domingo, 25 de mayo de 2014

LIBERTAD Y ESPECULACIÓN




Acabo de recibir junto con mi factura de suministro eléctrico, un folleto de la Cia Endesa, en donde se me indica, que desde el 1 de Abril, y de acuerdo con la nueva normativa del gobierno. Se establecen dos métodos de cálculo del precio de la electricidad que sustituyen a la anterior tarifa denominada del último recurso (TUR). El primero denominado Precio Voluntario para el pequeño consumidor (PVPC) es el precio que Red Eléctrica de España calcula para cada cliente en base a la variaciones al alza o a la baja de los precios del mercado eléctrico, atendiendo que esta variaciones dependen de diversos factores, como el clima, o la demanda de energía, aunque yo creo que olvidan, el principal como es la necesidad de aumentar sus beneficios, tanto de los productores como de los distribuidores. El segundo método, es que la compañía establezca un precio fijo anual, aunque si quiero acogerme a esta modalidad deberé solicitarlo expresamente, cuestión que no sucede con la anterior, donde ellos me sitúan automáticamente si no pido lo contrario.

Hasta hoy, yo no he admitido otra tarifa de la electricidad que la que regulaba el gobierno y cotejando con otros conocidos que habían adoptado la tarifa libre que las compañías promocionaban, siempre he constatado que he salido beneficiado, sin embargo ahora por lo que se me dice, el precio fijo tampoco estará sujeto a control gubernamental, por lo que ya no sé en estos momentos cual de los dos métodos me favorece más.

Todo ello me induce a pensar en varias cosas, la primera es que tratándose el suministro de electricidad de un bien público de primera necesidad, debería estar al alcance de todo el mundo y su precio fuera del circuito especulativo, como es el caso, por mucho que se quiera justificar con factores climáticos, u otras zarandajas, cuando todos los economistas nos cuentan que el precio de producción de la energía eléctrica lo fijan las cuatro grandes compañías productoras en función única y exclusivamente de sus intereses. En segundo lugar seguimos produciendo la energía en base a los costes más caros, como son los derivados del petróleo, producto que nuestro país debe importar, cuando somos de los lugares de Europa que disponemos de más horas de insolación al año, un producto que junto con el viento nos es facilitado gratuitamente por la naturaleza. ¿Porqué, en lugar en lugar de apoyar estos procesos de generación, el gobierno del PP no se le ha ocurrido otra cosa que, suprimir las ayudas para fomentarlo, que años ha y con visión de futuro se habían implementado? Creo que sencillamente el asunto pasa por el dejar de pensar en los ciudadanos y seguir favoreciendo a las grandes compañías petrolíferas internacionales, que no quieren perder la mínima cuota de mercado.

El neoliberalismo imperante hoy en buena parte de los países europeos, España incluida, intenta convencernos además, que estas políticas se practican en nombre de la libertad, y atacan todo lo que huela a intervención pública, tal que si fuera un camino abierto a la más feroz dictadura. Me pregunto: ¿Es libertad que unos pocos directivos de unas grandes compañías, se enriquezcan a costa de una especulación que acabamos pagando todos nosotros? ¿No tenemos bastante con la esclavitud a la que nos ha conducido la especulación inmobiliaria, cuando no hemos podido pagar la hipoteca, a partir del momento que ha reventado la economía de casino que unos pocos provocaron? ¿Se acuerdan cuando nos prometían libertad, cuando firmábamos, el crédito de un coche de gama media, o de un piso con cuatro habitaciones, en un lugar que llamaban de ensueño?

Todo ello me induce a pensar que la única libertad que ellos predican, es la libertad de mercado, por la que unos pocos, que además nadie ha elegido en democracia, manipulan a su antojo a unas mayorías, con el fin de conseguir enriquecerse sea la circunstancia que sea. O piensan Vds, que los Botin, Koplovitch, Florentinos, etc.., no siguen engrosando sus arcas  aún en épocas de crisis profunda. Si un empresario del sector ladrillo, que no era ni mucho menos de la escala de los mencionados, sino más bien, hace poco, cambiaba de mercedes cada vez que una de sus empresas entraba en concurso de acreedores, ya me dirán Vds. que no harán estós fenómenos de las finanzas.

¿No creen Vds, que se hace imprescindible un cambio radical en el sistema? ¿No creen Vds. que los únicos que nos pueden sacar de la crisis, somos nosotros mismos asumiendo responsabilidades que hasta hoy hemos puesto en manos de unos impresentables que solo miran por sus intereses personales?

No permitamos nunca más que la especulación, que no crea riqueza alguna, dirija nuestros destinos, devolvamos el poder real a los que nosotros elegimos democráticamente, y potenciemos que sean los trabajadores, quienes asuman responsabilidades en la gestión de las empresas en más medida incluso que los aportadores de capital. Que los bancos dejen de ser administrados en función de las acciones que poseen ciertos individuos o corporaciones y se abra la gestión directa a los depositantes.

Soy consciente que estas propuestas hoy parecen una utopía, pero amigos estoy muy seguro que si nos lo proponemos de verdad, en este siglo XXI lo conseguiremos “I have a dream”

domingo, 18 de mayo de 2014

LA DIALECTICA DE LOS PUÑOS Y LAS PISTOLAS


Que si esto ha de lograrse en algún caso por la violencia, no nos detengamos ante la violencia. Porque, ¿quién ha dicho –al hablar de "todo menos la violencia"– que la suprema jerarquía de los valores morales reside en la amabilidad? ¿Quién ha dicho que cuando insultan nuestros sentimientos, antes que reaccionar como hombres, estamos obligados a ser amables? Bien está, sí, la dialéctica como primer instrumento de comunicación. Pero no hay más dialéctica admisible que la dialéctica de los puños y de las pistolas cuando se ofende a la justicia o a la Patria.. (José Antonio Primo de Rivera 29 de octubre de 1933, en el Teatro de la Comedia de Madrid)

He querido titular y empezar este artículo, con el párrafo del discurso que el fascista español por excelencia, pronunció el día de la fundación del Partido Falange Española, porque creo que en él se condensa una buena parte de las doctrinas en las que la extrema derecha actual y el populismo tan en boga en estos tiempos, sigue creyendo fervorosamente.

Los falangistas de José Antonio, entonces se dedicaron a la provocación constante de la inestabilidad, buscando la crispación necesaria en base a atentados con resultado de muerte, en las calles de nuestras ciudades, al igual que lo hicieron los camisas pardas de Hitler en Alemania, y los camisas negras de Mussolini en Italia, buscando y consiguiendo en España, al final un golpe de estado militar, una cruel guerra civil y 40 años de una feroz dictadura, donde la única dialéctica imperante era, la que él pronosticaba en la fundación de su Partido.

Hoy en el siglo XXI, aunque los procedimientos son algo distintos, y la inestabilidad se consigue en base a recortes en los derechos sociales que los trabajadores creían bien consolidados y en pretender convencer al ciudadano que no es merecedor de estos derechos, el resultado que se pretende va a ser el mismo y al final lo más probable es que acabe degenerando en una violencia extrema.

Parece mentira que doscientos cincuenta años después de la revolución francesa, el mundo no haya sido capaz de estructurar un reparto equitativo de la riqueza generada y valorar al ser humano por lo que es y no por lo que posee y los tenedores de fortuna, sigan empeñados en aplastar con sus botas militares la cabeza de todos aquellos que intentan transformar una realidad a todas luces injusta.

En Cataluña algunos contemplamos estupefactos, como la derecha ha conseguido colar los peores recortes en la educación pública, situándola al borde de su desaparición real, como desde el gobierno autonómico, se desmantela una sanidad pública que había sido modelo en el mundo en beneficio de una sanidad privada a todas luces más cara e ineficaz, por el simple hecho de favorecer a unas mutuas de seguros, la mayoría de capital norteamericano; y todo ello sin que nadie, salvo unos pocos, se atrevan a levantar la voz porque una gran bandera “estelada” los aísla del mundo. ¿Qué pasará cuando la gran ráfaga del viento de la libertad, levante las banderas y los ciudadanos noten el engaño? Con toda seguridad el fascismo nos va a mostrar de nuevo su cara más terrible y la dialéctica de los puños y las pistolas, nos obligará a pagar con sufrimiento el nuevo gran paso adelante que la humanidad ha de hacer en este siglo.

Que nadie se quede en casa el próximo domingo día 25, acudamos todos a las urnas para frenar a estos impresentables, y dejarles a un lado, para que una nueva Europa de corte Federal, acabe sentando las bases de un futuro lleno de progreso y justicia social.

domingo, 30 de marzo de 2014

MI REFLEXIÓN SOBRE EL SANTO SUAREZ




He dejado pasar una semana, después de los fastos de santificación del difunto primer presidente de la democracia española, Don Adolfo Suarez, con la idea que los ánimos se hayan calmado lo suficiente y este articulo, al que reconozco un cierto tinte iconoclasta, pueda ser comprendido en su verdadera dimensión, no como ofensa a nadie, sino de un cierto análisis de una realidad histórica sin falseamiento alguno.

No ha sido solo a mí, si no a diversos ciudadanos, a los que nos sorprendió en un primer momento en cuanto Don Adolfo Suarez Illana, hijo del finado, anunció a los cuatro vientos el próximo fallecimiento de su progenitor, 48 horas antes de que se produjera, el hecho que desde la derecha ultra reaccionaria, que hoy representa el Partido Popular salieran las más grandes alabanzas, hacia quien había sido figura visible de la llamada “modélica transición” de la dictadura a la democracia en España; digo que resulta sorprendente, por cuanto, muchos de estos ilustres personajes que se han deshecho en  loores al finado, hace unos cuantos años lo calificaban de traidor a sus principios unos, y otros, dentro de la propia UCD, conspiraban para hacerlo caer hasta el punto de acabar con el propio partido.

También por parte de algunos líderes de la izquierda, que antaño predicaban la Ruptura Democrática, en frente de la Transición política que tenía en Suarez la máxima cabeza visible, se deshacen en elogios al finado, hasta un extremo que parece como si un velo con alegorías festivas nos intentara hacer olvidar una época de graves penurias, en la que las decisiones que se tomaron, nos repercuten gravemente hoy día, cuando renacen viejos fantasmas que pretendíamos haber arrojado al averno del olvido.

Los que ya tenemos cierta edad, y el fin de la dictadura franquista nos pilló en pleno uso de razón, deberíamos convenir, que si bien con la transición se consiguió meter a España en el colectivo de países democráticos, y sin que mediara violencia alguna, el precio que se pagó fue elevado, al deber renunciar la izquierda  a exigir justicia con un pasado autocrático, especialmente  cruel y sanguinario con los luchadores por la libertades, y permitir  una ley de amnistía, con la que se dio patente de impunidad a torturadores y asesinos del bando vencedor de la guerra civil.

Hay quien dice que la Transición fue la única manera de conseguir la democracia en España, sin derramamiento de sangre ni confrontación salvaje entre españoles, pero aun a riesgo de ser acusado de hacer política ficción yo soy de los convencidos, que de haberse producido en aquellos tiempos la ruptura democrática, no hubiera llegado la sangre al rio más de lo que ya llegó, (Matanza de Atocha, asesinatos de ETA y Grapo más las desapariciones nunca esclarecidas); si acaso Don Adolfo hubiera tenido la preclara mente que se le atribuye ahora, debería haber pactado con los demás partidos y en particular los de la izquierda, una clausula que al cabo de unos años, permitiera reabrir los casos y permitir poner a cada cual en el sitio que le correspondía aunque fuera post mortem.

No debemos extrañarnos, pues, que en la muerte de Suarez, los herederos de aquellos franquistas que le acusaron de traidor a su causa entonces, hoy le canten las alabanzas, por cuanto han entendido que con su proceder, evitó el desprestigio público de la dictadura y por tanto la pervivencia sin mácula, de todos aquellos que hicieron carrera a su sombra y sus herederos ideológicos.

Piensen Vds. por un momento que si se hubiera situado a los ideólogos de la dictadura en el sitio que les correspondía, con toda seguridad hoy no habría en España una derecha tan cavernícola como la que representa el Partido Popular, si no que seguramente sería mucho más civilizada y de corte europeo. Nuestra clase empresarial forjada en la mentalidad estraperlista y especuladora de los principios de la dictadura, tampoco sería así  si se hubiera pasado las cuentas con ellos, ni oiríamos propuestas como las que últimamente nos envían los Sres. Rosell y Fernández presidente y vicepresidente de la CEOE.

Lo que si me cuesta mucho de entender es a todos estos que se llaman de izquierdas y no me refiero a los cargos institucionales, a los que si podemos entender una cierta diplomacia, que de una u otra manera contribuyan a través de las redes sociales, a la elevación a los altares de este personaje, cuyo único mérito, a mi corto entender, fue conducirnos a la democracia, sobre la débil base de intentar el olvido de una cruel época anterior y en consecuencia de una injusticia, que resulta sangrante cuando treinta y seis años después, en las cunetas del país siguen enterrados miles de españoles que dieron su vida por defender la libertad.

domingo, 23 de marzo de 2014

¿EL ERROR EN UNAS ELECCIONES, SIGNIFICA UNA CONDENA?


Es bien evidente y hoy los españoles podemos afirmar-lo sin ninguna clase de ambigüedad, que cometimos un gravísimo error, prestando oídos a los cantos de sirena de un Partido Popular, cuando el 20 de noviembre de 2011, depositando nuestro voto en las urnas le otorgamos una mayoría absoluta, que ha usado de forma salvaje y abusiva con el fin de intentar hacer irreversible una pérdida de derechos sociales, que garantice a unos pocos ricos, el poder absoluto sobre una mayoría de pobres depauperados.

La crisis económica ha sido solo la excusa, para que desde la derecha europea se rediseñara, la Unión, y se adaptara a una nueva ideología fruto de la gran reacción neocon que en los años 90 del pasdo siglo XX, iniciaran el estadounidense Ronald Reegan y la británica Margaret Tatcher en aplicación de las doctrinas económicas de la Escuela de Chicago, en un mundo que acabaría siendo unipolar, después de la caída del muro de Berlín y el fin de la guerra fría.

Este rediseño de la UE, además de dejarla en una simple unión mercantil sin dejar avanzar su unión política de ninguna manera, no fuera el caso que se acabará convirtiendo en una potencia competidora con los omnipotentes USA, hacia necesaria la eliminación casi total de las políticas socialdemócratas, que desde el final de la II guerra mundial habían permitido, en base a una redistribución de la riqueza, mediante políticas fiscales adecuadas, fundamento de lo que hemos venido llamando estado del bienestar, por lo menos y en una primera fase en los países meridionales como Portugal España, Italia, Grecia, e incluso parte de Francia; con el fin de volver a tener unos sectores de mano de obra barata, y dejar de depender del que ya se apunta como nueva potencia, como es China, y su área geográfica de influencia como es el sur asiático.

En el caso de España, a quien algunos ya empiezan a llamar la China de Europa, a partir del 2009, todo empezó con un ataque frontal y bien calculado al gobierno socialista, invirtiendo grandes sumas de dinero en la compra de medios de comunicación, por un lado y por otro presionar a los con todo tipo de artimaña a los que no eran de su cuerda, con el fin de favorecer un clima de opinión donde se atribuía la responsabilidad de la crisis a la socialdemocracia, y se vendía el cambio propugnado desde la derecha, como la única garantía de preservación de los servicios públicos. Cuando en realidad y una vez accede el PP al poder en 2011 se dedican a incumplir sistemáticamente las promesas efectuadas, rebajando los salarios y estableciendo el repago de los servicios sanitarios y educativos, además de introducir una serie de reformas de claro sesgo ideológico, como la ley del aborto, o la reforma de la enseñanza, y el desmantelamiento de la sanidad pública, con el único fin de conseguir en el poco tiempo de una legislatura asentar definitivamente una nueva base social que impida a los españoles por mucho que se lo propongan mantenerse en lo conseguido en los 13 años de gobierno del Felipe González.

Oigo estos días de parte de unos profesionales de la opinión, presumiendo de ortodoxia democrática, que las reglas del estado de derecho, nos obligan a tener que esperar hasta finales del año 2015, para que se convoquen nuevas elecciones y podamos, terminar con esta mayoría absoluta que nos está asfixiando y yo me pregunto: ¿Es lícito que gobierne de manera casi despótica una formación que no ha cumplido ni una sola de sus promesas electorales? El hecho que nuestra constitución no prevea un mecanismo de relevo del presidente, como el “Impeachment” en EEUU, ¿Nos obliga a soportar una condena de 4 largos años por un error que cometimos como electores? 

Creo que el pueblo que tiene derecho a equivocarse, también debe estar en condiciones de enmendar su error y si como es el caso, no existen métodos legales para hacerlo, deben de ponerse en práctica, la protesta, la huelga, y la anormalidad del orden público, hasta que los gobernantes dimitan y se convoquen nuevos comicios. ¿No han oído nunca Vds. aquello de que un preso, tiene por obligación intentar escapar? Pues eso.

domingo, 16 de marzo de 2014

ESCUCHANDO A XAVIER SALA MARTIN


El pasado jueves día 13 de marzo, por la tarde, escuche al economista neoliberal por excelencia Xavier Sala Martín, intentar justificar lo injustificable, como son los cálculos de las balanzas fiscales, que elabora el actual gobierno de la Generalitat de Cataluña, para justificar el manido del España nos roba Según estos cálculos y referidos al año 2009, arrojan un saldo negativo de 16.000 millones de euros, que los partidarios de la independencia de Cataluña, se afanan en airear, como principal argumento para proclamar, la viabilidad de una Cataluña independiente.

Sin embargo, la anterior semana y en el mismo programa, apareció el socialista Josep Borrell, que a pesar de los tropiezos que el presentador intentó ponerle a su explicación, logró convencer a una buena mayoría de la audiencia que el saldo real del déficit fiscal que el año 2009, se produjo en Cataluña, importó tan solo la cantidad de 750 millones de euros.

Ambos cálculos parten de las mismas bases, como son los datos que emanan de la Conselleria de Hacienda de la Generalitat de Cataluña, y la diferencia entre uno y otro, proviene, no de la partida del gasto que el estado hizo en Cataluña aquel año, ni tampoco de los impuestos que pagaron los catalanes aquel año, si no de considerar como ingreso a las arcas del estado, el 15% del aumento de la deuda pública, que se produjo en el estado español, porcentaje que según el economista, es la parte del PIB español que corresponde a Cataluña.

Si bien José Borrell, consiguió dejar bien claro, que en el caso que Cataluña hubiese sido independiente en el 2009, tan solo hubiera podido disponer de 750 millones más que lo que dispuso, en realidad y que estos dineros serian del todo insuficientes para mantener un mini ejercito, o pagar a otro para que te defendiera, mantener una mínima red de embajadas y delegaciones comerciales; Don Xavier Sala Martín se las vio y deseó, sin conseguirlo, para encontrar un argumento convincente para la audiencia en el sentido que una Cataluña independiente habría conseguido un crédito, por valor del mismo importe que el 15% del aumento de la deuda pública española; sin considerar que el estado español, tiene abiertas las puertas al crédito internacional y sin embargo Cataluña, con una prima de riesgo que supera los 1000 puntos, tiene cerrado a cal y canto el acceso a los llamados “mercados”.

Comprendo que TV-3 no acepte otras teorías económicas, que no sean las neoliberales, representadas por el ínclito Sala Martín, y que seguramente el hecho de haber llevado a José Borrell al programa, valió la reprimenda a los responsables del magazine de tarde, y mucho más cuando todos los que vieron y oyeron al líder socialista, hoy apartado de la política activa, asumieron sus propuestas en base a una lógica aplastante, que no pudo desmentir por mucho que se lo propuso, el economista que más destaca por el color de sus americanas que no por su ciencia económica.

Solo los fanáticos del independentismo o los que actúan con evidente e interesada mala fe, creen hoy que en una Cataluña independiente todo nos iría mejor de la noche a la mañana, por cuanto los grandes predicadores del independentismo catalán actúan desde los grandes e insolidarios principios del neoliberalismo más abyecto, doctrina que ha conducido al mundo llamado occidental, a la mayor crisis que nunca hay padecido.

La realidad es la que hay, y si Catalunya acaba separada de España, varias generaciones de catalanes, lo pasarían francamente mal, hasta que el país, consiguiera encontrar su puesto en un mundo globalizado en el que gozaría en principio de una posición marginal.

Don Xavier Sala Martín, haría muy bien en repasar la historia y así a lo mejor comprendería, que del mismo modo que de la anterior gran crisis del capitalismo en 1929, se salió en base a planteamientos socialdemócratas y de control exhaustivo de la especulación, que permitieron la reconstrucción y el progreso de una Europa devastada por la II Guerra Mundial. En el siglo XXI, saldremos del marasmo donde nos ha metido el neoliberalismo, en base a doctrinas económicas que tengan por base un reparto equitativo de la riqueza y a equiparar de los réditos del capital económico y del capital humano.  

domingo, 9 de marzo de 2014

EL RENACER DEL SOCIALISMO EN EUROPA

Leo estos últimos días con especial satisfacción que la mayoría de sondeos, pronostican una clara victoria del socialismo en las próximas elecciones europeas del mes de mayo; una nueva mayoría en el Parlamento de Estrasburgo que sin duda alguna va a procurar un giro de 180º en las políticas económicas de este ente supra estatal, además de un freno al nacionalismo disgregador y un avance en la aceptación de un nuevo concepto de soberanía, basado en la internacionalidad y en el respeto a la diversidad considerándola como fuente de riqueza, en resumen, hacia una Europa auténticamente federal.
 
Lo realmente curioso de esta noticia es que por primera vez en muchísimos años, a la izquierda europea se le pronostica una victoria sin que se le intuyan líderes personales claros, si no que parece que finalmente los europeos con derecho a voto, han comprendido que son las ideas el gran valor de la izquierda quien debe ejercer el liderazgo y no unas personas susceptibles de ser abatidas en poco tiempo, por unos medios de comunicación al servicio de la reacción más descarada, especializados en indagar y revolver en el lodo de las miserias humanas, con el fin de desprestigiar a cualquiera que destaque. Tan solo Martin Schultz, actual presidente del Parlamento Europeo, suena como candidato socialdemócrata a la cabeza de la Comisión Europea, el órgano de gobierno por excelencia, que esta última legislatura ha presidido el escondido de la foto de las Azores, José Manuel Durao Barroso.
 
En España un giro radical en las políticas europeas, nos repercutirá en una apuesta por el crecimiento y el empleo, en lugar de la austeridad salvaje que la derecha española y europea impone, con la consecuente búsqueda de la competitividad en la bajada de salarios, recortes sociales y destrucción del estado del bienestar.
 
Resulta curioso, que en el mismo periódico donde he leído la noticia del sondeo, publica en la siguiente página, la exigencia de la troica a España, de una nueva bajada de salarios, y recortes de servicios sociales, con el fin de mejorar la productividad, sin apuntar solución alguna al establecimiento de una nueva base económica fuera del mundo especulativo, que nos permita garantizar una recuperación sólida y estable, tanto en crecimiento como en la creación de empleo. Cuestión que me demuestra sin lugar a dudas que de seguir con el actual sistema, la caída de España en el pozo de los países tercermundistas susceptibles de ser explotados sin compasión, está más que garantizado.
 
Sin embargo no nos bastará la llegada de la izquierda al poder en Europa, pues no debemos esperar que nadie nos saque las castañas del fuego, sino que debemos ser nosotros mismos los que cimentemos nuestra propia recuperación, y para ello debemos empezar por ser conscientes de las grandes dificultades con las que nos enfrentarnos: en primer lugar un gobierno derechista y ultrareaccionario, que dispone de una mayoría absoluta parlamentaria otorgadora de carta blanca incluso para el despotismo. En segundo lugar, un poder judicial decimonónico, totalmente parcial decantado a la derecha y la reacción, capaz incluso, como vemos estos días, de amparar la corrupción más abyecta. En tercer lugar, una clase empresarial, indigna de tal nombre, al menos en lo que se refiere a sus representantes, que no conciben otra forma de negocio que no sea la especulación pura y dura totalmente incapaces de mejorar los índices de productividad sin recurrir al semi esclavismo. En cuarto lugar unas organizaciones sindicales aletargadas, faltas de ideas y proyectos que despierten en las clases medias y populares, la asunción de responsabilidades para salir del marasmo donde las han metido, el egoísmo sin mesura y la sinrazón más absoluta.
 
Es el momento de empezar de nuevo a construir una nueva realidad, a partir del esfuerzo mancomunado de todos los ciudadanos, un nuevo concepto de empresa donde el capital económico y el humano estén en condiciones de paridad, y donde el objetivo deje de ser en exclusiva la simple obtención del beneficio económico, si no que priorice el bienestar de las personas. No estoy hablando de ninguna utopía, hoy en día en España hay varias empresas grandes y pequeñas, que funcionan en base a estos principios, Cooperativas SAL, etc. Empresas que han demostrado ser las que mejor han resistido la crisis, sin necesitar rescate alguno ni recurrir a la deslocalización.
 
Es muy posible que el socialismo democrático, renazca en Europa, el 29 de mayo lo confirmaremos, después de una larga travesía del desierto, un nuevo socialismo que va a barrer las injustas estructuras nacionalistas y unas bases económicas, neocon, totalmente fracasadas, que no han sido capaces de otra cosa que procurar la confrontación y la destrucción entre humanos. Ya va siendo hora que una verdadera revolución incruenta nos lleve a la construcción de un mundo más justo, donde imperen los grandes valores humanistas de la libertad, la igualdad y la fraternidad, y el Partido Socialista Gobernando Europa, puede ser determinante para conseguirlo.

sábado, 22 de febrero de 2014

EL TIRO POR LA CULATA


El 11 de setiembre de 2012, en la magna manifestación de Barcelona, bajo el lema de “Catalunya un nou estat d’Europa”, aunque el grito más coreado fue el de “Independencia”, acto al que Mas no asistió por cierto, aunque si le sirvió como excusa para venderse como Mesías conductor del pueblo Catalán, cosechando el primer fracaso, al perder en las urnas una buena parte de sus diputados; se insistía por parte de todos los soberanistas declarados que la permanencia en la UE era cuestión clave y fundamental en el proceso de una Cataluña independiente, con la clara intención de atraer hacia sus posiciones al colectivo empresarial y económico del país, siempre temeroso ante los grandes cambios.

Si bien al cabo de un año, en el 2013, la Asamblea Nacional Catalana y Omnium Cultural entidades aglutinantes de la sociedad civil independentista, obviaron cualquier referencia a la UE, e incluso al llamado derecho a decidir, para centrarse solamente en la independencia en la Gran Cadena Humana que atravesó de Norte a Sur todo el territorio, cuestión que provoco entra otras consecuencias, la completa retirada del PSC de todo el proceso, al percatarse esta formación que lo único que se perseguía era su enfrentamiento con el PSOE, se siguió utilizando el tema de la UE, como garantía a un amparo económico, imprescindible en un país arruinado como es el caso.

Debemos reconocer que no se regatearon ni se regatean, esfuerzos en intentar lo imposible, enviando cartas a todos los líderes europeos, mandando emisarios a Bruselas y solicitando entrevistas al más alto nivel. Hasta el último momento, desde los medios de comunicación oficiales y subvencionados, se insiste hasta la saciedad que un organismo democrático por excelencia, como es la UE, por mucho que diga, no excluirá un país que obtiene su independencia, no por métodos violentos si no a través de las urnas.

La falacia de la premisa anterior, se ha puesto en evidencia en la reuniones que el president de la Generalitat ha mantenido esta semana con las organizaciones que representan el alto empresariado catalán, donde estos le han notificado, que sus gestiones ante las altas instancia europeas no han servido para nada y que ante la perspectiva más que cierta de una Catalunya independiente fuera de la UE, recomendaban al muy honorable prudencia en los planteamientos y abandona de la radicalidad de la que ha hecho gala hasta ahora.

Fijada una fecha y una pregunta, mejor dicho dos preguntas encadenadas, para el referéndum de marras, sin acuerdo con el gobierno del Estado Español, y con todos los canales de dialogo cerrados, por un lado y por el otro, cada vez es más evidente la imposibilidad de cumplir el otro acuerdo que se alcanzó hace un tiempo en Catalunya, al que se sumaron incluso el PSC, de apoyar una consulta legal y acordada con el gobierno español, por lo que un nuevo fracaso en la gestión del tema, de Don Artur, se ha hecho patente.

Si debemos reconocer sin embargo que Artur Mas ha sido hábil para esconder una nefasta gestión, ultraneoliberal por otra parte, que ha desposeído a los catalanes de una sanidad pública de alta calidad, como la que gozábamos, a menguado la educación pública a niveles de treinta años atrás, ha eliminado servicios sociales básicos, como las becas de comedor, y ha apoyado leyes estatales tan injustas como la reforma laboral, causante en buena parte de la alta tasa de desempleo en nuestro país. Hoy nadie habla de ello, y las manifestaciones en este sentido, a diferencia de otras regiones de España, donde las diversas mareas tiene presencia notoria en las calles, aquí vivimos en una aparente indiferencia absoluta, tal si hubiéramos sido anestesiados, parece que solo nos preocupa si seremos o no un nuevo estado en el mundo.

Si bien con lo hasta aquí expuesto, a don Artur Mas, le han salido ya tres o cuatro tiros por la culata, mucho me temo que a finales de este año le salga el último y definitivo, es el que le va a estallar la escopeta en toda la cara, cuando lo echen por unas elecciones plebiscitarias, o bien obligado a dimitir, por desprestigio personal; en cuanto la tormenta independentista amaine un poco, al finalizar los fastos del tricentenario.