domingo, 27 de octubre de 2013

EL NACIONALISMO ESPAÑOL




Miren amigos, en estos tiempos convulsos que nos ha tocado vivir, no solo por una crisis económica y del sistema capitalista, que nos ahoga y nos aplasta día a día, sin que por mucho que se nos diga, acabemos de ver el camino que debe conducirnos hacia un final feliz de la misma; si no por el virulento enfrentamiento entre dos concepciones nacionalistas la catalana y la española, que en un afán de ocultar sus propias miserias, las derechas de uno y otro lado han desencadenado, sin calibrar las posibles y trágicas consecuencias que estos conflictos acaban teniendo en las vidas y haciendas de los ciudadanos.

 

Como catalán español, nacido en el año 1946 en pleno periodo duro de la dictadura, y desde una posición de rechazo a cualquier veleidad nacionalista, sea del signo que sea, y de una convicción federalista a prueba de bomba me atrevo a significarles una serie de detalles que sin lugar a dudas, a mi entender, dan cumplida muestra de la imposibilidad de los nacionalismos de convivir entre diferentes.

 

Desde su creación en 1789, y repasen si no me creen la historia, el nacionalismo, ha pervivido hasta nuestros días, gracias a la permanente confrontación con otros nacionalismos, en el más simple y puro afán de mostrar la superioridad de un colectivo, siempre de orden territorial, sobre otros con los que se compite directamente, cuando uno ha sido impuesto sobre otro por la fuerza de las armas, el victimismo ha sido una de las armas que la ha quedado al vencido que conveniente mente aplicada ha sido capaz de mantenerlo en el transcurso de los tiempos.

 

La esencia nacionalista, no se basa en las personas en sí, si no en la pertenencia total a un colectivo, cultural y territorial determinado, al que todos, sin distinción de ideologías deben prestar sumisión entregando para ello la vida si hace falta.

 

En España, el concepto de nacionalismo español, nace a partir de la liberal constitución de Cadiz de 1812, donde por primera vez se estipulaba que la soberanía no residía en la figura del rey, si no en la "Nación Española".  A partir de ahí, y a pesar de los continuos altibajos que siguieron a esta proclamación, en el sentido de retrocesos hacia el "Ancien Regime" el nacionalismo se va abriendo camino, luchado siempre con los demás, Francia en primer lugar, las guerras coloniales, y finalmente con los que hoy se vienen a denominar nacionalismos periféricos de Cataluña, País Vasco y en menor medida Galicia, Canarias y Andalucía.

 

Es del todo incierta la épica que los nacionalistas españoles, se atribuyen como propaganda de sus ideas en el sentido que fueron los Reyes Católicos quienes en con su matrimonio, unificaron territorialmente la península ibérica, conformando la nación española, así como también es totalmente incierto, (y sé que los ultra independentistas van a rasgarse sus vestiduras), que los catalanes en la guerra de secesión, lucharan por la libertad de una nación catalana totalmente inexistente como tal en aquellos tiempos, si no que lo hacían por mantener una dinastía real, en España, que en el período anterior, el reinado de Felipe IV, les había puteado enormemente.

 

En el período más negro de nuestra historia reciente, como es sin lugar a dudas, la guerra civil y la dictadura franquista por cuarenta años, apoyado doctrinariamente en el ultranacionalismo español, con derivas imperialistas; Los nacidos como yo en los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo XX, recordarán sin duda el proceso de eliminación sistemática, de toda competencia nacionalista en el interior y la poca o nula voluntad de llegar a acuerdos con los países del entorno, con el fin de preservar al máximo el predominio del nacionalismo español con clara vocación imperialista..

 

Quiero señalar, en referencia a este negro período de nuestra historia, que el nacionalismo español, moderado y democrático, digamos a la europea, que apareció a la muerte del dictador, perdió gran parte de la simpatía y credibilidad que podía tener entre los ciudadanos, al dejar que un régimen fascista se apropiara de sus símbolos, quedando en la memoria de varias generaciones, como signos de una opresión y persecución de libertades. Tanto  es así, que debo confesar, que me sobresalto desagradablemente cada vez que veo la bandera denominada rojigualda aunque no lleve el pájaro en el centro, pues despierta en mi interior recuerdos altamente desagradables de una época que no me gustó vivir de ninguna de las maneras. También asocio automáticamente con el franquismo el llamado himno nacional, pues no puedo evitar un desagradable escalofrío, cada vez que oigo sus notas.

 

Me gustaría ver que el nacionalismo español, al igual que el alemán, francés o cualquier otro de la Europa actual, (ninguno de ellos utiliza símbolos, que fueran representativos en los períodos de ultranacionalismo que tambien vivieron),  es profundamente democrático, pero lamentablemente y no solo por una cuestión de símbolos, si no por las actuaciones en defensa de un pasado poco glorioso, me cuesta cada vez más esfuerzo encontrar  esta vertiente democrática en el nacionalismo español.

 

Dicho esto, espero y deseo que por parte de los nacionalistas catalanes, incluso los que se autodenominan de izquierda y algunos otros que extrañamente siguen militando en él PSC, se me deje de acusar de nacionalista español y por parte de los nacionalistas españoles de nacionalista catalán, cuando mi idea, y mi posición como socialista, es profundamente internacionalista, por lo que la concepción nacionalista, sea del signo que sea, casi podría decir que me repugna "soberanamente". ¿Entendido?

viernes, 11 de octubre de 2013

SALIR DE LA CRISIS


Llevamos unos cuantos meses, desde que el gobierno y su más ferviente adulador Don Francisco Maruhenda director del diario La Razón, optaron por cambiar el discurso de justificar su política neoliberal y de recortes en la “herencia recibida” por otro altamente optimista, donde contraviniendo la opinión de una buena parte de expertos, pretenden justificar ante la opinión pública el acierto de las medidas que han tomado; mi grado de indignación ha aumentado considerablemente, hasta el punto de no poder mirar con sosiego los programas de debate de la sexta, como Al Rojo Vivo, El Objetivo, o la Sexta Noche, por la ingente cantidad de mentiras que en ellos se sueltan, y el bajo nivel para contradecirlas de los que pretenden ser representantes de la izquierda mediática.

 

Cuando se hace bandera de un titular, que la agencia de rating, Morgan Stanley publicó la segunda quincena de setiembre, diciendo Viva España!, y se le atribuye un signo inequívoco, que los mercados vuelven a confiar en nuestro país, y nadie es capaz de contraatacar señalando que ni Morgan Stanley y ninguna otra agencia, han cambiado la calificación al borde del bono basura, de la deuda pública española; que por lo demás, resulta, ha aumentado escandalosamente, del 60 al 100% del PIB en los dos años del gobierno Rajoy y que al fin y al cabo es lo que mide el grado de confianza en una determinada economía, aviados estamos.

 

Otra de las falsedades de los aláteres de este impresentable gobierno que tenemos, tambien sin contestación alguna, es el intentar vendernos que gracias a ellos y a sus medidas, la famosa prima de riesgo  está a niveles incluso por debajo de los que había en el gobierno Zapatero, y nadie es capaz de replicar, ni tan solo los afamados economistas liberales, que en primer lugar hace tan solo dos años, Alemania no pagaba intereses si no que cobraba por financiarse al considerarle como valor refugio frente a la tormenta en la Zona Euro y hoy este país está pagando del orden del 2% por su financiación. Nadie tampoco dice ahora, que cuando la prima de riesgo alcanzaba el orden de casi 700 puntos, el interés que pagaban los bonos españoles a 10 años era del 6% y que hoy con la prima, según ellos por los suelos, estamos pagando el 4,5% un interés totalmente exagerado e insostenible de todas todas, por cuanto el BCE está prestando dinero a los bancos españoles al 0,5%. ¿De donde viene pues el optimismo del gobierno?

 

Se dice y repite cual si de un mantra se tratara que tan solo hace un año, en los debates televisivos se trataba la cuestión del rescate para nuestra economía, y que hoy ya nadie lo plantea, y tampoco se sabe contestar que la economía española sí fue rescatada, con la asignación de 100.000 millones de Euros, de los que se han utilizado unos 50.000, para solventar el problema de la quiebra de una buena parte del sector bancario español, cuestión que nos obliga a presentar nuestros presupuestos para la aprobación de la UE, previo a nuestro debate parlamentario, además de unas periódicas visitas de la llamada troika, con el fin de ver si nuestro gobierno cumple con las exigencias que le han planteado, exactamente igual que en Grecia, Portugal e Irlanda.

 

Siendo como dicen la mayoría de expertos, la situación española es mucho peor hoy que hace tan solo un año, ¿Porqué se empeña nuestro gobierno en mentirnos diciéndonos lo contrario, como si fuéramos niños de teta a los que se engaña con una chuche? La respuesta a esta pregunta es simple y sencilla, pasado ya el ecuador de la legislatura, y cuando el manido argumento de la herencia recibida ha dejado de tener valor, el gobierno se ve en la imperiosa necesidad de intentar convencer a los ciudadanos que las medidas adoptadas, totalmente contrarias al programa electoral que predicaban en 2011, empiezan a dar resultado, con el fin de evitar que los electores, acaben por mandarles al cuerno en las elecciones de 2015.

 

Pero amigos, el partido popular tiene un grave problema, y no es otro que la realidad se empeña en llevarles la contraria, desmintiéndoles día tras día, o mejor dicho hora tras hora, como fue el caso de Montoro, el pasado día 9 que mientras proclamaba que los salarios en España no bajan si no que suben moderadamente, el FMI, rebajaba, severamente sus propias previsiones de cara al año 2014, indicando que de ninguna manera se va a cumplir el objetivo de déficit, que va a seguir la destrucción de empleo y que el ansiado crecimiento económico va a quedar para más adelante.

 

 
 
 
Me duele reconocer que tampoco desde la oposición de izquierdas se hace nada, ni tan solo propuestas, que nos permitan albergar alguna esperanza por mínima que sea, de ser un país moderno y con una economía boyante dentro de un marco de reparto equitativo de la riqueza generada, y más por el hecho que esta circunstancia, está sumiendo a los ciudadanos en una especie de desencanto, que les hace aceptar y conformarse, en que el gobierno es mentiroso por naturaleza y por tanto si lo cambiamos, saldremos del fuego para meterse en las brasas, cuestión que ha tenido su máximo exponente la segunda semana de octubre, con las manifestaciones de un impresentable ministro de hacienda Cristobal, Montoro, diciéndonos que el recorte en las ayudas al cine nada tienen que ver en los males que aquejan esta industria, y el ya mencionado, que los salarios no bajan si no que suben "moderadamente"

 

Me horrorizan los sondeos de opinión que se publican estos últimos días en los que se otorga al vencedor, la derecha,  una representación directa alrededor del 20% significando que la abstención será la gran ganadora en los próximos comicios.

 

¿Cómo podemos pretender salir de la crisis, desde tamaña desconfianza en aquellos que deben promover e impulsar las políticas activas, configuradoras las condiciones imprescindibles para el crecimiento? 

 

¿Significa que los ciudadanos han dejado de creer en la democracia como el mejor sistema de gobierno? Si es este el caso la preocupación es doble pues del pasado siglo XX podemos extraer grandes lecciones  en que situaciones parecidas de desafección a la democracia, han desembocado en fatales regímenes totalitarios, de crueles y salvajes consecuencias para una buena parte de la humanidad.

 

Por favor amigos no repitamos la historia, y pensemos que el bien más preciado del ser humano, es sin ninguna duda la libertad.

 

domingo, 6 de octubre de 2013

EL LIDERAZGO DE LAS IDEAS


Una de las características del pasado siglo XX, fue sin lugar a dudas, que para la difusión de las ideologías, se hacia imprescindible contar con un gran líder de gran poder de convicción, para aglutinar a las masas en su entorno y dirigirlas en sus acciones a la consecución de los objetivos propuestos. Tanto es así que después de fracasados intentos de estructuración del mundo occidental y oriental entorno a un imperialismo y de superioridad de raza, a través de líderes como Hitler, o Musolini, las vencedoras democracias, también se ven en la necesidad de echar mano de grandes personajes, con el fin de atraer a las masas hacia los postulados de la participación y delegación de funciones cada cuatro años en el caso de las democracias. Son así los Lenin, Roosvelt, Stalin,  los Churchill, los Adenauer, los Degaulle, Khol, Miterrand, Felipe Gonzalez, y muchos otros que en el pasado siglo acabaron configurando el mundo tal y como hoy lo tenemos.

 

Hoy sin embargo superada ya la primera década del siglo XXI, y cuando la tecnología permite una capacidad de transmisión de información de tal calibre que para algunos incluso llega a la desinformación, se produce el fenómeno de la desaparición del liderazgo personal como conductor de masas, que acaban persistiendo solo en la memoria de unos cuantos descerebrados de la extrema derecha, u otros nostálgicos de un paraíso comunista que la caída de un muro mostró todas sus vergüenzas. La veracidad de lo que estoy diciendo lo corrobora un simple vistazo al panorama político mundial, donde ni siquiera el presidente de la primera potencia mundial, pasa de la calificación de mediocre.

 

Los partidos y formaciones políticas en general, acusan hoy en gran manera esta desaparición súbita de los líderes personales, y sobre todo a la izquierda parece, les cuesta muy mucho encontrar una nueva posición dentro de este mundo tan cambiante, donde incluso lo que parecía inmovible, hoy se tambalea y cae. Algo tendrá que ver en este fenómeno, la capacidad, inmediatez y calidad de incontrolable de la comunicación que la red internet y las denominadas redes sociales asociadas a esta tecnología disponen, además de la incapacidad de ocultar los defectos de los líderes y sus miserias como antaño si se hacía, además de la poca integridad de muchos de ellos que han acabado cediendo a las tentaciones denostadas en otros tiempos.

 

Lo dicho hasta aquí, es solo una constatación de la debilidad humana y la facilidad con que se olvidan ciertas ideas y comportamientos cuando el poder envuelve y te pone la venda en los ojos, dejando ver solo lo que a uno le place. El sistema democrático, y de partidos políticos, ha sido hasta hoy, el único capaz de controlar en cierto modo estas situaciones por el hecho que cada cuatro años, a través del sufragio universal, libre y directo, se otorga a los ciudadanos el derecho de revertir la situación, recordando al político de turno que el poder real reside en la ciudadanía y que él es tan solo un servidor de la misma.

 

Aunque a veces y a través del control y mediatización de la información que en grandes dosis suministran a los ciudadanos, unos poderes no visibles, antes denominados fácticos y hoy mercados, con el intento destruir el sentido crítico imponiendo un pensamiento único de tipo individualista 100 por 100.  ¿No les suenan a Vds. expresiones como, "Es el único camino posible", "No se puede hacer otra cosa" ? Es la demostración palpable que la derecha ha entendido y aceptado la decadencia de los líderes personales y se aboca en cuerpo y alma al liderazgo de las ideas que son útiles a sus fines, no regateando medios para su difusión.

 

La izquierda que muchas veces parece seguir anclada en la añoranza de glorias y líderes pasados, debería también asumir el cambio y buscar una nueva forma de difundir sus principios de libertad, igualdad y solidaridad, no dependiendo de la más o menos gracia de un personaje determinado, si no tomando consciencia que cada uno de los militantes y simpatizantes es un líder capaz de difundir la potente idea y de convencer al resto de los congéneres. utilizando todos los medios libres a su alcance que afortunadamente son muchos.

 

Así mismo la izquierda debe hacer bandera de procurar el compromiso de toda la ciudadanía, con el sistema democrático, introduciendo el nuevo concepto de democracia participativa, en lugar de la pura representativa que tenemos hoy en día,  con el fin de evitar que los representantes se olviden durante cuatro años, de a quienes deben servir y borrachos de poder acaben sirviendo los intereses de los "mercados". La experiencia nos ha demostrado que todo gobernante es susceptible de corromperse y que lo haga o no, solo depende de si se siente suficientemente vigilado y teme a los mecanismos que le puedan provocar su destitución. El tema de las listas abiertas, puede establecer una cercanía entre administradores y administrados, aunque esto también requiere de los ciudadanos, un compromiso, mucho mayor que el de depositar el voto en una urna cada cuatro años, pues deberá organizarse para ejercer constantemente el control

 

Hay que evitar de todas todas, lo que está sucediendo con el gobierno actual en España, en que sin haber cumplido ni una sola de las promesas electorales, y habiendo bajado estrepitosamente en la intención de voto, debamos esperar dos años y medio para tumbarlo en las urnas. Hay que establecer los mecanismos necesarios, para que el pueblo pueda en casos determinados instar la destitución de un presidente de gobierno, que miente reiteradamente a los ciudadanos; aunque esto requiera un esfuerzo a todos los ciudadanos y un compromiso de estar atentos y vigilantes con sus gobernantes.

 

Las nuevas tecnologías al alcance del todos, permiten ejercer este control de una manera harto efectiva, aprovechémoslas, antes que la derecha se haga con su control, olvidemos ya de una vez el culto a la personalidad de unos y otros, por bien que hablen, pensemos que como seres humanos que son, están sujetos a debilidades humanas y nos acaban decepcionando.

 

Pero no hay que empezar la casa por el tejado, las bases de la democracia como son los partidos políticos, deben también reformarse para adaptarse a esta nueva situación, pues tanto sus estructuras como sus usos y costumbres, son muy propios de la democracia representativa pura. Las primarias, pueden ser parte de la solución, aunque lo fundamental, seguirá siendo una actitud de humildad y escucha de todos aquellos que tenga voluntad de dirigentes y un compromiso serio y crítico de los militantes y simpatizantes, que mantenga la alerta sobre las desviaciones de los dirigentes y que aprovechen todos los mecanismos establecidos en sus organizaciones para ejercer el derecho a la crítica y control de los mandatarios electos.

 

A título de conclusión, me gustaría amigos, reflexionasen sobre la necesidad, a fin de evitar posteriores desengaños, de dejar de idealizar y creer en las personas, tal y como hacíamos en el pasado siglo XX, hoy quien nos debe liderar son las ideas, y si bien vamos a seguir necesitando de personas, que las expresen, difundan y dirijan el constante debate, nunca debemos ponerlos en pedestal alguno, si no que en cuanto se aparten de palabra u obra de la senda trazada, marginarlos de forma inmediata, a no ser que vean su error y regresen al recto camino. Esta actitud a mi entender nos va a conducir a la verdadera democracia del siglo XXI, todo lo demás. son cantos de sirena de siniestros embaucadores.

sábado, 21 de septiembre de 2013

....Y CATALUÑA SE ECHÓ DE NUEVO A LA CALLE




Nadie en su sano juicio puede negar que la convocatoria independentista, fue un éxito total solo comparable a la magna manifestación en el mismo sentido que el año anterior; y de hecho así lo reconocen la mayoría de voces de reconocido prestigio de uno u otro signo, en todo el estado español, tan solo en algunos medios cercanos a la extrema derecha ultranacionalista española por excelencia, se atreven a cuestionar el éxito de participación en base a peregrinos argumentos, como el que confundía los gigantes y cabezudos con falsos figurantes en tramos de la cadena humana.

 
En los días posteriores y a pesar del lógico aprovechamiento del éxito, por parte de los medios de comunicación al servicio del gobierno de la Generalitat, (TV-3, ha llenado un 80% de sus emisiones, con referencia a la Cadena Humana), se han producido una serie de acontecimientos y declaraciones, relacionadas con la cuestión que a mi entender más que informar, lo que se ha pretendido es crear un confusionismo en la gente sobre la verdadera situación en Cataluña y quien en verdad la controla. Es por ello que en este articulo mi pretensión, es a través de un análisis, llegar a una conclusión lo más cercana posible a la realidad.

 
En primer lugar, me gustaría aclarar, que en contra de lo que se intenta de hacer creer, en el sentido que Artur Mas, es el Moises conductor de la idea soberanista en Cataluña es del todo incierta, pues aunque el si lo pretendió, hace ahora exactamente un año, cuando antes del ecuador de legislatura, convocó nuevas elecciones con la pretensión de obtener la mayoría absoluta que le permitiera, cómodamente, disponer a su antojo de la situación. El pueblo catalán le castigó con la pérdida de 14 diputados y situándole en una posición de más debilidad en el parlamento catalán, obligándole a depender de una ERC, que si bien le apoya con condiciones, no llega nunca a comprometerse seriamente hasta el punto de entrar a formar parte del gobierno, a fin de no asumir desgaste alguno.

 
Tampoco Junqueras de ERC, se puede considerar el líder de este movimiento, pues a pesar que en las elecciones del 2012, aumentó considerablemente el número de diputados situándose como segunda fuerza política parlamentaria, que sus propuestas llevan desde hace tiempo un claro marchamo independentista, y que las encuestas le auguran pasar a ser la primera fuerza, no gozan del suficiente respaldo ciudadano, para ostentar el liderazgo de un movimiento que ha sido capaz de echar a la calle más de un millón de personas en dos convocatorias, en dos años consecutivos.

 
La gran mayoría del movimiento secesionista en Cataluña, podríamos decir que está fuera del control de las fuerzas políticas y que en el fondo su éxito obedece a la gran frustración que provocó la sentencia en contra del estatuto de autonomía por parte de un tribunal constitucional totalmente deslegitimado, al considerar este hecho transgredía uno de los principios fundamentales de la democracia consistente en que la soberanía reside en el pueblo y se expresa a través de los organismos democráticamente elegidos como son los parlamentos. ¿Quién es el TC, para considerar inconstitucional, una ley orgánica fundamental, después que dos parlamentos la debatieran, enmendaran, aprobaran y el pueblo catalán la aceptara en un referéndum?

 
Si bien en toda España, la desafección de los ciudadanos hacía la política, es del todo evidente, en Cataluña por lo dicho anteriormente, el fenómeno es corregido y aumentado, por cuanto la incapacidad y la miopía de los llamados líderes políticos, a la hora de preveer y afrontar el encaje de Cataluña en el Estado Español, con estructuras que respetaran las singularidades de cada uno, han abierto de par en par las puertas de la desconfianza ciudadana, que ha optado por tirar por el camino del medio y autoorganizarse al margen de la política propiamente dicha.

 
Es también factor importante y decisivo, la crisis económica que en Cataluña por ser un territorio industrializado, se ha dejado notar con especial saña, por cuanto, las políticas económicas que el pujolismo practicó durante 23 años, basada muy mucho en la inversión extranjera, particularmente japonesa, han tenido su cara negativa en forma de deslocalización en el período convulso en que nos ha tocado vivir. El independentismo más radical y el neoliberalismo de CiU ha encontrado una magnífica tapadera en el slogan de "Madrid nos roba" , para ocultar la verdadera faz de su ideología que hoy tiene como objetivo el desmontaje del llamado estado del bienestar. A fe que parece les haya ido bien pues, cada vez son más los que creen que en una Cataluña independiente, ataríamos los perros con longanizas.

 
Por tres veces ha salido el pueblo catalán a la calle, en el período democrático y las tres veces en reivindicación de su identidad, aunque me resulta especialmente sorprendente, que nunca haya sido capaz de conseguir extraordinarias mayorías en la calle para protestar por la destrucción del estado del bienestar y la pérdida de sus derechos más elementales. Se me ocurre que si el pueblo español reaccionara en contra de las políticas neoliberales y destructoras del gobierno del PP, arrastraría consigo a la mayoría de los catalanes haciéndoles olvidar la falsa polémica identitaria promovida por el nacionalismo confrontador.

 
¿No creen Vds, que si la capacidad movilizadora de los independentistas catalanes la tuvieran los españoles de a pié en defensa de los derechos elementales, el gobierno de Mariano Rajoy ya hubiera dimitido? Pues eso, a ver si empezamos a coger la onda!

sábado, 7 de septiembre de 2013

CUANDO CiU SE QUITA LA CARETA


Se acerca el 11 de setiembre, día en que hasta hoy, todos los catalanes independientemente de su manera de pensar, celebrábamos la fiesta que nos identifica como pueblo solidario, poseedor de una cultura evolucionada y que sigue en continua transformación por la influencias de las otras con las que compartimos residencia. Fiesta que de la que este año se han apropiado los que están convencidos que este modelo de convivencia y solidaridad no debe seguir evolucionando, si no que debemos substituirlo por otro de confrontación y cerrado de puertas, o como mucho de abrirlas con condiciones que siempre van a determinar la superioridad de unos ciudadanos sobre otros.

Sentada esta premisa, paso a analizar la posición que en este asunto ha adoptado el Gobierno de la derecha nacionalista de la Generalitat, que por un lado debería ser el gobierno de todos los catalanes, pero que por otro va camino de ser el de una minoría de excluyentes, temerosos de perder las más preciadas esencias.

Convergencia y Unió se había definido siempre como un partido nacionalista, aunque de ningún modo independentista, cuestión que yo personalmente  discutía muy ampliamente con un amigo militante de CDC, hoy lamentablemente desaparecido, intentado hacerle ver la independencia de la nación, como la meta suprema de todo nacionalismo que se precie, y que a mi entender la posición de CDC de negar el independentismo, obedecía a una simple estrategia, para permitir a Jordi Pujol seguir manteniéndose en el poder utilizando su famosa ambigüedad calculada, que le permitía gozar de los apoyos necesarios e interesados, incluso de otros nacionalistas contrarios como el Partido Popular.

El regreso al poder de CiU en 2010, después de siete años de travesía del desierto, de la mano de Artur Mas, si bien aparentaba una voluntad de continuidad con el Pujolismo; muchas declaraciones y algunas actitudes de los nuevos líderes ya insinuaban una voluntad de hacer pasos adelante en el nacionalismo, aunque sin pasarse, pues su gobierno en minoría de aquella legislatura, contó con el apoyo inestimable del PP. 

La nefasta gestión del tema del estatuto de autonomía, que el Partido Popular protagoniza con el recurso y posterior miope sentencia del un TC totalmente desprestigiado como institución después que el PP se opusiera, a su renovación durante al mandato del PSOE, y de toda una serie de recusaciones de uno y otro signo, que llevó a descalificar una ley orgánica y fundamental del estado como fue el Estatuto de Autonomía de Cataluña, ratificado por el parlamento catalán, enmendado y aprobado por el parlamento español y votado en referéndum por el pueblo de Cataluña; consiguió incrementar notablemente los creyentes en el discurso de la independencia como solución a muchos de los problemas que la comunidad catalana tiene planteados, en base sobre todo al dar verosimilitud al argumento utilizado por las formaciones independentistas, que es imposible obtener nada de España a través de la negociación pues con todo tipo de subterfugios no respetan los pactos a los que se han llegado. Todo ello culmina, el 11 de setiembre del 2012, donde un buen número de ciudadanos sale a la calle, al grito de independencia, aunque muchos de ellos, asistieron en reclamación del llamado "derecho a decidir", o sea que se reconozca el derecho de los ciudadanos a decidir sobre su futuro.

Los lideres convergentes, encorsetados en un gobierno minoritario, y dependiente del PP, interpretan equivocadamente la magna manifestación como un giro del electorado catalán hacia el independentismo y es así que deciden convocar elecciones, pensando en conseguir una mayoría absoluta, que les permita, administrar y utilizar esta fuerza que se manifestó en la calle, como arma de negociación ante el gobierno de Mariano Rajoy. El error de cálculo se pone de manifiesto cuando el resultado electoral les es totalmente adverso, y aunque siguen conservando el ser la fuerza más votada, los escaños disminuyen en gran número. Pactan entonces el soporte a un nuevo gobierno aún más minoritario que el anterior con ERC, que les pone como única condición el avance en el proceso soberanista, y el no acceder a ninguna consejería, a fin de no desgastarse con la acción de gobierno. Tanto es así que en el escaso año de legislatura que llevamos, el parlamento catalán ha sido incapaz de sacar adelante ninguna ley, ni tan solo los presupuestos de este año, salvo unos cuantos decretos y creación de organismos referentes a la famosa consulta y la búsqueda de amparo legal para una declaración de independencia.

Ahora cuando nos acercamos a una nueva “Diada” que al pretender ser secuestrada por el independentismo radical sin ambages de ningún tipo, consiguiendo la defección de muchos dubitativos, que si bien están por el derecho a decidir, prefiere otro tipo de opciones más solidarias con el resto de España que no la independencia, los de CDC se quitan la careta y nos muestran su faz más próxima al fascismo de la Lega Norte italiana, con el cartel que encabeza este articulo.

Estoy convencido del negativo impacto en el entorno convergente que este cartel, junto con la cada día mayor desafección de los votantes convergentes que señalan las encuestas, es lo que obliga a Artur Mas, poco antes del Once de Setiembre, a iniciar una especie de marcha atrás, diciendo que no se realizará una consulta que no sea legal, y que en ningún caso va a convocar elecciones antes de 2016 agotando la presente legislatura, elecciones, eso si, que el propio Artur Mas, califica de plebiscitarias. Todo ello coincidiendo “casualmente” con una andanada contra el PSC por parte de la fiscalía en referencia al más que enredado caso de espionaje de Método-3, cuando este partido con sus planteamientos federalistas está consiguiendo el soporte de sus homónimos del resto de España, y soportes de organizaciones económicas catalanas como el Cercle de Economía, así como de otros lobby, importantes en todo el territorio español.

Poco le dura a Convergencia su quitada de careta, pues su ultranacionalismo catalán se queda pequeño en un mundo globalizado como el de hoy y con toda seguridad, presiones de propios y ajenos, están aconsejando al presidente catalán moderar muy mucho su ímpetu pues una gran mayoría de catalanes, no ve adecuado a sus intereses una confrontación interna en Cataluña, y mucho menos con el estado español, aparte también de los inputs que llegan al Palau del la plaza de Sant Jaume, en el sentido que la comunidad internacional, no está en estos momentos por la labor de respaldar una secesión en Europa.

Veremos lo que sucede estos próximos días, veremos qué actitud acaba adoptando ERC, después del "ara no toca" de Don Artur Mas y si el acercamiento de CiU al PP, con las conversaciones medio secretas, acaba por convertirse en una realidad, que le permita aprobar los presupuestos y resistir hasta el 2016. En el momento de escribir este artículo todo está en el aire, excepto, el paso atrás de Artur Mas, que un servidor ya pronosticó hace tiempo en diversos comentarios en facebook y otras redes sociales.

martes, 27 de agosto de 2013

NACIONALISMO Y ESTADO DEL BIENESTAR


Una frase harto repetida en Cataluña estos días, por parte de miembros del gobierno nacionalista de CiU, es la que dice, que para ajustar los presupuestos del 2014, al objetivo del 1% que Don Cristóbal Montoro les ha señalado, no se va actuar sobre el gasto, si no sobre los ingresos, a fin de preservar, (asómbrense amigos), el ¡Estado del Bienestar!

El president Artur Mas, el conseller de economía Mas Colell y la Vicepresidenta Joana Ortega, cual si de un mantra se tratara repiten una y otra vez que seguir con la política de recortes en los servicios públicos y en el sueldo de los funcionarios, como hasta hoy se ha venido haciendo, del llamado estado del bienestar en Cataluña, no quedarían ni los cimientos, ¿Es que hoy queda algo más que los cimientos?

De entrada debo decir, que lo que se propone, es en cierta manera lo que yo y muchos otros izquierdistas venimos diciendo desde el inicio de la crisis económica, mientras que ellos predicaban que el bien supremo de la "nación" pasaba por el gran sacrificio de las clases populares, con la pérdida de los logros sociales, Sanidad y educación públicas de calidad, Pensiones dignas, alta tasa de desempleo sin prestaciones, bajada general de salarios etc.etc. en aras no solo a conseguir ahorro en las arcas públicas, si no para alcanzar la llamada "competitividad" de nuestras empresas.

Tanto es así que hoy, cuando su conveniencia ante un proceso electoral inminente, (si amigos, se haga o no la consulta un nuevo proceso electoral cae seguro, pues según proclamaron los "expertos" nombrados al efecto por Artur Mas, un resultado positivo o negativo de la consulta, implicaría un nuevo gobierno para seguir conduciendo el proceso o en el caso de no ser posible una consulta legalmente pactada con el Estado, se buscaría el mismo efecto a través de unas elecciones plebiscitarias), no les permite seguir manteniendo discursos impopulares, se lanzan a engañar de nuevo a los ciudadanos, presentándose como los adalides de los derechos sociales, que no han dudado en arrasar durante estos últimos años, agazapados bajo la consigna: "La culpa es de Madrid".

La realidad sin embargo, es muy otra que la que nos presentan; hoy Cataluña es una Comunidad altamente endeudada, sin capacidad para financiarse en los mercados internacionales, el bono catalán está en los niveles del Bono Basura, la prima de riesgo supera los 1.000 puntos, tanto es así que el principal acreedor es el estado español, la única entidad que ha seguido prestando y financiando, aunque eso si poniendo condiciones. Cuestión que a un ignorante en economía como yo, le hace plantearse serias dudas acerca de la posibilidad de seguir funcionando como país independiente, arrastrando una deuda que no es posible de pagar ni a corto ni a medio plazo, y peleado con el acreedor que a buen seguro y como es natural va a negarse a seguir financiando. ¿Donde iría a buscar los dineros absolutamente necesarios para su funcionamiento diario, si España, le reclama la totalidad de la deuda y de acuerdo con las normativas internacionales, que los de CiU firmaron están obligaos a satisfacer?  ¿Se declararan en suspensión de pagos?, y finalmente constato que es totalmente incompatible una política protectora del estado del bienestar con el nacionalismo.

Los independentistas seguro que van a decir que con los 11.000 millones del "expolio fiscal" podríamos pagar la deuda, pero si resulta como parece que esta asciende a 60.000, necesitaríamos un mínimo de 6 años para amortizarla y además debiendo soportar un gasto mucho mayor al actual, esto sin tener en cuenta la compra de las infraestructuras en Cataluña que hoy son propiedad del estado español, como la totalidad de la red ferroviaria y buena parte de las grandes carreteras y autopistas.

Queda también una solución como la que he oído por aquí que es auditar la deuda nosotros mismos y decidir qué es lo que hay que devolver y lo que no, aunque a mi se me hace muy cuesta arriba que esta solución sea aceptada ya no por la UE, de la que con toda seguridad estaríamos fuera, si no por la comunidad internacional y esto si amigos traería consecuencias desagradables.

Mediten en todo esto amigos lectores, los que el próximo día 11 de setiembre penséis asistir a la Gran Cadena Humana por la Independencia de Cataluña, y si en un momento dado, intuís que todo ello forma parte de una gran cortina de humo lanzada por CiU para distraer la atención sobre las políticas neoliberales, cuya aplicación está conduciendo a las clases medias y populares de Cataluña a la pura miseria, quedaros en casa.

martes, 20 de agosto de 2013

MAS Y RAJOY DOS CAMINOS PARALELOS


 
Artur Mas, en las elecciones de 2010, cuando cual mesías salvador del pueblo de Cataluña, ganó las elecciones substituyendo a un tripartito, liderado por el PSC, completamente desgastado, por una crisis económica galopante y unas contradicciones internas, debido a los problemas de identidad de una ERC, que se debatía por aquel entonces, si su prioridad era la cuestión social o la identitaria; tan solo cumplió uno de sus compromisos electorales, como fue el de la supresión del impuesto de sucesiones que el tripartito había reformado, dejándolo solo efectivo para el caso de los grandes patrimonios; medida de la que a Artur Mas, le procuró el aplauso de las pocas grandes fortunas catalanas y el rechazo unánime de gran parte de la población que veía como los ingresos que la Generalitat dejaba de percibir por este concepto, repercutían directamente en la Sanidad Pública, en la Enseñanza Pública y en las becas comedor. La salida a Mas, le viene de la mano de diversas organizaciones afines a ERC y de esta propia organización que con el relevo de liderazgo resuelve sus dudas apostando claramente por la vertiente nacionalista independentista, cuyo máximo exponente es el actual líder Oriol Junqueras.  

La magna manifestación del 11 de setiembre de 2011, en la que CDC no regateó ningún esfuerzo propagandístico para que fuera un éxito, Nunca habíamos visto un despliegue de medios en la Tv autonómica y en una serie de diarios afines como la Vanguardia promover una manifestación de claro signo independentista, como entonces; fue la luz que vió la cúpula convergente, a la que el desprestigio que les procuraban los recortes se unía la inmersión en el lodo de la corrupción derivada de los casos Palau (Millet) e ITV (Oriol Pujol), para disimular sus vergüenzas, exacerbando el patrioterismo de un pueblo catalán agobiado y apesadumbrado por el peso de una crisis que devenía insoportable.

Tan convencido está Artur Mas, de su papel mesiánico y de haber encontrado la manera de engañar al pueblo, que después de despachar en una breve reunión de dos horas con Mariano Rajoy, el tema del Pacto Fiscal, convoca nuevas elecciones autonómicas cuando no ha cumplido aún el ecuador de la legislatura, con la pretensión que una mayoría absoluta al igual de la que goza el presidente español, le permita. Aquí empero comete su gran error, pues los catalanes se huelen el engaño y reducen la representación de CiU en el parlamento de Cataluña en más de 15 escaños, en beneficio de ERC; echando por tierra, los proyectos del President. A partir de este punto, empieza una especie de "Sálvese quien pueda" mediático, intentado esconder todas las miserias Convergentes detrás del patrioterismo y a fe mía que lo consiguen, pues hoy en Cataluña, ya nadie habla del caso Millet ni de la corrupción convergente si no de la gran cadena humana, que atravesará Catalunya el próximo 11 de setiembre y nos confrontarnos unos con otros, por la cuestión de la consulta y la independencia, hasta el punto que dentro del principal partido de la oposición el PSC, parece no hay manera de alcanzar una posición unitaria.

Mariano Rajoy que vive una situación parecida, tanto a lo que a corrupción se refiere con los llamados casos Bárcenas y Gürtel, como por el desgaste que sufre por sus incumplimientos del programa electoral, quizás viendo el éxito de su homólogo catalán, pretende también, excitando los ánimos patrioteros, obtener semejante resultado, así tenemos que en el manido tema de Gibraltar y la defensa de los intereses de unos pescadores, le permite no solo ocupar portadas que antes llenaba Bárcenas, si no cargar contra los gobiernos socialistas, echándoles la culpa del conflicto, al considerar una cesión indebida las políticas del mismo que supusieron la reapertura de la verja, cerrada en el franquismo por los mismos motivos que hoy inducen a Rajoy a esconder tras el patrioterismo sus miserias. Por lo demás, siempre le queda en la recámara, la cuestión catalana y Dios no quiera que acabe pasando a mayores, pues de estos patrioteros, como con los de antaño, uno ya no se fía un pelo, pues no dudan en enfrentar a quien sea, hasta las últimas consecuencias, con tal de salvar su propio pellejo.

Españoles, no permitamos que Rajoy agazapado detrás de Gibraltar y Cataluña consiga lo que ha conseguido Artur Mas, que hoy nadie hable de sus graves pecados. Pongámoslos de relieve cada día por todos los medios a nuestro alcance y presionemos con todas nuestras fuerzas hasta hacerle tambalear y caer del pedestal donde se encuentra instalado.