La
pandemia de Covid-19, ha puesto en evidencia una serie de fallos de nuestra
organización social que sin duda ninguna debemos enmendar lo más rápidamente
posible si queremos garantizarnos un mundo mejor y sin amenazas a nuestra
supervivencia.
Todo aquello que se me ocurre tengo la mala costumbre de escribirlo. Aquí encontrareis de todo, os puede gustar más o menos, pero siempre, siempre, és mi sincera y honrada opinión. Deja tus comentarios, para enriquecer el blog.
La
pandemia de Covid-19, ha puesto en evidencia una serie de fallos de nuestra
organización social que sin duda ninguna debemos enmendar lo más rápidamente
posible si queremos garantizarnos un mundo mejor y sin amenazas a nuestra
supervivencia.
Hoy 45 años después de la muerte del dictador Franco, y después que sus restos hayan sido sacados del monumento que lo homenajeaba, desde las filas de un partido de extrema derecha como es VOX y de otro que se auto-titula de centro derecha como el Partido Popular, salen día si y otro también en manifestaciones callejeras, por la capital de España gritando y denunciando al actual gobierno de izquierdas, que en pro de luchar contra una pandemía mundial les coarta su libertad de movimientos.
Si cruzamos el charco, vemos también que en la democracia por excelencia de todo el planeta, los Estados Unidos de Norteamérica, una horda de fanáticos asalta el Capitolio, cuando allí se va a proclamar a Joe Biden como nuevo presidente de la nación después que el anterior gobernante el populista Donald Trump perdiera las elecciones el pasado mes de noviembre, y también allí entre la turba se escucharon gritos de Libertad y Democracia.
También en Cataluña, los defensores del referéndum del 1 de octubre del 2017, que según los expertos observadores internacionales no contó con ninguna garantía democrática, en los primeros aniversarios se dedicaron a encender la calles de Barcelona al grito de Democracia y Libertad, cuando resulta curioso que las leyes aprobadas en el Parlamento de Cataluña y que daban amparo a la celebración del mencionado referéndum, atentaban gravemente contra los derechos elementales de la oposición, según ha sido reconocido por juristas internacionales..
Podría citar muchos más ejemplos de esta paradoja que se da en nuestros tiempos, pero creo que con estos ejemplos ya es suficiente para darnos cuenta que lo que pretenden algunos es que el mundo vuelva a tropezar con la misma piedra, con la que ya tropezó en la década de los 30 del pasado siglo XX, y que volvamos a las fatales consecuencias que ello tuvo entonces,
De momento hemos podido ver como el pueblo norteamericano ha sabido reaccionar a tiempo, apartando del poder a un populista como Donald Trump, y como las instituciones incluidas las que ostenta cargos designados por Trump, han sabido estar a la altura y anteponer los valores democráticos a la lealtad a quien les ha nombrado; que hoy todos abandonan y reniegan de él; y ello nos abre la esperanza de que esta vez el fascismo va a ser derrotado, antes de que pueda presentar batalla, ni alcanzar atisbo de poder en ningún país importante del planeta. Las palabras de Joe Biden en su discurso de investidura “La democracia ha prevalecido” son señal inequívoca que el golpe al populismo fascista mundial ha sido importante y quizás el inicio de su derrota definitiva, en todo el planeta.
El pasado 14 F, con la victoria socialista, hemos podido comprobar la voluntad de los ciudadanos catalanes de abominar del engaño y la mentira de una falsa libertad en base a la confrontación con el democrático estado español y su actual gobierno de coalición abierto al dialogo y por el contrario al igual que los norteamericanos han visto la luz y se entregan en cuerpo y alma a la causa de la democracia verdadera, el dialogo, la negociación y el pacto, cuestión que nos abre definitivamente la puerta a una verdadera solución definitiva al histórico conflicto catalán en España.
Estos días estamos viendo un nuevo ejemplo de intransigencia fascistoide, con la piel de la extrema izquierda, cuando las calles de nuestras ciudades son asaltadas e incendiadas por unos grupos en nombre de una libertad de expresión mientras atacan a medios de información e intentas de todas todas coartar la libertad de expresión de los demás.
En la Unión Europea, y por la pandemía del Covid 19, ya se están dando muestras de una férrea voluntad federal, la mutalización de la deuda mediante la emisión de euro bonos, junto con la compra y distribución de vacunas contra el Covid-19, .han sido dos pasos de gigante hacia la federalización de este ente supranacional, que se mire como se mire, ya no tiene vuelta atrás.
La derrota definitiva del fascismo, está cada vez más cerca, todo lo que está sucediendo en el mundo occidental, así lo indica y que todos aquellos que pretenden engañarnos, erigiéndose como defensores de una falsa libertad, están condenados a ser proscritos, por una ciudadanía que empieza a estar más que harta de mentiras y falsedades que solo nos pueden conducir a desastres inconmensurables.
En el momento de publicar estas líneas, no sabemos los resultados de la elecciones autonómicas del 14-F, pero lo que si estoy en condiciones de afirmar es que sea cual sea el resultado, nada volverá a ser igual en Cataluña. En primer lugar, por que si se cumple mis deseos y el independentismo no alcanza una mayoría absoluta de diputados, y el PSC gana estos comicios, es más que probable se alcance un acuerdo con los Comuns y ERC, para constituir un nuevo gobierno presidido por Salvador Illa, cuya meta principal sea la de volver a conformar Cataluña como un solo pueblo; claro está que después que en ERC haya habido cambios sustanciales en su staff directivo dando un paso atrás aquellos cuyo objetivo principal és la independencia de Cataluña para ser ocupado su sitio por la facción partidaria de fijar como principal objetivo la justicia social y el progreso de la ciudadanía.
En segundo lugar si a pesar de la victoria socialista, los independentistas consiguen sumar una mayoría absoluta de diputados, y deciden formar gobierno que no se crean va a ser lo mismo que la legislatura pasada donde Ciudadanos, como fuerza mayoritaria en la oposición renunció a ejercerla desde el primer día. El PSC, luchará lo indecible como líder de la oposición para que el independentismo no consiga ninguno de sus objetivos excepto aquellos que se refieran procurar un mayor bienestar ciudadano.
Este 14 de Febrero en Cataluña los ciudadanos decidimos nuestro futuro, quizás la vez en que podemos conseguir de verdad regresar a una senda de progreso, que nunca deberiamos haber abandonado, para entregarnos a vanas ilusiones de un estado independiente que solo existía en la calenturienta mente de unos fanáticos nacionalistas y en diez años nos han situado al borde mismo de un abismo insondable.
Más de 5.000 empresas que han cambiado su sede social y algunas de ellas sus plantas de producción, una bajada en la inversión extranjera, que nos ha situado en mínimos históricos, una dependencia económica del turismo, como nunca habíamos tenido, por lo que ha bastado un año de pandemia, planetaria, para dejarnos sencillamente en calzoncillos, por no hablar de una inacción total en la gestión del Covid 19, y en la planificación del futuro inmediato, que incluso nos ha impedido elaborar planes de recuperación económica que deberíamos presentar a Europa, como condición indispensable para tener acceso a la parte correspondiente de los 140.000 millones de euros que la UE ha destinado a España.
El nombramiento por parte del PSC de Salvador Illa, como candidato, ha encendido la luz de la esperanza en muchísimos catalanes que lo ven como la persona idónea, para encauzar el país, sin traumatismo alguno, de nuevo en la senda del progreso, mediante el diálogo la negociación y el pacto, como ha estado demostrando en la gestión de la Covid-19 desde el ministerio de Sanidad del Gobierno Central, este pasado año 2020. Quizás sea por esto, que todos los partidos que se presentan en Cataluña han empezado a lanzar puyazos, desde el mismo momento en que se supo de su candidatura, en cuanto se han dado cuenta que Salvador Illa, encaja perfectamente con lo que una inmensa mayoría de los catalanes espera para su futuro inmediato, alguien con los pies en el suelo, con las ideas muy claras, moderado a carta cabal y capaz de gestionar brillantemente y desde un realismo a prueba de bomba, el nuevo sistema económico de esta Cataluña dentro de la España del siglo XXI, además de haber dado sobradas muestras de ser un firme partidario del dialogo la negociación y el pacto en lugar de la confrontación pura y dura que el independentismo y el ultra nacionalismo español representan.
En el momento en que esta líneas vean la luz, los colegios electorales ya habrán abierto sus puertas y espero y deseo una masiva participación a pesar de las extrañas circunstancias en que estas elecciones se celebran, para que la victória de salvador Illa, no tenga paliativo alguno y que al independentismo no le quede otra opción que reconocer su derrota más absoluta. Solo así Cataluña, podrá emprender de nuevo la senda del progreso y la justicia social, en el marco de la construcción de una España Federal, de la mano de Pedro Sánchez, y Miquel Iceta desde el gobierno central y con Salvador Illa y un formidable equipo, desde Cataluña.
Amigos, hoy en Catalunya se decide entre dos opciones o reconstrucción y volver a la senda del progreso, o mantenerse en la decadencia donde nos ha situado el independentismo irredento. En sus manos está
Si a partir del próximo 14 de Febrero, el independentismo, puede formar gobierno, casi con toda seguridad nos esperan años de la miseria más absoluta y tener que vivir de la caridad internacional, y no exagero lo más mínimo.
Los 10 últimos años en Cataluña hemos perdido más de 5.000 empresas, muchas de ellas no solo deslocalizando la sede social sino cesando la actividad productiva en el territorio, No tenemos ninguna empresa financiera, de titularidad catalana. Las decisiones de la Caixa, se toman en Valencia y las del Banco de Sabadell en Madrid. El sector del automóvil está seriamente tocado, con la marcha de Nissan y las dudas sobre la continuidad por largo tiempo de SEAT. Además de un larguísimo etc además de tener una sociedad partida en dos mitades confrontadas entre si de forma casi insalvable.
Por otra parte, llevamos un año, afrontando una pandemía de dimensiones mundiales y cuando desde el Gobierno Central y por primera vez desde la instauración de la democracia, el Gobierno Central, manifiesta una voluntad de gestionarla desde una política claramente federal; resulta que el gobierno autonómico se muestra totalmente incapaz de aplicar las medidas necesarias para que el resultado sea efectivo, con resultados francamente desastrosos, por lo que se refiera a la incapacidad de frenar los contagios y en estos últimos días poniendo en marcha un plan de vacunación que por lo visto, nadie se había ocupado de diseñar, en los meses anteriores a la llegada de las vacunas y cuando tanto desde la UE como desde el Gobierno Central les estaba pidiendo que se prepararan, señalando, finales de Diciembre como fecha de llegada de las vacunas. Fechas que se cumplieron con puntualidad británica, demostrando que el Gobierno Central ha sabido gestionar de manera excelente sus competencias sobre el tema. Las comparecencias en TV de Pere Aragonés y Alba Verges, Presidente en funciones y Consejera de sanidad respectivamente, excusándose en el cierre de fronteras con Gran Bretaña, por efecto de la materialización del Bréxit, fueron del todo lamentables y no creídas por la mayoría de la población.
Todo ello nos hace temer que en el caso, que después del 14 F fuera posible constituir un nuevo gobierno independentista, una continuidad en las políticas, de confrontación con el Estado Español, por una parte y la total ineficacia a la hora de gestionar el más mínimo problema, nos conduzcan directamente al desastre económico más absoluto, cuestión que les garantizo costaría más de una generación volver a levantar.
Para el próximo 14 de Febrero no vale tan solo una victoria del PSC, esta debe ser lo suficientemente amplia para poder conformar una clara mayoría no independentista y además que ERC JXCAT,y CUP, no sumen una mayoría de diputados que les permitan formar gobierno, pues por mucho que hoy parezca que ERC y JxCat.ni se dirigen la palabra, siempre acaban dándose el pico cuando conviene. Tan solo en una ocasión, cuando con Carod Rovira al frente antepusieron la cuestión social a la independencia, firmaron con el famoso tripartito que en dos legislaturas gobernó Cataluña, hasta que el sector independentista se impuso, expulsando a Carod y los suyos, y sometiéndose en cuerpo y alma a los designios, primero de Pujol, y ahora de Puigdemont. No son pues de fiar y tan solo una victoria amplia del PSC y que CUP, JxCat i ERC no sumen, puede hacer posible que el PSC forme gobierno, no independentista, que aglutine de nuevo la sociedad Catalana y encarrile de nuevo la senda del progreso y la modernidad haciendo posible una España Federal .
Leo estos días que el soporte a la independencia baja hasta el 43% del 47% que había tenido, en las últimas elecciones autonómicas, es una buena noticia aunque el 43% sigue siendo un porcentaje lo suficientemente alto, para que el resto de catalanes dejemos de estar alerta. Piensen amigos, que también en Estados Unidos, el soporte a Donald Trump era altísimo y tan solo con una muy alta participación en las elecciones del pasado noviembre ha podido ser derrotado.
Piensen en todo ello amigos a la hora de ir a votar, sea presencialmente o por correo; este 14 de Febrero de 2021, es más importante que nunca tu papeleta en la urna pues no solo decidimos quien nos va a gobernar los próximos cuatro años sino si vamos a seguir dilapidando los esfuerzos de millones de catalanes en una confrontación fratricida de la que solo podemos sacar miseria.
La victoria del PSC con Salvador Illa al frente debe ser indiscutible y no valen ya los experimentos como se hizo hace casi cuatro años, dándole la victoria a Ciudadanos, cuyo egoísmo y afán de superar al PP, así como su concepción ultra nacionalista española, le mostró totalmente incapaz de aglutinar a los no independentistas para imponer su mayoría real sobre la ficticia que en escaños tenían los ultra nacionalistas catalanes.
Que nadie se quede en casa, que o bien por correo, o bien presencialmente en el colegio electoral, todos debemos poner nuestro granito de arena para hacer presidente a Salvador Illa, y conseguir que este año 2021, sea el inicio de la Gran Recuperación de nuestra comunidad, como motor de la nueva economía del siglo XXI en una España que avanzará imparable hacia un estado federal y solidario en una Europa que día a día se va construyendo también en el mismo sentido. En cuanto a catalanes nos jugamos todo en estas elecciones, quizás sean la última oportunidad de evitar la caída al precipicio, donde parece que nos están conduciendo los fanáticos independentistas.
La aprobación de una nueva ley de educación que ha puesto fin a la LOMCE del ex ministro Wert, ha sido un punto de vital importancia, pues potencia decididamente la enseñanza pública, fomenta la igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos en el acceso al conocimiento, sin limitación alguna por causas económicas y sienta definitivamente las bases para que las futuras generaciones de españoles sean las más preparadas de toda la historia de nuestro país y estén en condiciones de tomar iniciativas productivas y generadoras de riqueza.
La aprobación por amplia mayoría de los presupuestos generales del Estado para el 2021 ha sido un nuevo hito conseguido por el equipo de gobierno que va a permitir la consolidación de este gobierno para tres años más, lo que va a permitir el desarrollo del programa que le llevó a ganar las elecciones, además de procurar la gestión de los fondos europeos para la recuperación dentro de los cánones que marca la propia UE.
No debemos olvidar tampoco el mérito de conseguir para España 140.000 millones de Euros, 75.000 de ellos a fondo perdido, como base para el cambio de sistema económico, que lejos de estar basado en la especulación y la destrucción del medio ambiente. Es una ayuda importante que nos va a poner al día y recuperar no solo los desastres económicos de la crisis del Corona Virus, sino también los de la anterior, la financiera del 2008.Es necesario rebajar la dependencia de nuestra economía del sector turístico, cuestión que no debe hacerse rebajando el sector turístico si no aumentando y diversificando los otros sectores.
Con todo una de las cuestiones que se me antojan de más importancia en la labor de gobierno este año, y que de hecho va a marcar muy mucho el futuro de nuestro estado de derecho ha sido la gestión escrupulosamente autonómica de la pandemia Del Covid 19, y que por primera vez en la historia de nuestra democracia ha puesto a prueba, la capacidad de gestión de los diferentes gobiernos autonómicos, al tener todos ellos transferidas las competencias en sanidad. Las frecuentes reuniones del consejo interterritorial de Sanidad, donde se establecen las líneas generales de todo aquello que tiene que ver con el combate a la pandemia incluido el plan de vacunación han conseguido que nadie pueda criticar las disposiciones que han sido fruto del acuerdo en que todos han participado.
En lo que se refiere a la vacunación y después que el gobierno central, cumpliera a rajatabla los compromisos adquiridos en entregar las dosis prometidas semanalmente a todas y cada una de las comunidades repartidas según los criterios acordados en el Consejo interterritorial de Sanidad, salvo una o dos semanas por problemas logísticos de Pfizer, que la UE se ha encargado de resolver, hemos podido ver como la poca previsión o quizás decir la poca efectividad de algunos gobiernos autonómicos, han desembocado en unas comunidades haya puesto en el plazo de una semana el 100% de las vacunas recibidas y otros, con diferentes excusas solo han llegado entre el 5 y el 10%. Ello nos lleva a pensar en la poca importancia a la hora de las elecciones autonómicas que los ciudadanos acostumbramos a dar a estos comicios, con el resultado que algunos han quedado claramente en evidencia como en Madrid o Cataluña, que no han sido capaces de organizarse para dar un servicio público correcto a los ciudadanos; y no solo son las dos comunidades con más contagios y los índices más altos, sino que se han mostrado totalmente incapaces de organizar un sistema efectivo de vacunación a sus ciudadanos.
Una lección debemos sacar de todo ello que no es otra que en las autonómicas tal y como en las generales debemos mirar muy mucho a quien votamos, pues no se trata de gobiernos de segunda ni tercera categoría, sino que en los que tienen competencias deben ser plenamente responsables y no vale pensar que en caso de apuro va a salir el gobierno central, asumiendo las responsabilidades que no se cumplen, sin consecuencias para los incumplidores.
Creo que en este primer año de gobierno progresista, en España hemos conseguido sentar unas buenas bases y con todo lo que hemos dicho hasta ahora, en 2021, podemos estar en condiciones de empezar la recuperación y vuelta a la normalidad, al disponer de una sólida base tal y como hemos indicado en este post. Dicho de otra manera, la recuperación no nos pilla con los deberes sin hacer, por lo que la confianza de aquellos que nos ayudan es hoy completa y no como tiempo atrás donde la incertidumbre reinaba en este país. Pedro Sánchez y su equipo tienen las ideas muy claras, y a pesar de que en muchos gobiernos autonómicos siga reinando el confusionismo y el no tener plan alguno para el futuro inmediato, es seguro que vamos a salir todos adelante sin que nadie se quede atrás.
Gracias a la ingente labor del gobierno de coalición, España no vamos a afrotar la recuperación de la crisis partiendo de cero sino de sólidas bases que durante este primer año de vida se han conseguido consolidar.
Me he leído la ley Celaa, de arriba abajo y no he sabido encontrar por ningún lado, todo aquello que proclaman los dirigentes de la derecha más cavernícola de Europa, como es la española. En ninguna parte se dice, que queda abolida la enseñanza concertada ni que se coarte la libertad de los padres de elegir enseñanza para sus hijos. Lo que si se dice y a mi entender con muy buen criterio, que se va a primar una enseñanza laica, libre y racional, en la enseñanza pública dejando la religión para el ámbito privado y fuera del horario escolar.
Desde un prisma totalmente racionalista deberíamos admitir que la enseñanza que el estado debe garantizar a la ciudadanía ha de estar basada no en criterios ideológicos sino en conceptos científicos y que la verdadera libertad de enseñanza consiste precisamente en esto y no en escoger escuela en función de creencias que deberían formar parte exclusivamente del ámbito familiar de cada uno. Con ello no estoy diciendo que deba prohibirse la enseñanza religiosa si no que esta debe ser apartada del sistema público de enseñanza y restringirlo al apartado de extraescolares, fuera de los recintos docentes. Si que es necesario enseñar a nuestros jóvenes unos principios éticos que conforman las bases esenciales de nuestra convivencia y si bien algunos de ellos pueden estar inspirados en tradiciones judeocristianas de nuestra cultura, están lo suficientemente arraigados para que los consideremos externos a cualquier creencia.
Quizás
la virtud más apreciada en un político actual sea la humildad, cualidad de la
que sin duda carece el vicepresidente primero del actual gobierno de coalición
Pablo Manuel Iglesias Turrion. Nada tiene que ver en mi afirmación la casa que
se compró el líder de Podemos en Galapagar, pues, estamos en un país libre y todo el mundo tiene derecho a
comprarse una casa, mientras la pague con el dinero obtenido por su trabajo,
perfectamente declarado a hacienda y después de satisfacer los impuestos que
correspondan, como es el caso; sin embargo apoyo mi afirmación en las
manifestaciones y discursos que últimamente lanza a los cuatro vientos Don
Pablo Manuel orillando casi una falta de ética al insinuar que explica algo que
viene a ser un secreto de confesión, como son la las deliberaciones del consejo
de ministros, todo ello con el fin de marcar terreno e impedir que Pedro
Sánchez se ponga las medallas de las exitosas acciones del gobierno de
coalición.
.Cuando veo estos días a Pablo Manuel Iglesias criticar las políticas de Pedro Sánchez y dando munición a la derecha cavernícola, no puedo más que pensar en lo sucedido en Badalona y aunque los componentes socialistas del actual gabinete, son mucho más hábiles y preparados que no lo eran los concejales socialistas de Badalona a los que me he referido, uno siente el temor que no se repita el tema en el gobierno central; es por ello que le pido por favor a Don Pablo Se guarde su ego y de alguna muestra de humildad , que cambie radicalmente de estrategia y piense que los liderazgos buenos no los consigue uno a codazos para situarse en lugar visible, sino trabajando pacientemente cuestión aque a medio y largo plazo acaba siendo reconocida por los ciudadanos que son en definitiva de quienes depende el título de líder.