lunes, 8 de noviembre de 2010

LAS OPINIONES DEL CARDENAL


El Cardenal Arzobispo de Barcelona, LLuís Martinez i Sistach, en una declaraciones públicas, previas a la visita del Papa Benedicto XVI a la ciudad de Barcelona, para la consagración del Templo de la Sagrada Familia, consideró una falta de respeto, a los católicos practicantes españoles la no asistencia del presidente del Gobierno Español, José Luís Rodríguez Zapatero, a los actos, limitándose tan solo a una despedida en el propio aeropuerto del Prat.

Arguye el Cardenal, que los españoles son mayoritariamente católicos y que por tanto el presidente de todos ellos, aunque no sea creyente, debería hacer el paripé. No puedo estar más en desacuerdo con las palabras del cardenal, pues a mi, ateo redomado y especialmente crítico con la jerarquía católica, ésta que bajo palabras que en teoría incitan al amor y la caridad, esconden y amparan abusos sexuales a niños, impiden la rebelión de los oprimidos en contra de sus opresores, fomentan la discriminación sexual y la homofobia, además de coartar la investigación científica; me parece una falta total de respeto a la sociedad en general, ésta que es múltiple y variada, en cuanto a creencias se refiere, que un personaje como el actual pontífice, nos visite provocando un enorme gasto a nuestro erario público, pues como es bien sabido de la factura, solo una pequeña parte ha sido sufragada por la iglesia y sus creyentes.

Alguien ha hablado, que la visita del Papa va a reportar un negocio de 30 millones de euros a la ciudad de Barcelona, en forma de trabajo para hoteles y restaurantes, tiendas y chiringuitos de souvenirs. Permitidme que lo dude seriamente, cuando es de todos sabido que del personal que llenó el templo, y sus alrededores, descontando todos aquellos que por razones de cargo asistieron, y que van a gastos pagados con nuestros impuestos; fueron mayormente barceloneses devotos o curiosos; muchos de los de fuera de Barcelona, por el tema de la crisis no se pueden permitir desplazamientos y dietas a su cargo, y por lo que se dice hoy en la ciudad condal, muy pocos de los devotos, consumieron hosteleria.

Por lo que se refiere al hecho de la difusión del acto, como una especie de spot publicitario, que puede significar un polo de atracción de turista a Barcelona, pienso que la obra de Gaudí, no solo la sagrada Familia, por si sola es ya un motivo de atracción suficiente, sin necesidad de tener que soportar los costes añadidos y no solo económicos de la visita papal.

Finalmente la derecha nacionalista catalana, ha encontrado justificación en que el Papa habló en catalán, cuestión que a mi, catalán hasta la médula, me provoca solemne indignación, pues si para defender nuestra lengua precisamos de un papa con ideas tan retrógradas como las de este, aviados estamos.

¿Consideran adecuado los católicos practicantes, que la figura del representante de su Dios en la tierra, sea un reclamo publicitario promotor de negocios?

Quizás el cardenal arzobispo de Barcelona, debería haber meditado sus palabras, aunque pensándolo mejor ya las meditó, y optó por pronunciarlas, siguiendo la consigna de la derecha tanto catalana como española de cargar contra el presidente del gobierno español, José Luis Rodriguez Zapatero, con el afán de desprestigiarlo aún más si cabe. Porque no olvidemos amigos, que la iglesia y su jerarquía, sea en el punto que sea de España y hable la lengua que hable, incluso el latín sigue siendo de derechas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario