domingo, 27 de junio de 2021

CATALUÑA NO LEVANTA CABEZA

 


Hace ya un tiempo que vengo pensando que la estrategia independentista en Cataluña, pasa por arruinar la región hasta el punto que sea una carga tan fuerte para el Estado, con el fin que este considere que es mejor quitarse el lastre de encima para mantener el bienestar del resto.

Aunque parezca imposible que alguien pueda pensar semejante sandez, las actuaciones del independentismo, estos últimos años, hacen pensar que por ahí van los tiros y que en su locura, los hiper-ventilados independentistas nos inducen a cree que es bien cierto lo expuesto.

Más de 5.000 empresas han cambiado su sede social de Cataluña a otras regiones de España, En estos días, son varias las que ya desmantelan sus centros de trabajo en el Principado, para potenciar o abrir en otras partes de España, como es el caso de Pastas Gallo.

La inversión extranjera, está en el punto más bajo de la historia y en particular los japoneses de lo que tanto presumía el “poco honorable” Jordi Pujol, están largándose a toda velocidad como alma que lleva el diablo.

El pacto al que han llegado, ERC y JxCAT para conformar gobierno no augura nada bueno para los próximos cuatro años, cuando España se está preparando para recibir 140.000 millones de Euros para sentar las bases de un nuevo sistema económico, que nos proporcione una mayor estabilidad fuera del campo de la especulación, Los encargados de administrar la parte que le corresponda a Cataluña van a ser los de JxCat la derecha ultra nacionalista catalana, que le han ganado la partida a los cobardes de ERC, en las larguísimas negociaciones llevadas a cabo desde el 14F. No tienen plan ninguno consensuado con el gobierno español para canalizar de forma productiva el destino de estos caudales; solo les sigue guiando un objetivo como es el de aumentar la base social favorable a la independencia, e imponer esta de una forma u otra al estado español; por lo que es de suponer ya deben haber pensado la manera de canalizar los fondos europeos a tal fin.

El discurso de investidura de Pere Aragonés ha girado en torno a un eje principal, la culminación del procés y la vía escocesa para lograr la independencia. Y aunque pueda parecer que la adopción de esta vía, pueda representar una renuncia implícita a la via unilateral todos sabemos que la dependencia de ERC hacía JXCAT y su tradicional cobardía a a que le llamen botiflers, nos hace dudar muy mucho que antes de cuatro años, esto no acabe como el rosario de la aurora.

Pretender ignorar a la primera fuerza política en Cataluña después de las elecciones del 14F, estableciendo un cordón sanitario al PSC, es sin lugar a dudas una manifiesta voluntad de no pretender gobernar para la totalidad de los catalanes si no solo para la mitad independentista, por otra parte la renuncia de la que todos daban por vicepresidenta del gobierno Elsa Artadi de JuntsxCat junto con el inicial silencio de Puigdemont sobre el pacto de gobierno, y la posterior velada crítica sobre el pacto alcanzado, nos hace sospechar, que todo puede saltar por los aires el día menos pensado.

Por otro lado, y dado el desinterés de los no independentistas catalanes, por derrotar en las urnas a esta posición política, por cuanto por una razón u otra se quedan en casa en cuanto se vislumbra que pueda ser barrido del panorama electoral y la ambigua posición que sobre el tema adopta cierta izquierda autodenominada verdadera. Se nos viene a demostrar la imposibilidad de iniciar en Cataluña un serio programa de recuperación económica y de retorno a ser de nuevo el motor económico de España y uno de los de Europa, como ya se había sido en un pasado no muy lejano.

Muchos expertos pronostican una legislatura corta, como máximo le auguran un par de años, durante los cuales vamos a seguir en franca decadencia; espero y deseo que el pueblo catalán sepa ver su error en haber creído los cantos de sirena de una burguesía, muy corta de miras, que solo ha sabido mirar a su bolsillo como si fuera el de todo el país.

La pandemia se puede ver como una oportunidad de situarnos en un nuevo sistema económico propio del siglo XXI, sin embargo, por lo que hablan los dirigentes catalanes recientemente elegidos, parece que han optado por seguir situados en el siglo XIX..

No sé si nunca voy a poder ver levantar cabeza a Cataluña y verla de nuevo situada en la cabeza de la economía española, pero mucho me temo que lo que lamentablemente deberé ver, es a mis nietos buscarse la vida fuera pues en nuestro país, solo van a encontrar miseria. Ojalá me equivoque.

domingo, 20 de junio de 2021

GRANDES ESFUERZOS PARA SALIR DE LA CRISIS

 


A pesar que los fondos europeos representen un alivio considerable a los tremendos esfuerzos que deberíamos de realizar los españoles para salir de la crisis económica consecuencia de la Covid 19, que nadie se crea vamos a salir de rositas, pues no solo se trata de adaptar nuestro régimen económico a la nueva realidad de este siglo XXI, si no que debemos cambiar por completo la mentalidad de nuestros empresarios, tan a acostumbrados a la especulación pura y dura, para que busquen la rentabilidad de sus capitales a largo y no al certísimo plazo Deberíamos también de cambiar el objetivo esencial de la empresa, que hasta hoy ha sido la obtención de beneficios económicos, por otros que releguen a este al segundo o tercer término, y situando en el frontispicio, el servicio social del producto o servicio que en ella se realiza, así como la equiparación de rentabilidades entre el capital económico y el capital humano.

 En el momento de escribir estas líneas los datos de la economía española son altamente esperanzadores, los organismos internacionales incluida la UE, han revisado sus previsiones al alza del PIB de este año y el próximo, situándolo en un crecimiento líder en la UE aunque todo ello es solo fruto del llamado efecto rebote, pues España fue de los que más cayó el 2020 y ahora, va a ser el de más crecimiento cuanto el turismo vuelva a ser lo que era. Hay que celebrar la noticia, claro está, pues ello va a significar una disminución del paro y la caducidad de los ERTES, sin embargo y estas mismas predicciones lo confirman, la tasa de paro va a seguir siendo, la mayor de Europa, como ya lo era antes de la Pandemia.

 Solo existe una solución y de hecho estamos hoy en plenas condiciones de aprovecharla y no es otra que cambiar por completo nuestro sistema económico, dejando de lado la especulación como principal activo de negocio y regresar a la producción de bienes y servicios, o sea crear verdaderamente riqueza. 140.000 millones de Euros, van a ser la base de este gran cambio y su administración adecuada va a ser la clave del éxito de esta operación. Pedro Sánchez como presidente y personalmente comprometido con este futuro de nuestra economía, ha prometido velar por el cumplimiento estricto de las normas que la UE nos impone para tener estos caudales, sin embargo a mí se me antoja, que la falta de visión ampliamente demostrada de nuestra clase empresarial, por lo menos la que ocupa cargos relevantes en el organigrama asociativo de nuestro país, va a ser un tremendo handicap en la consecución de los objetivos, a no ser que desde las más altas esferas del poder real en nuestro país se vea con claridad el camino a emprender.

 Otra cuestión para tener muy en cuenta es la ideología de las formaciones de derechas, hoy por hoy totalmente alejadas de la línea liberal europea y émulas del trumpismo más absoluto, posición totalmente incompatible con la nueva modernidad que se va imponiendo en todo el orbe planetario. ¿Ven Vds. alguna similitud entre Pablo Casado o Isabel Diaz Ayuso y Ángela Merkel o Emanuel Macrón?  ¿Entienden Vds. que, ante una pandemia de carácter planetario, la derecha española se dedique a obstaculizar la gestión del gobierno en lugar de apoyarla?

 Es completamente necesario un cambio absoluto de mentalidad tanto de las organizaciones empresariales como de las organizaciones políticas de derechas, así como la adquisición de una nueva visión de la realidad de las organizaciones sindicales que muchas veces parecen ancladas en el siglo XIX; aunque ello comporte grandes sacrificios en el conjunto de la sociedad.

 Tanto la gran crisis financiera del 2008, como la consecuente de la pandemia del 2020 han venido a constatar el fracaso de la mal llamada revolución neocon, que en la década de los 90 del pasado siglo XX, bajo los postulados de la escuela económica de Chicago había impuesto su ley en todo el orbe planetario. El individualismo, acumular dinero en unas pocas manos, generalizando la pobreza y la desigualdad, ha conducido de nuevo al mundo al borde de una nueva gran confrontación destructora, y ello nos hace ver la necesidad de cambiar las bases económicas para corregir esta injusta manera de administrarnos.

 Por primera vez en toda la historia y gracias a la visión de gran parte de los dirigentes democráticos actuales, estamos en condiciones de gestionar un nuevo sistema económico para toda Europa, con los menores traumas posibles Ahora solo es necesario que la oposición de la derecha cavernícola española sea lo suficientemente débil, para no entorpecer este gran avance y permitir que esta vez sí nuestro país, pueda tomar el tren del progreso.

 Con todo seamos muy conscientes que los tiempos que vienen van a ser suros y requerirán del esfuerzo continuado de cada uno de nosotros para alcanzar los objetivos propuestos, aunque esto sí, contaremos con un gobierno fuerte, honrado y eficaz que se va a preocupar principalmente para un reparto justo de la riqueza generada y un restablecimiento de la igualdad, un gobierno presidido por un líder sin par como es Pedro Sanchez.

domingo, 13 de junio de 2021

LOS CATALANES DE HOY YA NO SÓN COMO LOS DE ANTES

 


Dicen los verdaderos historiadores, no los “pseudos” del ICH que capitanea Jordi Bilbeny, que el día 12 de septiembre de 1714 los comerciantes de Barcelona abrieron sus tiendas y comercios, y los artesanos sus talleres en una ciudad casi en ruinas y mientras el enterrador seguía su lúgubre y abrumador trabajo en el Fossar de les Moreres, donde no se entierra a ningún traidor. En un claro intento de regresar lo más pronto posible a una normalidad que les permitiera recuperarse de las graves consecuencias de una guerra tan larga y devastadora como fue la de sucesión.

Nacionalistas y no nacionalistas catalanes han reconocido de siempre este hecho como una demostración del carácter práctico de los emprendedores catalanes y de su gran capacidad de adaptación a las distintas circunstancias de la vida para seguir construyendo país y dotándolo de prosperidad.

En pleno siglo XIX, con la revolución industrial en marcha, Cataluña fue el primer lugar de España donde la industria en general y en particular el sector textil, alcanzó unos grandes hitos de carácter mundial en cuanto a calidad de producto y capacidad de producción.

Todo cambió, sin embargo, a partir de 1914, cuando la clase empresarial catalana no supo distribuir adecuadamente el beneficio extraordinario consecuencia del parón industrial en el resto de Europa por la I Guerra Mundial, no re invirtiendo, para mejorar y aumentar la productividad de sus fábricas además de mantener en régimen de semi esclavitud a una clase obrera que ya empezaba a organizarse en reivindicación de sus derechos sociales.

Con la dictadura franquista, controladas y reprimidas las reivindicaciones de la clase obrera, volvió a brillar el genio emprendedor catalán, situando a la industria textil en unos niveles de calidad totalmente homologables con el resto de Europa. Aunque al no haber tenido acceso a los recursos que proporcionó el Plan Marshall, la industria española en general y la catalana en particular se quedó atrasada con respecto a la del resto de Europa y su capacidad de producción, por las limitaciones de mercado que el bloqueo internacional, primero y más tarde la falta de competitividad obstaculizaban.

Ya en democracia y con la entrada de España en el Mercado Común Europeo, la reconversión industrial se hizo imprescindible, cuestión a mi entender muy mal planteada por los dirigentes españoles de entonces que aceptaron basar la economía en algo tan inestable como el turismo, desmantelando totalmente las inversiones industriales, vendiendo las más rentables al capital extranjero. Ello comportó sin duda ninguna el aniquilamiento de la clase emprendedora en Cataluña, cuando estos decidieron que les salía mucho más rentable cerrar su fábrica, vender el terreno, recalificado en urbanizable y dedicar el capital obtenido a la especulación pura y dura.

Hoy las circunstancias mundiales han cambiado muchísimo y en todo el orbe planetario, se admite que la especulación no produce riqueza real ninguna, si no solo enormes beneficios a unos pocos, consecuencia de esta premisa, en la UE se ha adoptado la creación de un nuevo Plan Marshall, con el fin de afrontar los grandes retos globales como el cambio climático y el cambio de modelo económico volviendo al patrón de productividad apartándose de la especulación pura y dura. A España, le van a corresponder 140.000 millones de euros, la mitad de ellos a fondo perdido de este suculento pastel, aunque si lo pensamos un poco ello nos pilla sin clase empresarial alguna de carácter nacional que pueda asumir con responsabilidad la buena administración y rendimiento de estos caudales públicos.

Leo estos días que el gobierno en funciones de la Generalitat de Cataluña se niega a responder o mejor dicho “elude responder” a la pregunta de la diputada Beatriz Silva, referente al origen de los 400.000 euros que este organismo pagó al millonario Jaume Roures por la compra de 8 documentales de carácter independentista y sobre los que se rumorea salieron de los fondos que deberían haber sido destinados a la lucha contra el Covid-19. Si no son capaces de responder a esta simple cuestión, ¿Creen Vds que se les puede confiar la parte que les corresponda de los 140.000 millones de Euros de los fondos europeos? Por lo demás ¿Se puede confiar en unos ciudadanos, que siguen apostando elección tras elección por un gobierno independentista que fracasa hasta el punto de que dos meses y medio después de las elecciones solo han conseguido un gobierno tan frágil al que los expertos le auguran una muy corta duración

También en Madrid, existen dudas y sospechas sobre la adecuada administración de los más de mil millones de euros que el Gobierno central donó al gobierno que preside la ínclita Diaz Ayuso para la lucha contra el Covid 19 ¿Piensan Vds, que son merecedores de confianza para administrar fondos europeos destinados a cambiar las bases de nuestro sistema económico?

Podríamos seguir repasando los distintos gobiernos autonómicos, aunque la cuestión principal está en si el Gobierno central, máximo responsable ante la UE de la administración de estos fondos, va a establecer un riguroso sistema de control que no permita se desvíe ni un solo euro de la finalidad a la que deba ser destinado, dado que no se puede confiar en buena parte de las administraciones autonómicas y que tampoco existe en España una clase empresarial merecedora de este título, mayoritaria en nuestro país.


domingo, 6 de junio de 2021

INDULTAR O NO INDULTAR THAT IS A QUESTION


 

No sé si cuando estas líneas vean la luz los políticos presos en Cataluña, seguirán manteniendo la condición de presos o el gobierno que preside Pedro Sánchez ya les habrá concedido la gracia de un indulto parcial en sus condenas. El caso es que hoy se me ha ocurrido reflexionar sobre la oportunidad o no de conceder tal medida de gracia y lo que ello pueda significar.

En primer lugar se me ocurre y siendo conocedor de la cuestión independentista, por el hecho de vivir en Cataluña y desde mi condición de no independentista, que la causa de los que pretenden la independencia de esta región del noroeste de España, está más que muerta, acabada y nadie en su sano juicio, ni tan solo los más inflamados defensores de la misma, creen que ni a corto ni a medio ni a largo plazo se vislumbra la mínima posibilidad de conseguir este objetivo.

A mi entender existen dos caminos para liquidar definitivamente el tema, uno largo larguísimo y el otro casi inmediato. El primero se basa en la técnica de Mariano Rajoy, de dejar que sea el tiempo quien solucione los problemas sin intervenir casi, solo en momentos puntuales y necesarios, con la represión correspondiente. De hecho es lo que ya hizo en sus tiempos de gobierno, con el resultado de todos conocido, que el soporte electoral al independentismo pasó en Cataluña del 12% al 49% cuando una moción de censura le hizo dejar el mando del timón de España.

Rajoy no quiso ver el problema que se le venía encima ni afrontarlo políticamente hablando, prefiriendo que el tema se enquistara hasta el punto de que los independentistas se saltaran la ley para dejarlo todo en manos de la justicia. Craso error el cometido por Mariano pues no tuvo en cuenta que a través del dialogo, la negociación y el pacto, las grandes armas de la política, quizás hubiera conseguido evitar llegar a una situación tan grave como a la que se llegó en 2017 si más no en el caso que los independentistas se hubieran levantado de la mesa, se hubiera cargado de razones y puesto de su lado a una mayoría del pueblo catalán de la misma forma que cuando ETA con una bomba en Barajas hizo saltar por los aire una mesa de dialogo con el gobierno Zapatero, consiguió que una gran mayoría del pueblo vasco dejara de darles soporte.

Indultar a los políticos presos de Cataluña, quitaría de un plumazo la situación de víctimas de la que presumen ante la comunidad internacional y abriría la posibilidad que una mesa de diálogo para solucionar el conflicto dentro del marco de la Constitución y el estatuto de autonomía, pues los independentistas podrían vender a sus bases que si bien no consiguieron su principal objetivo como era la independencia si algo obtuvieron de la negociación, por lo menos la libertad de los políticos presos.

En realidad el indulto no significa que los por él afectados dejen de ser culpables, ni tan solo menoscabar la autoridad del tribunal sentenciador, en este caso el supremo, pues la medida de gracia no cuestiona en ninguna manera el veredicto, que seguirá constando para siempre en las actas correspondientes sin rectificación alguna, sino que la sociedad a través de sus representantes electos ha decidido otorgar perdón a los culpables, bien porqué estos han manifestado su arrepentimiento, o bien porqué ello abre la puerta a la solución o quizás mejor decir “desenquistamiento” de un problema de fondo. Concederlos ahora, puede significar abrir la puerta a un proceso de entendimiento y confraternización en un futuro próximo y si dado el caso, el sector radical del independentismo, consigue imponerse y emulando a ETA, hace saltar por los aires la negociación, el estado español se habrá cargado de razones y los apoyos al independentismo van a bajar de manera estrepitosa, tal y como sucedió en el País Vasco.

No conceder ahora los indultos, como pregona la derecha reaccionaria de este país haría que el estado perdiera la oportunidad de liderar una negociación destinada a terminar con el conflicto existente y a la larga tener que buscar otras concesiones a los independentistas que permitieran encarrilar la solución del conflicto mientras que dentro de pocos meses los políticos presos se pasearían tranquilamente por las calles después de que por ley les fuera concedido el tercer grado.

Siempre he creído y estos días estoy teniendo la más que evidente confirmación que la derecha de este país, solo puede subsistir en base a la confrontación y que en cuanto se solucionan los conflictos pierde toda justificación a su existencia, Sucedió cuando del PSOE consiguió terminar con ETA y sucederá ahora cuando a través de los indultos se encarrile la solución al problema en Cataluña, No es pues de extrañar que hoy día el PP se aprese a recoger firmas en contra la concesión de los indultos, en un intento desesperado de mantener la confrontación entre españoles y catalanes que ya consiguieron en el 2016 con la recogida de firmas en contra del estatuto de autonomía y el posterior recurso ante el TC y que fue de hecho el origen del problema actual.

Los indultos van a desarmar al independentismo irredento como el que predica JxCat. Tal y como reconocen los más inflamados independentistas como Elisenda Paluzie, presidenta de la Asociación Nacional Catalana, y da armas a todos aquellos que consideran fracasada la estrategia empleada hasta ahora y ven necesario un profundo cambio de estrategias que les reconduzca al camino del dialogo la negociación y el pacto.

Por otro lado, basta echar una ojeada al pasado más reciente para darse cuenta que tanto el independentismo radical como en ultranacionalismo español del Partido Popular, Vox y Ciudadanos, han fracasado estrepitosamente en sus métodos, es pues hora que apartemos estas estrategias fracasadas e intentemos otras bien distintas, que nos conduzcan al éxito y a la paz y concordia en la convivencia entre catalanes y los demás españoles.

domingo, 30 de mayo de 2021

¿DONDE ESTÁN LOS VERDADEROS EMPRESARIOS?

 


En un sistema capitalista como en el que vivimos la llamada civilización occidental, y buena parte de la oriental, los empresarios devienen la base principal del sistema, pues es bien sabido que aquí todo gira alrededor de la obtención de beneficios. De hecho se les considera generadores de riqueza pues desde el aprovechamiento de los recursos naturales, hasta su transformación en bienes y servicios útiles para el hombre, en toda sus fases está estructurado para que generen ganancias, de las que hasta primeros del siglo XX, aprovechaban solo al capitalista, pero que desde mediados de la pasada centuria, se entendió la necesidad de compartirlo con el proletariado, con el fin que este también resultara consumidor de los productos que se generan. La expresión de Henry Ford “Debo pagar bien a mis trabajadores para que puedan comprarme coches” es muy significativa de lo mencionado.

Con todo y llegando casi al primer cuarto del siglo XXI, cuando el verdadero poder se ha concretado exclusivamente en el sector financiero y el antiguo empresario del sector productivo ha sido substituido por personajes perteneciente a una nueva clase social a la que aún nadie le a asignado nombre, que por la cuantía del salario que percibe, casi podríamos decir que le repugna le consideren obrero, pero que ni mucho menos llega a poderse considerar como perteneciente a esta élite que en realidad domina el cotarro; la humanidad empezamos a intuir que en la lucha de clases, las élites están intentando volvernosla a jugar, por cuanto ellos se sitúan en el anonimato, mientras que después de llevarse la parte del león en la riqueza generada, de lo que queda se llevan la mayor parte estos de la nueva clase social repartiéndose la mínima los obreros. Observen Vds. que con esta táctica se consigue un doble objetivo, por un lado las grandes élites siguen llevándose la parte del león, como ha sido desde el principio de los tiempos, aunque ahora ni necesitan dar la cara, y por otro lado consiguen dividir a los asalariados estableciendo enormes diferencias en los emolumentos que perciben.

La gran crisis financiera del 2008, ya nos hizo intuir a muchos que se trataba de una crisis de sistema y que nada podía seguir igual, incluso desde personajes políticos de la derecha como el francés Sarkozy hablaban de refundar el capitalismo pues intuían muy bien que el modelo de la explotación pura y dura del hombre por el hombre estaba completamente agotado y no daba, más de si. Sin embargo la llegada al poder de personajes como Donald Trump, Jair Bolsonaro, Victor Orban o incluso Boris Johnson, con políticas propias de la extrema derecha autoritaria nos hicieron pensar que las élites, lejos de rendirse a la evidencia se habían decidido al igual que hicieron en la primera mitad del siglo XX, a cuestionar el propio sistema democrático; y en esas estamos planteándonos de nuevo si democracia en lugar de remar todos a una para salir del marasmo.

Con todo y afortunadamente, desde las altas esferas de la UE, el asunto está bien claro y la democracia sigue siendo el menos malos de los sistemas de gobierno y el que puede garantizar un futuro de progreso dentro de los cánones de la Libertad, la Igualdad y la Solidaridad, y buena parte de la derecha sigue dispuesta a poner cordones sanitarios a la extrema derecha, asi como el sector empresarial sigue en los cánones de la democracia, huyendo de la especulación pura y dura.

Pero ¿sucede lo mismo en España?, como ya he dicho en algún oro articulo en este mismo blog, en España los que se autodenominan de centro derecha siguen apegados ideológicamente a la dictadura franquista hasta el punto que nunca en los 42 años de democracia que llevamos, no se les ha oído condenar el régimen dictatorial de Franco, si no que con algunos gestos, como los del alcalde Almeida de Madrid, suprimiendo los homenajes a las víctimas del franquismo como las trece rosas o los fusilados en el cementerio de Almudena con versos de Miguel Hernández, vienen a demostrar con claridad meridiana su poca o nula adhesión a la democracia de verdad.

Un factor clave en todo país que se precie es su clase empresarial, pues sin lugar a dudas resulta clave en la aplicación de las medidas política que marcan la evolución del sistema. Una clase empresarial que en tiempos de la dictadura, se acostumbró a una economía de supervivencia, consecuencia directa del bloqueo que en los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo la comunidad internacional condenó a la España de Franco. Esta misma clase social, a partir del 78, y sobretodo en 1982, tuvo que hacer frente a la tremenda reconvención consecuencia de la entrada de España en el entonces Mercado Común Europeo y de la supresión del proteccionismo que hasta entonces había imperado y entrando en plena competencia con el resto de la comunidad internacional. Muchos empresarios generalmente de nueva generación y los que con estudios se incorporaban al mundo laboral, se adaptaron rápidamente a la nueva situación y esto nos hizo pensar a muchos que ello conllevaría un “aggiornamento” de la derecha en general que se emularía a sus correligionarios europeos, renegando de la dictadura. Sin embargo todo aquello que en un principio parecía nos iba a conducir a una especie de Paraiso terrenal, 42 años después lamentamos ver como la clase empresarial en su mayoría, procedió a vender y traspasar sus activos, a competidores extranjeros, para dedicar los capitales obtenidos a la especulación pura y dura, que les ha proporcionado enormes beneficios, a cambio de empobrecer al país en general y la mayoría de sus ciudadanos.

Hoy, con un gobierno de carácter progresista al frente del estado español, y ante la certeza que esta vez si vamos a disponer de un nuevo plan Marshall, junto con los demás miembros de la Unión Europea; se me ocurre pensar si será posible obtener la máxima efectividad sin una clase empresarial de verdad dispuesta a invertir a largo plazo y no en la inmediatez de la especulación. A bote pronto se me ocurre que el gobierno que preside Pedro Sánchez deberá quizás promover un potente sector público que afronte los retos a los que vamos a tener que enfrentar, para compensar la falta de una clase empresarial en condiciones; o bien con la potenciación de la llamada economía social, y empresas auto gestionadas por los propios trabajadores que eviten que a medio plazo los grandes beneficios que todo ello generará vaya a parar a unas pocas manos.

Los cambios en profundidad en el sistema que las nuevas circunstancias planetarias imponen como por ejemplo, el cambio climático, un tema imposible de abordar desde el nacionalismo puro y duro, si no que hay que hacerlo desde una perspectiva totalmente global, no pueden aceptar como protagonistas a una clase empresarial como la que domina las instituciones en España, de visión cortoplacista y totalmente especulativa y no dispuesta a aceptar los cambios imprescindibles para un más justo reparto de la riqueza, habrá pues que ir pensando en profundos cambios en el sector empresarial, o bien plantear otras alternativas que les sitúen al margen de la dirección del progreso humano

domingo, 23 de mayo de 2021

LA AUTONOMIA DOS TERCIOS DEL CAMINO HACIA UNA ESPAÑA FEDERAL

 


Dos condiciones resultaban imprescindibles para dar credibilidad a la transición democrática de España en 1976; La primera la legalización del Partido Comunista de España y la segunda el reconocimiento en la constitución de los hechos diferenciales del Pais Vasco Cataluña y Galicia. Para la primera condición solo hizo falta un decreto del gobierno que por entonces presidía Adolfo Suárez el 9 de abril de 1977 en plena Semana Santa que pilló a toda la derechona más rancia con el pie cambiado entre procesión y procesión, por lo que el tema se solventó con inusitada rapidez, aunque eso sí, en cuanto acabó la penitencial semana, las acusaciones de traición a Adolfo Suárez retronaron por toda la piel de toro.

 La segunda condición requirió de más esfuerzo e imaginación en una sociedad donde la extrema derecha heredera del franquismo aún disponía de mucha influencia en los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, Recordemos que en aquel mismo año 1977, en concreto el 24 de Enero, un comando ultra penetró en la sede de abogados laboralistas de Atocha y provocó una matanza, piensen también que el célebre policía y torturador apodado Billy el Niño, fallecido recientemente, en aquellos días seguía en activo en las dependencias de la dirección general de seguridad, además que la Junta de jefes del estado mayor del ejército estaba configurada por generales que habían participado en la guerra civil española y se sentían vencedores de la misma y desde las páginas del diario el Alcázar lanzaban veladas amenazas de golpes de Estado. Por otro lado, la derecha que pocos años después acabaría desbancando a Suarez y se situaría como representación genuina del liberalismo y el conservadurismo al más puro estilo Canovista, Alianza Popular, antecedente de lo que hoy es el Partido Popular, se negó a votar a favor del proyecto de constitución precisamente por su título octavo que definía el estado autonómico y en la campaña del referéndum consiguiente del 6 de diciembre de 1978 se alineo con los que pedían la abstención.

 Por todo ello los redactores de la Constitución, no se atrevieron a proponer una perfecta estructura federal de España, sino que debieron conformarse con llegar a algo más de la mitad del camino con un estado autonómico, con la esperanza que cuando las condiciones democráticas se normalizaran una reforma constitucional acabara el trabajo.

 Hoy a punto de cumplirse 44 años de los hechos aquí relatados, por primera vez en nuestra democracia un presidente, Pedro Sánchez, con una visión claramente federalista de lo que debería ser el estado español, en unos momentos altamente difíciles con una pandemia global que causa estragos en todo el planeta, ha aprovechado la oportunidad para gestionar el tema aprovechando lo que dé federal tiene el estado autonómico, sin quitar competencias a nadie y fomentando el dialogo la negociación y el pacto mediante el Consejo interterritorial de Sanidad y la Conferencia de Presidentes autonómicos que nunca se había reunido tantas veces como estos últimos tiempos además de ser extraordinariamente escrupuloso en mantener las competencias de las comunidades autónomas facilitándoles con la proclamación del estado de alarma el amparo jurídico necesario para que las puedan ejercer sin restricción alguna.

 Con todo hemos podido comprobar la mala fe y manifiesta deslealtad de algunos gobiernos autonómicos en manos del Partido Popular, que parece intentan que fracase este modelo de gestión y no dudan en actuar incluso en contra de los verdaderos intereses ciudadanos; como es el caso de Madrid, donde en lugar de facilitar ayudas económicas al sector de la hostelería el máximo afectado, rebajan las restricciones, sanitarias como el toque de queda o los cierres parciales de bares y restaurantes obteniendo como resultado, la más alta cifra de contagios diarios, las UCI casi desbordadas y el número de fallecidos en récord absoluto de todo el país, cifras que a través de ingeniosos sistemas contables se intentan maquillar para que el público no se acabe percatando.

 Pese a todo, los españoles hemos podido comprobar, que el modelo federal, es el más efectivo para gobernar un pueblo diverso como el nuestro y el que mejor garantizará la democracia en el futuro, pues es el único sistema, que permite el respeto de la diversidad sin diferencias de derechos. También nos hemos dado cuenta, que las reformas a efectuar, para convertir España en un Estado Federal aunque si son de calado, no son tantas, como para que representen una dificultad insalvable, Tan solo una Reforma del actual Senado para convertirlo en un cámara de representación territorial, capaz de albergar y coordinar, institucionalmente hablando, a la Conferencia de Presidentes Autonómicos y el Consejo Interterritorial, incluir en la Constitución un listado de las regiones, naciones, provincias, estados,  o la denominación que se acuerde darles, de los componentes de la federación española, junto con una definición clara de las competencias del estado central y de las federaciones y la exigencia por encima de todo de la lealtad federal de todos, con la penalización correspondiente a quien incumpla.

 Fundamentalmente se trataría de terminar con la ambigüedad del estado autonómico, que si bien de él se puede sacar una lectura en el sentido federal, también se le puede dar una lectura centralizadora, según la opinión de la ideología de quien gobierne; se trataría de considerar que son las federaciones quienes ceden parte de su soberanía al estado central y no que es este quien cede competencias a las federaciones  Lo malo amigos, es que la derecha española no ha hecho aún su aggiornamento y sigue anclada en el nacionalismo del siglo XIX y en la admiración del franquismo más acérrimo, cuestión que la aleja totalmente de la derecha moderada europea, que entiende perfectamente que los tiempos han cambiado y que hoy es necesario superar el concepto nación si se quiere ser algo en la nueva sociedad que estamos gestando en este siglo XXI. Pero esto es harina de otro costal, y les prometo que en un próximo articulo lo trataremos.

domingo, 16 de mayo de 2021

EL GRAN DEBATE CONFRONTACIÓN O COOPERACIÓN

 


Vivimos una época de grandes cambios, casi con total seguridad, en los próximos 20 años, nada de lo que hoy nos parece cotidiano va a tener sentido y unas nuevas formas y costumbres van a regir nuestros destinos. Hoy la humanidad se debate entre dos grandes líneas a seguir y del resultado de este debate, dependerá si persistimos en la ancestral condición de la explotación de los más fuertes sobre los más débiles, o estrenamos unas nuevas maneras, basadas en la cooperación entre unos y otros con el fin de prosperar y tener mejor calidad de vida el conjunto social sin que nadie se queda atrás, ni el beneficio de unos se haga costa de la pobreza de otros muchos.

A primeros del pasado siglo XX poco después que el proletariado empezara a tomar consciencia de clase, sucedió que las grandes élites vieron peligrar sus privilegios si los proletarios conseguían unirse e imponer su mayoría, accediendo a los gobiernos de las incipientes democracias y frente unos imperios que se desmoronaban por momentos. A los poderosos de 1914 necesitaban de un potente objetivo que mantuviera las masas bajo su control y cual mejor que una confrontación entre naciones que además de perpetuar la división social, hiciera olvidar a los trabajadores su incipiente conciencia de clase que tanto preocupaba a los más poderosos,

Francia y Alemania, se disputaban el liderazgo de una nueva Europa que caminaba ya por aquel entonces hacia un sistema de colaboración entre países, dotándose de una fuerza capaz de disolver los antiguos imperios que hasta entonces les habían regido. Se necesitaba romper esta dinámica, pues si el proletariado se consagraba como fuerza hegemónica en el viejo continente los días de la élites dirigiendo los destinos del mundo estaban más que contados. Es pues bajo esta premisa que se monta una gran confrontación entre Francia y Alemania, estimulando los sentimientos patrioteristas. Mentes preclaras de la época, como el socialista Jean Jaurés, se dieron cuenta del percal e intentaron por todos los medios mantener la conciencia de clase entre los trabajadores y situarla por encima de los sentimientos patrios, aunque con poco éxito a decir verdad, porqué, Jean Jaurés, caía asesinado en las calles de París, en manos de un nacionalista fanático, poco antes de que la primera guerra mundial empezará su carnicería.

La aparición del fascismo y el nazismo remató la faena empezada en 2014 y a finales de los años 30 desataron la segunda parte de esta gran conflagración, los horrores de la cual aun permanecen en nuestra memoria colectiva.

Los horrores vividos hizo comprender a las grande élites el error de buscar la confrontación en lugar de la cooperación y empezando por los Estados Unidos con el New Deal y terminando en Europa con la idea de la UE se puso sobre el tapete, el gran valor de la cooperación.

Hoy estamos de nuevo en una época de grandes cambios, en nuestros días dirimimos como va a ser nuestro futuro en una sociedad técnicamente muy avanzada y capaz de proporcionarnos bienestar como nunca conocieron nuestros ancestros. El tema está sin embargo en que algunos egoístas no están dispuestos a ceder ni ápice de sus privilegios y aprovechando que las generaciones actuales no vivieron los horrores de las dos confrontaciones mundiales, luchan hasta la extenuación en favor de la desigualdad social y el seguir explotando a las mayorías, del mismo modo que sus ancestros en 1914 lo hacían en base al peor engaño que nunca ha concebido ser humano alguno como es, consagrar el llamado patriotismo a la categoría de gran valor social y situando como enemigo a batir a todo aquel que no piensa como ellos dicta. Ven Vds. como ejemplo las políticas llevadas a cabo por Donald Trump en sus 4 años de gobierno en USA , y toda la violencia que escondía detrás de su “América First”. Sus aventajados discípulos aún hoy en el poder, como Bolsonaro en Brasil, Isabel Diaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, o Carles Puigdemont y JxCAT, en Cataluña, siguen a pies juntillas sus mismas técnicas y creando división en sus respectivas sociedades con el fin de mantener a sus súbditos, en el bajo nivel que les permita seguir disfrutando del poder sin que nadie se lo dispute.

Justo en el lado contrario se encuentran los que predican la necesidad del dialogo y la cooperación humana para seguir por la senda del progreso transformando todo aquello que ha sido injusto en la sociedad del siglo XX, para superar el arreglo de conflictos mediante la confrontación pura y dura, para hacerlo a través del diálogo la negociación y el pacto, Son los descendientes de los Jean Jaurés de principios del siglo XX, y que intentan sin descanso que el gran valor de la solidaridad universal sea situado en el frontispicio del nuevo edificio social que estamos creando en este siglo XXI. Confiemos en que nadie acabe con ellos y se imponga la razón sobre la barbarie. Es la única esperanza que nos queda, pues todo el mundo es capaz de intuir que un gran conflicto del estilo de los que ya hubo, podría comportar o bien la desaparición del género humano del la faz del planeta o cuando menos un retroceso de varios siglos en la condición social.

Por favor no juguemos con fuego, despreciemos a todos los que predican cualquier tipo de confrontación y apoyemos sin fisuras a todos aquellos que pretenden la confraternidad universal del género humano

¡Asalariados! Tomemos de nuevo consciencia de clase y defendamos nuestros intereses colectivos frente al individualismo disgregador que predican desde la derecha, antepongamos a toda acción nuestros sagrados principios humanistas de la Libertad, Igualdad y Solidaridad como los grandes valores que han de regir la nueva sociedad del siglo XXI.