domingo, 31 de marzo de 2013

EL SISTEMA DE CONCIERTOS EN LA EDUCACIÓN

Cuando en 1982, el PSOE gana las elecciones en base a un programa claramente socialdemócrata que pretendía situar España en Europa, programa que en primerísimo lugar contemplaba la necesidad de establecer un sistema público de enseñanza, hasta entonces prácticamente inexistente, y de alta calidad, se encontró con la dificultad, de no disponer de forma inmediata de las infraestructuras necesarias, así como tampoco de los recursos humanos imprescindible para tejer la red de centros, que permitieran escolarizar a toda la población de una forma rápida. Es así que con el fin de paliar el problema se crea una formula de conciertos con la privada, con el fin de, al menos provisionalmente, dar salida a la situación.
 
Ya desde buen principio y a partir de la derecha más reaccionaria, por entonces en la oposición, con la inspiración del lobby más interesado en la cuestión educativa, como es la iglesia católica; se empezó con un discurso sutil pero pervertidor de la idea original de un sistema de conciertos provisional hasta conseguir la red publica suficiente para escolarizar a todos los niños y jóvenes españoles, por otro donde se atribuía al concierto, una obligación del estado para con la libertad de los padres de escoger entre distintos sistemas o ideologías en la enseñanza de sus hijos.
 
En tiempos de bonanza económica, el asunto pasa más o menos desapercibido, cuando además el lobby católico distrae la ciudadanía con estériles debates sobre las clases de religión en la escuela pública, o la necesidad imperiosa de que haya crucifijos en las aulas, todo ello con el fin de consolidar por aquello de los hechos consumados, taL y como hemos dicho antes, el sistema de conciertos que en un inicio era provisional.
 
Como bien saben Vds. hoy ya no estamos en época de bonanza económica, si no más bien todo lo contrario, y para más INRI, la derecha reaccionaria ocupa una privilegiada posición de poder en la UE y con mayoría absoluta en España, por lo que observen amigos, como en lugar de recortar en los conciertos con la privada y potenciar al máximo la enseñanza pública por lo que de garantía de futuro tiene para el país, todas las reformas que se proponen son en la dirección contaria, en detrimento de la enseñanza pública y el fomento del concierto con la privada.
 
Veamos amigos: A mi entender el estado debe garantizar el derecho a la enseñanza libre, gratuita y de alta calidad, desde criterios puramente científicos, sin que creencia alguna tenga influencia sobre ella. Por lo demás, si bien es un derecho constitucionalmente reconocido, el respeto a las creencias personales de cada uno, siempre y cuando no atenten contra los derechos humanos más elementales; no veo yo una forma de potenciación de la libertad, que el estado deba fomentar la enseñanza de una confesión religiosa determinada.
 
¿Se imaginan Vds. que si en lugar de estar gobernados por la derecha lo estuviéramos por una izquierda consciente, que apostara por suprimir los convenios con la enseñanza privada en todos aquellos lugares donde los centros públicos resulten suficientes para atender a la población; la cantidad de dinero que se añadiría al que ya se destina hoy a la enseñanza pública? Si echan cuentas, comprobaran que en ninguna comunidad autónoma se habría hecho recorte alguno en el tema que nos ocupa y que se seguiría con el tema de la sexta hora y las becas de comedor, por lo demás las futuras generaciones saldrían quizás aún mejor preparadas.
 
Volviendo al tema de la libertad en la elección de centro, no se vería afectada de ninguna de las maneras y dependería solo de la voluntad de los patronos, principalmente la iglesia católica; que como ya hiciera antaño, al menos de boquilla, redistribuyera las aportaciones de los padres, con tal que una parte de alumnos procedentes de familias con pocos recursos, pero devotas, accedieran al centro sin coste alguno.
 
No todos los políticos, ni todas las formaciones son iguales, ni tampoco vale decir que las ideologías han muerto; y cada día estoy más convencido, que de esta crisis vamos a salir por la izquierda o no saldremos; pues las soluciones que hasta hoy se nos proponen no solo desde la derecha reaccionaria que nos gobierna en España si no de la que gobierna mayoritariamente en Europa, está más que visto que solo nos van a conducir al desastre más absoluto.
 
Claro que soy también muy consciente, que la solución que propongo, no es muy bien vista desde los altos estamentos de la jerarquía católica, ni tampoco desde los llamados poderes fácticos que van a poner toda la carne en el asador para que esto no se lleve a la práctica, pero ahí es donde las formaciones políticas de izquierda deben demostrar su capacidad de liderazgo y de convencimiento de los ciudadanos.

lunes, 25 de marzo de 2013

LA DACIÓN EN PAGO, LA NUEVA LEY HIPOTECARIA


La reciente sentencia del tribunal europeo sobre la injusta y decimonónica  ley hipotecaria española, que da todas la ventajas al acreedor, dejando sin derecho ninguno al deudor, y después que el inefable presidente del gobierno, don Mariano Rajoy, respondiera negativamente a la insistente demanda de la Plataforma de los Afectados por las Hipotecas, que la dación en pago es imposible en nuestro país, viene a ser como un poco de bálsamo en un cuerpo lacerado.
 
Aunque de todas formas la sentencia europea no va a obligar a la dación en pago, ni siquiera a parar los desahucios, si va a representar permitir al deudor una cierta defensa de sus intereses frente a un acreedor que en una buena parte de los casos se asemeja a un vulgar y medieval usurero.
 
Por mucho que diga Don Mariano, no es verdad que la dación en pago significara, necesariamente que las entidades financieras cerrasen definitivamente el grifo del crédito, si no más bien al contario, les haría a estas procurar la no producción de nuevas burbujas en el sector inmobiliario, y un control riguroso del crédito hipotecario, partiendo de unas tasaciones justas.
 
Me explico: Hasta hace poco, un ciudadano con un sueldo mínimamente decente deseoso de acceder a la propiedad de una vivienda, constituía hipoteca sobre la misma, sin ni tan solo mirar el tipo de interés ni el plazo de finalización del crédito, si no tan solo si la cuota mensual se adecuaba a sus posibilidades. La entidad bancaria, efectuaba una tasación de acuerdo con los criterios de un mercado super cambiante siempre en sentido ascendente, y se permitían el lujo de conceder hipoteca por un equivalente entre el 80 y el 110% del valor de la tasación, con la justificación de una inflación de los precios de la vivienda que ellos mismos habían creado. Cuando el castillo de naipes, se viene abajo, y los precios de la vivienda caen al 50% y además, en las subastas consecuentes a los procesos de ejecución, los pisos se adjudican por un 50% del valor actual de mercado; el deudor que además resulta no puede pagar por encontrarse en situación de paro, se encuentra que su piso ha sido subastado y adjudicado al propio banco al que el debe el dinero, por tan solo el 25% del valor que en su día la propia entidad financiera lo había tasado, así que el sigue debiendo el 75% del crédito que en su día le concedieron.
 
Como se puede deducir de la explicación anterior, con la decimonónica ley hipotecaria española, redactada en un período económico muy distinto al actual, donde las burbujas no existían y la especulación estaba casi penada, el acreedor hoy día goza de todas las ventajas y el deudor no tiene derecho ninguno.
 
¿Qué pasaría, si además de modificar la ley hipotecaria, según los dictados de la sentencia europea, se instituye la dación en pago?  Pues sencillamente que los bancos, en su calidad de grandes controladores del mercado especulativo, tendrían muy mucho cuidado, en que los precios de la vivienda, no sufrieran escalada alguna, por una parte, y que los créditos que concedieran, no superaran el 50% del valor de la tasación, de forma que en caso de impago, siempre se resarcirían.
 
Sucede además, que hoy nos encontramos con la paradoja, que las entidades financieras que han sido rescatadas con el dinero de todos los españoles, son las que están promoviendo más desahucios, por ser las más pilladas por el desmoronamiento de este sector, resultando que las ayudas públicas han ido a parar a enjuagar la deuda de promotores y constructores, para los que si vale lo de la dación en pago, pues entregando los pisos y terrenos, a medio construir o terminados, ellos han quedado con la deuda saldada, mientras que sus clientes, a la que encuentran la mínima dificultad, no tienen bastante con entregar la garantía, si no que siguen encadenados a pagar una deuda casi de por vida. Una injusticia a todas luces manifiesta, en pleno siglo XXI , donde la izquierda debería liderar la rebelión que acabe con esta situación totalmente indigna.
 
Movimientos como la PAH, que intentan revertir la situación, deberían merecer todo nuestro respeto y apoyo y sus propuestas de movilización secundadas por todos, solo así conseguiremos cambiar una realidad que nos está resultando nefastas, y volver al mundo por la senda del progreso y la democracia. Dejemos a Don Mariano con sus mentiras, y digamos claro y fuerte que otro mundo más justo es posible

domingo, 17 de marzo de 2013

EL PSOE, NO DEBE TROPEZAR DE NUEVO


“Errare humanum est”, decían los antiguos romanos como constatación de la obviedad más grande de la condición humana; más adelante, alguien añadió al refranero: “Rectificar es de sabios” significando que es de inteligentes, aprender de los errores y saberlos corregir a tiempo de evitar males mayores. Bien mirado también una obviedad.
 
En estos últimos tiempos en España, hemos podido ver como diversos sucesos de consecuencias seguro nefastas, se han cebado especialmente en contra del Partido Socialista Obrero Español, sin que hasta ahora la dirección haya mostrado verdadero propósito de enmienda, por más que se quiera presentar como rectificación, una simple toma de decisiones casi precipitadas por los propios acontecimientos.
 
Todo empieza en el congreso de los Diputados, cuando los diputados del PSC, el partido hermano con el que se comparte grupo parlamentario, rompen la disciplina y por primera vez en toda la historia, emiten voto contrario al resto, por un tema que tiene que ver con el derecho a decidir de los catalanes.
 
Meses antes, la discrepancia sobre la cuestión ya se había puesto de manifiesto públicamente entre Rubalcaba y Navarro, sin que ni uno ni otro, hubieran propuesto sentarse para hablar del tema y acordar una salida satisfactoria para el conjunto del socialismo español. A todas luces un tremendo error, que tampoco es rectificado cuando se produce el rompimiento; pues que yo sepa a día de hoy, la gente del PSC y del PSOE siguen sin hablar de este tema, aunque si se proponen revisar el sistema de relaciones entre ambos partidos; confundiendo, a mi entender, claramente la velocidad con el tocino.
 
Poco días después, desde el PSG se pone en marcha unilateralmente toda una cuestión de primarias, con reacción digamos extemporánea de Ferraz, que tampoco busca en el dialogo la solución del problema, si no que parece va a dejar la solución en manos del tiempo.
 
Hace pocos días el asunto de Ponferrada, la alta dirección del PSOE lo convierte en un ejemplo de cómo no se debe gestionar un problema como este; intentando escudarse detrás de un error que se puede considerar más que garrafal, pretendiendo enmendarlo emplazando al nuevo alcalde a dimitir de su cargo o dejar el partido; cuestión que el ponferradino resuelve dejando el PSOE, junto con los seis concejales que le acompañaron en su aventura. Ah y no se admite la dimisión del secretario de organización, ni nadie asume responsabilidad alguna del error, salvo decirlo de palabra en una ejecutiva nacional.
 
Como remate, el caso de Pepiño Blanco, cuando todo parece indicar que el juez decide imputarle, el se aferra al cargo, mientras subrepticiamente se intenta abrir un debate sobre si los imputados deben dimitir o esperar a ser sentenciados. ¡Vaya hombre! casualmente coincidiendo con Artur Mas que también propone lo mismo, cuando las imputaciones a miembros de su partido le están saliendo como las setas en otoño lluvioso.
 
La triste imagen que está dando el partido ante la opinión pública es tan lamentable, que algunos empezamos a comprender el porqué, según las encuestas, no captamos ni uno de los votos que parece perder el Partido Popular con su desastrosa gestión de la crisis.
 
No nos podemos permitir ni un solo error más y la dirección debe asumir de una puñetera vez el liderazgo que le corresponde, y de una manera escrupulosamente democrática afrontar con el dialogo todos los problemas que tiene planteados.
 
Aunque la expresión a la que me he referido al principio señale que rectificar es de sabios, todos sabemos que rectificar muchas veces es de tontos, aunque el refranero no lo diga, pues significa que se persiste en el error o en la tendencia a errar.

domingo, 10 de marzo de 2013

LA INDIGNACIÓN DESORGANIZADA, NO SIRVE PARA NADA


Durante las acampadas del 15 M en Plazas públicas españolas, en Barcelona tuvieron la idea de llamar a un islandés, para que en la Plaza de Cataluña, les explicara la experiencia de su país, totalmente revolucionaria, si atendemos a lo que se sigue en el nuestro de obediencia ciega a los dictados de Doña Ángela Merkel.
 
En plena efervescencia del “No nos representan” y “Todos los políticos son iguales” el ponente vino a explicar a los allí reunidos, que era en la política y en las formaciones de izquierda, donde el pueblo islandés encontró la base organizativa que les permitió alzarse con éxito, en su búsqueda de una salida a la crisis sin tener que pagar una buena parte de los costes que no les correspondían, como si a sucedido en nuestro país, bajo los auspicios de unos políticos neoliberales, que si bien hoy criticados y vilipendiados, siguen contando según las encuestas con el favor mayoritario del electorado.
 
No hace falta que les diga que el islandés de la Plaza de Cataluña, tuvo que salir casi de hurtadillas, de su conferencia, pues su mensaje no fue del agrado de los asistentes, en su mayoría, convencidos que en la anarquía, y en el movimiento asambleísta puro y duro se encontraba no solo la verdadera y auténtica democracia, si no la gran solución a todos los problemas planteados. De nada sirvió que se les explicara que en Islandia, el Partido socialdemócrata en el poder, había echo efectiva la negativa ciudadana expresada en referéndum de no pagar la deuda contraída por sus banqueros; incluso que se les detuviera y procesara por su mala gestión junto a los políticos y presidentes de la derecha responsables de haber permitido el desaguisado. Su ceguera les impulsó a seguir predicando la abstención hasta el punto que en la convocatoria electoral, consiguieron tumbar el gobierno socialista de Zapatero y que se otorgará la mayoría absoluta a la derecha neoliberal más cavernícola de toda Europa.
 
A partir de entonces el movimiento se desactiva, prácticamente desaparece, y hoy algunos a mi entender equivocadamente, pretenden señalarlos como los impulsores de las protestas que desde diversos sectores, sanidad, educación, funcionarios, o pensionistas, se suceden día a día, pero no es cierto, estos movimientos han surgido espontáneamente de la experiencia de cada uno en cuanto han visto como se les perjudicaba gravemente sus intereses personales y colectivos. Uno de los más activos en este momento, la PAH, es quizás uno de los ejemplos más claros que es necesaria la participación en el sistema, con el fin de conseguir objetivos, y tanto es así que a falta de una organización política que les apoye y lidere, han tomado la idea de una ILP con el fin de conseguir su principal objetivo, la dación en pago.
 
Si miramos hacia fuera, y nos fijamos en la llamada primavera árabe, nos encontramos con la misma dificultad, pero allí con el agravante, que los regimenes dictatoriales que la revolución ha hecho caer, se cuidaron muy mucho de cargarse a cualquier formación política, que les pudiera cuestionar en cualquier momento. Tanto es así que los revolucionarios, tunecinos, libios, Egipcios, etc. etc. se encuentran totalmente huérfanos de de un posible liderazgo efectivo a corto plazo; cuestión que ha provocado el acceso del islamismo más o menos radical al poder, al ser la única organización a la que los dictadores, o bien no se opusieron frontalmente, o bien han sobrevivido a la dictadura desde las técnicas de clandestinidad.
 
Volviendo a España vemos con preocupación como todas las iniciativas de carácter más o menos revolucionario que intentan cambiar el curso de las cosas, no cuentan, quizás porqué tampoco lo buscan,  con la colaboración de las formaciones políticas de izquierda, que se hallan situadas en una especie de pasividad yo diría que alarmante, que no hace otra cosa que aumentar el desprestigio  en el que, desde los medios de comunicación afines a la derecha, les han venido sumiendo estos últimos años.
 
¿Porqué desde el PSOE, no se lanzan propuestas consensuadas con el resto de socialistas de la UE, sobre la dación en pago, o el programa de reconstrucción de la sanidad y educación pública, en un corto plazo? ¿Porqué no son capaces de de volver a ilusionar a los españoles, como hicieron a partir del año 79, cuando enseñaron que había luz al final del túnel de la grave crisis económica y política en la que estábamos sumidos?
 
 
El panorama, que nos brindan las encuestas no puede ser peor; a partir del momento en que la fuerza política con más intención de voto, apenas supera el 30%; cuestión que significa que la abstención o el voto hacia formaciones marginales, más o menos populistas, será la nota dominante en los futuros comicios; cuestión que abre la puerta a crear más indignación en nuestras calles, y a buscar soluciones en algún salva patrias, que no lo duden Vds. ni por un segundo, los grandes poderosos de este nuestro país, y dels resto del planeta, no ofrecerán gustosamente.

lunes, 4 de marzo de 2013

EL PEOR ATAQUE NACIONALISTA AL SOCIALISMO EN ESPAÑA


Mis peores temores han acabado por convertirse en realidad, cuando por la crisis económica y el terror a la miseria que se impulsa desde la derecha nacionalista en toda Europa, y los proyectos de entidades internacionalistas como la UE están en horas bajas, por cuanto sus líderes actuales responden más a la búsqueda de soluciones en el pasado que en el futuro; los sentimientos de el nacionalismo a ultranza, vuelven a primer plano en todo el viejo continente y muchos ciudadanos empiezan a buscar salidas, además de en radicalismos estrafalarios populistas, en un regreso al atávico sentido tribal que les induce a encerrarse en unas limitadas fronteras, buscando en un proteccionismo resolver sus problemas.
 
Los poderosos de este planeta, son quienes a través de los medios de comunicación y de los partidos de derecha en el poder en buena parte de los países del mundo; mantienen el miedo en el cuerpo de los ciudadanos, como la mejor arma para tenerlos dominados e impulsarles la necesidad de buscar refugio y amparo, en lo que antes era la tribu y ahora denominamos nación. Una cuestión que les favorece especialmente, por cuanto les permite mantener su división en el tema político, mientras ellos a través de la llamada globalización económica, acumulan suficiente poder, para seguir con su explotación de recursos y personas, al margen de limitaciones y regulaciones.
 
Solo la ideología izquierdista les pone de manifiesto sus miserias y es la única que partiendo de su premisa internacionalista, les combate el miedo ciudadanos y la tendencia a encerrarse en si mismo. Es por ello que ya desde hace unos años, sobre todo cuando Ronald Reegan y Margaret Tatcher iniciaron su contrarrevolución neoconservadora, uno de los principales objetivos ha sido destruir y aniquilar el pensamiento de izquierda, en particular la expresión moderada del mismo, cuya aplicación en Europa después de la II Guerra Mundial, cosechaba grandes frutos.
 
Fue la visión internacionalista de dos grandes socialistas españoles, el catalán Joan Raventós y el Andaluz Felipe Gonzalez, que les hizo comprender la necesidad de unir esfuerzos y configurar una Formación Socialista de ámbito Español, con voluntad de influir y promover, la unión del socialismo europeo. Para ello uno y otro, apartaron de la mesa de discusión, el mínimo atisbo de nacionalismo, buscando solo lo que unía, y apartando lo que separaba.
 
Hasta hoy, casi cuarenta años después, esta unión ha sido como el muro inexpugnable contra el que se han estrellado todos los ataque del nacionalismo españolista y catalán, y quedado como ejemplo de la unión dentro de la diversidad; digo hasta hoy, porque la votación dispar dentro del grupo socialista en el Congreso de los diputados, no es un hecho baladí, sin importancia ninguna, pues puede significar que de una o otra forma, el nacionalismo, ha empezado a mellar en socialismo español, poniendo en grave riesgo su unidad, cuestión que hace frotarse las manos a CiU, ERC y PP, además de otros minoritarios, que creen por primera vez en toda la historia, haber abierto brecha en este sólido muro.
Desde el PSC se intenta justificar el despropósito como un acto de coherencia, con un programa electoral, en el que ya equivocadamente se introdujo el concepto de Derecho a Decidir, con la suficiente ambigüedad para dar pábulo a diferentes interpretaciones, y desde el PSOE, la minoría españolista recalcitrante, se ha apresurado a apelar a la ruptura, en una muestra más de ceguera política ante la realidad actual. Unos y otros, han aprovechado la ocasión para cargar contra sus enemigos internos en una clara voluntad de librar feroz batalla por la posición dominante, amparados en el manto de la disputa territorial.
Con todo creo firmemente en el buen criterio de las mayorías, en las bases del PSOE y PSC y de sus líderes actuales que les va a obligar en brevísimo plazo, a sentarse para recomponer todo lo que se ha descompuesto estos días, y renovar el compromiso que Raventós y Gonzalez hicieron en su tiempo, con el fin de volver a una época donde los socialistas, desde posiciones de gobierno, vuelvan a ser los protagonistas en la gestión de esta España del Siglo XXI, y su encarrilada por las nuevas sendas del progreso.

domingo, 24 de febrero de 2013

CON LISTAS ABIERTAS, ¿MEJOR DEMOCRÀCIA?


Oigo estos días, casi como un martilleo, pregonar que las listas abiertas, son la gran solución a nuestro sistema democrático, pues según parece va a ser el detonante que acabe con el predominio de los partidos políticos, (responsables de la mayoría de los grandes males), en nuestro estado de derecho.
 
Una primera reflexión, digamos que a bote pronto sobre el tema, se me antoja que si en unos momentos donde mayoritariamente se echan en falta, liderazgos potentes, la gran propuesta consiste en buscar que los políticos, dejen de refugiarse en un partido para presentarse como líderes individuales, aviados estamos.
 
En verdad amigos debo decir que por mucho que he pensado en ello en mi cabeza sigue la confusión más absoluta pues, a pesar que algunos predicadores de las grandes ventajas de la listas abiertas, son personajes que me inspiran confianza, no acabo de ver en los argumentos que exponen, este sistema como solución a los problemas institucionales que tenemos planteados.
 
Una de las grandes cuestiones que bulle en la calle, es el desprestigio de la clase política en general, problema que en los últimos sondeos de opinión se sitúa entre las principales preocupaciones de la sociedad española, justo detrás del paro; pienso y creo que con razón que el concepto de clase política para gran parte de ciudadanos, son las personas que se han presentado a unas elecciones y ostentan un cargo en el gobierno o en la oposición; entonces surge mi primera gran duda, ¿que va a diferenciar a estas personas de presentarse en un régimen de listas abiertas o cerradas?
 
Como si de una moda se tratara y con el respaldo de buena parte de los medios de comunicación, y opinadores profesionales cargar las tintas de la antidemocracia sobre el sistema de partidos políticos ha devenido casi imprescindible para obtener el reconocimiento ciudadano. Se dice que las organizaciones políticas están sujetas a los dictados de unas oligarquías que se han hecho con el control de los mismos y que estas imponen su ley por encima de la voluntad de sus militantes; también se apunta que los militantes de base, son una especie de borregos, que solo pretenden un enchufe que les solucione la cuestión crematística de por vida.
 
No considero ciertas estas afirmaciones que día a día vemos reflejadas en los medios, pues pienso que todo ello obedece a una campaña, favorecedora de una singular coincidencia de intereses entre el anarquismo y la extrema derecha, a la hora de fomentar un individualismo extremo, frente al colectivismo, que en los últimos años y especialmente en Europa se ha venido practicando, particularmente después de la II guerra mundial y que ha sido el responsable del llamado estado del bienestar en el viejo continente.
 
¿No se practica la democracia interna en los partidos? Yo estoy en condiciones de afirmar que en los de izquierda si, que cada nombre de los que figura en una lista de candidatos a cargos públicos o internos del partido, ha sido propuesto y votado por las distintas agrupaciones, y por los representantes elegidos en los congresos en los Consejos Nacionales; con todo se proponen además instaurar sistemas de elecciones primarias abiertas, con el fin que la ciudadanía, vuelva a sentir próximos los partidos.
 
Si entendemos a los partidos políticos, como aglutinantes de personas que comparten una misma ideología y seguimos creyendo que es a partir de un trabajo colectivo de donde saldrán las estrategias para conseguir los fines propuestos; deberíamos convenir que resulta si más no contradictorio, enfrentar a miembros de una misma formación, públicamente, en un sistema de listas abiertas. Porque amigos, no lo duden ni un momento, las listas abiertas representan, que cada candidato, no debe competir con los adversarios ideológicos, si no con los de la propia formación política.
 
No dudo que en estos tiempos estamos en plena revolución y que dentro de poco, nada será igual a como había sido, incluido el tema de los liderazgos que a mi entender deben pasar de individuales a colectivos, como una plena garantía de permanencia, además de una indudable efectividad.   
 
Para finalizar les recomiendo una lectura de mí articulo publicado el 18 de octubre de 2010 en este mismo blog, sobre el concepto de liderazgo colectivo y   que podéis encontrar en el siguiente enlace:
y el magnífico articulo de Rafael Simancas sobre el tema de las listas abiertas:
 

domingo, 10 de febrero de 2013

ALGUNOS PARECEN NO ENTRARSE, EL MUNDO ESTÁ CAMBIANDO




De un tiempo a esta parte, vengo observando con preocupación que muchos jóvenes militantes de los partidos de izquierda, están instalados en una especie de conservadurismo, a mi entender totalmente incompatible, con la idea revolucionaria y transformadora de la sociedad que debe presidir una formación socialista.
 
Quizás sea porque el devenir de los acontecimientos en esta cruel crisis económica, les instala el miedo en el cuerpo, cuando ven peligrar un estatus por el que sus padres y abuelos habían luchado duramente.
 
Quizás sea también que aún no han tocado fondo y un natural instinto de conservación, les impide plantear-se las innovaciones y el luchar por una nueva sociedad más democrática y justa socialmente.
 
Nada de lo que hasta hoy hemos conocido, pervivirá a finales del siglo XXI, ni las estructuras sociales, ni las relaciones, ni tan solo estructuras básicas como la familia; van a ser iguales. Nuevos conceptos van a imperar y nuevas formas de interacción entre humanos, fruto de unas comunicaciones instantáneas, modificarán substancialmente toda la convivencia tal y como la conocemos.
 
La democracia, tal como la hemos vivido, tampoco se librará de los cambios y tanto así porque la tecnología lo permite, como por una ansia natural de transparencia, la participación ciudadana, va a ganar terreno a la representatividad pura, que hasta hoy ha sido la base de la democracia liberal. Bien, eso si finalmente el pueblo consigue frenar la oleada reactiva, que pretende regresarnos a las condiciones sociales del siglo XIX, despojando de sus derechos básicos a todo aquel que no pueda pagárselos.
 
Si, amigos lo que es seguro, es que nada va a ser igual, ni en las empresas ni en la forma de producir los productos necesarios para subsistir, lo que hemos practicado toda nuestra vida, de levantarse por la mañana, y desplazarse hasta un centro de trabajo, donde laboramos durante 8 o más horas, tiene los días contados. Nuestros hijos y nietos, casi con toda seguridad, podrán realizar los trabajos desde su propia casa, con unos mínimos desplazamientos. En las fábricas unas máquinas totalmente robotizadas van a realizar las labores que hoy realiza el personal que llamamos no cualificado e incluso el de los cualificados elementales. El sistema de contratación va a ser distinto, los contratos laborales tal y como los conocemos van a desaparecer dentro de poco, y el llamado auto-empleo, apunta con ser la clave principal.
 
Pero bien, esta nueva forma de relaciones laborales podrá derivar en una pura injusticia social; en una sociedad de clases y castas, donde la explotación del hombre por el hombre, alcance su máxima sofisticación; o si el pueblo se lo propone y las organizaciones políticas y sindicales se deciden a liderarlo, los cambios pueden ser altamente provechosos y el resultado en un futuro más o menos cercano, puede ser una sociedad donde la riqueza se reparta equitativamente.
 
La gran revolución, (léase cambio) no la va a poder detener nadie; es quizás por esto que los grandes poderosos de este planeta, ya llevan tiempo con la clara idea de canalizarla hacia su propio beneficio y no cesan de mover los hilos que les permiten mantener su status actual, por el que unos pocos elegidos se aprovechan de la pobreza, o mejor decir miseria, de muchos millones de humanos.
 
La izquierda; tanto la moderada, como la que configuran los grupos más extremistas, parece haber perdido el norte; o bien se dedican a renegar del cambio irremediable que se está produciendo, (antisistemas); o bien se dedica a negociar las migajas del pastel, con los poderosos, con el temor y la esperanza de no acabar perdiendo totalmente, los derechos que sus padres y abuelos habían conquistado; aunque parece que no quieran admitir que si no se acepta de entrada que el camino hacia un nuevo mundo ya no tiene retorno difícilmente se podrán elaborar estrategias, para conseguir que los poderosos lleven el agua a su molino.
 
No va a ser en base a propuestas de subvencionar desde el estamento público los costes laborales, que regresaremos al estado del bienestar y el pleno empleo, si no que un grandísimo parque de empresas en régimen de economía social, marquen las directrices y un estado  o un ente superestatal (UE), fuerte y apoyado por un sector público potente, regule el sector financiero y lo sitúe donde debe estar en la segunda fila del verdadero poder.
 
Terminado de escribir este articulo, he estado a punto de romperlo, pues se me antoja una total incongruencia que un viejo de 66 años como yo, predique una revolución que según parece muchos jóvenes niegan su existencia; una revolución de los que con toda seguridad, y por ley de vida no podré ver ni sus primeros resultados.