lunes, 28 de enero de 2013

¿DONDE RESIDE EL PODER HOY DÍA?


Llevo un montón de días intentando adivinar donde reside realmente el poder, en esta sociedad que vivimos, ya en pleno siglo XXI. Desde una óptica simple y sencilla, y sin buscar los tres pies al gato, cualquiera que nos topemos por la calle, nos contestará simple y llanamente: “en los mercados”, pues a ellos achacan, desde nuestros políticos a los grandes hombres de negocios de nuestro país, las medidas que están tomando, destinadas parece tan solo a calmar sus iras; o sea que los mercados, son como una especie de ogro o dragón medieval que se alimenta, no de tiernas doncellas, como los de antaño, si no de todo aquel pobre que no tiene donde caerse muerto, y que por culpa de los socialistas, ha tenido la desfachatez de creerse, con derecho a una sanidad y educación públicas, costeadas con los impuestos que ellos mismos pagan y que los ricos tratan de eludir, la mayoría de veces con éxito.
 
Ironías aparte y echando la vista atrás, nos daremos cuenta que antaño y desde las formaciones políticas de izquierdas, se consideraba elemental hacerse con los medios de producción con el fin que siendo de propiedad pública, o sea de todos, los trabajadores habrían conseguido hacerse con el poder y estar en perfectas condiciones para repartir la riqueza que se generaba. Hoy en día y en algunas partes, quizás este presupuesto siga siendo válido,  si nos atenemos  a que la producción de riqueza está concentrada en un determinado sector y por su envergadura poco diversificado; por ejemplo Venezuela y la explotación de sus recursos petrolíferos, cuya nacionalización permitió al presidente Hugo Chavez, controlar la mayor parte de la generación de riqueza del país, y así proceder a un reparto más justo, en forma de inversiones que pretenden y consiguen disminuir la pobreza que ya se consideraba endémica en el país caribeño.
 
Sin embargo estas condiciones de concentración de los órganos generadores de riqueza, sucede en muy pocos países, en particular a los que ya no explotan recursos naturales, por no disponer de ellos, y que se dedican a la transformación, pues la realidad es que en la mayoría de ellos, no están solo altamente diversificados, si no que su atomización los hace prácticamente imposibles de unificar. El propio sistema capitalista se las ingenió, hace ya unos cuantos años, para ejercer el control sobre estos elementos, a través del sistema crediticio, después de haber conseguido que la industria, y el comercio, fuera dependiente del crédito para poder subsistir y seguir generando trabajo, crédito, la concesión del cual, al final resulta estar en manos de unos pocos privilegiados en nuestro planeta.
 
Si lo expuesto hasta aquí, resulta cierto, es lógico, suponer que la preservación de la democracia, o sea del poder del pueblo a través de sus representantes electos, ya no reside solo en el control público de los medios de producción  si no del sistema financiero, hasta su cúspide más alta; cuestión que algunos expertos actuales remiten al reestablecimiento de controles por parte del poder político, sobre los grandes especuladores mundiales. Sin embargo se me antoja de momento imposible por cuanto el poder político sigue anclado en unas estructuras de estado nación, mientras que el sistema económico, traspasa fronteras con la globalización.
 
De todo ello deduzco, que el resultado de la gran revolución que ya estamos viviendo, y que debe marcar el funcionamiento de la sociedad planetaria del siglo XXI, pasa necesariamente por unas nuevas formas totalmente diferentes de las usadas en anteriores revoluciones, a fin que los ciudadanos recuperen el poder y puedan ejercer un democrático control evitando que unos pocos aprovechados con el dominio de la situación, ejerzan la explotación del hombre por el hombre en su beneficio particular. Nuevas formas revolucionarias que deben partir de una concepción global de la sociedad, y no de visiones localistas totalmente periclitadas hoy en día. Las formaciones de izquierda, así como los sindicatos, deberían estar en permanente contacto y debate con sus homólogos europeos, con el fin de elaborar las estrategias, no solo de mantenimiento del llamado estado del bienestar, si no de ampliarlo convenientemente, en aras a un reparto equitativo de la riqueza generada.
 
Espero y deseo fervientemente esto sea así, pues de otro modo, de seguir con la visión localista y la estrechez de miras actual, mucho me temo el poder siga estando en las manos de los pocos privilegiados del planeta, que en su beneficio son incluso capaces de conducirnos a verdaderos holocaustos, como en otras ocasiones a lo largo de la historia.

lunes, 21 de enero de 2013

BARCENAS, LA GOTA QUE COLMA EL VASO


Saber que Barcenas, un tesorero del Partido Popular formación que se considera el máximo representante y aglutinante de la derecha española, disponía de cuentas en Suiza por importe de 22 millones de Euros, dinero por cierto que hoy no sabemos donde está, pues las mismas fuentes que pusieron sobre el tapete la existencia de estas cuentas, informan que hoy ya no tienen este saldo, es si me permiten Vds la expresión del todo irregular y altamente sospechoso de extraños tejemanejes que nos conducen directamente al choriceo. Cuestión a todas luces impresentable en un Partido que está dirigiendo los destinos del país, en una época especialmente difícil económicamente hablando, y más cuando se pone al descubierto, los pagos de sobresueldos con dinero negro de procedencia ignota.
 
Contribuyen aun más si cabe, a la confusión y opacidad, las declaraciones de los máximos dirigentes peperos, con las expresiones de “No me consta”, “Si me entero no me va a temblar la mano”, “Que cada palo aguante su vela” y otras parecidas, pues nos deja entender o bien que los responsables con Rajoy y Cospedal a la cabeza, son una especie de inútiles que no se enteran de lo que pasa delante de sus ojos, o que se trata de unos implicados que no pretenden hacer otra cosa que esconder sus responsabilidades buscando en la ignorancia de los ciudadanos, y en una supuesta “omertá” de la oposición, dando por supuesto que también ellos ejercían las mismas o parecidas practicas.
 
Se habla de guerra interna en el Partido Popular y que distintas facciones pugnan por derribar la actual cúpula para situarse en primera fila; se dice que Doña Esperanza Aguirre, aprovecha las circunstancias para cargar las tintas sobre Don Mariano, con la perversa intención de removerlo del pedestal. Otros que la mandamás regional de Castilla la Mancha, y Secretaria General del Partido Popular, en una afán regenerador digno de encomio, es quien ha puesto fin a estas  prácticas ilegales; se ve acosada hoy por los corruptos que reaccionan con virulencia al sentirse desamparados por parte de un partido que hasta hoy les había cubierto sus espaldas
 
Sea como sea, el caso es que las circunstancias en España, ya no son lo mismo que hace unos años; en primer lugar, los ciudadanos ya tenemos suficiente cultura democrática para no dejarnos engañar por un quítame allá estas pajas; en segundo lugar el primer partido de la oposición el PSOE, que en un tiempo tuvo también sus cuitas con la justicia por problemas de financiación, no puede ni debe tolerar la mínima sospecha sobre sus actividades actuales, por lo que sin miedo alguno liderará la necesaria campaña de la regeneración de la democracia en España; y en tercer lugar que los españoles ya no estamos dispuestos a tolerar más casos de corruptelas, ni que sus responsables se esconden tras aquello de tu más.
 
Lo de Barcenas, para mi es la gota que colma el vaso; si España fuera un país normal, el presidente del gobierno y máximo responsable de su partido, ya hubiera presentado su dimisión, disuelto el parlamento y convocadas nuevas elecciones después que sus enemigos internos pretendan presentarlo como un colaborador en las corruptelas del tesorero y sus amigos, como un inútil que no se entera de lo que pasa ante sus ojos. Pero España, aun no es un país normal y los de la derecha que además de no querer abandonar el poder de ninguna de las maneras, están demostrando importarles un bledo el buen nombre de nuestro país.
 
Rubalcaba de momento ha sabido estar a la altura, las primeras declaraciones y su intención de movilizar la justicia, para esclarecer los hechos hasta las últimas consecuencias, le valoran en sobremanera, pues ya empezaba a ser hora que desde la propia clase política, se busque la limpieza y honestidad democráticas.
 
Espero y deseo que el PSOE, no nos decepcione, en este momento crucial de nuestra historia, y como es su obligación, lidere el malestar ciudadano y sea adalid de la regeneración democrática de España, que como he dicho antes debe empezar por obligar a dimitir a Rajoy y su camarilla.
 
Espero de este asunto, no volver a escuchar el manido, todos los políticos son iguales pues se está demostrando que algunos aprendieron la lección y hoy en día ningún corrupto permanece mucho tiempo en el PSOE.

viernes, 11 de enero de 2013

RECONSTRUYENDO EL SOCIALISMO



En estos tiempos de crisis, vengo oyendo desde personas con inquietudes y reflexivas de la situación actual, clamores para que el socialismo en España y en Europa vuelva a sus orígenes, como la gran solución al creciente poder de la derecha, y freno a la reacción que está acabando con uno de los logros sociales más notables de los últimos 80 años, como ha sido el llamado Estado del Bienestar.
 
Si partimos de la premisa de reconocer que lo que estamos viviendo es una gran revolución social, de parecidas características a la revolución industrial de finales del siglo XVIII que comportó entre otros grandes cambios, el nacimiento del proletariado como clase social y que la actual crisis económica no es otra cosa que la constatación efectiva del fracaso de los antiguos sistemas en una nueva realidad que la evolución tecnológica y de pensamiento ha implantado, deberíamos desterrar de nuestro pensamiento, cualquier idea que nos induzca a buscar en el pasado las soluciones del futuro.
 
No quiero decir con esto que se deba renunciar a los grandes principios humanistas de libertad igualdad y solidaridad que definen el pensamiento socialista, si no que a las estrategias que hasta hoy hemos empleado para conseguirlos debemos darles un giro, para encontrar el ángulo correcto que nos ponga en la dirección adecuada a la nueva sociedad del siglo XXI.
 
Del mismo modo que el socialismo no democrático, el de la dictadura del proletariado, fracasó estrepitosamente en la  década de los 80 del pasado siglo XX. Hoy el capitalismo salvaje que Ronald Reegan y Margaret Tatcher, pusieron en marcha, en la misma década del siglo anterior, se nos muestra como totalmente incapaz de garantizar una convivencia en términos de una justicia y una dignidad social. Es pues en la socialdemocracia donde hay que buscar el camino adecuado y en los grandes valores humanistas de libertad, igualdad y fraternidad, donde basar cualquier forma de estructurar la nueva sociedad el siglo XXI.
 
Hoy vivimos en un mundo económicamente globalizado, donde los conceptos de arancel y proteccionismo, tan propios de las doctrinas nacionalistas del siglo XIX y principios del XX han perdido todo el sentido; incluso el propio concepto de nación o de estado, ya no significan lo mismo que antaño, desde el momento que su poder e incluso la libertad de acción de sus gobernantes democráticamente elegidos, es condicionada por elementos ajenos al propio sistema político.
 
A modo de ejemplo, les invito amigos a pensar sobre el sentido actual de uno de las grandes metas del socialismo en el siglo XIX, como era alcanzar el poder para ejercer el control de los medios de producción de bienes y servicios. ¿De que nos va a servir ejercer el control público de unas fábricas o comercios, cuando resulta que en realidad estos dependen de una cadena de crédito, el final de la cual se puede encontrar a miles de kilómetros de distancia y repartido en un marasmo de intereses distintos, entre los cuales a lo mejor figuran los ahorros de unos futuros pensionistas del otro lado del mundo?
 
Los izquierdistas del siglo XXI debemos ser lo suficientemente imaginativos, para olvidarnos de las cuestiones puramente locales, retomar el internacionalismo, como uno de los grandes valores, y acordar  con nuestros hermanos ideológicos todas las estrategias a llevar a cabo para recuperar el liderazgo de la sociedad en esta nueva era.
 
Yo invito a los compañeros socialistas de toda España, con conocimientos de economía y ciencias empresariales a iniciar un gran y público debate, de ámbito europeo si es possible, donde se apunten nuevas estrategias para una nueva sociedad del siglo XXI, más justa, más solidaria y más libre.

lunes, 7 de enero de 2013

DE PATRIOTAS Y PATRIOTEROS


Bien, ya hemos pasado la Navidad, superado la fatídica fecha del 21 de diciembre, de 2012, donde los Mayas nos anunciaban el fin de los tiempos, y entrado en el 2013, un año que los profetas actuales nos anuncian de grandes penurias, recortes; donde todo lo que podemos esperar es dolor y crujir de dientes. Pero todos seguimos ahí y esto es lo importante y con moral de victoria, pues es bien seguro que todos los que hasta hoy nos han venido diciendo, que no hay otro remedio, que los pobres no tenemos derechos si no obligaciones, que si queremos que los ricos salgan de la crisis que ellos mismos han creado y les ha representado una pequeña merma en sus suculentos beneficios, vuelvan a nadar en la abundancia, nosotros debemos renunciar a una sanidad y educación, publicas e incluso a unas pensiones dignas para los que ya estamos en la llamada tercera edad. De nada valen ya los esfuerzos colectivos, y solo el individualismo, con la competitividad más salvaje, van a ser el motor del progreso de unos pocos privilegiados que van a seguir cuidando muy bien de sus privilegios.
 
Todo en nombre de un nacionalismo extremista que parece estar extendiéndose por todo el orbe, salvo raras excepciones. Despedimos el pasado año, con la noticia de que en Japón y en buena parte de los países denominados tigres asiáticos, la extrema derecha identitaria, ocupa posiciones de poder, luego de haber sido votado democráticamente, como si de golpe y porrazo en estos lares se hubiera despertado un atávico sentimiento tribal que les induce a pensar en solucionar sus cuitas, combatiendo al vecino.
 
En todas partes vuelven a sonar los discursos patrióticos, donde se ensalzan las virtudes locales y se denuestan la de los vecinos; donde quien los pronuncia ensalza a los suyos, y culpa al de fuera de todos sus males, mandando al cuerno en poco tiempo los esfuerzos de tantos y tantos, que a lo largo de más de 80 años, han luchado por superar las diferencias, invitando a los pueblos distintos a compartir esfuerzos para superar las dificultades. Cuestión a todas luces muy comprometida para los que nos consideramos de izquierdas y que esto de la cuestión nacional lo tenemos superado por principios y no nos consideramos pertenecientes a ninguna tribu, si no a la humanidad entera.
 
Pido fervientemente a todos, que cerremos los oídos a estos discursos que más que patrióticos yo los califico de patrioteros, que en verdad, como podemos contemplar en diversas etapas de la historia, nunca nos han conducido al bienestar general, si no a graves confrontaciones, donde unos pocos espabilados, han hecho suculentos negocios a costa de las desgracias de muchos.
 
Como muchos de Vds. saben yo he nacido y vivo en Cataluña, un lugar en el noreste de la península Ibérica, donde un derecha nacionalista, hasta hoy pretendidamente moderada, necesita esconder el fracaso en su gestión de la crisis y nos lanza a una confrontación con nuestros hermanos del resto de España, a quienes acusa de expoliadores y vividores sin escrúpulos. Cuenta para ello con un aliado impagable, como un Gobierno de carácter ultranacionalista español en la poltrona de la Moncloa, al que le viene como anillo al dedo, desviar la atención de la gente con confrontaciones de carácter nacionalista, que oculten la privatización y desmontaje de todos los servicios públicos, que desde 1982, se habían construido bajo el genérico nombre de Estado del Bienestar, que sibilinamente y con la excusa de una dicen imprescindible austeridad están llevando a cabo.
 
Temo muy mucho, que bajo estas premisas y con los patrioteros discursos que se oyen hoy día por la calle, todo acabe a garrotazos, pues según parece a los políticos nacionalistas, bien poco les importa el bienestar de sus ciudadanos, con tal que estos no metan sus narices en sus tejemanejes de corte neoliberal.
 
Confío en gran manera en el PSC, el Partido de los Socialistas de Cataluña, que si bien empieza el año en horas bajas i después de haber tenido el pasado noviembre su peor resultado histórico en unas elecciones autonómicas; creo sigue siendo la única fuerza capaz de enderezar la situación desde la sensatez, y la búsqueda de la armonía, con el conjunto de los españoles, mediante una más que imprescindible reforma constitucional para avanzar hacia una España de carácter federal, donde los diferentes pueblos y culturas que la constituyen puedan encontrar su perfecto encaje, sin necesidad de anacrónicos patrioterismos.

lunes, 17 de diciembre de 2012

SE ACERCA LA NAVIDAD


Publico este artículo, justo una semana antes de la Nochebuena, que hoy se me ocurre una de las más tristes de todos mi sesenta y seis años de existencia, con la sana intención de dejarles descansar a Vds, de mis reflexiones hasta el próximo año 2013.
 
Decía que este año, la fiesta familiar por excelencia en gran parte de nuestro planeta, se me antoja la más triste desde que tengo uso de razón, pues no recuerdo tamaña cantidad de conciudadanos de nuestro planeta, en circunstancias de pobreza y desprotección como los que veo cada día saliendo de mi casa, o asomándome al televisor.
 
Como muy bien saben los que siguen mis escritos habitualmente, me considero un ateo recalcitrante, no son pues los valores cristianos los que me inducen a reflexionar en estos días sobre una fiesta, de la que dicen se remonta a los albores de la existencia humana, cuando nuestros ancestros mostraban públicamente su júbilo, en el solsticio de invierno, donde terminaba el acortamiento de las horas de luz y el periodo improductivo de la tierra y empezaba el nuevo ciclo de producción y regeneración.
 
Sin que sirva de precedente utilizaré una expresión que los católicos decían antaño, como es la de “En Navidad, ponga un pobre en su mesa” para significar que en los tiempos que corren no hay suficientes mesas para tantos pobres como los que han ocasionado, en los cuatro últimos años, y siguen ocasionando un atajo de egoístas impresentables en nuestro planeta.
 
Pero lo que más me sorprende, y a la vez me inquieta, es ver como estos poderes fácticos, han conseguido, aterrorizar a la masa humana de tal manera, que no solo no se atreven a alzar la voz para protestar por la injusticia, ni osan juntarse para apoyarse mutuamente en la lucha para cambiar la situación, si no que han entrado en una especie de fatalismo conformista, que a todas luces va impedir una evolución en positivo para los intereses sociales.
 
Los partidos políticos de izquierda, sumidos en una lucha intestina sin cuartel, preocupados por repartirse unas cada vez más escasas cuotas de poder, parecen haber olvidado su misión principal por la que fueron creados, de servicio a la sociedad y particularmente a los más desfavorecidos, a fin de dotarlos del poder necesario para que nunca puedan ser explotados.
 
No me negaran Vds. que este conjunto de circunstancias que hasta aquí he expuesto, no son el marco más apropiado para una alegre Navidad, si no más bien todo lo contrario.
 
Con todo, estoy convencido, que al igual que nuestros ancestros, para mi la Navidad es una fiesta también de esperanza, pues si bien para ellos significaba el inicio de un nuevo periodo de productividad, para mi espero, sea el punto culminante de la crisis económica y el inicio de la salida, y no me refiero a los términos económicos si no de replanteamiento del sistema, donde nos cuestionemos el concepto de propiedad privada y valorando debidamente el de propiedad colectiva; donde el valor del trabajo no se determine como si de una mercancía se tratara, si no del rendimiento del capital humano.
 
Porque amigos, para los que aun no os hayáis enterado, estamos inmersos de lleno en una Revolución, que al igual que la Revolución Industrial del siglo XVIII, va a cambiar todo lo que en este mundo se menea y aunque ahora, al igual que entonces, vivamos épocas recesivas, donde los reaccionarios intentan frenar el avance, e incluso hacernos retroceder, a medio plazo surgirán nuevas ideas y modernas fórmulas económicas que tenderán al progreso y la justicia social con un reparto equitativo de la riqueza generada.
 
El problema reside, en que llegado el momento, las clases populares se encuentren preparadas para asumir las responsabilidades que se les vienen encima; cuestión de la que en principio dudo mucho, pues no veo que ni partidos políticos de izquierda ni las organizaciones sociales, estén demasiado por la labor. Vengo diciendo desde ya hace tiempo, que los sindicatos deberían tener un papel preponderante en la transformación de la sociedad; unos sindicatos evolucionados, que no decimonónicos y adaptados perfectamente a la economía del siglo XXI.
 
Con todo, sigo creyendo en los valores fundamentales del socialismo, de Libertad, Igualdad, y Solidaridad; al fin y al cabo los mismos en que se inspiraron los grandes revolucionarios del siglo XVIII y primera mitad del XIX y que estoy plenamente convencido, serán la base de la nueva revolución del siglo XXI.
 
Desde mi humilde condición de “Paliza del Reino” os deseo una Feliz Navidad y una buena entrada del año 2013. El día 7 de enero espero reencontrarme con todos vosotros.

lunes, 10 de diciembre de 2012

WERT UN ULTRA, LANZADOR DE CORTINAS DE HUMO


 


La propuesta de una nueva ley para la educación en España, que ha presentado el ministro Wert, levantando ampollas e incitando a la rebelión en Cataluña, cuando incide especialmente en un tema, como es el lingüístico, de especial sensibilidad en el noreste español, se me antoja una especie de cortina de humo para esconder una realidad susceptible de incitar a la rebelión, no solo en Cataluña, si no en toda España, como son los fatales resultados que los españoles estamos cosechando de las políticas económicas, desarrolladas por el gobierno ultraliberal que rige nuestros destinos, bajo los auspicios de la teutona Ángela Merkel.
 
Es una cortina de humo extraordinariamente densa, pues mucho es lo que tiene que ocultar. Desde unos inútiles recortes en los derechos sociales, que no han permitido este año reducir el déficit hasta la cifra propuesta por el propio estado español a la UE, con lo que quedarán muy en entredicho, las gestiones de José Luis de Guindos, Cristóbal Montoro  y el propio Mariano Rajoy que han demostrado delante del mundo entero una absoluta impericia, a la hora de hacer predicciones económicas y cumplir con los compromisos contraídos.
 
Incluso la propia ley, contiene elementos de suficientes altos vuelos como para tratarlos de ocultar, como es la carga ideológica en los aspectos de supresión de la Educación para la Ciudadanía, y el regreso de la Religión a la aulas, además de apostar decididamente por la privatización y elitización de la enseñanza.
 
En Cataluña, están consiguiendo plenamente los objetivos propuestos y creo que también en el resto de España, pues ya nadie habla de la ley en si, ni de todos sus puntos regresivos, como los mencionados anteriormente o el retorno a las revalidas y exámenes de estado, que antaño ya demostraron suficientemente su injusticia y su inutilidad; si no que vuelven como siempre a provocar un debate estéril, intentando dividir a una población como la catalana que hasta hoy no ha tenido el mínimo problema por la cuestión lingüística; y aun más después que el sistema de inmersión que la ley pretende cargarse, haya sido confirmado por el Tribunal Constitucional en repetidas ocasiones.
 
Estoy plenamente convencido, que dada la actual situación política en el principado, después del resultado de las absurdas elecciones convocadas por Artur Mas, y celebradas el pasado 25 de Noviembre, donde el principal partido de la derecha nacionalista catalana, se encuentra en un verdadero lío para formar un gobierno mínimamente estable; la propuesta Wert le sienta a las mil maravillas, pues le permite seguir culpando al estado español de todos los males que aquejan Cataluña, y en particular de animadversión hacia su signo identitario principal como es la lengua.
 
CiU, que desde el 11 de setiembre pasado, se ha adentrado en las procelosas marismas del independentismo, al no haber obtenido la mayoría absoluta que pretendía en estos comicios, se encuentra con que el Partido Popular, es la única formación que le puede respaldar la política neoliberal que practican desde hace dos años, con gravísimos recortes, en la sanidad y educación públicas y una peligrosísima deriva hacia la privatización de los servicios esenciales de educación y sanidad; todas las demás formaciones independentistas, le exigen un giro de 180º en política económica para darle soporte, al igual que los socialistas, que además le exigen un regreso a la negociación con el gobierno central dentro de los márgenes del estatuto de autonomía.
 
Es quizás por esto que me huelo todo este melodrama va a terminar con la avenencia PP CiU, después que los primeros acepten quitar los artículos que se refieren al tema lingüístico de la nueva ley y Artur Mas, o quien entonces esté al frente de CiU, acepte todos los demás, religiosos incluidos, pues de hecho es lo que ya está practicando en Cataluña, a cambio de aparcar sine die lo de la consulta independentista. Mariano podrá presumir entonces de haber desactivado, la revolución independentista, y evitado la rotura de España. Mientras que el líder nacionalista catalán presumirá de haber ganado la batalla más grave presentada por el estado contra la lengua catalana.
 
Todos los españoles sin excepción ninguna, vamos a pagar las consecuencias de este paripé, pues con todo y casi sin que nos demos cuenta, nos habrán metido de canto, una reforma educativa, que nunca hubiéramos pensado fuera posible, todos aquellos que en estos días hace 34 años votábamos ilusionados una constitución democrática.

lunes, 3 de diciembre de 2012

¿A QUÉ ESTAMOS ESPERANDO?

Es la pregunta que me hago de un tiempo a esta parte, mientras contemplo desesperado como el socialismo en España, va perdiendo día a día posiciones en la sociedad. El resultado de las recientes elecciones en Cataluña, cuando el que les ha convocado, Artur Más líder de la derecha nacionalista catalana, y presidente de la Generalitat de Cataluña, las planteó como una especie de plebiscito sobre el soberanismo en Cataluña, cosechando un gran fracaso, pese a ganarlas; ha puesto de manifiesto el error del argumento socialista, que hasta hoy decía no ganar las elecciones al Parlament de Cataluña, porque muchos ciudadanos votantes suyos en la generales, se abstenían cuando se trataba de autonómicas, al resultar que en esta ocasión, con una participación prácticamente igual a la de anteriores generales, ha retrocedido considerablemente en votos y escaños; o sea que los votantes otrora socialistas, ante una dicotomía, como la planteada por la derecha nacionalista catalana, se han lanzado de cabeza a las opciones nacionalistas españolas, como las representadas por el Partido Popular y Ciutadans.
 
Es verdad que Artur Mas y los suyos, además de esconder su fracaso en los dos años de gobierno con las elecciones pretendían, y en una pequeña parte han conseguido, pillar a contrapié a los socialistas para rematar una faena largo tiempo emprendida, de destrucción y aniquilación del Partido de los Socialistas de Cataluña. Pero también hay que decir, que a pesar que en el doceavo congreso celebrado por el PSC ahora hace un año, se establecieron unas directrices inequívocas basadas en el federalismo, por lo que se refiere a la cuestión territorial, una parte de la militancia, no ha cejado de marear la perdiz con el “derecho a decidir”; hasta el punto de crear un confusionismo en el electorado donde ya nadie tenia claro, si en caso de ganar los socialistas, convocarían también la consulta independentista. A mi entender, esta ha sido la principal causa del trasvase del voto socialista a Ciutadans, (168.771 votos).
 
Un confusionismo parecido al que he señalado en el socialismo catalán, aparece también en el conjunto del socialismo español, donde el elector no sabe, o no entiende con claridad las propuestas socialistas en cuanto a la salida de la crisis, sencillamente porque no se formulan con claridad. ¿A que están esperando los lideres del PSOE en decir que si ellos gobiernan, al día siguiente van a quitar, el copago de los medicamentos, que van a restituir las partidas presupuestarias destinadas a la educación pública, que van a actualizar las pensiones y que para ello van a reformar la fiscalidad sobre todo para los más ricos y perseguir con saña el fraude fiscal? ¿A que esperan para aclarar al ciudadano, que van a enfrentarse a la política de austeridad que pregona Fraü Merkel, aplazando el pago de la deuda y destinando los fondos a fomentar el crecimiento y el empleo?
 
El  pasado domingo día 2 de diciembre, conmemoramos el 30 aniversario de la investidura de Felipe González como presidente del gobierno, un hito en nuestra historia reciente, pues se iniciaba la verdadera transformación de una España, subdesarrollada políticamente hablando, que salía de una dictadura, en un verdadero y moderno país democrático; donde sus instituciones sufrieron cambios que a muchos parecían inverosímiles; incluso el ejercito, la institución que había representado la base de la dictadura, vio de la noche a la mañana como los viejos tics eran arrinconados y una nueva ideología de servicio al estado de derecho se imponía entre sus filas, convirtiendo en un abrir i cerrar de ojos, la institución en unas fuerzas armadas de corte internacional.
 
¿Se acuerdan Vds. como el PSOE de entonces consiguió una mayoría absoluta, nunca más superada de 202 escaños en el congreso de los diputados? Sencillamente diciendo en la campaña electoral las medidas que tomarían nada más llegar al gobierno, que habrían de poner el país a trabajar, para construir un estado del bienestar como el que envidiábamos a franceses y alemanes.
 
¿A que estamos esperando, Alfredo?