domingo, 11 de agosto de 2019

¿PORQUÉ LA IZQUIERDA ES REACIA A LOS PACTOS?


No sé si la cosa viene de la escisión en el PSOE que se produjo en 1921, con motivo de la discrepancia entre partidarios y contrarios a entrar en la III Internacional, que había fundado Lenin en 1919, lo que facilitó la fundación del PCE, pero la cuestión es que tradicionalmente en España las izquierdas son incapaces de llegar a un acuerdo y se dedican a torpedearse unos a otros en pos de la preponderancia en su sector del espectro político nacional.

En la recuperación de la democracia en 1978, el PSOE le gano claramente la partida al PCE, pese que había sido este el partido más activo durante la dictadura, capitalizando la oposición al régimen franquista, además de haber adoptado la posición eurocomunista, con la renuncia expresa a la dictadura del proletariado, cuestión que había sido una de las claves para en la escisión del 1921. Esto fue así quizás por el hecho que el electorado prefirió una fuerza acorde con la Europa moderna de clara voluntad democrática, y capaz de conducir al país, por la senda del estado del bienestar.

El PCE se fue apagando, elección tras elección, paralelamente al PSUC en Cataluña, que acabaron por presentarse bajo unas nuevas siglas, Izquierda Unida en España e Iniciativa per Catalunya en esta comunidad. Con todo, nunca se entendió con el PSOE, aunque hay que decir que a partir de 1982, año en que por primera vez el socialismo se impuso por mayoría absoluta, y hasta 13 años después en que las perdió a favor de la derecha de José Maria Aznar, nunca el PSOE necesitó de su apoyo.

Cuando con motivo de la crisis económica, y del movimiento de los indignados en 2011, surge la formación PODEMOS, en plena crisis existencial del PSOE, un movimiento que no se define claramente de buen principio ideológicamente hablando aunque algunos expertos de entonces lo asemejaban al trotskismo, y que conjuntamente con una nueva fuerza de derechas, Ciudadanos,  dicen nacieron para acabar con el bipartidismo PSOE / PP a la hora de la verdad se ha demostrado que venían a conformar un nuevo bipartidismo PODEMOS / CIUDADANOS, pues este último, hasta hoy ha tenido el gran afán de superar en votos al PP y convertirse en el nuevo líder de la derecha española y PODEMOS, algo parecido respecto del PSOE, aunque aquí le salió el tiro por la culata y después de un espectacular ascenso inicial, su caída en los últimos comicios ha sido de libro, además que las encuestas tanto a PODEMOS como a Ciudadanos, les vaticinan verdaderos desastres.

Mientras PODEMOS estaba en auge, y el PSOE parecía hundirse, surgió Pedro Sánchez, un personaje con capacidad para revolucionar al partido y devolverlo a sus verdaderas esencias, cuestión que la militancia de esta formación con más de 140 años de historia, aceptó enseguida y se dispuso a su lado, para iniciar la transformación, aunque fuera a costa del derribo de los viejos líderes que se habían anquilosado y  situado fuera de los principios fundamentales del socialismo, y a fe que Pedro Sánchez al lado de la militancia lo consiguió, y el PSOE de hoy ya nada tiene que ver  con el PSOE de las baronías. Sin embargo ello despertó la envidia de todos aquellos que habían venido a regenerar la vieja política, y en particular Pablo Manuel Iglesias Turion, que veía como de golpe se le esfumaban sus esperanzas de convertirse en el mesías de la izquierda,  tras un PSOE condenado a muerte, al igual que había sucedido con el PSOK en Grecia.

La gran esperanza había cambiado de bando y muchos de los votantes de izquierdas que se habían pasado a Podemos, regresaron a la casa madre, hoy completamente transformada y acorde a la nueva realidad del siglo XXI; ante esto Pablo Manuel no supo reaccionar y pudo más su egolatría, impidiéndole reconocer que el PSOE había cambiado y que ello era bueno para los intereses de los ciudadanos, y en lugar de aceptarlo y ofrecerse a colaborar en la construcción de un proyecto conjunto, se ha puesto a denostar a su adversario, tildándole de poco fiable y merecedor de ser controlado por él.

Desde finales de julio y lo que llevamos de agosto hemos podido comprobar la realidad de lo señalado y que incluso los socios de Pablo Iglesias, como IU, y el Grupo Adelante Andalucía, y Los Comunes de Cataluña, han mostrado públicamente su disconformidad con la actitud de su líder y su incomprensión a no aceptar el generoso ofrecimiento que Pedro Sánchez les hizo para entrar en el gobierno, con tres ministros y una vicepresidencia de carácter social, otros como Compromís, han negociado directamente con Pedro Sánchez desde bases razonables y han conseguido llegar a acuerdos que beneficiaran a ambos.. Si bien parece que estos grupos, no van a dar ahora el paso de abandonar a su líder si es verdad que lo han señalado como el gran obstáculo a un entendimiento con el Partido Socialista, ganador de las últimas elecciones.

Soy de los convencidos que el pensamiento de izquierdas en España no tiene que ser único, que la diversidad enriquece y que de ella surge lo mejor para los intereses de los españoles y por ello les pido a los inscritos e inscritas de Podemos, que piensen en ello y encuentren la manera de facilitar un entendimiento entre el Partido Socialista Obrero Español y su formación política, que desde su radicalidad busquen los puntos de encuentro con la socialdemocracia, que los hay y muchos y que acuerden en base a lo que les une y dejando de lado lo que les separa, con el fin desde el respeto entre ambos consigamos, que los ciudadanos de nuestro país, por muchos años se liberen del yugo del conservadurismo neoliberal. Ah! Y que por favor se olviden ya de las diferencias que les llevaron a la escisión del 1921, pues los conceptos Dictadura del Proletariado y Economía Planificada, en este siglo XXI, están plenamente superados.

domingo, 4 de agosto de 2019

ESTAMOS YA EN AGOSTO Y PODEMOS EN SUS TRECE



Llevamos cinco días del mes de agosto, y PODEMOS, después de haberse cargado la investidura de Pedro Sánchez el pasado 25 de julio, por basar su negociación, exclusivamente en un gobierno de coalición sin dar importancia ninguna al programa; y después que Pedro Sánchez se niegue a reemprender de nuevo una negociación en el mismo sentido, para dejarla solo a nivel programático; y empieza a sonar muy extraño que la dirección de PODEMOS, no solo siga insistiendo en el gobierno de coalición, si no que se mantengan en la tesitura de no negociar ningún tema de programa, hasta que no esté definida una participación de gran relevancia de agentes de PODEMOS en el gobierno del estado; me empieza a oler a chamusquina. Quizás y como último recurso para que siga gobernando la derecha en nuestro país, UP ha decidido que vayamos a nuevas elecciones.

He leído en las redes sociales que una encuesta señala, un 70% de los votantes de UNIDAS PODEMOS, como favorables a apoyar desde fuera un gobierno socialista, previo pacto de un programa común, y el nombramiento de una comisión mixta de los dos partidos encargada de hacer un seguimiento para comprobar el cumplimiento del mismo. Por otro lado en los medios, estos días se viene señalando que IU y su líder Alberto Garzón está insistiendo a la cúpula de Podemos, que se dejen de monsergas, se olviden del gobierno de coalición y apoyen decididamente un gobierno monocolor socialista, que actúe bajo un programa previamente pactado, situación que los llamados Anticapitalistas que lideran Teresa Rodriguez y José Maria González (Kichi) también consideran la más adecuada por el hecho que históricamente en los gobiernos de coalición siempre tiene las de perder a medio plazo el partido minoritario, que en este caso sería UP. Atendiendo a estos datos, se me hace muy cuesta arriba entender la posición de Pablo Iglesias, Irene Montero  y Pablo Echenique, entre otros que en los medios y en las redes siguen insistiendo en lo del gobierno de coalición y con una actitud totalmente despreciativa y podríamos decir incluso insultante hacía el PSOE, totalmente fuera de toda lógica y de la realidad.

El barómetro del CIS, del mes de julio, en la intención directa de voto, da una espectacular subida al PSOE que se situaría en el 41, 3%  seguido a enorme distancia por un Partido Popular con un 13,7% de los votos emitidos. Con este porcentaje, el PSOE conseguiría la mayoría absoluta, en el caso de una repetición electoral el próximo 10 de noviembre. Es verdad que los datos de la encuesta fueron recogidos antes del debate de la fallida investidura del 25 de Julio, pero una buena parte de politólogos y analistas, están convencidos que el punto en que han situado al PSOE podría ser incluso más alto si la recogida de datos hubiera sido posterior, porqué  esto que ahora parece haberse puesto de moda como es la cuestión del “relato”, parece ser que el PSOE se ha llevado el gato al agua y que UP no solo quedaría como responsable de la repetición de elecciones, por negarse a  apoyar a Pedro Sánchez, si no que su imagen ha quedado como la de aquel egocéntrico, que busca desesperadamente un sillón de poder que las urnas no le han dado.
Los mensajes que UP está lanzando estos días, son del todo incomprensibles, pues aparte de seguir con el desprecio al que debería ser su socio, intentan encontrar justificación en los pactos de gobierno autonómicos de Valencia, Navarra y Aragón, para persistir en la idea del gobierno de coalición, que Pedro Sánchez considera totalmente descartada después de las frustradas negociaciones del pasado mes de julio.

El líder socialista, intenta desde el pasado jueves día 1 de agosto, entablar conversaciones con grupos sociales diversos para mirar de acordar unas bases de gobierno progresista a nuestro país, dado que UP sigue en la higuera, con la finalidad que estos grupos, o sea la verdadera base social, intenten convencer a UP de la necesidad que ellos apoyen un gobierno monocolor del PSOE, lo antes posible, porqué a la vuelta de las vacaciones, en el mes de setiembre las cosas se complicaran mucho en el panorama político español, con la más que posible salida de la UE de Gran Bretaña, por la brava tal y como parece que el actual primer ministro Boris Johnson pretende, la publicación de la sentencia del juicio del 1 O y la previsible reacción en la calle de los grupos nacionalistas de uno y otro signo, a parte de la tradicional manifestación del 11 S en Barcelona, que a pesar de las muestras de división que el independentismo está dando, no dudamos van hacer de tripas corazón y mostrar aunque sea por un día una férrea unidad.

No me negarán Vds. que todo ello requerirá de un gobierno central fuerte, perfectamente unido y con las ideas muy claras, cuestión que es del todo imposible, en un gobierno en funciones, y por tanto con limitación de actuaciones, o bien con un gobierno de coalición, en que los dos partidos coaligados no suman la mayoría absoluta y que además tienen profundas discrepancias sobre el tema de la cuestión catalana.

Espero y deseo, que los grupos a los que Pedro Sánchez se dirige estos días y otros con cierto poder de influencia en nuestro país, sean capaces de hacer ver a UP que acepten, por su bien y el de una gran mayoría de españoles, apoyar un gobierno Socialista monocolor capaz de afrontar, con la fortaleza y capacidad necesaria, estos primeros embates que nuestro país va a sufrir; y que esta investidura debería tener efecto antes de acabar Agosto, pues en setiembre puede que sea tarde.