domingo, 27 de diciembre de 2020

ADIÓS A UN FATÍDICO 2020 Y BIENVENIDO UN 2021 CARGADO DE ILUSIÓN

 


Estamos a 27 de diciembre, cuatro días justos, para terminar un año 2020 que en realidad ha resultado fatídico, por culpa de un maldito virus, como ha sido el Covid-19, que se ha llevado por delante a muchos de los nuestros, dejándonos a los supervivientes una sensación de impotencia y vulnerabilidad que ha lesionado gravemente nuestro orgullo como animales superiores de nuestro planeta.

 A todo ello ha contribuido sin ninguna duda el egoísmo e insolidaridad de algunos de nuestros políticos que ante un panorama apocalíptico, ha seguido exigiendo el sacrificio humano ante los becerros de oro del consumismo y los intereses de una clase de privilegiados que nunca están dispuestos a sacrificar ni una mínima parte de sus cuantiosos beneficios.

 Muchas miserias humanas han sido puestas al descubierto con el Covid 19, pero sobre todo y hablando concretamente de España, donde los cavernícolas de la derecha más rancia, desde sus áreas de poder ha sido capaces incluso de falsear datos, para seguir engañando a la gente, manteniendo una sanidad pública bajo mínimos en favor de una sanidad privada que ha escurrido el bulto ante la pandemia, en cuanto se olieron que el beneficio que les podría proporcionar sería más bien escaso. Un caso de lo más flagrante de esto que estamos comentando ha sido el tema del Hospital Isabel Zendal en Madrid, que se ha llevado por delante más de 100 millones de euros del erario público  50 de ellos de sobre costes, Cuando en la capital de España actualmente existen más de 1.000 camas públicas cerradas en diversos hospitales de la ciudad, que con un mínimo coste se hubieran podido poner en marcha y destinar estos cien millones a contratar personal sanitario, y mejorar los salarios de los ya existentes. Sin embargo, desde la visión neo liberal que inspira al gobierno autonómico de Madrid (PP) se ha preferido construir un nuevo equipamiento, de dudosa utilidad por lo que debemos suponer, conociendo cómo funciona el tema inmobiliario en nuestro país, algunos altos cargos deben haber percibido sus correspondientes comisiones.

Me cuesta de verdad aceptar la ceguera de muchos de nuestros conciudadanos, que ante tan evidente mal funcionamiento de unos determinados políticos, que sin pudor alguno hacen evidentes sus engaños, sigan manifestando en las encuestas y sondeos de opinión su intención de seguir-les votando, cuando con sus políticas, no solo están malversando los dineros que son de todos, sino que están jugando con la vida de muchísimos ciudadanos sin excepción. Por fortuna el pasado mes de Noviembre hemos podido ver como los ciudadanos norteamericanos, mayoritariamente han visto la luz y en unas elecciones generales han sido capaces de derribar a un personaje como Donald Trump, que en los últimos cuatro años ha sido capaz de engatusarlos con más de 20.000 mentiras contrastadas por los medios de comunicación, cuestión que nos abre la esperanza que en España las cosas vayan por el mismo camino; sin embargo el duro golpe que ha representado para la ideología de extrema derecha la derrota electoral de Trump, no parece que afecte mucho a sus representantes Europeos, como El húngaro Victor Orban o el Polaco Mateusz Morawiecki, que han mantenido hasta el límite su veto a los fondos europeos contra la Covid-19 si Bruselas sigue manteniendo la condición de darlos solo a los estados con garantías de ser estados de derecho.

En lo que se refiere a España creo que una gran mayoría de españoles agradece que la pandemia nos haya pillado con un gobierno de coalición PSOE PODEMOS en la Moncloa, pues a muchos se nos eriza el vello de pensar si este lio hubiera sido gestionado por un Partido Popular enlodado hasta las cejas en la corrupción y dispuesto a  mentir y falsear los datos, como se está haciendo en la Comunidad Autónoma de Madrid. El gobierno que preside Pedro Sánchez, aún con algunos errores, ha demostrado saber gestionar con eficacia una pandemia de las dimensiones del Covid-19, por lo que respecta a la cuestión sanitaria, y de comunicación, como por afrontar la consecuente crisis económica, sin que como sucedió en el 2008, caiga todo el peso de esta sobre las espaldas de las clases medias y populares. ¿Creen Vds. que se hubiera puesto en marcha el tema de los ERTES, las pagas a los autónomos, y los créditos ICO para pequeñas y medianas empresas si hubiera estado gobernando el PP? Casi con seguridad de haber sido este el caso las pensiones se habrían recortado, las prestaciones por desempleo, otro tanto y con la idea de anteponer la economía por encima de la salud, lo mismo que Donald Trump, tendríamos hoy una epidemia totalmente descontrolada en España y retrocediendo el país económica y socialmente a la década de los cincuenta del pasado siglo XX. 

El Gobierno, ha conseguido aprobar los presupuestos, con amplia mayoría y a pesar de las críticas, por aceptar determinados apoyos por parte de la derecha rancia, que ve con pavor como se consolida la legislatura y hasta el más pintado le augura una duración de cuatro años, lo que garantiza van a gestionar en su totalidad los 140.000 millones de ayudas europeas, sin que ellos puedan ni olerlo; acompañado de la excelente noticia que a partir de enero, dispondremos de las suficientes dosis de vacunas para inmunizar a la mayoría de españoles; nos hace intuir un rápida recuperación económica para el 2020, en cuanto las temporadas turísticas de 2021, van a estar plenamente efectivas y sin restricciones y nuestro principal motor económico a pleno rendimiento.

Los planes del gobierno PSOE PODEMOS, coincidentes con las exigencias de la UE, van a iniciar el próximo año una profunda reconversión de nuestra economía, situando como elemento principal, el combate al cambio climático y la producción de bienes y servicios relacionados con la ecología y la sostenibilidad. Grandes inversiones en el aprovechamiento de las energías alternativas, minimización de residuos y su reciclaje, una nueva movilidad completamente descarbonizada, para tener un aire limpio y saludable, son algunos de los elementos capaces de generar grandes rendimientos, particularmente en nuestro país, gracias a una climatología muy favorable, muchísimas horas anuales de plena insolación y una mentalidad abierta de nuestros jóvenes emprendedores.

Mis deseos pues de un año 2021, cargado de venturas para todos y que sigamos avanzando en la senda del progreso y el bienestar.

domingo, 20 de diciembre de 2020

NO HAY QUE LLAMARLE FELIPE, NI TAN SIQUIERA ISIDORO, HAY QUE LLAMARLE RODOLFO

Parece mentira que personajes que en su juventud, representaron el cambio en el socialismo español, cuando este, quizás por los palos sufridos durante la dictadura de Franco, había adoptado posiciones de carácter mucho más liberal que socialista, hoy cuando deberían hacer mutis por el foro, abriendo paso a las nuevas generaciones, caen en el mismo error y pretenden imponer sus tesis en una sociedad que nada tiene que ver con la que ellos vivieron en su tiempo.

Hace pocos días, el ínclito periodista Enric Juliana, en las páginas de la vanguardia, recordaba cuando en el congreso de Suresnes del año 1974, donde se dirimió el enfrentamiento que había empezado en el Congreso de Toulouse de 1970, entre el llamado sector Exterior, al frente del cual estaba el entonces secretario general Rodolfo Llopis, y el Grupo de los Sevillanos, con Felipe González, (Isidoro) Alfonso Guerra, (Andrés) y Manuel Chávez como representantes. Del Congreso salió elegido Felipe Gonzalez como nuevo Secretario General.

Rodolfo Llopis, no supo aceptar la derrota, y persistió en mantener su realidad totalmente fuera de lugar, por cuanto era percibida por un personaje que vivía exiliado y totalmente ajena a la percibíamos los que dentro del país, vivíamos en nuestras carnes los últimos zarpazos de un dictador criminal hasta su último aliento., que un mes antes de morir mando fusilar a cinco opositores a su régimen. El tema llegó hasta el punto de que en cuanto Rodolfo Llopis, pudo regresar a nuestro país, provocó una escisión en el PSOE, con el nombre de PSOE Histórico y que concurrió a las primeras elecciones democráticas con un resultado tan miserable que no llegaba ni para pipas.

Hoy 46 años después las tornas han cambiado y quienes entonces significaban la renovación, hoy se niegan a ser renovados y pretenden seguir manejando los hilos, aunque sea desde las sombras. Con el problema añadido que la imagen que están procurando no es precisamente la del progreso y una mejor justicia social, sino que abogan por mantener a la derecha en el poder, dejando entrever la existencia de un oscuro pacto entre ellos y las élites para mantener sus privilegios. Hoy Felipe González que critica abiertamente al gobierno de Pedro Sánchez vive como un auténtico multimillonario, formando parte del consejo de administración de la gasista Naturgy, presumiendo de amistad con el multimillonario mejicano Carlos Slim y administrando oscuros negocios de este en Latinoamérica, todo un ejemplo de dignidad socialista ¿no les parece?

Intuyo la existencia de un oscuro pacto, entre las élites mundiales y el actual sector histórico socialista, pues es comprensible el interés de estas élites planetarias en evitar por todos los medios posibles que el gran cambio en el que estamos inmersos, gire en la UE, hacía una mayor justicia social y reparto equitativo de la riqueza generada, como pretende Merkel en Alemania, y los países del norte Europeo e incluso Pedro Sánchez en España en lugar de canalizar los avances tecnológicos, exclusivamente en un mayor beneficio para las clases pudientes, tal y como ya sucedió en la pasada revolución industrial en el siglo XIX.

No debemos permitirlo de ninguna de las maneras, las conquistas sociales conseguidas en siglo XX, no deben perderse de ninguna de las maneras, y lo que hoy venimos llamando Nueva Economía, debe basarse en la equiparación del Capital Financiero al Capital Humano, y dejar de lado el espíritu depredador de la Vieja Economía, para seguir manteniendo un planeta habitable para las futuras generaciones.

Al Igual que Rodolfo Llopis, Felipe, Guerra, y algunos otros de los llamados jarrones chinos del PSOE, no viven la realidad de las clases populares de este país, si no que su situación en el pedestal en que se han situado les hace vivir en una realidad paralela, que nada tiene que ver con la realidad de miseria y corrupción en que nos han sumido los gobiernos que presidieron Aznar y Mariano Rajoy. No debemos permitir que se salgan con la suya, los militantes socialistas en primer lugar y todos los que hemos votado PSOE en las últimas elecciones debemos hacer lo mismo que nuestros ancestros, y dejar a este nuevo sector histórico, sin plumas y cacareando, siguiendo de la mano de un Pedro Sánchez que hasta hoy nos ha demostrado que no se vende por nada y del que seguro nunca nadie podrá insinuar haya firmado pactos oscuros.

Les deseo a todos, pasen una feliz Navidad, dentro de lo que cabe, y a pesar de las distancias, sigan amándose pues no lo duden ni un momento el amor, sigue siendo el motor del mundo.


domingo, 13 de diciembre de 2020

EL FOLLÓN DE LA DERECHA CON BILDU

 

La derecha de este país, sabe muy bien que si el Gobierno de Coalición que preside Pedro Sánchez consigue aprobar los presupuestos, como así ha sido, esta legislatura va a llegar al final hasta el año 2023 y que además es muy probable que entonces revalide una mayoría parlamentaria suficiente para seguir, por lo menos cuatro años más.

 Es por ello, que ha puesto toda la carne en el asador buscando la división y el descrédito de este gobierno intentando convencer a las fuerzas que le dieron soporte para su investidura para que ahora se lo nieguen, dejando el país en una incertidumbre e impidiendo que se pueda relanzar la economía, e incluso que los fondos europeos para la reconstrucción, los famosos 140.000 millones de euros, no consigan llegar a buen puerto, sin que ellos les puedan meter mano.

 Para ello no han dudado en exacerbar los más primarios instintos, removiendo el pasado violento y del dolor causado por una organización terrorista ETA, hoy afortunadamente disuelta. Me ha dolido profundamente las palabras de Pablo Casado y sus compinches que contraviniendo las resoluciones de las más altas magistraturas, que en su día legalizaron la formación Bildu, negar-les el pan y la sal y acusándoles de mantener en su seno a criminales y de pretender destruir el actual sistema democrático; por cuanto ellos pactan con VOX, una organización que manifiesta un día si y el otro también su pretensión de acabar con el sistema democrático actual, para instaurar de nuevo un sistema autocrático del mismo corte que fue la dictadura de Franco.

 El respeto a la libertad de pensamiento, exige al sistema democrático, tolerar incluso las ideas de aquellos que pretenden acabar con él, como ya sucedió en la alemana república del Weimar cuando Hitler y el nazismo consiguieron una victoria electoral, y con la inestimable colaboración de la Democrácia Cristiana, consiguieron aprobar en el Parlamento, el 24 de marzo de 1933 la "habilitante", por la que todo el poder legislativo pasaba a depender exclusivamente de Hitler, quebrado así la separación de poderes  propia de la democracia y abriendo el camino a la dictadura de la Alemania Nazi.

Un régimen de libertades que se precie, no debe coartar ninguna línea de pensamiento, aunque si puede perseguir y sancionar las acciones de aquellos que pretendan terminar con ella, siempre y cuando una mayoría suficiente de los ciudadanos siga fiel al régimen de libertades y esté dispuesto a defenderlas. Es por ello que generalmente y salvo el caso alemán anteriormente citado, todos los regímenes dictatoriales se imponen por golpes de estado, porque difícilmente, se puede conseguir,  democráticamente hablando, una mayoría dispuesta a renunciar a un régimen de libertades y al estado de derecho.

 Si Bildu, es un partido político, legalizado por las más alta magistraturas del estado, debe entenderse que se trata de una formación que nada tiene que ver con banda terrorista alguna, y que los principios que lo inspiran, son respetuosos con los del estado de derecho, que nos ampara a todos; de lo contrario, al igual que en su día sucedió con Herri Batasuna, no hubiera sido permitida su legalización y en consecuencia, no podría presentarse a las elecciones. ¿A que viene pues declarar casi inmoral llegar a acuerdos y pactos con ellos?; por lo demás cuando lo dicen unos que han pactado gobiernos autonómicos con VOX que al fin y al cabo son los herederos del franquismo más anacrónico y que se niegan a condenar casi 500.000 asesinatos, por la represión de la dictadura de los años 1939 a 1975. Es aquello de la paja en ojo ajeno y la viga en el propio.



domingo, 6 de diciembre de 2020

ADIOS A DONALD TRUMP, GOLPE A LA ULTRADERECHA EN EL MUNDO

 


El resultado electoral, de este noviembre en los Estados Unidos de América, por los que se obliga a Donald Trump a abandonar la Casa Blanca, ha representado un duro golpe al creciente ultraderechismo que se extendía imparable por el mundo en los últimos 4 años.

Hoy parece de Johnson en el Reino Unido, Jair Bolsonaro, en Brasil, Kacinsky en Polonia, Orban en Hungría, entre otros, se sienten como noqueados, cuando han visto como la primera potencia mundial, ha apostado decididamente por la democracia, alejando se de cualquier veleidad dictatorial. Otros con serias aspiraciones de alcanzar el poder, como Lepen en Francia, Jörg Haider en Austria, Thierry Baudet en Holanda, o Abascal en España, pierden un tradicional aliado, que les ha dado soporte en sus aspiraciones e incluso claves organizativas, de la mano de Steve Bannon.

 Hemos de suponer que todos ellos, deberán replantearse muy seriamente sus estrategias, a partir de ahora, que les va a faltar un soporte fundamental, no solo por la pérdida del poder por parte de Donald Trump, si no por el desprestigio personal, que con toda seguridad se va a poner en evidencia, en cuanto pierda su inmunidad el próximo 20 de Enero y la Hacienda Pública norteamericana, incoe contra él un batería de procesos judiciales por defraudación; hay quien dice que Boris Johnson se está planteando abortar el Brexit y pedir de nuevo el ingreso del Reino Unido en la UE, al prever que se va a ir al carajo, el trato comercial preferente con los USA, que le prometió Trump, por lo menos si que se está replanando las estrategias de negociación hasta hoy muy duras con Bruselas.

 Se acabó la “post verdad”, se acabó considerar las Fake News, como algo normal en la sociedad del siglo XXI, la UE y España dentro de ella, están estableciendo medidas destinadas a parar la desinformación, con gran contrariedad de los medios pesebreros, que ya se habían acostumbrado a vivir bajo la bandera de la falsedad. Un buen ejemplo lo dieron las grandes cadenas de TV, estadounidenses, cortando la retransmisión de una comparecencia de Donald Trump, cuando este empezó desacreditando el sistema electoral norteamericano acusándole sin prueba alguna de fraude; ello ha abierto definitivamente el camino, para regresar a la ética periodística y a sustentar de nuevo las políticas e ideologías en la verdad más absoluta.

 Con todo, amigos, no debemos confiarnos, más de 70 millones de estadounidenses han votado a favor de Donald Trump, muchos de ellos firmemente defensores de su ideología ultranacionalista, y en el resto del mundo, los partidarios del supremacismo y la confrontación violenta como método para resolver conflictos, seguirán luchando para imponer sus perversas ideas y llevar al mundo a un gran desastre, como ya hicieron hace ahora 80 años. Los que defendemos la democracia, no debemos cansarnos de seguir convenciendo a nuestros congéneres que no solo es el menos malo de los sistemas de gobierno como en su día dijo Winston Churchill, sino que es el más justo y equitativo, y que permite repartir con ecuanimidad la riqueza que entre todos generamos.

La derrota de Trump en las elecciones no es más que una pequeña victoria, una batalla en la guerra que el mundo está librando en defensa del gran valor que es la libertad, una guerra que no se libra de momento con las armas en la mano, si no con el dialogo la negociación y el pacto, además el convencimiento personal de no renunciar a ninguno de los grandes valores humanistas, La Libertad, en primer lugar, pero sin olvidar de ninguna de las maneras, la Igualdad y la Solidadridad. Una buena muestra de ello nos la han dado, los bolivianos, que han sido capaces en tan solo un año de revertir un golpe de estado dado por la derecha y que comportó el exilio del anterior presidente Evo Morales, obligando a los golpistas a convocar elecciones y restituyendo en el poder al mismo partido de Evo Morales derrocado por la fuerza en noviembre de 1919.

 Los cuatro años de Trump al frente de los USA han significado un espectacular cambio de paradigma, en las relaciones internacionales y el avance hacia una sociedad globalizada en todos los sentidos, no solamente en el económico-comercial, su alianza de facto con el líder Ruso Putin, ha sido una de las claves de la pretensión de quebrar hasta la destrucción a la Unión Europea que veían como el más serio competidor en la nueva sociedad que se vislumbra en este siglo XXI. El Brexit, la potenciación de la extrema derecha en los distintos países europeos, bajo la batuta del siniestro Steve Bannon, no han sido otra cosa que las cuñas que han ido introduciendo con el fin de cuartear en todo lo posible la UE y llevarla al total fracaso y su destrucción.

Sin embargo, algo les ha fallado en este plan que consideraban perfecto y el pueblo norteamericano, ha decidido sacarse de encima a Donald Trump y terminar con esta política de confrontación que solo podía a conducir a medio plazo a una tercera guerra mundial y la destrucción de la mayor parte de la especie humana. El presidente electo Joe Biden, ya ha anunciado, su intención de regresar a los foros internacionales, que su antecesor había despreciado, como los acuerdos de París sobre el cambio climático, la Organización Mundial de la Salud y reemprender conversaciones con la UE, con el fin de  buscar acuerdos que permitan la convivencia y conduzcan a la larga a una gobernanza mundial en un mundo nuevo donde el dominio de unos sobre otros esté totalmente fuera de lugar.

 En fin amigos, la caída de Donald Trump, nos ha abierto una puerta a la esperanza, a todos aquellos que creemos en la democracia y los estados de derecho como garantes de la justicia social y el reparto equitativo de la riqueza generada además de alejarnos del peligro de una gran confrontación a la que parecíamos abocados irremediablemente, de haber seguido con las políticas que este loco había emprendido.

Un amigo me ha hecho notar, que si en la década de los treinta, el pueblo alemán hubiera podido sacar a Hitler del poder, la humanidad se habría ahorrado muchísimas penurias. Creo firmemente que el pueblo americano ha acertado en su decisión de sacar al histriónico Trump del poder, ahora debemos hacer lo mismo con los Bolsonaro, Orban,etc. Que aún quedan repartidos por el mundo. Lo de Donald Trump ha sido solo el comienzo.

 

domingo, 29 de noviembre de 2020

GESTIÓN FEDERAL DE LA PANDEMIA COVID-19

 

Para que un estado federal funcione con eficiencia, es imprescindible por encima de todo el concepto de lealtad federal, no de las federaciones hacia el gobierno central, sino a los acuerdos que se toman conjuntamente con las demás federaciones.

 Pedro Sánchez, federalista convencido, está gestionando la epidemia del Covid 19, en nuestro estado autonómico, desde un prisma federal, utilizando la conferencia de presidentes como la Cámara de representación territorial; papel que en nuestro país si se tratara de un estado federal completo, desarrollaría el Senado.

 La mencionada Conferencia de Presidentes, en su última reunión, la 23 creo desde que empezó la pandemia, adoptó una serie de medidas a tomar por parte de las comunidades autónomas cuya tasa de contagios superara los 500 casos por cada 100.000 habitantes y otras referentes a los límites de la presión hospitalaria.

 El 99% de los gobiernos autonómicos, independientemente de la ideología del Partido que les gobierna se adaptaron a esta circunstancia y haciendo gala de una lealtad federal inquebrantable, solicitaron al Gobierno Central la declaración del estado de alarma, con el fin de dar cobertura legal a las medidas de restricción de la movilidad que estaban dispuestos a tomar con el fin de aplanar la curva y dominar los contagios hasta que se consigan disponer de vacunas eficaces que garanticen una fuerte inmunidad en la población. A partir de aquí y según los datos que cada comunidad dispone, se han tomado las medidas pertinentes algunas en forma de confinamientos perimetrales y otras con restricciones más suaves porno llegar a los límites establecidos. Tan solo la Comunidad Autonómica de Madrid y su especial presidenta, han sido la nota discordante negándose a tomar las perceptivas medidas aunque su índice de contagios por cada 100.000 habitantes supera ampliamente las cifras acordadas, además de que existen fundadas sospechas que se han bajado intencionadamente el número de PCR que se hacen diariamente, con el fin que los datos de contagios disminuyan notablemente.

 Tamaña deslealtad no cabe en ninguna cabeza honesta, pues semejante actitud pone en serio riesgo, no solo a los madrileños sino al resto de la población española. Los madrileños deberían preocuparse muy mucho, por la actitud tan poco razonable de su gobierno autonómico, no solo por esto si no por las otras decisiones que toma en lo que se refiere al tema sanitario, cuando han seguido apostando por el ladrillo construyendo un hospital de 1000 camas en Valdebebas, cuando no dispone de los recursos humanos necesarios y para ponerlo en marcha va a tener que tomar elementos de otros centros sanitarios que ya están bajo mínimos. ¿No hubiera sido mucho mejor, mejorar las condiciones paupérrimas de trabajo de los sanitarios y contratar más para dar efectividad total a los equipamientos existentes?  La famosa presidenta nunca ha dado explicación alguna a los 1.500 millones que le facilitó el gobierno central a acabar la primera ola, para la lucha contra el Covid-19, reforzando la asistencia primaria y contratando rastreadores, para adquirir conocimiento de donde se contagia la gente para tomar las medidas oportunas.

 Vale decir que sobre este tema de los dineros, no es solo la Comunidad de Madrid, la que está bajo sospecha de no haber actuado correctamente y con transparencia sobre los fondos proporcionados por el estado, pues en muchas regiones de la piel de toro, se echan en falta rastreadores y una potenciación de la Asistencia Primaria, adecuada para hacer frente a una nueva ola de contagios que nos está asolando a partir de Octubre. Ahora que la llegada de los fondos europeos parece próxima y que el gobierno central ha considerado que los gobiernos autonómicos gestionen hasta el 50% de dichos fondos, creo sería conveniente, exigir responsabilidades de la gestión de los que hasta hoy han sido facilitados, no sea que de una forma u otra vayan a parar a bolsillos del todo inadecuados. ¿Alguien sabe realmente en que ha gastado Ayuso los 1.500 millones que recibió para la contención de la pandemia?; o los casi 2.000 que recibió la Generalitat de Catalunya?  Y lo mismo para el resto de las 17 autonomías.

 Nadie puede dudar la extrema voluntad democrática del presidente Pedro Sánchez que ha optado por lo que llaman co-gobernanza con los gobiernos autonómicos de todo lo relacionado con la pandemia, pero parece ser que para la mentalidad cerrada de Ayuso y sus asesores, lo único que les importa por encima de todo es cargarse y desprestigiar al gobierno por encima de todo, incluso de la salud y el bienestar de los madrileños.

 Ya he dicho en otros artículos de este mismo blog, que una gestión federal solo funciona en base a la lealtad federal, y esta a su vez debe ser consecuencia de la visión global de cada uno de los presidentes de las distintas federaciones que siempre deben anteponer el interés general, por encima del particular de cada uno y esto amigos, es lo que se echa en falta en este nuestro país que es España, quizás porqué han sido demasiados años de cultura ultra nacionalista durante la dictadura y nacionalista española a secas durante los 42 años que llevamos de democracia.

domingo, 22 de noviembre de 2020

LA MOCIÓN REVERTIÓ CONTRA SU PRESENTADOR

 


Dicen que una moción de censura es un arma de doble filo y que si no está bien planteada, se revuelve contra quien la presenta. Si repasamos la historia de nuestra democracia veremos como lo dicho resulta una contundente verdad. Veamos: En 1980 un gobierno de Adolfo Suárez sigue rigiendo los destinos de España en la transición, aunque da muestras de descomposición, tanto a nivel de gobierno como del Partido que lo sustenta la UCD, una grave crisis económica azota el país, y el gobierno, a pesar de la colaboración que le brindó la oposición y las organizaciones sociales y sindicales, con la firma de los llamados Pactos de la Moncloa, da la sensación en el electorado que es totalmente incapaz de superar la situación. Felipe González y la ejecutiva del PSOE deciden presentar una moción de censura, aún a sabiendas que la van a perder por la correlación de fuerzas en el Parlamento, sin embargo, ello les dará la oportunidad de presentar su programa de gobierno y presentarse en la sociedad como la alternativa que puede sacar al país del atolladero. Lo acertado de la decisión se vio dos años más tarde cuando Felipe González salió elegido presidente por una amplia mayoría absoluta 

 

La segunda moción de la democracia se presentó en 1987, cuando un Desconocido Antonio Hernández Mancha, presidente de Alianza Popular, el antecedente del actual Partido popular, la presentó en contra del presidente socialista Felipe González, desde el convencimiento que al igual que en la anterior ocasión, serviría para presentar sus propuestas para el gobierno de España; sin embargo las circunstancias, eran muy distintas, el país estaba saliendo de la crisis económica y el PSOE, lejos de estar en descomposición como la UCD, era una piña alrededor de sus dirigentes. El resultado de la moción fue el fin de la carrera política de Hernández Mancha, la disolución de AP y su re-fundación en nuevo partido el Partido Popular.

 

Parece ser que el tremendo fracaso de esta segunda moción de censura quitó las ganas a los partidos de utilizar esta herramienta constitucional, pues tuvieron que pasar 30 años, cuando la formación Unidas Podemos, aún a sabiendas de que la iba a perder, presentó una nueva contra Mariano Rajoy. Tampoco le resultó muy provechosa dado que fue el inicio de su retroceso electoral.

 

En 2019, y después de una sentencia que reconocía al PP como organización que se lucró con la corrupción de buena parte de sus miembros, sentencia que ha sido confirmada recientemente, por el Tribunal Supremo, aunque algunos dirigentes actuales y pasados del PP quieren presentarla como lo contrario. El PSOE decidió presentar una nueva moción que consiguió el respaldo mayoritario de la cámara, y convirtiéndose en la primera moción de censura triunfante de la democracia española.

 

Los ultra-derechistas de VOX, que en las últimas elecciones, vieron en el malestar ciudadano, por la pandemia de Corona Virus su oportunidad no solo para reafirmarse en la tercera posición en número de diputados, sino con la posibilidad de arrebatarle al PP el liderazgo de la derecha y de la oposición, presentaron en el 2020, una nueva moción de censura, contra el gobierno de coalición PSOE-PODEMOS y su líder Pedro Sánchez Perez Castejón. El resultado fue tan desastroso para este partido, ya que solo consiguió los votos afirmativos de los componentes de su grupo, siendo todos los demás del hemiciclo en contra. Además de un severo correctivo por parte de Pablo Casado, líder del PP, en el turno de intervenciones, que sorprendió a propios y extraños, hasta el punto de que en el turno de réplica el candidato Santiago Abascal, se lamentó del ataque persona que le había dirigido Casado.

 

Jamás en la historia un partido político no había conseguido soporte alguno en cualquier proposición, ni tan siquiera en forma de abstención como ha sido el caso, por lo que si podemos afirmar sin miedo a equivocarnos, que la moción que pretendía matar dos pájaros de un tiro como era cargarse a Pedro Sánchez y conseguir el liderazgo de la derecha española, se ha vuelto en contra de su presentador de tal forma que somos muchos los que sospechamos que la carrera política de Don Santiago Abascal está tocada de muerte y que lo más seguro, arrastre a su partido en su caída, como ya empiezan a indicar algunos sondeos.

 

A mi entender las causas han sido principalmente el erróneo análisis de la situación actual que hace la derecha en el sentido, que la apariencia de errática gestión de la pandemia no es debida a ineptitud ni mala voluntad de los responsables si no a que se trata de un virus totalmente desconocido en un inicio y del que se van aprendiendo cosas a medida que transcurre el tiempo. Con todo y así parece que la ciudadanía ha sabido reconocer que las medidas sociales adoptadas por el gobierno de coalición han representado unas ciertas ventajas a las clases medias y bajas que en la anterior crisis del 2008, gestionada por el Partido Popular no se habían producido.

 

Por otra parte, somos muchos aun los que vivimos la dictadura de Franco, en un régimen igual al que pretenden implantar los de VOX, antieuropeo, y ultranacionalista, y que recordamos perfectamente lo mal que vivimos entonces y no estamos dispuestos a repetir. Es esto quizás lo que determinó que Pablo Casado optara por votar en contra de la moción y no abstenerse, para desmarcarse definitivamente, o al menos aparentarlo, de la posición de VOX.

domingo, 15 de noviembre de 2020

EL PODER JUDICIAL MONOPOLIO DE LA DERECHA

He dicho en numerosas ocasiones que tengo la percepción que el único estamento, que desde el inicio del período democrático, nunca ha sido democratizado, es el estamento judicial; y he insinuado también en diversos escritos que parece que ello es fruto de una especie de pacto no escrito entre el franquismo y el PSOE de los orígenes de la democracia, por el que se cedía al conservadurismo una mayoría perpetua en las instituciones de gobierno del tercer pilar del estado de derecho.

 

Baso mis sospechas en el hecho indiscutible que el PSOE liderado por Felipe Gonzalez que ostentó el gobierno del estado en un período de trece años, la mayoría de ellos con amplias mayorías absolutas, durante los que fue capaz de girar como una media una institución como la del ejército, quitándole de un plumazo las tendencias golpistas y convirtiéndole en una institución emulable a la de los países democráticos de nuestro entorno inmediato, además de facilitarle la entrada en organismos internacionales como la OTAN. Sin embargo se abstuvieron de la más mínima intervención en el estamento judicial, donde los magistrados que fueron del TOP, se jubilaron con todos los honores en cuanto les toco el turno en los altos puestos de dirección del Consejo General o del Tribunal Supremo. Sus sucesores siempre fueron escogidos mayoritariamente entre los miembros de la asociaciones de Magistrados de la tendencia más conservadora posible. Ni Felipe González, ni tan siquiera Santiago Carrillo, se les oyó nunca plantear un cambio en el statu quo  del poder Judicial en la España democrática, cuestión que  me confirma la existencia de este pacto no escrito, quizás la base para permitir la transición pacífica a la democracia en nuestro país.

 

Hay que decir sin embargo, que en los primeros momentos, el estamento judicial se “comportó” y salvo alguna rara excepción sus decisiones no fueron en general polémicas, si no que simularon adaptarse a la nueva situación democrática, con total naturalidad. Una de estas excepciones fuerón los casos Filesa y Naseiro, que afectaban a la financiación supuestamente ilegal del PSOE y el Partido Popular por los que algunos dirigentes socialistas fueron encarcelados y el caso del Partido Popular se decretó prescrito. Todo cambió en cuanto Jose Maria Aznar alcanzó la presidencia del gobierno durante 8 años, cuatro de los cuales con mayoría absoluta. A partir de aquel momento resurgieron en el  estamento judicial como de improviso, las más puras esencias franquistas, y las sentencias emitidas sobre los casos de violencia de genero, o de agresiones sexuales empezaron a ser polémicas y de tendencia claramente franquista. Los primeros casos de corrupción en el estamento político por parte de la derecha gobernante empezaron a ser obviados y tan solo en aquellos casos flagrantes casi imposibles de ocultar, llegaban a los tribunales.

 

Hoy las sospechas de connivencia del estamento judicial con el Partido Popular ya nadie las duda, sobre todo después que hayamos visto como se dicta sentencia absolutoria a los implicados en el caso Bankia, una de las mayores estafas que se han hecho en este país, o las larguísimas instrucciones de los casos de corrupción que afectan al partido de la derecha española por excelencia; así como tampoco se duda de la mentalidad franquista de muchos de los magistrados, cuando dictan sentencias casi absolutorias a los violadores en grupo como fue el caso de la manada u otras donde se culpabiliza a la víctima y se exonera al agresor en casos de violencia doméstica.

 

Dada esta situación y ante la negativa del Partido Popular a facilitar un acuerdo para renovar el Consejo General del Poder Judicial, caducado por más de dos años, con el fin que no varíe la actual mayoría netamente conservadora de sus miembros, ante la avalancha de procesos que se les vienen encima y la nula disposición que se intuye del actual Presidente del Gobierno de mantener la correlación de fuerzas existente, si no su voluntad firme de buscar una solución que garantice de una vez por todas la neutralidad de este tercer poder del estado de derecho; creo llegado el momento de  tirar por camino del medio, si el PP sigue en su posición de bloqueo, después del ofrecimiento que le hizo Pedro Sánchez en el debate de la moción de censura. Seguro que en la UE no solo lo entenderían si no que darán su apoyo incondicional al gobierno que preside Pedro Sánchez, en esta cuestión, Pablo Casado se encuentra en una difícil tesitura, pues de no atender la proposición de Pedro Sánchez, perdería toda su credibilidad ante el electorado español y las altas instancias de la UE, y el propio Partido Popular Europeo.

 

En España estamos en un momento en que debemos defender la democracia, no solo de la amenaza del fascismo moderno, si no de la corrupción de la que existen graves sospechas el poder judicial ha convenido con ella en estos últimos tiempos y ello pasa indefectiblemente por cambios de mucho calado en el tercer poder de nuestro estado de derecho..