar esto, aunque espero, no lo haga con una nueva confrontación nacionalista en Europa como las que ya hubo en 1914 y en 1939 que tan devastadores resultados produjo y aunque estoy convencido que la memoria histórica no existe y que los humanos en general no aprendemos de nuestros propios errores, espero que un rayo de sensatez ilumine a los europeos y nos haga volver a la idea inicial de una Europa Unida y Federal, donde se haya desterrado para siempre el nacionalismo disgregador y confrontador.    

domingo, 6 de mayo de 2018

REFLEXIÓN ANTE LA DISOLUCIÓN DE ETA




El pasado viernes día 4 de Abril, los españoles recibimos una gran noticia, que no por esperada fue menos satisfactoria, como fue el anuncio oficial de disolución de la Banda Terrorista ETA, que desde el año 2011 había cesado en su actividad causante de gran dolor y muerte, a los españoles en general y a los vascos en particular.

Aunque su discurso, efectuado por un Josu Ternera en paradero desconocido, intentara presentar a la banda terrorista como un mal necesario, para la supervivencia del pueblo vasco, y que si se auto disolvía era por voluntad propia cualquier español con dos dedos de frente, sabía que la realidad era bien distinta y que a la situación se había llegado porqué ETA había sido derrotada por completo, en su enfrentamiento con el estado democrático, cuestión que el presidente del gobierno Mariano Rajoy, acabó de dejar bien claro, el mismo día por la tarde diciendo que no pensaban otorgar ningún tipo de clemencia con los miembros de la banda encarcelados y que se seguirá persiguiendo a los que aún no lo están.

De hecho, el 30 de diciembre de 2006, cuando ETA, colocó un coche bomba en el módulo D del aparcamiento de la T-4 de Barajas, no solo se llevó por delante la vida de dos ecuatorianos y hirió a muchísimas personas, sino que hizo saltar por los aires, el proceso de paz, que había emprendido con el gobierno presidido por José Luis Rodriguez Zapatero y que estaba destinado a pactar con la banda terrorista su autodisolución. Los obcecados dirigentes de ETA, no quisieron darse cuenta que con ello, arruinaban la única salida más o menos honorable que le quedaba, al perder con ello, la poca confianza que les quedaba en la sociedad vasca, que ya desde el asesinato de Miguel Ángel Blanco, les había empezado a retirar el apoyo. Fue en cierta manera optar por morir matando, no con la finalidad de conseguir objetivo alguno, si no por esta especie de nihilismo que siempre acaban teniendo todos aquellos que deciden usar la violencia como un método de lucha política.

Es de notar que en el acto que la banda organizó en la localidad francesa de Cambó, cercana a la frontera española, para solemnizar el acto de  disolución, no asistieron los representantes de los gobiernos vasco, y navarro, ni mucho menos del español, tan solo representantes de los partido nacionalistas vascos, dejando bien claro que nadie quiere dar valor político alguno a una banda criminal que fue incapaz de negociar una salida aún cuando estaba acorralada.

De hecho todos debemos ser conscientes con las decisiones que tomamos en momentos determinados, y de las consecuencias que pueden acarrear, no solo a nosotros particularmente si no a los que nos siguen a pies juntillas, como es el caso que nos ocupa y quieras que no, me ha hecho pensar en el tema del independentismo catalán.

Carles Puigdemont en un momento determinado, cuando se encontraba acorralado y casi sin salida ninguna, el 27 de octubre del pasado año, optó por rechazar la convocatoria de unas elecciones autonómicas, y lanzarse a la aventura de la proclamación de una independencia imposible, abriendo la puerta a una persecución judicial, a la aplicación del artículo 155 suspendiendo la autonomía y llevando al país, Cataluña, a una deriva totalmente incierta pero en claro descenso en todos los campos, económico y social.

Sin embargo, a diferencia de los sucedido en el País Vasco, la decisión tomada no le quita el apoyo social,  a Puigdemont,  de manera inmediata sino que sus fieles seguidores le siguen apoyando del primero al último, por lo que en la convocatoria de elecciones autonómicas que convoca el gobierno de España, tras la aplicación del artículo 155 y la intervención de la autonomía, mantiene una mayoría absoluta en escaños y un 47% de los votos.

Con todo nadie en este país duda que el independentismo en Cataluña tiene perdido su confrontación con el estado democrático español y que todo es cuestión de tiempo, y después de la decisión tomada y los resultados electorales del 21D, donde los partidos que intentaban situarse en el medio para evitar daños mayores, no han tenido soporte electoral, por lo que la confrontación pura y dura está servida y el final honorable para el bando perdedor se ha ido al traste, por lo que al vencido solo le quedará la humillación más absoluta.