lunes, 11 de mayo de 2015

DESCONFIAR DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS


 
Leo en el periódico el País, que la Sociedad española desconfía de los partidos políticos y automáticamente mi índice de preocupación ha aumentado en grado superlativo, pues con 69 años de experiencia, 32 de ellos bajo la dictadura franquista, uno ha aprendido que los partidos son la base estructural de la llamada democracia representativa, que hasta hoy, y según proclamó Winston Churchill es el menos malo de todos los sistemas de gobierno que en el mundo existen.

Soy consciente que hoy en día es signo de modernidad cargar contra los partidos, en general, y contra dos de ellos en particular en nuestro país, responsabilizándoles de todos los males habidos y por haber, incluso de haber matado a la madre de bambi, y por ello me temo que inducir a reflexionar sobre este tema, desde el punto de vista de un militante socialista, convencido además que los partidos políticos, pese a los errores que se hayan podido cometer, siguen siendo la base de la democracia representativa y que fuera de ellos, este sistema no es en forma alguna viable; puede provocar irritabilidad en algún lector, les pido disculpas por anticipado, pero tal y como dice la frase que encabeza mi bloc, aquí escribo mi más sincera y honrada opinión.

De entrada y con el fin de aclarar conceptos, apunto que para mí, un Partido Político no es más, (o debería ser), que una serie de ciudadanos ideológicamente afines y con voluntad de servicio a la sociedad, que se unen y se organizan para luchar juntos y de forma efectiva para los fines propuestos. Se sobreentiende en esta definición, que uno de los principales objetivos, consiste en alcanzar el poder, como herramienta para aplicar las políticas necesarias para la transformación social que se pretende.

Hasta los año 90 del pasado siglo XX, en la totalidad del orbe democrático, el concepto poder se asociaba exclusivamente al gobierno de los estados, pues era por todos aceptado, la sumisión del poder económico a la organización estatal. Sin embargo, la revolución neoconservadora, iniciada por Ronald Reegan y Margaret Tatcher, que adquiere su máxima dimensión en el gobierno de George W. Bush, viene a constatar que el poder real, se encuentra en manos de una élites, mundiales privilegiadas, que siendo los tenedores de la deuda pública de la mayoría de los países, someten a los estados a su voluntad hasta el punto de dictar las políticas a practicar, en función del aumento de sus beneficios.

Esta situación, viene a trastocar todo el planteamiento del sistema de Partidos, a los que la cuestión les pilla completamente a contrapié y que en un principio se demuestran incapaces de adaptarse a la nueva circunstancia, en particular la socialdemocracia, que no acaba de encontrar su sitio fuera de las fronteras del estado nación, donde hasta hoy se desarrollaba; cuestión que se me antoja paradójica, si tenemos en cuenta que es precisamente la socialdemocracia quien había impulsado la idea de una Europa Unida, como estructura supranacional que estuviera en condiciones de competir, en igualdad de condiciones en un mundo que se preveía en un futuro, de carácter multipolar.

Los partidos liberales y conservadores, la derecha pura y dura, se adaptó cediendo a las nuevas condiciones impuestas y prestándose a ser, no herramientas de transformación social, si no fieles peones que facilitaran, los designios de las nuevas élites dominantes.

En España, en estos últimos 4 años, hemos tenido la desgraciada ocasión de comprobar, como un gobierno del más puro estilo neocon, siguiendo las directrices del neoliberalismo imperante en la Unión Europea,  ha desmantelado un incipiente estado del bienestar y recortado hasta límites inasumibles los derechos sociales de los ciudadanos. Sin embargo, la reacción no se hace esperar y una renovación en profundidad en la socialdemocracia, tradicional, (PSOE) nos hace albergar esperanzas, de un futuro mejor.

Sobre la aparición de nuevas fuerzas políticas, lamento no ser muy optimista al respecto, por cuanto su indefinición sobre su situación en el tablero (“no somos de derechas ni de izquierdas”), no me permite albergar esperanzas que en caso de una victoria, sean capaces de sacar verdaderamente el país del problema. Por otro lado, su fulgurante ascensión, tanto de Podemos como de Ciudadanos, y el apoyo mediático que han tenido, me induce a sospechar, que su caída, pueda ser igual de fulgurante, cuestión que veo respaldada por el hecho, en uno y otro de una excesiva personalización en su líder principal.

La desconfianza de una buena parte de los ciudadanos hacia los partidos políticos, cuestión que hasta ahora se ha traducido en una notable abstención, la intentan arreglar estas nuevas formaciones, presentándose como los salvadores de la patria, desde un purismo a prueba de bomba e intentando captar el voto de la masa indignada con todo lo que huele a política; mientras que por otro lado, desde la derecha se tiende a diluir las abismales diferencias entre centro derecha y centro izquierda con el mensaje de “Todos son iguales”. Ya veremos el 24 de mayo, lo que llaman nueva política consigue sacar gente de la abstención o por el contrario, esta va a seguir en progresivo aumento, pronosticando un negro futuro al sistema democrático.

domingo, 3 de mayo de 2015

....Y AL FINAL LOS TRABAJADORES PAGAMOS LA CRISIS


 
Por mucho interés que los poderes fácticos del planeta hayan intentado, con sutiles o abiertas proclamas, responsabilizar a la sociedad en general de ser los causantes de la crisis económica; recuerden aquello de “haber vivido por encima de nuestras posibilidades” no han conseguido que la idea calase en la mayoría de las mentes de la población, aunque si por imposición que seamos nosotros, los trabajadores, quienes nos hayamos hecho cargo de los costes que ella ha ocasionado, saliéndose de rositas los verdaderos causantes de la misma.

La izquierda posibilista, la socialdemocracia europea, no supo o no pudo, desde posiciones de poder corregir esta situación y cargar sobre las espaldas de los verdaderos responsables, los desastres de sus políticas de descontrol absoluto de la economía, y el trasvase del poder real, desde la política y la democracia hasta el oscurantismo de unos entes llamados mercados habían provocado. Algunos por no haber salido de la oposición desde el comienzo de la crisis y otros, como fue el caso del PSOE en España, o actualmente el PSF en Francia, por no haber sabido encontrar el camino adecuado desde la ideología izquierdista y abandonarse a las políticas neoliberales, aunque con la atenuante de no aplicarlas del modo más radical, si lo suficiente para que la sociedad y el electorado dejara de confiar en ellas.

Dice el refrán con mucha sabiduría “A lo hecho pecho” y hoy ya no podemos volver atrás, por lo que haríamos mejor pensar de cara al futuro y ver si de alguna forma podemos sacar algún provecho de la experiencia. ¿Qué debe plantear la izquierda para cuando de nuevo ocupe el poder? En primer lugar y como premisa fundamental, se trataría de cortar de raíz, que las clases sociales sigan pagando las consecuencias de la crisis, mientras que aquellos que la han provocado, sean de aquí o de cualquier rincón del planeta, se vayan de rositas. Para ello y en lugares como España; después de renovar caras e ideas en la socialdemocracia, como ya se está haciendo, debemos conseguir a toda costa recuperar el poder, desbancado de él a la derecha reaccionaria, que hoy día tenemos y evitar que se traspase a manos de un substituto, que a corto plazo puede resultar igual o incluso más nocivo como es la formación Ciudadanos; y para ello es imprescindible un victoria de las izquierdas, clara y contundente, en las elecciones municipales y autonómicas, del próximo 24 de Mayo, que imposibilite los gobiernos de derecha ni tan solo a través de pactos Ciudadanos con el Partido Popular; por otra parte la debacle debe ser rotunda en el partido de Rajoy y el éxito de Ciudadanos tan modesto, que se obligue al actual presidente del Gobierno a adelantar las elecciones generales.

Por otro lado y después de los comicios, las fuerzas de izquierda deben olvidar sus viejos resquemores y intentar facilitar los gobiernos de coalición o el apoyo parlamentario a quienes de entre ellos hayan conseguido más votos, con el fin de garantizar la estabilidad política necesaria para que se puedan llevar a término sin grandes traumas, las derogaciones de las leyes injustas que en estos cuatro años de Partido Popular, se han promulgado y los cambios radicales en el modelo económico imprescindibles para devolver el poder a quien nunca le debió ser arrebatado, como es el pueblo soberano, a través de sus democráticas instituciones.

Para terminar, voy a poner un ejemplo de lo que a mi entender la izquierda debería proponer y poner en práctica en el momento de volver al poder:

El rescate de Bankia, Caixa de Catalunya, etc. nos ha costado hasta hoy a todos los españoles, a grandes números: 50.000 millones de Euros; más los intereses que el BCE nos cobra por habernos prestado este dinero, y los costes derivados del aumento de transformar deuda privada en deuda pública hasta el 100% de nuestro PIB. En el caso de Catalunya Bank la entidad resultante de la transformación de Caixa de Catalunya recibió para su saneamiento 12.000 millones de euros y recientemente ha sido vendida al BBVA, por  1.700 millones, con una pérdida para el erario público o sea para todos y cada uno de nosotros de 10.300 millones de Euros.

Pues bien, dejémonos de monsergas y ya que no podemos volver atrás con el tema de la aportación que en su día se hizo de dinero público, conservemos Bankia, como el embrión de una gran Banca Pública y recuperemos Cataluña Bank incorporándola al mismo grupo; rentabilizando así tanto económicamente como socialmente el esfuerzo que hemos tenido que hemos realizado sin consulta previa alguna. Una Banca Pública lo suficientemente potente, es el factor de control del sector financiero privado que este país necesita, además de canalizar la llegada del crédito a las pequeñas y medianas empresas financiando a todas aquellos emprendedores impulsores de un nuevo modelo económica fuera de la especulación pura y dura que es lo que en verdad nos permitiría salir de la crisis, y repartir justamente la riqueza generada.

 

lunes, 27 de abril de 2015

HUYENDO DE LA GUERRA


Estos días contemplamos horrorizados en la pantallas de televisión, como una ingente cantidad de seres humanos, pierden la vida ahogados en el Mediterraneo, en una desaforada carrera huyendo de la barbarie más absoluta de una guerra, organizada desde las altas esferas de los países denominados civilizados, para seguir manteniendo un régimen pseudocolonial, en una de las zonas más ricas en petróleo de todo el planeta.

Una guerra además basada en una gran mentira, como fue la que lanzaron Bush, Aznar y Blair y algún que otro que se salió a tiempo de la famoso foto de las Azores, para evitar un peligro mundial como eran unas inexistentes armas de destrucción masiva en manos de un dictador de tres al cuarto, como era Sadamm Huessin. Si amigos, de aquellos polvos viene los actuales lodos, pues el gobierno títere que los USA instalaron en el fallido estado de Irak, para poder seguir explotando yacimientos a precio de saldo; se ha mostrado totalmente incapaz, como por otro lado es natural, de contener la instalación en su territorio del llamado Estado Islámico, un engendro terrorista y nihilista, que si acaba representando una seria amenaza a nuestra civilización occidental.

La mal llamada comunidad internacional, con la mentalidad imperialista, propia de la ideología derechista más rancia y siguiendo los dictados de la escuela económica de Chicago, vino preconizando desde los años 70 del pasado siglo XX, el abono de dictadores en todas aquellas zonas del planeta que pudieran ser susceptibles de expolio de recursos naturales, con el fin de mantener la situación de privilegio que podía perderse con la descolonización. El resultado si bien económicamente resultó muy rentable, las atrocidades cometidas por estos sátrapas a su servicio, y la facilidad de llegada de las noticias de los mismos a todo el orbe planetario, les hizo desistir de la idea y cambiarla por otra que en cierta forma resulta peor, como es la derribar a los dictares, sin consolidar democracias ni estructuras de estado, por lo que en medio del alboroto poder pactar con cuatro bandoleros para conseguir sus propósitos, sin recibir castigo ninguno de opinión pública pues todo se dirige desde despachos situados a miles de kilómetros de distancia.

Las consecuencias directas de estas políticas, son millones de personas en busca de auxilio y protección, que se ven obligados a huir de la violencia y la pobreza extrema en sus países de origen y a los que el primer mundo rechaza y deja morir entre las olas del Mediterraneo, o por malos tratos en las vallas de Melilla.  Mientras que los bien pensantes de nuestra democrática UE, dicen no poder admitirlos, ni darles solución alguna a su cruel destino. La perversidad de estos dirigentes, llega al punto haber transmitido a buena parte de la población la insensibilidad con este problema y cuando intentas ponerlo de manifiesto en toda su crudeza te dicen  que nuestra economía no puede atender este alud de personas, indicando sin mencionarlo, que ya va bien que unos cuantos miles se mueran por el camino, pues al fin y al cabo son menos bocas que atender.

Solo con devolver lo que les han robado o casi diría cortar de forma inmediata el latrocinio que aún seguimos practicando, se acabaría con esta infamia que nos debería avergonzar a todos, y estos ciudadanos del mundo no deberían huir de su país. Claro que a lo mejor, próceres como Bill Gates i Zukenberg, no nadarían en la abundancia en que lo están haciendo, ni tranquilizar su conciencia con obras de Caridad.

La hipocresía de nuestro dirigentes europeos, ante esta cuestión, llega ya a límites que rayan la indecencia, por cuanto no solo se están aprovechando de la debilidad de unas personas, si no que nos están vendiendo a todos que dejar que los expoliados sufran las consecuencias de miseria y crueldad lejos de nuestras fronteras es para preservar nuestra civilización.

Me niego totalmente a seguir esta nueva forma de fascismo internacional; me rebelo en contra de esa organización que necesita explotar despiadadamente a otros seres humanos, para vivir en la opulencia y invito a los pensadores actuales no comprados por el fascismo internacional a construir las bases de una nueva y gran revolución mundial, donde la justicia social destierre la explotación del hombre por el hombre.

Invito a todos a la desobediencia, invito a abrir las puertas de Europa a todos estos desgraciados que huyen de la miseria y la violencia que los europeos y americanos les hemos procurado, invito a compartir con ellos, lo poco que tenemos y junto con ellos arrebatar las riquezas de los poderosos., para construir una nueva sociedad presidida por la igualdad en derechos.

domingo, 19 de abril de 2015

BUSCANDO EXPLICACIONES




Para mi resulta apasionante la actual circunstancia política que está viviendo la democracia en España, en esta época de continuo vaivén, donde lo que hoy parece cierto y seguro, mañana se tambalea, y pasado ha quedado para el arrastre.

Algunos, en particular los partidos denominados emergentes, aseguran haber asestado un golpe mortal al bipartidismo, abominando del sistema actual, unos que lo califican como el régimen del 78 y preconizan abrir un nuevo proceso constituyente, Podemos y Ciudadanos, que basa todo su programa en una honradez a prueba de bomba y un neoliberalismo del que solo apuntan los brotes más agradables.

Las recientes elecciones andaluzas, han venido a echar un jarro de agua fría, sobre las predicciones que tanto PP como PSOE, iban a quedar relegados; si bien es cierto que el Partido Popular ha retrocedido 17 escaños, se ha mantenido sin embargo como la segunda fuerza política en esta comunidad autónoma, que los de Podemos han fallado en sus expectativas, obteniendo unos resultados sensiblemente inferiores a los que preveían, lo reconocen ellos mismos y en particular un abatido Pablo Iglesias; Ciudadanos ha hecho bueno el pronóstico de quitarle votos al Partido Popular y el PSOE, contra viento y marea ha mantenido su posición de una mayoría simple, tumbando aquellos que le preveían, si bien la victoria, una sensible bajada en escaños.

Es una verdad incontestable que no se pueden extrapolar los resultados de unas elecciones autonómicas, a otros territorios cuya realidad es bien distinta y la única conclusión que quizás podríamos sacar es que los fabricantes de encuestas se han equivocado esta vez de todas todas y que con toda seguridad, también lo harán en las próximas convocatorias.

Pero el objetivo de este articulo no es analizar las elecciones andaluzas, ni siquiera las encuestas de cara a las convocatorias del 24 de mayo y de final de año, sino que me propongo reflexionar e invitar a Vds. también a hacerlo, sobre el porqué han surgido como aparecidos de la nada dos formaciones políticas, una a la derecha y otra a la izquierda que con celeridad asombrosa han adquirido un gran predicamento entre la sociedad, me refiero a Ciudadanos y a Podemos.

Ambas formaciones, salvando sus grandes diferencias en fundamentales planteamientos ideológicos, son coincidentes en definirse como hijos de un movimiento ciudadano, el denominado 15 M por parte de Podemos y de la reacción anti soberanista en Cataluña por parte de Ciudadanos; por otra parte la negativa a definirse como formación de derechas o de izquierdas o el rehuir el debate entre monarquía y república,  es otra de las características comunes a las dos formaciones. También les une un anti socialismo casi visceral, que les hace sacar los trapos sucios del PSOE, cada vez que al Partido Popular le estalla un nuevo caso de corrupción. Tampoco debemos obviar el hecho que una y otra han tenido un ascenso fulgurante, en sus opciones electorales, pasando de ser unos desconocidos a situarse en cuestión de unos meses en la cúspide y tratando de tu a tu a los grandes partidos.

Si es verdad que ambos han contado desde hace algún tiempo con un apoyo sin parangón de los medios de comunicación, en particular las televisiones, en las que sus líderes se les han facilitado presencia en tertulias y debates, incluso por encima de lo que se ha ofrecido a los grandes partidos; cuestión que no han dudado en aprovechar para colocar sus propuestas demagógicas o no, definidas o ambiguas, sobre todos los temas de candente actualidad; hecho que me ha sorprendido infinidad de veces, cuando siendo militante socialista, he conocido antes la opinión de Albert Rivera o de Pablo Iglesias sobre temas como la reforma del aborto que plantea el PP, que conocer la de Pedro Sánchez.

No debemos negar sin embargo, que su nacimiento es fruto de una necesidad social, con el fin de mantener el sistema democrático en nuestro país, evitando así que posiciones más extremistas por parte de la derecha, como está sucediendo en nuestro vecino país, Francia, y otros de la UE, adquieran predicamento hasta el punto de poder conseguir posiciones de poder.

Desde la Moncloa el partido socialista cometió graves errores, empezando por el apartarse de la sociedad y constituyéndose en “clase política”; cuestión que le costó el castigo de su electorado, que se sintió engañado y le abandonó por completo, dejando el poder en manos del Partido Popular, que mediante artimañas demagógicas logró convencer a 11 millones de españoles, para que le dieran su voto. Además, en lugar de reaccionar con rapidez y promover una rápida renovación de ideas y personas, la vieja guardia del PSOE se atrincheró en sus feudos, manteniendo a un perdedor Alfredo Pérez Rubalcaba, al frente del aparato, hasta que la presión de la militancia se hizo insoportable y en noviembre del 2014,unas elecciones primarias a la secretaria general ganadas con rotundidad por un joven Pedro Sánchez, que cambia por completo las caras en la ejecutiva, limpiando en profundidad y actuando con energía en contra de las salpicaduras de corrupción que puedan afectar a la formación.

Sin embargo el retraso en renovar el PSOE, impulsó a una parte del electorado izquierdista, tomando como base el movimiento neo anarquista de indignados, un grupo de profesores e intelectuales de la Universidad Complutense de Madrid, monta el partido Podemos, intentando aglutinar el voto de todos aquellos decepcionados con la actuación de los partidos de izquierda, fundamentalmente del PSOE, con el afán de aniquilarlo. El ascenso de esta formación en las encuestas, resulta imparable, hasta el punto en que se le da por vencedor, o segunda fuerza por encima del PSOE al que se relega a tercera fuerza. Sin embargo, la renovación del PSOE, en noviembre y el liderazgo de Pedro Sánchez, además de mandar callar a la vieja guardia, consiguen despertar de nuevo al electorado socialista y todo parece cambiar de nuevo en el panorama, bajando las previsiones de voto a podemos y aumentado gradualmente la intención de voto al PSOE.

En lo que se refiere a Ciudadanos, un partido que ya existía en 2011, aunque no obtuvo representación en las cortes y su éxito fue de nueve diputados en el Parlamento Catalán, irrumpe con fuerza a primeros de este año 2015 y consolidándose en las elecciones andaluzas con la obtención de 9 diputados. ¿Porqué, ahora? Algunos expertos responden que los poderes fácticos, empiezan a considerar que el desgaste por los casos de corrupción del Partido Popular ha devenido irreversible y que se hace necesario potenciar una nueva formación no contaminada, con el fin de facilitar una salida al elector derechista decepcionado, o quizás mejor decir asqueado, con los incontables casos de corrupción que enlodan día a día al PP. De ser esta la razón se explicarían muchas cosas, entre ellas el giro que hoy se observa en el partido de Rajoy, que ha pasado de criticar e incluso insultar a la formación de Albert Rivera, a darle coba en virtud de conseguir pactos postelectorales con ellos, que les permitan retener los máximos puestos de poder.

No sé si las explicaciones que he deducido en este articulo son ciertas o no, aunque de lo que si estoy seguro, es que la aparición de Podemos y de Ciudadanos, se deben principalmente a graves errores en la gestión tanto del PSOE, como del Partido Popular, con el agravante en este último que su posición en el máximo poder en España, le impide, efectuar su imprescindible saneamiento, por lo que su caída resulta imparable. Por lo demás también me considero en condiciones de afirmar, que la política de gobiernos de un solo partido, va a resultar prácticamente imposibles y que aunque a Podemos y Ciudadanos les duela, el debate derecha izquierda va  estar más presente que nunca, a partir de ahora mismo.

domingo, 5 de abril de 2015

¿SIGUE SIENDO VÁLIDO EL PROYECTO EUROPEO?


Es la pregunta que me sigo haciendo todos los días, cuando veo en los máximos dirigentes actuales un regreso a las posiciones de nacionalismo a ultranza por parte de la derecha dominante y un, digamos poco entusiasmo, en las posiciones federalistas por parte de una socialdemocracia, que parece no encontrar su camino ni proyección en un futuro inmediato.

La caída del muro de Berlín en 1989, y la finalización de la Guerra Fría, por el hundimiento de la potencia que representaba la URSS, abrió el camino a una época de unipolaridad en el Mundo, donde los EEUU, representaban un único poder dominante en el concierto de naciones, en base no solo a un poderío económico si no a una supremacía incontestable de su fuerza militar. Así el gendarme del mundo, se permitió el lujo de invadir países, como Afganistán e Irak, en pro de una lucha por la libertad, y en defensa de sus intereses económico relacionados principalmente por mantener su monopolio en el mercado mundial de petróleo.

Sin embargo, el fracaso en una y otra contiendas, además de provocar con su liberalismo a ultranza una crisis del sistema de incalculables proporciones, ha hecho considerar a muchos pensadores actuales, la gran equivocación que representa dejar en unas solas manos el poder real en el mundo, apostando no por una bipolaridad enfrentada como fue el siglo XX, si no por una multipolaridad, que a tres o a cuatro, obligue a pactar entre superpotencias para solucionar los conflictos.

China a la cabeza de los países llamados emergentes está deviniendo una fuerza de hecho en el panorama internacional, Los EEUU, por descontado, Rusia con su influencia en países del mundo árabe, podría ser también otro polo y según pensaron los padres de la UE, al final de la segunda guerra Mundial, Europa el cuarto polo.

Pero claro, una negociación siempre significa cesión, por cada una de las partes, y si además tenemos en cuenta que buena parte de las llamadas oligarquías del planeta, siguen apostando por el viejo capitalismo salvaje que ya nos condujo a dos guerras mundiales en el pasado siglo XX, y por el injusto sistema de la explotación de unas mayorías por parte de una pocas élites, nos encontramos con las gran contradicción de intuir una solución justa, y sin embargo ver como las circunstancias y las decisiones que se adoptan por parte de nuestros representantes, van en sentido totalmente contrario. 

Es así como se intenta resucitar y poner de nuevo al frente la vieja teoría nacionalista, para dividir e impedir, por ejemplo, que la UE devenga una súper estructura federal, con el fin de mantener muy baja la capacidad de competencia frente a otras grandes estructuras como los EEEUU, Rusia, China etc. La antigua URSS, se desmanteló también desde la base nacionalista, apartando a un Mihail Gorbatxov, que intentaba preservar la unidad, hasta entonces mantenida por el sometimiento de la dictadura comunista, en base a un proceso democratizador y federal, substituyéndolo por un ultranacionalista como Boris Ieltsin. También se han pervertido las ansias de libertad en el mundo árabe, cuando el fenómeno denominado “primavera árabe”, se ha gestionado tan mal por parte del llamado mundo libre, que el resultado no puede ser más desolador, con un reguero de estados fallidos, en buena parte de África, para beneficio de unos cuantos aprovechados que siguen explotando sin consideración ninguna para los africanos, sus recursos naturales más preciados, petróleo, minerales de alto valor, etc.etc.

Nuestra forma de pensar debe cambiar, debemos sacudirnos de encima el lastre nacionalista, para abrir un futuro lleno de esperanza, debemos regresar a la idea de colaboración en lugar de la competitividad entre nosotros, para conseguir el éxito; debemos regresar a los grandes valores humanistas de libertad, igualdad y solidaridad como base principal de nuestro pensamiento, con el fin de transformar la injusta sociedad actual, y legar a nuestros descendientes un mundo mucho mejor del que hemos conocido.

Europa podía ser el ejemplo de convivencia y progreso a través de la unión de culturas y realidades muy diferentes y de hecho el camino estaba emprendido; sin embargo, alguien se dedicó desde unos años a esta parte a reintroducir el gusanillo nacionalista y hoy nos encontramos con que desde los países del norte se acusa de vagos y malgastadores a los del sur, que en lugar de tender a buscar la igualdad y la solidaridad con los más débiles, se incrementan todos los mecanismos que provocan la desigualdad más creciente y la sensación en los países del sur de ser explotados por los del norte. Mientras gracias a las políticas de austeridad, y de recortes en los derechos sociales en todo el continente, están proliferando los movimientos populistas de derecha en el norte y de izquierda en el sur, con un denominador común ambos, como es el anti europeísmo.

Hoy se habla de expulsar a Grecia de la Zona Euro y de la UE, o bien en Gran Bretaña, el partido aerófobo UKIP, nos llega a decir que el progreso pasa por la salida de la UE; la marcha de cualquiera de los dos países, significaría con toda seguridad el fin del proyecto y la victoria de los que con tanto ahínco han luchado, para que la Unión en Europa no fuera una realidad, para defender sus mezquinos intereses y privilegios.

No se pueden poner palos en las ruedas del progreso y estoy más que convencido que a la larga vamos a superar todas las dificultades y la Europa Federal verá la luz, sin embargo, si atendemos solamente a lo que hoy se nos presenta, resulta del todo lógico que no veamos llevar la dirección adecuada y que nos preguntemos si el proyecto sigue valiendo la pena, o quizás sería mejor olvidarlo, aunque la alternativa sea el nacionalismo disgregador a ultranza, preocupándose cada uno por lo suyo y mirando de explotar al otro; cuestión que ya en 1914 nos condujo al desastre más absoluto con dos devastadoras guerras mundiales.

domingo, 29 de marzo de 2015

LA IMPORTANCIA DE LAS ELECCIONES ANDALUZAS




Justo una semana después de que se hayan celebrado comicios autonómicos en Andalucía, donde por primera vez se ha puesto en evidencia, la nueva situación parlamentaria, con la irrupción de dos nuevas fuerzas Podemos y Ciudadanos, pienso es el momento adecuado para reflexionar muy mucho al margen de encuestas más o menos interesadas sobre la nueva realidad política que han provocado el desprestigio de un gobierno mentiroso y incumplidor como ha sido el de Mariano Rajoy.

En Andalucía excepto el PSOE, han fallado todos los demás en sus pronósticos, pues aunque algunos miembros del Partido Popular quieran incidir en que el porcentaje de votos al PSOE, es el menor de toda la historia, o atribuyendo la intención a Susana Díaz al adelantar  la convocatoria de conseguir mayoría absoluta, cuestión que por cierto nunca se la oí decir en toda la campaña, nadie puede discutir que su victoria ha sido apabullante, hasta el punto de no necesitar pacto alguno para gobernar cómodamente, estableciendo acuerdos puntuales, para las cuestiones que lo requieran.

Desde la derecha reaccionaria española, hoy en el gobierno del estado, intentan confundir al elector analizando, en cierta forma torticeramente, unos resultados a los que solo se les puede dar un interpretación y que no es otra, que: primero, a la derecha hasta hoy concentrada en el Partido Popular, le ha salido un serio competidor en la figura de Ciudadanos, que además puede presumir de honradez, quizás por el hecho de no haber tenido nunca responsabilidad de gobierno en ninguna parte. Segundo: que la renovación que en su día hizo el Partido Socialista Obrero Español en Andalucía y en la totalidad del territorio español, ha merecido la credibilidad de sus electores que han vuelto a confiar en ellos, para que lideren la recuperación sin engaños ni excusas de ningún tipo. Tercero: que Izquierda Unida ha recibido el batacazo principal, al pasarse sus electores en masa hacia Podemos, casi con seguridad por no haber convencido en su gestión, y en haber actuado como gobierno y oposición a la vez, en la última legislatura y finalmente cuarto: El descalabro de UPyD que a diferencia de sus homólogos ciudadanos, no han conseguido librarse de la fama de ser un partido que solo sabe jugar a la contra, y es incapaz de alcanzar acuerdos con nadie.

Yo si estuviera en la piel de los dirigentes del Partido Popular, andaría muy pero que muy preocupado, pues aunque nunca deben extrapolarse los resultados de una elecciones autonómicas a unas generales, si que sus errores y engaños les van a pasar factura, como sucede en cualquier democracia que precie, en que el ciudadano, tolera errores pero nunca la mentira, como es el caso.

El 24 de mayo vendrá el segundo round y casi con toda seguridad me atrevo a decir el segundo descalabro del PP, pues el elector no está dispuesto a seguir siendo engañado y con las mismas personas que solo saben encubrirse sus miserias unos a otros, confirmándose la nueva realidad a cuatro en asambleas y consistorios, cuestión que obligará a replantear las posiciones irreductibles y purismos de unos y otros a la hora de pactar, pues deberán entender ya, que la realidad no es la que era y que no se pueden hacer los mismos planteamientos que antaño funcionaban.

Los señores y señoras de Podemos, deberán bajar a la arena real desde el pedestal donde se encuentran instalados, y favorecer con sus votos la formación de gobiernos presididos por el PSOE, sin poner draconianas condiciones, a no ser que se auto condenen a la desaparición como le está sucediendo a Movimiento cinco estrellas de Beppe Grilo  en Italia.

Piensen un poco en todo ello amigos, y den la importancia que tienen las elecciones del pasado domingo y vayan más allá de la anécdota, quizás entonces se den cuenta que el electorado sabe muy bien lo que quiere y que no se deja engañar dos veces y de la misma manera.

lunes, 16 de marzo de 2015

FRACASO DEL NEOLIBERALISMO


Vivimos tiempos convulsos, es una verdad incontestable, las noticias se suceden a velocidad de vértigo y casi no da tiempo a asimilar una que ya ha sido superada por dos o tres más que le ganan a importancia y cuyas consecuencias son contradictorias con las de la primera. Es lo que tiene vivir un período revolucionario de importancia planetaria, como el que estamos viviendo y que algunos han llamado “Revolución digital”.

Con todo si hay unos hechos que parecen ya no tener vuelta atrás, como son los últimos estertores de un capitalismo salvajemente injusto, que en pro de preservar los privilegios de una reducidísima oligarquía, no duda en mantener una execrable explotación de grandes mayorías.

La idea inspirada por la escuela económica de Chicago, en la década de los 70 del pasado siglo XX, fue la responsable ideológica de las dictaduras en el cono sur americano, tendentes a preservar la explotación de estos territorios por parte de los hacendados estadounidenses y más a delante de la mano de Ronald Reegan y Margaret Tatcher del principio del fin del estado del bienestar en Europa, mediante la idea de reducir el papel y los presupuestos del estado a la mínima expresión bajo el lema que los público no es rentable ni sostenible, y lo privado modelo de buena y excelente gestión.

La quiebra de Goldman Sachs y el tema de las hipotecas “subprime” significó el principio de la caída del castillo de naipes de una teoría económica basada en  libre mercado, sin reglas ni ente regulador ninguno, por cuanto ha quedado demostrado de manera cruelmente fehaciente, que la especulación financiera, no solo no crea riqueza si no que anula el reparto equitativo, dejándola concentrada en unas pocas élites y condenando a las mayorías a la pobreza, o la mera supervivencia los más afortunado.

Un ejemplo muy claro del engaño de los postulados de la escuela económica de Chicago, sobre el tema de la autorregulación de los mercados, lo tenemos estos días con la caída de los precios del barril de petróleo,  aunque lo presentan como una consecuencia de la aplicación de la técnica del fraking en EEUU, la realidad es que la oligarquía financiera mundial, se ha puesto de acuerdo, con determinados productores, de países tan poco democráticos como Arabia Saudí y el resto de Oriente Medio, donde la concentración de los beneficios del oro negro, se encuentran en pocas manos y se pueden permitir el lujo de ganar algo menos en un período de tiempo, para fastidiar las economías rivales, Venezuela Brasil, Argentina, Rusia, etc. etc. que utilizan los beneficios de la extracción de crudo, como base económica nacional y los distribuyen mejor o peor entre la población.

Con todo y pese a la evidencia del fracaso de las políticas de corte neoliberal, parece que las mayorías no son conscientes de ello y siguen sin asumir sus responsabilidades, dejando en manos de las élites todo el poder sobre nuestras vidas y haciendas, votando a las derechas, en las democracias Europeas, o no rebelándose contra las dictaduras, de signo fascista  en otras partes.

Si es cierto también y debemos reconocerlo, que la socialdemocracia europea, sigue como aletargada y sin saber el camino a tomar, en un nuevo mundo globalizado; las propuestas que otrora hiciera esta ideología política y que sirvieron en al final de la II Guerra Mundial, para la recuperación de la devastación y en base a un reparto justo de la riqueza, situar el continente europeo en la senda del progreso y el bienestar, hoy no han sido capaces de coger nuevamente la sartén por el mango y situarse en la nueva realidad de un mundo globalizado; Esta realidad es muy preocupante si partimos de la premisa de la poca solera democrática que se muestra en países como España u otros parecidos y las pocas ganas que el ciudadano demuestra a la hora de asumir responsabilidades, nos abre la puerta a seguir con gobiernos neoliberales y conservadores o bien abrir la puerta a populismos de signo dogmático, que si bien se les presupone programas de cierto contenido revolucionario, la inconcreción con que los presentan induce, a los que tenemos la manía de reflexionar, a pensar que de alcanzar el poder, no conducirán al fracaso más absoluto.

Insisto en la necesidad absoluta que cada ciudadano español, sea capaz de asumir responsabilidades, para salir del marasmo donde estamos metidos, responsabilidades primero a la hora de escoger una papeleta en los procesos electorales de este año, pero además responsabilidades concretas en la nueva manera de entender la organización social y del trabajo, en el mundo globalizado, que nada tendrá que ver con lo que hemos vivido hasta ahora.

Ah y no olviden desconfiar absolutamente de estos que predican vueltas atrás, o desde el conservadurismo derechista o de esta izquierda a la que ya se le adivinan los tintes nacionalistas y que pretende volver al pasado, saliéndose de la UE, y del mundo globalizado, para meternos en una burbuja de aislamiento.