domingo, 24 de noviembre de 2019

DESTERRANDO EL POPULISMO Y LA DEMAGOGIA


El Populismo, de derechas y de izquierdas entró con fuerza en nuestro país de la mano de Ciudadanos y Unidas Podemos, dos fuerzas que en un inicio venían a romper el bipartidismo, en España, algo que se convirtió de la noche a la mañana en el origen de todos los males que afectaban a nuestro país y que había de ser destruido, para que el país pudiera seguir avanzando.

Con el paso de unos pocos años, y después que ambas fuerzas se autodefinieran como no el no ser de derechas ni de izquierdas, cuestión que nos hizo sospechar a algunos mal pensados que ambas fuerzas habían sido creadas por los poderes fácticos de este país, con la finalidad no de superar el bipartidismo sino de substituir a los partidos que hasta entonces lo habían conformado por estos dos nuevos, uno, Ciudadanos, indiscutiblemente afín a sus intereses y el otro Podemos, en el marco del comunismo radical, garantía que nunca iba a ganar unas elecciones, pero que iba a impedir, en caso de no conseguir eliminar al PSOE, restándole votos que esta formación volviera a gobernar el País.

Ciudadanos, nació en Cataluña como partido de la derecha liberal, para aglutinar a la burguesía catalana no independentista, que con el paso de la antigua CDC, hoy llamada PDECAT, o JXCat, o Crida per la Independencia, al independentismo, quedaba huérfana de formación política afín a sus intereses. Ya de buen principio, esta formación se salió del planteamiento liberal, al adoptar una actitud claramente asimilable al nacionalismo español, cuestión que se hizo claramente palpable en cuanto después de ganar una elecciones autonómicas en Cataluña, convocadas por Mariano Rajoy, en virtud de la aplicación del artículo 155, en plena efervescencia del independentismo, el 21 de Diciembre de 2017, no fueron capaces ni tan solo de hacer valer su fuerza como líderes de la oposición en el Parlamento catalán ni aprovechar, la debilidad del independentismo que pese tener una mayoría absoluta de escaños, se hizo totalmente inefectiva, al formar parte de ella diputados fugados de la justicia y otros encarcelados. El Nacionalismo Españolista de Ciudadanos, fue la clave para ser rechazado por una buena parte de la burguesía catalana que si bien es catalanista, no comulga de ninguna manera con el independentismo. Por otro lado, las formas populistas que adopta su líder Albert Rivera, no casan ni con cola con la manera de hacer de la burguesía y las clases medias catalanas; el resultado de todo ello es que la pérdida de votantes en Catalunya de la formación Ciudadanos, en las pasada elecciones Municipales del pasado 26 de Mayo ha sido espectacular, hasta el punto que ya en previsión, situó a todos los principales líderes en Cataluña, en las listas al Parlamento Español, o en algunos de otras Autonomías, o municipio, dejando a la primera fuerza de la oposición en Cataluña, con personajes de segunda fila.

La evolución de PODEMOS, es también curiosa. En 2014, acabada de constituirse como Partido político, y con un PSOE en sus horas más bajas, obtienen un éxito del todo inesperado al sacar 5 diputados al Parlamento Europeo en las elecciones de aquel año consecuencia directa de una crisis económica galopante que a escala mundial estaba procurando tremendos estragos en las vidas de las clases medias y bajas, que en nuestro país vieron en PÒDEMOS la luz al final del túnel, al presentarse, como la única formación política libre de corrupción.

Sin embargo los que impulsaron su creación, no contaron con que las bases del PSOE, sabrían hacer su revolución interna, apartar a los líderes que se habían aburguesado y mostrado incapaces de gestionar desde la izquierda, o sea defendiendo las mayorías sociales, la salida de una crisis que solo los poderosos habían provocado y que se iban saliendo sin pagar un centavo, mientras que las grandes mayorías, debían soportar todo el coste de la recuperación económica. El encumbramiento de Pedro Sánchez por parte de las bases del PSOE y el arrinconamiento de los antiguos líderes, dieron una nueva imagen al socialismo español, que junto a la puesta en evidencia del falso utopismo de PODEMOS, dio un giro al electorado, que ha vuelto a confiar en el PSOE, como se vio en las elecciones del 28 de Abril y el 26 de Mayo, como el Partido que puede sacar a España de la crisis dentro de los cánones de la justicia social.

Hoy después del 10N hemos visto con claridad el hundimiento electoral de ciudadanos y la puesta en evidencia de los errores cometidos por su dirección y que hemos señalado más arriba. Podemos, pese a la fragmentación ha resistido el embate, pero con graves pérdidas que le condenan a corto o medio plazo a su desaparición, cuestión evidente que la ciudadanía ya no está por el populismo ni de izquierdas ni de derechas y aunque de momento parece que VOX, un populista aún más exagerado haya adquirido protagonismo, no lo duden ni por un momento que se trata de un espejismo que no va a tardar en desaparecer.

La sensatez se impone en la sociedad española.

viernes, 22 de noviembre de 2019

LA NECESARIA REVOLUCIÓN EN EL PP



Parece que una parte de nuestros políticos, intelectuales y o pensadores , no quieren darse cuenta, que la base de cualquier estado de derecho, como son los Partidos Políticos deben ir adaptándose a la nueva realidad que en esta época convulsa la sociedad en general va experimentando día a día. Cuando Mariano Rajoy decía aquella sentencia: “Lo que funciona no hay que tocarlo”, es la más grande perogrullada que se ha dicho jamás y demuestra con claridad la poca visión política del personaje que con su actitud dejo pudrir el tema del secesionismo en Cataluña, por ejemplo. Todo lo que tenga que ver con la sociedad debe ser susceptible de transformarse para seguir siendo útil y acorde con la misma y los partidos políticos no son la excepción.

Si bien este planteamiento debería resultar natural en la izquierda y en la derecha liberal y todo el mundo asocia el progreso en estas formaciones del espectro político, deberíamos entender que el llamado conservadurismo, o sea el sector de la derecha que sigue predominando en el llamado mundo occidental, debe también renovarse y adaptarse a la nueva realidad si pretende subsistir en el tiempo.  Dado que en España, y desde los tiempos del Cánovas del Castillo, el conservadurismo siempre ha ido de la mano del liberalismo, incluso en los duros años de la dictadura franquista, sorprende que hoy tengamos un partido como el PP, totalmente desconectado de la realidad, enfangado en la corrupción y sin rumbo ni claridad de ideas en sus dirigentes que le saquen del empantanamiento en que se encuentra y por encima de todo totalmente fuera de la órbita del social liberalismo europeo, de Ángela Merkel, Emmanuel Macrón, etc.

Es verdad que en nuestro país, y hace bien poco, la socialdemocracia, eminentemente representada por el PSOE, había caído también en esta desconexión de la realidad, sus dirigentes se aburguesaron y el llamado aparato dirigente del partido iniciaron un período de connivencia con el liberalismo de corte europeo que condujo a la frustración de gran parte de la militancia y la pérdida de confianza de la misma en la capacidad de la organización para transformar la injusta realidad en la que el neoliberalismo económico, nos intentaba imponer. Fue necesaria una gran revolución interna en los años 2015, 2016 y 2017, encarnada en la figura de Pedro Sánchez Pérez Castejón, que arrinconó al viejo aparato y sus caducas ideas y devolvió la ilusión y esperanza a las bases que vieron retornar la gran voluntad transformadora de la sociedad que el PSOE siempre había tenido.
Algunos dirán que el PP, también  ha cambiado las caras de sus dirigentes y ha apostado por líderes jóvenes y que en apariencia al menos ha dado un giro en sus políticas caducas. Sin embargo el público apoyo de José María Aznar a Pablo Casado, en las pasadas elecciones del 28 de Abril y las continuas manifestaciones públicas de Mariano Rajoy, en apoyo del actual dirigente, son una muestra más que palpable, que bien poco ha cambiado en este Partido y que siguen en la inopia, predicando un neoliberalismo ultraconservador, que ya no es aceptado ni por la gran mayoría de los pequeños y medianos empresarios, cuando se dan cuenta que no les favorece en lo más mínimo a sus intereses.

La cerrazón de los Populares en la cuestión territorial, refugiándose en el ultranacionalismo español más anacrónico, es otra evidencia de la desconexión de este grupo con la realidad de nuestro país. Su negativa a aceptar el federalismo, como una solución justa y equitativa les está llevando a persistir en la división de la sociedad catalana, dando aire continuamente al independentismo y manteniendo la traumática rotura que este ha causado a toda la sociedad catalana.

Su poca credibilidad ante el tema de la corrupción, por cuanto este partido sigue amparando a sus corruptos y tapando en cuanto puede sus miserias, Cuando le siguen estallado casos, como el de la nueva presidenta de la Comunidad de Madrid y les siguen sentando en el banquillo a sus antiguos dirigentes a los que siguen dando pábulo y consideración, como Esperanza Aguirre, nos ponen de manifiesto la necesidad de una gran revolución interna que les sanee, les de un nuevo ideario, conforme a las nuevas realidades de la sociedad español, que ya ha dejado de ser esta sociedad rural y poco ilustrada, de los principios de la democracia, para convertirse en una sociedad en consonancia con el siglo XXI.

Espero que esta revolución suceda lo más pronto posible y que en estos momentos, en que el bipartidismo parece que va a imponerse de nuevo en nuestro país, el partido liberal conservador, consiga su aggiornamento del mismo modo que lo hizo la socialdemocracia y se pueda emprender de nuevo una etapa de progreso y justicia social en la llamada revolución digital en la que estamos todos inmersos.

viernes, 1 de noviembre de 2019

TORRA, PEDRO SÁNCHEZ Y UN TELÉFONO SIN DESCOLGAR


Dicen los que entienden que el soberanismo catalán está tocado de muerte y que esto lo corrobora el hecho que en estos últimos tiempos ha traspasado la línea roja de la violencia callejera mediante unos comandos no muy bien entrenados pero si bien aleccionados que se autodenominan CDR (Comités de Defensa de la República); por cierto, este nombre me choca por cuanto en el reciente juicio celebrado en el Tribunal Supremo, a los dirigentes soberanistas que el 27 de octubre de 2017 en votación solemne en el Parlament de Catalunya, proclamaron la Independencia, siguiendo el mandato emanado del referéndum ilegal que se había efectuado el 1 de octubre de aquel mismo año. En la sala 2ª del TS ante los 7 jueces, todos ellos proclamaron que se trató de un mero simbolismo y que nunca tuvieron intención de actuar como si de un nuevos estado se tratara. Entonces yo me pregunto, ¿A qué República defienden  estos comités? Quizás debería añadir una S a sus siglas entre la D y la R pues el nombre de Comités de Defensa de la Simbólica República, sería mucho más apropiado.

Me estoy dando cuenta estos días, de una cosa, el Sr. Quim Torra se niega a admitir, como es que el llamado procès soberanista a acabado en un rotundo fracaso, que la declaración unilateral de Independencia se ha saldado con penas de cárcel para los procesados y una eurorden de captura y entrega a España de los que se fugaron hace dos años. Que nadie en Catalunya hoy se considera que vive en un país independiente y no ve cerca de ninguna de las maneras el conseguirlo. ¿Donde han quedado pues, las promesas de una independencia en 18 meses?

Demostrado fehacientemente el engaño del “España nos roba” Comprobada la falsedad de la afirmación que la UE reconocería una Cataluña independiente como estado miembro de pleno derecho; y visto el resultado de la fragmentación social en dos mitades de la sociedad catalana y de los partidarios del independentismo en tres formaciones peleadas entre sí, parece inconcebible que siga habiendo un alto porcentaje de ciudadanos que sigan a pies juntillas las directrices que desde el independentismo se emiten.

Otro tema a tener en cuenta sobre esta cuestión es que la mayoría de los jóvenes que han sido detenidos en las algaradas de estos últimos días en Barcelona son hijos y nietos de familias de alta alcurnia residentes en la parte alta de la Ciudad Condal, lo que nos confirma que aún a la desesperada, y cuando todo parece caer por la borda, la burguesía catalana sigue liderando el tema incluso en la deriva violenta.

Quim Torra un activista que actúa como tal desde la presidencia de la Generalitat de Catalunya, y se niega a admitir la realidad de la situación, persiste en el error y anuncia que antes de terminar esta legislatura, Catalunya volverá a ejercer el derecho a la autodeterminación, a pesar que ya se ha demostrado que nadie en todo el orbe planetario se lo va a reconocer. Se empeña en llamar una y otra vez a Pedro Sánchez, negándose a condenar la violencia, y a hablar con los líderes de la oposición en Cataluña, en el falso empeño de considerarse representante de todos los catalanes cuando está más que demostrado con sus actitudes que solo representa a una pequeña parte del independentismo. Claro que uno enseguida piensa, ¿Cómo va a condenar a los CDR violentos, si los ha estado impulsando hace cuatro días con el famoso “Apreteu, Apreteu”?  (Apretad, Apretad).

Quim Torra es el peor presidente que ha tenido Cataluña con diferencia, desde su irrealidad está conduciendo el país al desastre más absoluto, económica y socialmente, la economía completamente estancada pierde fuelle día a día, su negativa a buscar soluciones dentro del autonomismo que es la realidad actual, ha creado una incertidumbre tal, que acelera la deslocalización de empresas, no solo de sus sedes sociales si no de sus centros de producción.

Me dicen, algunos entendidos, que no va a llegar a las navidades y que después del 10 N, ERC y algunos elementos del PDCAT  van a removerle la silla hasta sacarlo de la presidencia, y substituirle por otro elemento más contemporizador, que permita dejar para más adelante, la consecución de la ansiada independencia, intentando así frenar la inevitable caída a por el precipicio a la que Quim Torra y Carles Puigdemont parece que nos abocan.

La encuesta del CIS, publicada el pasado 29 de Octubre, en lo que se refiere a Cataluña, que pronostica un desastre en el PDCAT, y una victoria de ERC seguido muy de cerca por el PSC, viene a reafirmar la conjetura expuesta en el párrafo anterior, por lo que debemos prepararnos, para unos grandes cambios en el panorama político catalán, que casi con toda seguridad va a reemprender el camino que nunca debió dejar del dialogo y la convivencia con el resto de España, como única salida a recomponer la fractura social que la unilateralidad y el egoísmo nacionalista, tanto catalán como español ha procurado.

Que Sánchez no coja el teléfono a Torra, va a resultar una gran ventaja y quizás por primera vez en muchos años, el destino de Catalunya deje de estar dirigido y orientado por la burguesía catalana para estar en manos de las clases medias y populares, mucho más pragmáticas en la defensa de los intereses de los más desfavorecidos.

domingo, 27 de octubre de 2019

DESPUES DE LA EXHUMACIÓN


Creo que somos muchos, los que después de ver por TV el helicóptero sobrevolando la mayor cruz de toda la cristiandad, con los restos del dictador a bordo, vimos en ello el signo del inicio del final definitivo de la época más triste y desgraciada de toda la historia de España. Con todo y agradeciendo al presidente Pedro Sánchez su denodado empeño en sacar al dictador del monumento que le rendía homenaje; se me vinieron a la cabeza una serie de cuestiones que si Vds. me lo permiten voy a exponer aquí, con el ánimo que acaben llegando a oídos de Pedro Sánchez y su gobierno y en cuanta fallezca el último de los nostálgicos que el día 24 se juntaron ante las verjas de Mingorrubio aclamando a la momia del dictador, no quede nadie con capacidad de falsear la historia, buscándole virtudes al que fue un megalómano criminal con muchas muertes en su conciencia. Por cierto, no sé si a Vds. amigos, les sucedió lo mismo, pero en cuanto vi la figura del cura Tejero, hijo del Teniente Coronel golpista del 23 F, me vino a la cabeza la imagen del cura de las historietas de Martinez el Facha, que se publicaban en la revista El Jueves.

El acto de la exhumación en si, nadie puede negar que fue, modélico en cuanto a su ejecución, solo la familia y la ministra de Justicia Dolores Delgado en su calidad de Notario Mayor del Reino, fueron autorizados a asistir al acto y aunque algunos por intereses políticos pretendan desvirtuarlo, tildándolo de homenaje al franquismo, todos los que pudimos verlo por TV nos dimos cuenta que no era así, sino todo lo contrario y sin lugar a dudas a ello contribuyó el homenaje a las 13 Rosas, victimas del genocida que Pedro Sánchez como presidente en funciones, hacía en el momento que los restos del dictador volaban a Mingorrubio

Creo que un buen repaso a la ley de memoria histórica vigente hoy en nuestro país, permitiría los argumentos suficientes, para promover la inmediata ilegalización de una funesta entidad como es la Fundación Francisco Franco, evitando así que alguien aunque sea con financiación privada pueda dedicarse a ensalzar una figura tan funesta como fue la de un genocida como el auto proclamado Caudillo de España.

Otro punto sería a mi entender, dotar de los recursos necesarios para la transformación radical del Valle de los Caídos, cambiándole en primer lugar su nombre pues, aunque por Caídos se puede entender a los muertos de los dos bandos de la guerra civil, los que vivimos la época franquista asociamos siempre la palabra Caídos, con la coletilla “Por Dios y por España”, o sea los del bando nacional, y aunque en Cuelgamuros, hay enterrados cadáveres de los dos bandos, por cierto claramente diferenciados, (Los nacionales en ataúdes personalizados y claramente identificados y los republicanos en cajas de 10 y 12 cadáveres, la mayoría sin identificar), ya sería hora de pensar en otro nombre quizás más acorde con la .nueva utilización que se pueda dar al equipamiento.

Se ha dicho muchas veces y últimamente por parte de destacados miembros del PSOE, que sería conveniente, dedicar este espació a ser punto de reconciliación y superación del trauma que provocó la Guerra Civil Española; a mí me parece una acertada idea siempre y cuando el proyecto se realice para que se cuente la historia de verdad y no se omitan las barbaridades que se hicieron en los dos bandos, pues entiendo que solo desde la verdad, por dura que sea y no desde el olvido o la falsedad se puede superar el trauma producido.

Hay cosas que deberán desaparecer del Valle, en primer lugar los escudos de España de la época franquista, (los del águila), en la entrada y supongo que en muchas otra partes del recinto. Quizás también la comunidad religiosa, o por lo menos el actual prior, más que nada por la implicación que la jerarquía eclesiástica tuvo con el bando nacional y el franquismo en la contienda, lo que le inhabilita por completo como elemento de reconciliación. Ah! y la lápida de 1.500 kilos, debería convertirse en polvo y ser esparcida a los cuatro vientos para que no quede ni rastro de ella, en manos de cualquier nostálgico.

El tercer elemento que se debería iniciar ya mismo, es el de la recuperación por parte del estado, de los bienes, que de forma más o menos fraudulenta el dictador se apropió o recibió como regalos interesados y de los que hoy su familia disfruta y sigue obteniendo beneficios, como es el Pazo de Meirás y otras propiedades en diversos puntos de España. Para ello habría que nombrar un equipo de abogados y juristas dedicados en cuerpo y alma a ello y claro dotarles de los recursos necesarios para este cometido.

Solo así conseguiremos cerrar definitivamente y justamente uno de los capítulos más negros de la historia reciente de España que después de 44 años, sigue persiguiendo y amenazando a nuestra democracia; y no olviden amigos que la única fuerza política capaz de llevar a cabo semejante labor es el PSOE, que debe contar con el máximo respaldo ciudadano el próximo 10 de Noviembre para conseguir gobernar el país, y contar con el soporte parlamentario suficiente para esta ingente tarea y llevar España de nuevo a la senda del progreso.


viernes, 25 de octubre de 2019

GLOBALIZACIÓN Y NACIONALISMO


El capitalismo, de siempre ha sido expansionista, fabricar más producto y en  menos tiempo, para abaratar el coste y poder vender a más mercados, ha sido su máxima desde su origen, hasta nuestros tiempos. La gran dificultad era la lentitud de las comunicaciones, lo que no permitía lo que hoy conocemos como globalización, cuestión que las nuevas tecnologías han podido superar, hasta el punto que con los sistemas 5G, un cirujano puede operar desde nueva York a un paciente sito en el Hospital Clínico de Barcelona.

Esto amigos nos está cambiando nuestra forma de vivir, de trabajar etc. La llamada revolución digital, está cambiando nuestras empresas y el comercio. Quien podía sospechar hace unos pocos años, que uno desde su casa pueda comprar cualquier producto y en pocas horas recibirlo, devolverlo, o cambiarlo si no es lo que esperaba. Que esto va acabar con el comercio tradicional, puede que sí, del mismo modo que a finales del siglo XVIII, la máquina de vapor acabó, con los artesanos, que tejían la ropa en telares manuales desde sus casas. Que cambió totalmente la vida de los ciudadanos, e incluso del concepto de familia amplia que se tenía por entonces por la más reducida que tenemos ahora. También no debemos olvidar, que el nacimiento de una nueva clase social que el nuevo sistema procuró, el proletariado, significó una mejora en el reconocimiento de los derechos sociales, y en su evolución se apuntó a una nueva concepción como es el  de la sociedad globalizada.

El fenómeno de la globalización hoy es del todo imparable, decisiones tomadas en un punto del orbe planetario se ejecutan a los pocos segundos en sus antípodas. Resistirse a él es de una inutilidad manifiesta, al igual que aquellos que a final del XVIII y primeros del XIX, destruían las maquinas de vapor, para que no les quitaran puestos de trabajo, en lugar de intentar adaptarse a los nuevos tiempos y revertir lo que sucedió antaño, en que los beneficios de la Revolución industrial, de entrada solo fueron a unas determinadas élites, y a partir de la experiencia, estructurar la nueva sociedad de forma que el reparto sea equitativo.

Una de las claves para que evolucionemos hacia una nueva sociedad más justa e igualitaria, reside en olvidarnos del nacionalismo, como fórmula de organización social, un concepto nacido en el siglo XVIII, y adecuado para administrar un mundo con escasa comunicaciones y basando el crecimiento a través de la competitividad entre países. En un mundo globalizado ya no debería tener cabida la competencia entre países, si no que grandes corporaciones supranacionales en base a estructuras federales, dialogarían, negociarían y pactarían, para beneficio de toda la sociedad, esto como paso previo en un futuro, de una sola estructura federal a nivel planetario, administrara democráticamente a la humanidad entera.

Ahora que la revolución digital está en sus inicios, las élites que ve peligrar su posición de privilegio y su dominio del cotarro, están resucitando la idea nacionalista en su peor versión, la fascista, con el fin de mantener pequeños entes como los estados nación y el enfrentamiento entre ellos, evitando que los asalariados y llamada clase media se unan y conformen un contrapoder democrático que les obligue a aceptar un reparto equitativo de la riqueza que entre todos generamos.

Observen Vds. amigos que la primera potencia mundial Estados Unidos, hoy en manos de un presidente con tintes claramente fascistas, pretende que la UE no prospere de ninguna de las maneras, que no avance hacia una unión política federal, pues acabaría sin poderla dominar, como ya se demostró con las fracasadas negociaciones del TTPI, como ha venido haciéndolo con los países que la conforman uno a uno, o como está haciendo con los países de Latinoamérica, a los que expolia sus riquezas naturales, como si de colonias se tratara. Donald Trump, y los servicios de inteligencia norteamericanos, son los que impulsan las formaciones ultranacionalistas europeas como la Agrupación Nacional de Marine Lepen en Francia, La Lega de Mateo Salvini en Italia y Vox en España.

Debemos tener la ideas muy claras, no dejarnos engañar por un plato de lentejas y entender, que la globalización no es algo que se ha inventado nadie, sino la consecuencia del avance en la tecnología de la comunicación y que en realidad no es mala sino que puede elevar en muy mucho el nivel de vida de los ciudadanos si conseguimos organizarnos lo suficientemente bien para que nadie tenga el poder suficiente para dominarnos, como colectividad. La pertenencia a una Europa Unida de corte federal, significaría poder competir económicamente hablando, con Estados Unidos, Rusia y China en un plano de igualdad; por la tradición europea, claramente socialdemócrata, demostraríamos al mundo que la sociedad mejora con un justo reparto de la riqueza generada.

No lo olviden, el nacionalismo, (tanto el español como el periférico), hoy es intentar volver atrás en un mundo globalizado, es pensar equivocadamente que podemos detener el tiempo y recrear la situación de los años 60 del pasado siglo XX. De hecho es lo mismo que pensaban aquellos que destruían las máquinas de vapor a primeros del XIX pensando que les quitaban el trabajo y olvidando que el progreso es imparable y que no vale la pena intentar frenarlo si no mirar de conseguir la cuota de beneficios que nos corresponda. NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR DE NUEVO.

domingo, 20 de octubre de 2019

¿ARDE BARCELONA?



Después de 9 años de un independentista al frente de la Generalitat de Cataluña, y que el independentismo haya gobernado con mayoría absoluta de escaños, que no de votos, la Comunidad autónoma catalana, parece que le empieza a llegar el declive, la división entre los dos principales partidos, ERC y Junts x Cat, aunque se intente tapar por parte del primero cediendo en todo lo que marca el segundo en lo que se refiere a la estrategia a seguir, es una buena muestra de ello, al igual que la soledad casi proverbial del President Quim Torra en el Parlamento, al que todos, excepto los suyos y ERC piden su dimisión, después de la penosa intervención en el Parlament, el pasado día 17 de octubre, justificando casi, en lugar de condenar los actos violentos que se sucedieron en Barcelona por aquellos día i acabando con la promesa de un nuevo referéndum de autodeterminación, cuestión que pone en evidencia que en lugar de enmendar el error lo que piensa es mantenerse en el.

La reacción a la sentencia del tribunal supremo, en el caso del 1-O, a pesar de haber sido cuidadosamente planificada durante mucho tiempo se les ha ido completamente de las manos, demostrando su total incapacidad para controlar el tema y desde el lunes 14 de octubre cada noche las hogueras toman las calles de Barcelona, sembrando el terror entre el vecindario, los comercios, y establecimientos de hostelería del centro de la Ciudad Condal. Cualquiera con dos dedos de frente y con unas mínimas dotes de observación se da cuenta que estos grupos de incendiarios, actúan con una perfecta organización y bajo órdenes de un alto mando, usando las técnicas más sofisticadas de la guerrilla urbana.

Noche tras noche, el pánico se adueña de las calles de la segunda capital española y los contenedores y vehículos estacionados son pasto de las llamas, entre la algarabía de los denominados Comités de Defensa de la República (CDR).

El independentismo, que tanto ha presumido de pacifismo ha traspasado la línea y se ha situado al lado de los violentos. Quim Torra el pasado viernes 18 cuando la algarada llegó a su cenit, pasadas la una de la madrigada hizo una tímida condena de la violencia que no convenció a nadie y aunque a partir de entonces aparezcan unos voluntariosos independentistas intentando meterse en medio de la fuerzas del orden y los violentos. Todo el mundo está convencido, que estos comandos, perfectamente entrenados y organizados, están dirigidos desde las más altas instancias del soberanismo catalán.

Dicen los que más entienden que la solución definitiva a este conflicto debe venir del dialogo, entre los  propios catalanes para que en primer lugar reconstruyan su unidad como pueblo, con respeto a la diversidad que le es propia y en segundo lugar que con una propuesta razonable y de consenso se sienten a pactar con el gobierno del estado un nuevo encaje de Cataluña en España, que supere de una vez por todas los tradicionales recelos mutuos.

Dos fuerzas políticas en la Catalunya de hoy, pueden iniciar este proceso, ERC por un lado y PSC por el otro. El primero desde su larguísima tradición independentista y el segundo desde su indiscutible tradición de izquierdas defensor de las clase más desfavorecidas. Estoy más que convencido, que los dirigentes de una y otra formación, son capaces de dejar al margen los conceptos nacionalistas, principales causantes de la actual división de la sociedad catalana y encontrar puntos de encuentro que nos conduzcan a un sólido proyecto de futuro de país, que sea compatible con la convivencia con los demás pueblos que componen España.

Yo desde mi humilde y a lo mejor equivocado razonamiento, cada vez veo más claro que el independentismo en Cataluña está tocado de muerte, que lo que estamos contemplando estos días no son más que sus últimos estertores, pues cuando uno se decanta hacia la violencia como forma de solucionar el conflicto es que ya ha perdido todos los argumentos y se ha quedado sin base sólida alguna para sostenerse, por lo que recurre al fanatismo como sostén y todos sabemos que un fanático es el sostén más inseguro que existe.

Espero que en los próximos días, el tema de un giro de 180 grados, que Quim Torra, solo y acorralado dimita, que la Justicia belga acabe por entregar a Puigdemont a los tribunales españoles y que ERC y el PSC empiecen una serias conversaciones para encontrar la salida democrática al conflicto.

Ah, y que si alguien residente en Waterloo se le ocurre preguntar ¿Arde Barcelona? Le respondan lo mismo que según Larry Collins y Dominique Lapierre le contestaron a Hitler, con referencia a Paris;  que de ninguna manera y que está más reluciente que nunca.

domingo, 13 de octubre de 2019

SI ALEMANIA SE CONSTIPA



Que Alemania es el motor de la UE, junto con Francia, es una verdad indudable y que España, después del Bréxit, va a ser la cuarta economía economía de la UE, después de Italia, Francia y Alemania, por lo que respecta al valor absoluto del PIB tampoco tiene vuelta de hoja.

Que España ha superado la crisis económica, junto con el resto de potencias de la UE, no cambiando en profundidad su modelo económico como los economistas nacionales decían en 2007, si no gracias a un aumento del turismo y nuestras exportaciones en particular hacía Alemania, es casi podríamos decir una verdad absoluta, cuestión esta a mi modesto entender que podríamos calificar como salida en falso, por la concentración en dos sectores, el turismo y la construcción y particularmente en la rama especulativa de los mismos, que deberíamos haber erradicado de nuestro panorama económico.

Si es verdad que en los 10 meses que Pedro Sánchez ha gobernado después de la moción de censura que quitó de en medio al ínclito Mariano Rajoy, ha promovido normas y disposiciones tendentes a promocionar el cambio de modelo, como por ejemplo, el poner fecha a impedir la circulación en las ciudades de vehículos con motor de combustión a partir del 2040, cuestión que significa, una renovación total del parque automovilístico en España, o el aumento del salario mínimo en España, que fomenta el autoconsumo en nuestro país, con lo que la dependencia de las exportaciones deja de ser esencial. Sin  embargo las iniciativas en este sentido quedan paralizadas a partir del momento en que  el boicot a los presupuestos por parte de los partidos independentistas y de la derecha de PP y Ciudadanos, que obligan a convocar elecciones y en la actualidad el boicot a la constitución de un gobierno socialista por parte de Podemos, que impide que un gobierno en funciones tome determinaciones legislativa limitándolo solo a gestionar el día a día.

Atado pues de pies y manos el gobierno, empiezan a ser preocupante las diversas amenazas que asoman por el horizonte, como el Bréxit, sin acuerdo, que puede ocasionar a partir del 31 de octubre una gravísima crisis de desabastecimiento en la Gran Bretaña, si tenemos en cuenta que este país, es uno de nuestros principales clientes en lo que se refiere al sector turístico; o el más que posible incremento de la tasa de paro, por el regreso de aquellos trabajadores españoles que hoy están en el Reino Unido. También asoman en el horizonte cercano las imprevisibles consecuencias de la guerra comercial, de signo proteccionista que Donald Trump mantiene con China y con la Unión Europea y que nos puede cortar las alas en nuestras exportaciones a los USA, que también han sido uno de los motores de nuestra recuperación; así como los síntomas de desaceleración de la economía alemana que se ponen de manifiesto estos días y que también puede afectar a nuestras exportaciones.

Como he dicho antes, es imprescindible que España afronte el cambio de modelo económico, que diversifique sus sectores productivos y reduzca prácticamente a cero la especulación si quiere salir adelante y seguir siendo uno de los motores de Europa, pero esto no se puede hacer con un gobierno en funciones, altamente limitado en sus posibilidades de actuación.

Con todo tengo plena confianza en Pedro Sánchez y su equipo, y estoy más que convencido, sabrá afrontar dentro de las limitaciones a las que hemos hecho referencia, todos estos retos, sin necesidad de recurrir a los recortes de derechos de las clases más desfavorecidas, como hizo el Partido Popular en su momento, e incluso el propio Rodriguez Zapatero, al inicio de la crisis económica. Así si Alemania se constipa, España en lugar de neumonía, podríamos tener un simple dolor de cabeza que se cura con una aspirina.