domingo, 21 de julio de 2019

¿SEGUIRÁ LA NUEVA POLÍTICA?



Hace tan solo 7 años, irrumpía con fuerza en nuestro país, un fenómeno llamado “nueva política” de la mano de dos partidos, uno a la izquierda y otro a la derecha del espectro político. PODEMOS y CIUDADANOS, el primero proveniente de la movilización popular conocida con el nombre de 15 M pretendía la regeneración de la izquierda en nuestro país, a través de un partido de nuevo cuño, sin vicios anteriores y con el asamblearismo como máxima expresión democrática. El otro, Ciudadanos, fundado por una parte de la intelectualidad catalana totalmente opuesta al nacionalismo catalán, basándose en la doctrina neoliberal europea, pretendía refundar una derecha española totalmente caduca entregada al conservadurismo e inmersa totalmente en el lodo de la corrupción. Unos y otros nacieron con fuerza sus jóvenes líderes, cargados de empuje, supieron en poco tiempo hacerse hueco, pillando votantes a uno y otro lado de su puesto en el espectro político. Así Podemos, fagocito en poco tiempo a Izquierda Unida y metió mano bastante fuerte en el electorado socialista, cuando los dirigentes del PSOE, no supieron estar a la altura, en el momento que desde el gobierno tuvieron que enfrentarse a la más grave crisis económica y en lugar de hacerlo desde la izquierda se lanzaron a las soluciones neoliberales que se proponían desde Europa. Acuérdense amigos de la frase de Zapatero: “Me cueste lo que me cueste”.

Ciudadanos que en un principio solo optaba a obtener votos en Cataluña, para oponerse a la deriva independentista del nacionalismo catalán desde el nacionalismo español, fue escogido por los poderes fácticos, como recambio de un partido Popular de futuro incierto por los numerosos casos de corrupción en los que estaba metido y que salían a la luz un día tras otro, Lo que seguramente no contaban los impulsores de este proyecto es que su líder Alberta Rivera, lo entendió como que ellos debían ser ya la substitución del PP conservador, tanto es así que no dudó ni por un momento en provocar un giro de noventa grados, abandonando la ideología liberal desde donde los fundadores del Partido, pretendían acceder a una mayoría electoral con votos proviniendo de socialistas y populares, para entregarse a un conservadurismo extremo, que ha provocado la reacción contraria a la que se esperaba, pues le ha quitado los votos que procedían del socialismo y le ha frenado la sangría de votos del partido popular, quizás por aquello que ellos son la copia, y los electores prefieren el original. Muy gráfica de lo expuesto hasta ahora, es la carta publicada por el País, de uno de los fundadores de Ciudadanos el catedrático Francesc de Carreras, donde de una forma muy clara y dura le saca los colores a Albert Rivera, para abandonar el partido a continuación.

A PODEMOS le ha sucedido algo completamente distinto. Hace ahora 5 años, la fuerza política que pretendía institucionalizar los valores reivindicativos del movimiento de los indignados que recordamos con el nombre de 15M  irrumpía con fuerza en el arco parlamentario, consiguiendo colocar cinco diputados en el Parlamento Europeo, y mostrándose como el verdadero regenerador de la izquierda política de nuestro país, al más puro estilo trotskista o sea basándose en el asamblearismo como máxima expresión de la democracia. Pilló además a un PSOE en horas bajas, que aún no había encontrado el camino de su “aggiornamento” ni ofrecía soluciones a la terrible crisis económicas desde los criterios izquierdistas que todo el mundo esperaba de él. Algunos socialistas vieron en PODEMOS la representación de sus ideales y no dudaron en pasarse con sus bártulos a la nueva formación; sin embargo no contaban que el PSOE es un partido con más de 140 años de historia y que ha sabido adaptarse a los innumerables cambios de la sociedad en todo este tiempo. La fidelidad de la militancia a los valores tradicionales de Libertad Igualdad y Solidaridad, les llevó a buscar nuevos liderazgos y les apoyaron hasta vencer al anquilosado aparato, cuestión que les ha permitido en relativamente poco tiempo pasar de un decaimiento total a alcanzar de nuevo la presidencia del gobierno, después de unos magníficos resultados electorales el pasado 28 de Abril y 26 de Mayo. Cuestión que por lo que respecta a Podemos le ha significado la pérdida de de casi la mitad de los escaños que disponía en el Palacio de las Cortes.

Los partidos llamados de la “Nueva Política” han basado sus discursos en la necesidad de romper el bipartidismo existente desde la recuperación de la democracia en nuestro país para substituirlo por una nueva fórmula multipartidista que hiciera imprescindibles los pactos entre distintos, para potenciar según ellos la democracia en nuestro país. Sin embargo con la actuación que ambos han llevado en estos últimos años, la ciudadanía ha empezado a olerse que no era esta su verdadera intención si no substituir el bipartidismo del PP y el PSOE, por otro de nuevo cuño, de Ciudadanos y PODEMOS, aniquilando a los primeros tal y como sucedió al poco tiempo de empezar la democracia con UCD.

Como he dicho antes, la revolución que se ha producido en el PSOE, ha venido a cambiar las tornas, y su adaptación a la nueva realidad de este siglo XXI, le garantiza un pervivencia, por su capacidad demostrada de administrar el país en la nueva sociedad que en este siglo XXI defendiendo los intereses de las clases asalariadas y de pequeños emprendedores. Ahora y desde de la oposición que es desde el único sitio donde se pueden llevar a cabo los grandes cambios, el Partido Popular, deberá “aggionarse”, buscando nuevos liderazgos que le señalen el camino de la nueva realidad del siglo XXI y le alejen definitivamente de pretender volver a las realidades imposibles e injustas del siglo XX.

Hemos podido comprobar estos días, en que ha habido que pactar los ayuntamientos y algunos gobiernos autonómicos la nueva realidad de un sistema multipartidista, en la que nadie ha sacado mayorías absolutas, salvo raras excepciones y los pactos incluso los más inverosímiles se han producido casi en todas partes, desbancando a quien había celebrado la victoria electoral el 26 de mayo, cambiando incluso el color de un mapa, en estos quince días del color rojo que era a un color azul y en algunos casos con el verde de VOX que empieza a aparecer.

No creo que en el inmediato futuro volvamos a una situación de bipartidismo, aunque quizás por ello se requerirá de ajustar la ley electoral a esta nueva situación, para adecuarla a esta nueva realidad y dándole un carácter mucho más representativo que la actual tiene, donde se penaliza a las grandes connurbaciones a favor de la España rural, con diferencias estratosféricas, y se deja en manos de los partidos políticos los posibles pactos, dejando al margen a los electores. Una buena solución para ello sería establecer en las elecciones Municipales , un sistema a doble vuelta, por lo menos entonces quien tendría la última palabra sobre los pactos serían los ciudadanos.    


miércoles, 17 de julio de 2019

PABLO MANUEL NO HA QUERIDO NI QUIERE NEGOCIAR



El próximo lunes se inicia el debate de investidura que de no cambiar mucho las cosas, va a resultar fallida por obra y gracia de Pablo Manuel Iglesias Turion y su grupo Podemos que en todo momento se han negado a negociar nada con el PSOE si este previamente no le daba una vicepresidencia y cuatro ministerios, y que renunciara a su capacidad de opinar y rechazar si alguno no le parecía bien.

Se dice que en todo proceso negociador los dos contendientes deben estar dispuestos a renunciar a algunas cosas de sus propuestas iniciales con el fin de llegar acuerdos. Pedro Sánchez, hábil negociador, partía de una lógica posición de un gobierno en solitario, apoyado externamente por PODEMOS, PNV, PRC, Compromís, que si bien no contaba con la mayoría absoluta de 176, si le hubiera otorgado la mayoría simple, con la abstención de Bildu, haciendo innecesario el apoyo directo o indirecto de los partidos independentistas, que habían precipitado el proceso electoral al negar el voto favorable a los presupuestos.  

Por parte de Podemos, se exigía, inicialmente lo citado anteriormente, una vicepresidencia a Pablo Manuel Iglesias, y 4 ministerios a personas designadas por Podemos, sin derecho a veto por parte del PSOE. Todo ello antes de sentarse a hablar de un programa político común y de acordar unas bases de gobierno.

Desde el 28 de Abril de hasta el pasado viernes 12 de julio. Pedro Sánchez ha ido flexibilizando su posición admitiendo primero nombrar altos cargos con personas adscritas y de relevancia en PODEMOS, a continuación comprometiéndose a aceptar introducir en el programa propuestas de PODEMOS, hasta llegar a acceder a nombrar algunos ministros entre personas relevantes adscritas a PODEMOS. Mientras que Pablo Manuel, en un alarde de intransigencia, no se ha movido ni medio milímetro de su posición inicial, despreciando además a su rival, diciendo que no se fía de él.

Por otra parte y como si de una venganza se tratara, estos últimos días, Podemos ha decantado un gobierno de derechas en la Rioja, donde para votar a la izquierda el único diputado que tiene exigía, tres consejerías, o En Asturias con idéntico resultado permitiendo el gobierno de la derecha cuando con sus votos hubieran podido dárselo al PSOE.

¿Es posible una negociación donde una de las partes es incapaz de ceder un mínimo? ¿Que pretende Pablo Iglesias, ejercer una posición de dominio sobre la fuerza más votada, cuando PODEMOS se pegó el gran batacazo, quedando en 4ª posición después de perder 29 escaños? ¿Pablo, has pensado que algo debes estar haciendo mal, cuando estos días recibes el aplauso incondicional de Maria Claver, Paco Maruhenda, así como del resto de los mal llamados periodistas de la caverna?

La única conclusión que debemos sacar ante este panorama es reafirmar que Pablo Manuel, por segunda vez se ha negado a negociar con el PSOE, la anterior fue en 2016 y  que no le importa lo más mínimo lo que los españoles manifestaron el 28 de Abril con su voto; ha puesto de manifiesto dos cosas, la primera que ya de entrada no ha estado dispuesto a negociar, al no ceder ni un ápice, y la segunda que lo único que de verdad le importa es ocupar él, el cargo de vicepresidente del gobierno, por encima de todo, y si ello no es posible que se hunda todo, además de una soberbia y prepotencia digna de estudio por parte de psiquiatras reconocidos.

Esta actitud, nos va a conducir casi con toda seguridad a nuevas elecciones, de las que cabría esperar un muy buen resultado del PSOE, con el fin de que pueda formar gobierno sin depender ni de independentistas ni de PODEMOS, dos fuerzas en las que ya no puede confiar, pues le han traicionado, los primeros no votando a favor de los presupuestos más sociales que ha habido en este país y los segundos por su incapacidad manifiesta no solo de llegar a acuerdos si no de manifestar un mínimo de confianza, en el Partido ganador de las elecciones.

Que unos nuevos comicios anticipados, representan un peligro de que el trifachito sume, es una verdad incontestable. Aunque también puede suceder que una parte importante de los tres millones y pico que han votado PODEMOS, cambien su voto, a una nueva formación encabezada por Errejón, que parece más predispuesto a llegar a acuerdos con el socialismo, o incluso al propio PSOE, como única fuerza capaz de garantizar un gobierno de izquierdas de verdad..

Esto amigos forma parte de la futurología y más en este país, donde el comportamiento de una buena parte del electorado es veleidoso, capaz de cambiar de un día para otro por un quítame estas pajas; y yo en este sentido siempre he sido un negado.

Bien amigos la suerte está echada, en el debate que empieza el próximo lunes y aunque en estos últimos días desde Podemos se haya pedido al PSOE que vuelva a la mesa de negociación, recibiendo un NO por respuesta, como es lógico y natural, solo cabe esperar un atisbo de racionalidad en Pablo Manuel, que le impida suicidarse en el último momento, votando a favor de Pedro Sánchez, sin condición alguna y dejando para después la posibilidad de pacto. Es la única salida, en cierta forma honorable que le queda a este curioso personaje. Bien, si los que le financian y dan soporte mediático se lo autorizan, claro.

domingo, 14 de julio de 2019

DESMONTANDO EL ACTUAL DISCURSO DE ERC



A primeros del mes de Julio, como cada año, asistí a las jornadas de la Universitat Progresista Catalana d’Estiu (UPEC); en una de las mesas de debate, la que llevaba por título, Dibujando Futuros Imperfectos, El Doctor en Ciencias de la Comunicación y Consejero de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat de Cataluña, en el periodo del segundo tripartito entre 2006 i el 2010, y militante de Esquerra Republicana de Cataluña Joan  Manuel Treserras, me sorprendió al describir la afirmación que esta formación viene haciendo, en el sentido que existen en Cataluña dos clases de independentismo, uno con base nacionalista y otro, que según él sería el de ERC, que no se basa en el Nacionalismo si no en el Republicanismo.

Digo que me sorprendió pues si bien yo había oído afirmaciones de este calibre en boca de Rufián o Tardá, siempre había pensado que se trataba de expresiones banales sin base argumental alguna, sin embargo al oírlas de boca de tan ilustre personaje y por lo demás a uno de los que yo tenía en máxima consideración a pesar de discrepar de sus ideas, la sorpresa fue mayúscula en cuanto durante su argumentación, no supo defender con claridad el tema y se embarulló en un camino del que no supo salir hasta el punto que el moderador de la mesa le tuvo que llamar la atención porqué se pasaba del plazo de tiempo concedido y el público acogía sus últimas consideraciones, con contundentes signos de desaprobación.

Y es que amigos, cuando alguien te dice que con la independencia no se pretende configurar un nuevo estado nación si no la construcción de una República, y con ello provocar la rebelión de los demás pueblos de España, a uno se queda completamente anonadado, pues no sabe si le están tomando el pelo o es que la situación del partido que promueve esta idea es tan desesperada que no le importa recurrir al absurdo con tal de mantener su posición. Al día siguiente y en otra mesa Con el título Las Izquierdas en un País Extraño, el Ínclito Gabriel Rufian y la diputada al Parlament de Cataluña por la CUP María Sirvent, vinieran a decir algo parecido, me sentí obligado a poner en conocimiento de Vds. mis reflexiones sobre este tema.

De primero me vino a la cabeza que el nacionalismo es incompatible con el internacionalismo propio de la izquierda, por lo que un partido de izquierdas y nacionalista es del todo imposible.

También que el ideal supremo de todo buen nacionalista, es conseguir la plena independencia de su territorio, desde la totalidad de la soberanía sobre el mismo.
Recordé también que en su fundación ERC en 1931, fue el resultado de la unión de tres formaciones políticas, El Partit Republicá Català que lideraba Lluis Companys, Estat Català de Francesc Macià, y el Grupo l’Opinió de Joan Lluhí. Y que el dominante Estat Catalá, fue el partido de los celebres Hermanos Badia, que pretendieron instaurar una especie de milicias fascistoides en Cataluña.

Bajo estas tres premisas, me hice una composición del tema no sé si ajustada a la realidad, pero a todas luces creíble, del porque de la invención del “independentismo no nacionalista” por parte de los dirigentes actuales de ERC.

Es evidente que ERC hoy ha evolucionado mucho desde su fundación aunque a mi entender siempre ha conservado esta gran contradicción de pretender ser de izquierdas y nacionalista a la vez. Tan Solo en tiempos en que fue secretario general Josep Lluis Carod Rovira, se priorizó la parte digamos social de la ideología del partido sobre el objetivo independentista, lo que permitió la configuración junto con el PSC e ICVEUiA de dos tripartitos gobernando la Generalitat de Catalunya entre los años 2003 y 2010, bajo el liderazgo del PSC. La defenestración de Carod que acabó dándose de baja del partido, por parte del sector más independentista, dio un giro de 180º a esta formación que priorizó la cuestión territorial por encima de la cuestión social en las políticas de partido.

Por otro lado el auge de la extrema derecha ultranacionalista en Europa y la irrupción de VOX en el Parlamento Español, con la consecuencia del aumento del nacionalismo español en la derecha tradicional de PP y Ciudadanos, ha puesto de manifiesto la gran contradicción de ERC como partido que intenta combinar lo imposible, el nacionalismo con ser un partido de izquierdas. El firme avance del federalismo en la izquierda catalana y española, también contribuye a poner de manifiesto esta flagrante contradicción en que se encuentra inmersa ERC, por lo que ante la desesperación de buscar una salida a sus dirigentes no se les ha ocurrido otra cosa que la perogrullada del “independentismo no nacionalista” con la que intentan seguir manteniendo el engaño a esta parte de la población fanatizada que les sigue a pies juntillas.

Otra prueba de la derechización de ERC, aparte del seguidismo que viene haciendo a todo lo que ordena Puigdemont desde Waterloo, la propuesta de la llamada Ley Aragonés que ha sido tumbada en el Parlamento Catalán, en la que se abría de par en par las puertas a la privatización de los servicios esenciales de Sanidad y Educación públicas.

Que no se anden con eufemismos, por favor, que reconozcan que el nacionalismo catalán forma parte de su seña de identidad y que aunque en sus siglas figure el nombre de Esquerra, se trata de un simbolismo como la independencia que declararon.

domingo, 7 de julio de 2019

HOY DEBEMOS HABLAR SOBRE EL SUICIDIO DE PODEMOS



Hace cinco años, nacía PODEMOS, un partido que venía a regenerar la política y a dar un giro de 180º a la izquierda tradicional de este país. El Partido Socialista Obrero Español, que parecía agotado y dominado por un aparato que en cierta manera se había aburguesado, y ante una crisis económica sin precedentes en el mundo, se mostraba totalmente incapaz de aportar soluciones a la misma fuera de los cánones establecidos por el neoliberalismo europeo, cuestión perfectamente definida por el entonces presidente del Gobierno José Luis Rodriguez Zapatero, con la frase, “Cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste”.

Si bien en 2008, Ciudadanos se presentó en 52 circunscripciones en las elecciones generales de aquel año, no es hasta el 2014 que abandona la consideración de un partido netamente regional de Cataluña, para adquirir una dimensión nacional, con el afán de regenerar el centro derecha español, dominado hasta aquel momento por un PP enlodado hasta las cejas por la corrupción.

Los medios entonces anunciaron a bombo y platillo el fin del bipartidismo en España  y la entrada en una nueva era política donde las negociaciones y los pactos debían convertirse en el eje central de todo el sistema. Sin embargo en todo este proceso había algo que no cuadraba por cuanto los medios de comunicación y especialmente la cadena La Sexta, propiedad de Atresmedia, una compañía en que la Familia Lara, de derechas de toda la vida, es el accionista mayoritario; no paraban de ofrecer espacios y promocionar a los dos nuevos partidos, en detrimento de los otros dos tradicionales, en particular del PSOE. Se acordaran Vds, los tiempos en que Pablo Iglesias, era la estrella en programas como la Sexta Noche, mientras que el PSOE estaba representado por un flojísimo Antonio Miguel Carmona en el mismo programa.

Fuimos muchos, de los que manifestamos nuestras opiniones regularmente, empezamos a intuir que los llamados poderes fácticos del país, impulsaban un partido de izquierdas como PODEMOS, con la finalidad de dividir el voto progresista del país y evitar que el PSOE pudiera acceder nunca más al gobierno del estado, partiendo de la base que un partido situado en la izquierda radical, jamás ha conseguido en España un porcentaje de votos superior al 20%, la formación que lidera Pablo Manuel Iglesias, resultaba ideal, por un lado nunca iba a sobrepasar el 20% y por otro, le quitaba votos al PSOE dejando a esta formación bajo mínimos. También Ciudadanos, tenía su papel en este asunto pues en un principio se presentan como formación socialdemócrata situada en el centro izquierda, contribuyendo a arañar votos al PSOE.

Pero en tan solo cinco años, las tornas han cambiado y PODEMOS se ha dividido en pequeños grupúsculos peleados entre sí que ya no representan peligro para nadie mientras que el PSOE, ha hecho su revolución interna desalojando del aparato del partido a todas las viejas y aburguesadas glorias, y empoderando de nuevo a la militancia, Pedro Sánchez ha sido capaz de darle el empuje necesario para situarse de nuevo en el candelero de la política española, hasta el punto que los propios poderes fácticos lo han considerado como la única fuerza, capaz en estos momentos, de proporcionar la estabilidad necesaria en el gobierno de España que les permita adaptar sus negocios a la nueva realidad del siglo XXI.
La realidad hoy es que el PSOE tiene 123 diputados en el Congreso, partiendo de los 83 que tenía, y mayoría absoluta en el Senado, mientras que Podemos ha descendido de 71 a 42 escaños; circunstancia que no permite un gobierno de coalición PSOE + PODEMOS al no sumar entre los dos los 176 escaños que conformen una mayoría absoluta y ser necesaria la concurrencia de más partidos hasta alcanzarla; es por ello y que con muy buen criterio Pedro Sánchez ha planteado un gobierno en solitario del PSOE, con la incorporación de elementos técnicos afines a Podemos y a los otros partidos que lo apoyen, y en base a un programa pactado y reuniones periódicas de los partidos para comprobar su cumplimiento. Fórmula que se ha aplicado con éxito en Portugal y que recientemente se ha puesto en marcha en Dinamarca.

Pero hasta el momento de escribir este artículo, Podemos ha hecho cuestión de honor el tener ministros adscritos a su formación en el gobierno que presida Pedro Sánchez, hasta el punto de condicionar su voto a favor de Pedro Sánchez en la investidura a este hecho; por lo que de mantenerse esta tesitura, y vista la imposibilidad de seguir más tiempo con la provisionalidad de un gobierno en funciones, nos vamos a unas nuevas elecciones que según las encuestas darían una nueva y más amplia victoria a los socialistas y una bajada de órdago a Unidas Podemos que lo situaría cercano a la irrelevancia. Solo es duda de si el tripartito de derechas, PP Ciudadanos y VOX sumaria para conseguir gobernar. Cosa que de ser así significaría la muerte política de PODEMOS como partido político pues el electorado lo consideraría el único responsable que la derecha gobernara este país, apoyada en la extrema derecha de VOX a la que sin duda deberían hacerle concesiones.   
No me negarán Vds, que es un suicidio en toda regla.

domingo, 30 de junio de 2019

RIVERA EN LA CUERDA FLOJA



Dos peligros acechan al joven líder presumiblemente liberal, aunque con veleidades de extrema derecha. Por un lado un Partido Popular que se revuelve e intenta sobrevivir a los graves errores cometidos, desde su posición de segunda fuerza política y por otro lado la disidencia interna a la vista de los fracasos que se suceden uno tras otro desde que Rivera y su equipo decidieron abandonar el liberalismo y la moderación para entregarse en cuerpo y alma al conservadurismo más reaccionario.

En los últimos procesos electorales buena parte de sus votantes, han regresado al nuevo PSOE liderado por Pedro Sánchez, al comprobar que este partido si satisface ahora sus ansias de democracia y libertad, por cuanto ha regresado sin duda ninguna a sus principios fundamentales, mientras que por el contrario, Albert Rivera, se encuentra cada vez más cómodo en la derecha reaccionaria, alejándose del centro político y de la derecha europea. Hemos podido comprobar también estos últimos días, como pese a la promesa efectuada en campaña electoral de no pactar ni mantener ningún contacto con la extrema derecha, no se avergüenzan lo más mínimo de estampar su firma en documentos junto al PP y VOX y de callar, para no condenar las extemporáneas declaraciones de los miembros del ultra derechismo a los que han abierto de par en par las puertas de las instituciones, que estos días vienen haciendo, con marcado carácter machista y discriminatorio.

Por otro lado Rivera la tiene cogida con Pedro Sánchez y quizás en su afán de actuar al igual que si fuera la alternativa de gobierno, que no lo es, se niega a considerar la posibilidad de una abstención para facilitar la investidura de Pedro Sánchez, como presidente del gobierno, todo ello para poder seguir manteniendo la gran mentira que empezó con la moción de censura, que Sánchez tiene un pacto secreto con los independentistas.

No sé si soy yo solo al que le parece que Rivera, ya en campaña electoral y ahora después de las Municipales, Autonómicas y Europeas del pasado 26 de Mayo, que se le ve especialmente nervioso, a veces incluso algo desencajado de forma que me hace pensar que no debe ver muy segura su posición en el Partido: Las recientes dimisiones, Nart, Cristina Punset y sobre todo de Toni Roldan, que le acusó directamente de haber girado a la derecha, le deben preocupar especialmente. Aunque a mi entender el público rapapolvo que uno de los fundadores del partido naranja, Francesc de Carreras, le propinó desde el diario El País, hace pocos días le ha dejado del todo noqueado.

Parece mentira que no quiera darse cuenta del gran error que está cometiendo, abandonando la estrategia que le proporcionó más éxito en un momento dado, como fue el presentarse como el regenerador de la política española con un Partido Popular enlodado hasta las cejas por la corrupción. Entonces consiguió, que una buena parte del electorado popular se pasase a sus filas, al igual que antes había conseguido enrolar a algunos socialistas quejosos de la actitud displicente del llamado aparato.

Su blanqueo del Partido Popular, el abandono de su posición liberal de centro-derecha y su entrega absoluta al conservadurismo más abyecto hasta el punto de firmar pactos con VOX; acompañado  de sus continuos fracasos electorales traducidos en que nunca logra sobrepasar al PP, creo que le sitúan en posición de despido ante aquellos que impulsaron la creación del Partido Ciudadanos, como la nueva derecha española, acorde con la del resto de la Unión Europea, no contaminada por veleidades dictatoriales.

A pesar de ser un socialdemócrata convencido, a pesar de estar indefectiblemente al lado de los valores humanistas de Libertad, Igualdad, y Solidaridad, entiendo que en España, en Europa y en él mundo, es necesaria la existencia de una derecha, centrada, liberal y federalista, que abomine de los tics ultranacionalistas y no añore una dictadura como fue la franquista. Una derecha favorable a una Unión Europea, de corte federal, como fórmula para convivir en un mundo multipolar como el que se nos está construyendo en el siglo XXI, Un mundo capaz de solucionar los problemas locales desde una visión global; una política que deje de utilizar las herramientas del siglo XX para solucionar problemas del siglo XXI. Pero ¿es posible conseguir esto en nuestro país, partiendo las actuales premisas? A mi entender es necesario un cambio radical en la derecha española, un cambio o quizás mejor decir revolución, del mismo estilo de la que se ha hecho en el Socialismo español de la mano de Pedro Sánchez, donde todos aquellos que se habían acomodado en la dirección del mismo abandonando los valores básicos de su ideología han sido desplazados y apartados de cualquier área de poder y tan solo aquellos con afán de construir el nuevo socialismo del siglo XXI, se les ha situado en puestos de relevancia política; cuestión que no solo ha conseguido situar al PSOE en los primeros puestos electorales, sino que pone en evidencia, la inutilidad de la otra fuerza izquierdista que se había preparado para sustituirle.

¿Pasará lo mismo en el Partido Popular, los próximos 4 años? ¿Se substituirán sus dirigentes por nuevas caras capaces de aportar una verdadera regeneración? ¿Menguará o incluso desaparecerá Ciudadanos absorbido por la nueva derecha del siglo XXI? o ¿Quizás la revolución en la derecha española pasará por Ciudadanos, sin Albert Rivera?

En los próximos cuatro años vamos a tener las respuestas a esta preguntas, pero sea como sea, Rivera no tiene puesto en esta nueva derecha.

domingo, 23 de junio de 2019

EL SORPRENDENTE CASO DE BADALONA


Badalona, mi ciudad de nacimiento y donde resido, históricamente hablando, siempre ha sido un lugar especial, varios acontecimientos ocurridos ya en el siglo XIX y durante todo el XX, certifican esta afirmación. Por lo que no nos deben extrañar unos resultados electorales en las elecciones municipales, fuera de toda lógica y dignos de análisis.

Cuando el Partido Popular casi desaparece de los ayuntamientos catalanes y experimenta una bajadas impresionantes en todo el territorio del Estado Español. Un candidato de más de dos metros de altura y que durante la campaña escondió las siglas de su partido, y hablando de un proyecto transversal que superaba, según él, la ideología partidista, aunque se basa en un discurso que raya con el de VOX, no solo revalida su victoria del año 2015 si no que consigue un récord de votantes en la ciudad, que le deja tan solo a tres escaños de la mayoría absoluta. Pero Xavier García Albiol, mantiene una carencia que le imposibilita de gobernar la tercera ciudad de Catalunya en número de habitantes, ahora al igual que en 2015 como es una absoluta incapacidad para llegar a acuerdos y pactar; por lo que tan solo en una ocasión, en el año 2011, consiguió la alcaldía gracias a la abstención sin contrapartida alguna del grupo municipal de CiU, que por aquel entonces presidía el ínclito Ferrán Falcó, que por cierto desde su actual posición de alto cargo de la Generalitat de Cataluña y totalmente desvinculado de la política local, ha seguido manteniendo que debería dejarse gobernar a Xavier García Albiol, por  ser la lista más votada.

Pero dieciséis concejales, sin negociación ni pacto ninguno, decidieron apoyar al candidato del PSC Alex Pastor, que en un principio había sido la tercera fuerza más votada con 6 concejales y digo que esto fue en un principio, porqué hoy, cuando aún no se ha constituido el nuevo gobierno municipal, la que salió como segunda fuerza más votada, la coalición de Guanyem+ ERC que obtuvo 7 concejales, se ha partido en dos, inscribiendo dos grupos municipales, ERC por un lado con 3 regidores y Guanyem propiamente dicho con 4, por lo que el PSC, sin bajarse del autocar ha conseguido ser la segunda fuerza más votada en la ciudad y que ostenta la alcaldía.

No me negarán Vds. que la situación política de  Badalona se puede calificar por lo menos de sorprendente y si mucho me apuran, casi les podría decir sin parangón en ningún otro ayuntamiento de la piel de toro.

Pues bien el pleno municipal en mi ciudad estará formada por seis grupos municipales que se reparten los 27 escaños de esta manera. PP 11 concejales, PSC 6 concejales, Guanyem Badalona en Comú 4 concejales, ERC 3 concejales, Badalona en Comú 2 concejales y Junts x Cat 1 concejal. Todo parece indicar que el socialista Alex Pastor que ha sido nombrado alcalde 15 votos a su favor, los de todos los grupos excepto el PP cuyos 11 votos fuero para Garcia Albiol  i uno que se equivocó e introdujo dos papeletas con distinto candidato en un mismo sobre, por lo que fue considerado voto nulo. Fuentes generalmente bien informadas y dignas de crédito indican que la intención del Nuevo Alcalde Alex Pastor, es de conformar un gobierno de 8 concejales con los 6 del PSC y los dos de Badalona En Comú Guanyem, nombre con el que se conocen la fracción no independentista de la antigua Iniciativa per Catalunya Esquerra Unida i Alternativa, y practicar la política de geometría variable con los demás grupos en la oposición.

A pesar del batiburrillo que pueda parecer el pleno municipal badalonés,  hay que tener en cuenta que refleja fielmente la realidad de la sociedad que conviven en este municipio, demostrando con toda claridad que mayoritariamente no es independentista pues estos han obtenido tan solo 8 concejales Guanyem 4, ERC 3 y JXCAT 1  contra 19 de los no independentistas, PP 11, PSC 6, Badalona En Comú 2. También se puede decir que mayoritariamente  han ganado las izquierdas con 15 concejales  PSC6+Guanyem4+ERC,3+ En Comú 2: contra 12 de la derecha PP 11+ JxCAT1. Lo que sí podría parecer es que un 38% del electorado, que en esta ocasión ha optado por Albiol, son racistas y xenófobos que desprecian la inmigración, pues esta es la base del discurso del dirigente del Partido Popular, aunque esta vez lo haya matizado escondiéndolo detrás de la seguridad, para lo que no ha dudado en falsear algunos datos, cuando le ha convenido, negando por ejemplo las estadísticas que han señalado una disminución en los últimos años de los delitos en nuestra ciudad. Pero todo esto, está sujeto a unas divergencias de carácter personal, que aparecieron en 1983, cuando los del PSUC, se empezaron a dividir y perdieron la alcaldía a favor del PSC, odiándose desde entonces a muerte estas dos formaciones. Y aunque hoy día ya nadie de los que figuraba en estas formaciones por aquellos tiempos está en primera línea política, si es verdad que algunos figuran como asesores en la fracción independentista de lo que había sido el PSUC y por lo que parece con suficiente peso para seguir manteniendo las diferencias

El nuevo gobierno municipal con el PSC como primera fuerza, va a esforzarse en el tema de la seguridad y para ello ya terminó su anterior mandato, con una serie de disposiciones que van a ampliar notablemente el número de agentes de la Guardia Urbana actualmente en plantilla, para aumentarlo en unos doscientos efectivos esta legislatura. Cuestión que por cierto es contradictoria con lo que hizo Garcia Albiol en sus cuatro años de mandato que disminuyó el número de agentes de la GU, aunque por raro que pueda parecer, sigue manteniendo una fama de ser muy efectivo en la lucha contra la delincuencia en nuestra ciudad, a pesar que las estadísticas se empeñen en decir lo contrario.

Espero y deseo un gran éxito al socialismo en esta legislatura en Badalona y que por fin deje de ser la excepción en un cinturón metropolitano de Barcelona ahora que ha recuperado su color rojo tradicional.
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domingo, 16 de junio de 2019

EL MIEDO ES EL IMPULSOR DE LA EXTREMA DERECHA



¿Se han preguntado Vds, porqué en momentos determinados de la historia el populismo de extrema derecha adquiere carta de naturaleza y llega a imponerse sobre las demás ideologías basadas en los valores de libertad convivencia, solidaridad e igualdad? Yo me he hecho esta pregunta un montón de veces, quizás, porque nací en tiempos de la post guerra civil española, bajo un régimen fascista de ultraderecha, como fue el franquismo y haber tenido la suerte de que cayeran en mis manos libros, y escritos de destacados socialistas y liberales que me abrieron los ojos a un mundo totalmente distinto del oficial, donde los valores humanistas eran los principios fundamentales.

Con el tiempo entendí que la tolerancia y el compartir son virtudes que nos permiten construir un futuro de progreso y de bienestar, y cuando en 1978 en España empezamos a vislumbrar la democracia, vi la posibilidad de construir el mundo y la sociedad que había intuido en mis lecturas.

Es por ello que 40 años después, cuando en España, Europa y América, vuelven a sonar los discursos de la intransigencia, el racismo y la confrontación y desde la democracia acceden al poder personajes como Donald Trump en Estados Unidos, Viktor Orbán en Hungria, Matteo Salvini en Italia, Andrej Duda en Polonia, etc. que amparándose en un ultranacionalismo, cierran sus fronteras a los que huyen de las guerras y utilizan el tema de la inmigración como pantalla donde esconder sus responsabilidades en los males afligidos a sus conciudadanos.

Volviendo a la pregunta del inicio de este articulo, y repasando lo que sucedió en Europa a principios del siglo XX, nos daremos cuenta que el nacimiento de una nueva clase social, el proletariado, y más que el hecho en sí, cuando esta empieza a organizarse, política y socialmente y a manifestar una clara vocación internacionalista, las élites empiezan a temer seriamente por sus privilegios y no dudan ni por un momento en recurrir a la causa nacionalista, para anteponer el sentimiento tribal y de pertenencia a un país o nación determinada por razón de nacimiento, antes que la idea de pertenencia a una clase social determinada, en confrontación con la clase dominante, léase lucha de clases, consiguiera un nuevo orden en el mundo que acabara con la situación de privilegio de algunos. Ello condujo a dos guerras mundiales con sus terribles consecuencias de todos conocidas. El terror vivido consiguió aplacar el afán revolucionario de las clases bajas, manteniendo los privilegios de la élites y la desigualdad en la sociedades. Nadie cuestionó el nacionalismo como forma de organización social, garantizando la división de la clase obrera

Sin embargo el horror consecuente de la II Guerra Mundial, hizo ver incluso a los más poderosos la necesidad de construir unas sociedades más igualitarias que las que había habido hasta entonces, pues se dieron cuenta que no podían seguir con la tan gran desigualdad que había existido en la Europa del XIX. El pacto de las élites con la socialdemocracia europea, que ya había abandonado, (al menos dejó de plantearlo oficialmente el internacionalismo).

Incluso en España donde el fascismo no había sido derrotado y en una versión muy sui generis que hoy llamaos franquismo se mantenía en el poder, no tuvo más remedio que incorporar parte de las medidas para reducir  la desigualdad social. Es así que se crea el Seguro Obligatorio de Enfermedad, antecedente de lo que será la actual Seguridad Social y se estipula un sistema de pensiones para los jubilados.

Mientras avanza la reconstrucción del viejo continente, gracias al denominado Plan Marshall Algunos dirigentes en Francia, Alemania, Italia, Belgica y Paises Bajos, con el fin de evitar que en un futuro las élites mundiales optaran por una nueva gran conflagración y que ella tuviera como escenario Europa, empezaron a intuir la idea de una Unión Europea, que hiciera inviable una III Guerra Mundial en Europa, una gran idea que hasta hoy, aunque a veces tropezando ha conseguido avanzar.

Sin embargo en la década de los 80 del pasado siglo XX, la llegada al poder de Ronald Reegan en Estados Unidos y Margaret Tatcher en El Reino Unido, ponen en marcha la llamada revolución neo conservadora, que no es otra cosa que el abandono de las ideas socialdemócratas i el regreso al capitalismo primigenio, totalmente desregulado y generador de la desigualdad. Así mismo, la idea de la Unión Europea, empieza a ser vista desde los USA como una potencia competidora en lugar del aliado natural.

A cuarenta años del inicio de esta revolución neocon, las consecuencias se ven en todo el planeta, la desregulación financiera que ha comportado nos ha conducido a una de las peores crisis económicas que nunca se había conocido y los recortes sociales han destrozado buena parte del llamado estado del bienestar que en Europa se había conseguido. Se ponen en crisis el propia existencia de la UE, El Reino Unido la abandona, mientras Donald Trump se frota las manos, pensando que ha conseguido cargarse a un competidor. La desigualdad campa de nuevo por todo el viejo continente y en terror a perder lo conseguido se apodera de muchos de sus ciudadanos, que presos del pánico, buscan en la “tribu” (léase nación), amparo y protección y aquí es donde la ultraderecha tiene el campo abonado, aprovechando que el miedo no deja razonar con equidad,  consiguen dominar a grandes masas de población mientras siguen protegiendo a las élites que han provocado el follón.

No nos dejemos engañar, los populismos de ultraderecha, nunca han solucionado nada sino todo lo contrario, las mayorías ciudadanas siempre han salido perjudicadas y mucho, después de gobiernos autoritarios de tipo fascista como el que tuvimos en España desde 1939 hasta 1978, o los que hubo en Chile (Pinochet) Argentina (Videla) y el resto de Latinoamérica. No podemos pretender solucionar problemas del siglo XXI, con remedios del siglo XIX.