lunes, 24 de octubre de 2011

LOS VALORES FUNDAMENTALES DEL SOCIALISMO


El ideal socialista de siempre, se ha basado en tres valores fundamentales, La Libertad, La Igualdad y La Solidaridad. Tres principios que en el transcurso de los últimos 130 años han servido de faro y guía para la estructuración de la sociedad contemporánea europea.

La Libertad, un concepto clave pilar fundamental de la democracia, sin la cual no es posible la organización de ninguna estructura social perdurable; Libertad de pensamiento e ideas, para que puestas en común y contrastadas, permitan la articulación de estructuras encaminadas a la consecución de progreso de la colectividad.

Si bien el concepto de libertad forma parte del espíritu socialista, en puntos concretos de la historia, algunos líderes, han caído en la tentación de orillarlo surgiendo conceptos como la dictadura del proletariado de nefastas consecuencias y fracasos estrepitosos. Felizmente hoy en día bien pocos se plantean un socialismo al margen de la Libertad; cuestión que contrasta con las ideologías neoliberales y neoconservadoras, que en determinadas circunstancias, son capaces de primar la seguridad por encima de la libertad, o vendernos la imagen de una falsa libertad, como la de los padres para escoger la educación de sus hijos cuando con el dinero de todos se financian escuelas de concepción integrista católica.

El concepto de Igualdad, sin embargo parece que aun sigue poco claro, al menos en un país como el nuestro, donde la tentación del nacionalismo, central o periférico lo mismo da, confunde las mentes de algunos compañeros que prefieren seguir insistiendo en buscar lo que nos separa a los diversos seres humanos por su localidad de nacimiento, en lugar de lo que nos une, como es la capacidad de realizar proyectos en común que se enriquecen a partir de la diversidad cultural.

El concepto de igualdad en el socialismo español, un país que parte de realidades culturales diversas, nos conduce inexorablemente hacia la consideración del federalismo como una buena y justa solución en la estructuración político social del estado, máxime cuando esta fórmula se antoja la más adecuada como garantía de respeto hacia las diversas realidades.

Deberíamos huir como de la peste, de la falsa igualdad que encontramos siempre en boca de la derecha reaccionaria, como por ejemplo cuando con el dinero de todos, se subvencionan escuelas de élite, o las de cierto integrismo religioso que separan los alumnos por sexos, o se financian los libros de texto de quien perfectamente puede pagarlos. Esto no es igualdad amigos, cuando resulta que unos pocos en este país, gozan de un poder adquisitivo, que le está vetado a una gran mayoría.

Finalmente el último gran principio socialista, la solidaridad es el gran responsable de la resurrección de Europa después del gran desastre de la segunda guerra mundial, fue el compartir esfuerzos y rendimientos, lo que permitió a Alemania, Francia, Holanda etc. alcanzar altos niveles en clave de gran potencia mundial. La socialdemocracia, garante de un justo reparto de la riqueza mediante el sistema de impuestos, y su consecuencia más clara el llamado estado del bienestar, ha sido el más claro ejemplo de cómo una sociedad libre, igual y solidaria puede alcanzar un alto grado de bienestar social y aquí amigos, es donde radica una buena parte del problema donde nos vemos inmersos hoy en día, por cuanto la profundización de la UE y el abandono progresivo del nacionalismo disgregador que ello comporta, empieza a representar un grave peligro para una cierta élite mundial que ve peligrar sus privilegios, en cuanto una potencia de más de 300 millones de personas, administrada en los principios socialistas, pueda competir con ellos de igual a igual.

Es a partir de aquí que uno puede entender los ataques de los mercados al Euro, y la incapacidad de los grandes dirigentes europeos actuales, encuadrados en las filas de la derecha, para conseguir sacar el viejo continente del atolladero. Pero esto és materia para otro articulo.

lunes, 10 de octubre de 2011

EDUCACIÓN Y SANIDAD LOS PRIMEROS OBJETIVOS


Si amigos, aunque parezca increíble la derecha reaccionaria de nuestro país, con la ayuda de los poderes fácticos del planeta, ha escogido dos pilares básicos de nuestro, nuevo podríamos decir, estado del bienestar como objetivos principales a abatir con el fin de mantener los privilegios de unos pocos, sobre los muchos en el conjunto de la sociedad.

Si bien en Europa, en la década de los cuarenta del pasado siglo veinte, al término de la segunda guerra mundial, se situó en la órbita de la socialdemocracia, como el mejor sistema para aunar los esfuerzo de todos en pro de la reconstrucción y el progreso, España quedó apartada por ser el único reducto europeo donde pervivía una dictadura de corte fascista, y aunque el dictador como pago a un cierto reconocimiento internacional venido de la mano de los USA en 1953, institucionalizara ciertas medidas de carácter colectivo como la Seguridad Social, no se puede hablar de políticas sociales en nuestro país hasta mucho después de la desaparición física del dictador, prácticamente hasta que el PSOE en el año 1982 asume la presidencia del gobierno consecuencia de los resultados electorales.

Es entonces donde se introducen las grandes inversiones y mejores en la Enseñanza y en la Sanidad Públicas, universalizando sus servicios a toda la población sin distinción ninguna; paralelamente y a fin de obtener los recursos necesarios para el sostenimiento de estos servicios, se emprende una reforma fiscal en profundidad que generaliza el pago de impuestos a todos los ciudadanos, en base a una escala en función de las rentas obtenidas. Todo ello da como resultado al cabo de los años que en España se consigue un sistema sanitario público de la más alta calidad y eficiencia mundial, a un coste por habitante sensiblemente inferior a cualquier país europeo, y de un conjunto de escuelas institutos y universidades públicas, que año tras año han ido consiguiendo unos mejores resultados, permitiendo que ningún niño en nuestro país, no solo se quede sin acceso a una educación básica hasta los 16 años, si no que goza de las mismas oportunidades, independientemente de su nivel económico para acceder a los estudios superiores. En resumen un éxito sin precedentes que situó a la España retrasada del franquismo a la condición de país europeo de primer nivel.

Estos éxitos, sin embargo tienen sus contrapartidas negativas para ciertos grupos de nuestra sociedad, como por ejemplo la iglesia católica en el tema de la enseñanza, por cuanto durante el periodo autocrático había gozado del privilegio casi podríamos decir monopolístico de la enseñanza; por otra parte una escuela de carácter laico, de calidad y eficiente, acaba formando personas con verdadero espíritu crítico capaces de cuestionar las estructuras de poder tradicionales y en particular las de la derecha, por lo que en unos momentos podrían incluso derribarlas y aquí amigos es donde se produce la coincidencia de intereses entre los partidos de derechas y las jerarquías de la iglesia católica de nuestro país, que no han dudado ni un momento en unir sus fuerzas para atacar estos últimos años al gobierno socialista.

En lo que se refiere a la sanidad, los grandes grupos aseguradores ven al sistema público como un tremendo competidor que no les permite acceder a un 80% de los usuarios a los que no pueden ofrecer una mejor calidad de servicio, en particular des de el momento en que se reorganiza todo el sistema, para aprovechar al máximo las instalaciones, y las listas de espera se reducen notablemente; el único punto, aparte de ofrecer habitaciones individuales en los hospitales, en que la privada podía competir con la pública.

El loby asegurador, no duda en buscar apoyo en los partidos ideológicamente a la derecha, a quienes la palabra servicio público parece repugnar en sobremanera, que rápidamente, en los lugares donde gobiernan empiezan a lanzar andanadas directas a los cimientos del sistema.

Observen Vds, que en las comunidades donde gobierna el PP o sus aláteres como CiU, con la excusa de la crisis económica y de la necesidad de controlar el déficit público, se han lanzado a rebajar los servicios, eliminando la sexta hora en la enseñanza primaria, cerrando quirófanos y estipulando un horario muy restringido de funcionamiento y finalmente recortando el sueldo de los profesionales, con lo que esperan conseguir que el sector privado pueda ofrecer mejor servicio que el público y que los profesionales más cualificados pasen al sector privado que con toda la seguridad les podrá ofrecer mejores sueldos. En resumen terminar de una vez por todas con un sistema de éxito y de justicia social.

De nosotros depende que el 20 N esta gente consiga sus objetivos; medítenlo bien amigos

lunes, 3 de octubre de 2011

¿LOS EMPRESARIOS PUEDEN CREAR EMPLEO?


Doña Esperanza Aguirre, Don Alberto Fabra y Don Mariano Rajoy, hacen apuestas decididas a favor de la clase empresarial como solución a la creación de empleo, pero yo considero que de poco va a servir, si no es para seguir engañando al personal con el fin de intentar acceder al poder al precio que sea.

Me explicaré: En primer lugar deberíamos aclarar si en España existen verdaderos empresarios; pues aunque así se denominen a todos estos señores y señoras que no viven de un sueldo, si no de los rendimientos de un capital, a mi entender muchos de ellos no son otra cosa que simples especuladores que persiguen la obtención de substanciosos beneficios, con inversiones a cortísimo plazo. ¿Han creado alguna vez empleo estos personajes? O por el contrario ¿han sido en muchísimas ocasiones los que han destruido puestos de trabajo, cerrando industrias para especular con el suelo?

El estallido de la burbuja inmobiliaria en nuestro país, ha llevado al paro unos 2 millones de personas; gente que ha sufrido las consecuencias de unos mal llamados empresarios, que amparándose en una legislación altamente permisiva, ponían cinco euros, para recoger cien a los dos días. ¿Son estos, empresarios a los que Esperanza, Fabra i Rajoy pretenden recurrir para solucionar el paro en nuestro país?

Otros responsables del aumento espectacular de la tasa de desempleo, en España estos últimos años, aunque a decir verdad en mucha menor medida, han sido sin lugar a dudas las deslocalizaciones de empresas generalmente de capital extranjero, que con el aumento de nivel de vida de los trabajadores españoles, les sale a cuenta desmantelar el negocio y trasladarlo al oriente europeo o a Asia, donde los salarios son mucho más bajos.

Si hurgamos un poco en la memoria, nos daremos cuenta que una buena parte de estas inversiones extranjeras en nuestro país, años ha, y con la bendición de los gobernantes de turno, se efectuaba a través de la compra de una gran empresa española, generalmente de tipo familiar, en que los miembros de la tercera generación, cobraban sus buenos dineros, que rápidamente colocaban en el sector inmobiliario. ¿Son también estos en los que el PP confía para solucionar el problema del empleo que muchas familias están sufriendo?

Me viene a la memoria, el anuncio que circulaba por las televisiones de España hace tan solo unos meses en que Nueva Rumasa vendía bonos de supuesta alta rentabilidad, con el eslogan de “Comprometidos con el empleo”; poco después, resultó una estafa en toda regla, y los comprometidos, destruyen miles de puestos de trabajo. Quizás también es en la Familia Ruiz Mateos, en que el trío reaccionario de este país, confía para que reduzcan las listas de los apuntados al INEM.

Yo un profano en la materia, estoy convencido que la solución del problema deberá venir desde un cambio radical de un sistema que está demostrando ser del todo incapaz para superar la crisis, no solo en España si no en todo el mundo occidental, incluida la Alemania de Doña Ángela Merkel, que precisamente se encuentra estos días en horas bajas, cuando sus ciudadanos empiezan a notar los errores estratégicos que ha cometido en su mandato.

Solo a través del esfuerzo común, y de un alto concepto de solidaridad desinteresada de todos los ciudadanos, nos permitirá superar los egoísmos nacionalistas que incluso en estos momentos de graves dificultades, siguen poniendo palos en las ruedas de la construcción de una Europa supranacional.

¿Han pensado Vds. en la economía social? ¿No les parece que un nuevo concepto de propiedad de las unidades de producción y financieras, como el Cooperativismo o las SAL, podrían ser un buen indicio del camino de salida?

Si reflexionan un poco, se darán cuenta que en los años 80 del pasado siglo, a los españoles el sistema nos sirvió de mucho, al menos para provocar la reacción de los empresarios tradicionales, que se pusieron a invertir como locos para parar la nueva idea.

lunes, 26 de septiembre de 2011

SI AMIGOS, LA REVOLUCIÓN AÚN SIN NOMBRE YA ESTÀ EN MARCHA


Muchos hemos sido, los que en un intento de buscar antecedentes en la historia a la actual crisis económica mundial, nos hemos fijado en el más próximo en el tiempo como fue la que se inició con el crac bursátil de Wall Street en 1929 y que debemos recordar no finalizó hasta diecisiete años más tarde, al terminar la segunda guerra mundial.

Pero si lo pensamos más detenidamente, el crac de 1929 y la consiguiente gran depresión, incluida la II gran guerra, fue la culminación de una gran revolución que se inició a finales del siglo XVIII, y que conocemos con el nombre de Revolución Industrial; y es quizás por esto que cada vez más, atribuyo al marasmo actual, no la cualidad de final si no de inicio de una nueva revolución, que en el término de los próximos cincuenta o cien años, va a cambiar por completo, no solo las estructuras económicas si no nuestras formas de vida, cultura e incluso la escala de valores por la que nos regimos.

De nosotros, los que vivimos hoy y que con toda seguridad, por ley biológica, no veremos el final ni los resultados de este gran cambio, depende sin embargo una buena parte del éxito del mismo, si sabemos implantar en las mentes de las generaciones posteriores, los grandes valores que siempre han acabado por resultar básicos para el progreso social, valores contra los que la reacción conservadora se opone con todas sus fuerzas, pues es bien consciente que el progreso social tiende a limar las diferencias de clases, que al fin y al cabo son la esencia misma del poder de unos pocos sobre unos muchos.

Si bien en la revolución industrial, la clave del cambio estuvo en el traspaso del poder de la nobleza, una clase social privilegiada, que desde el pasivismo más absoluto recogía los beneficios de la riqueza generada por agricultores, pequeños, artesanos, etc al ser los únicos legalmente capacitados para ostentar la propiedad, no solo de las tierras, si no de las personas, a una burguesía que empezaba a nacer como clase social y que mediante la rebelión contra el orden establecido, y controlando la producción de bienes y servicios, alcanzó la más alta cota de poder.

Hoy cuando podemos constatar que la burguesía, antaño revolucionaria, ha evolucionado hacia posiciones totalmente reaccionarias abandonando su esencia de clase, dejando de valorar su capacidad de generar la verdadera riqueza, para entregarse a la práctica especulativa del movimiento de capitales cual si de un juego de casino se tratara. La sociedad mundial se plantea una nueva revolución que al igual que entonces arrebate el poder a quien no lo merece, y lo restituya a quien realmente genera la riqueza, como es la clase trabajadora, los pequeños empresarios etc. y en ellos incluyo todos los asalariados sin distinción, pues todos estos que se vienen a denominar mandos en las empresas, son también necesarios a la hora de generar riqueza que luego deberá repartirse con equidad.

Esta revolución amigos es la que ya ha comenzado y por mucho que algunos se opongan acabará resultando imparable; aunque también hay que reconocer que como la historia nos enseña, habrá regresiones, por ejemplo si en España el próximo 20 N gana el Partido Popular, pues como es lógico pensar, quien no quiere que nada cambie en el sistema económico actual en España, son Don Mariano y sus aláteres, ¿verdad?

Les aconsejo amigos la lectura de un libro titulado Canovas y la derecha española, del que es autor José Antonio Piqueras donde, desde una perspectiva histórica, podrán ver como la derecha reaccionaria, hasta nuestros días ha intentado abortar cualquier atisbo de cambio en el sistema.

Ojala esta vez el cambio se produzca con rapidez, no solo en España si no en todo el mundo, y dejemos atrás el anacrónico y egoísta principio del: “Tanto tienes tanto vales” substituyéndolo por el de “Tanto aportas tanto vales”

lunes, 19 de septiembre de 2011

SOBRE LOS IMPUESTOS A LAS GRANDES FORTUNAS


Tras la noticia que en diversos países europeos, las clases adineradas, reconocieran que es justo y necesario, después de años de continuas rebajas fiscales en nombre de unos principios neoliberales, en esta época de grandes esfuerzos para salir del marasmo, se busque la manera de aumentar su contribución a las arcas estatales, para paliar los déficits y las consecuentes deudas públicas que según parece, son los grandes responsables del cabreo de estos entes llamados mercados y después que el jefe de la Patronal española, el catalán Juan Rosell, admitiera que los más fuertes económicamente hablando del país, deberían hacer también un esfuerzo en pro del bien de todos; el candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, pide al presidente del gobierno una urgente reimplantación del impuesto sobre el patrimonio, que el mismo gobierno socialista, en una época de vacas gordas deicidió suprimir; aunque ahora elevando el importe de exención y estableciendo una serie de condicionantes a fin de excluir a las sufridas clases medias de la obligación de pago, hasta el punto que Don Mariano Rajoy, atendiendo a su declaración patrimonial que se ha hecho pública recientemente por su calidad de diputado en las Cortes, formaría parte del grupo de exentos.

Con todo, los clamores del Partido Popular, en el sentido de no admitir esta reintroducción, se han hecho oír en todos los rincones de la piel de toro, empezando por el propio Rajoy, que lo considera, sorpréndanse Vds. como una ¡penalización al ahorrador!; aún así he leído en el País, que los populares se guardan muy bien de proclamar que en cuanto lleguen al poder van a suprimir este impuesto. Los mercantilistas de CiU, después de lanzar mil pestes sobre el gobierno socialista por esta medida, acaban por concluir que si no afecta a las clases medias ya les va bien; y finalmente los izquierdistas ortodoxos, no solo los de IU, si no algunos que andan sueltos sin el amparo de ningún partido, o dentro del propio Partido Popular, se dedican a cargar contra Rubalcaba, acusándole de haber apoyado la supresión del impuesto cuando estaba en el gobierno, aunque ahora abogue por su restitución.

Los voceros anti PSOE, como una buena parte de los articulistas del Pais, se dedican estos días a minimizar implacablemente la medida proclamando que unos 2.000 millones de € al año son el chocolate del loro y otras sandeces por estilo, siempre con el fin de desprestigiar al socialismo español, esperando se pegue el gran batacazo el próximo 20 N, porque a lo mejor los que entren van a favorecer más al grupo periodístico al que sirven.

Empero, el gran problema de esta medida, parece ser lo tienen los presidentes y responsables financieros de las comunidades autónomas, con la excepción del País Vasco y Navarra, por estar sujetos al tema del concierto, particularmente de los adscrito al sector ideológico derechista, pues al tratarse de un impuesto que años a, había sido transferido del estado a estos entes, y por ello cuando el gobierno estatal decidió su anulación, debió proceder a compensar a las comunidades con un importe global de 1.400 millones de €, compensación que lógicamente debería quedar sin efecto al restituirse el impuesto, por lo que van a ser los gobiernos autonómicos quienes deberán aplicarlo y gestionar su cobro, dándose la paradoja, que los de la derecha reaccionaria entrarían en la contradicción, de gestionar de hecho una nueva carga sobre una minoría de ciudadanos, con un alto porcentaje de ellos votantes de su partido, cuando desde sus más altas instancias se aboga por la supresión de impuestos a los más ricos. Es aquí donde podemos entender la oposición manifiesta de los presidentes autonómicos populares y el caso particular de Don José Antonio Monago, presidente de Extremadura, que en un alarde de renovado centralismo, pide fervientemente que el impuesto regrese a su condición de estatal. Pero amigos incomprensiblemente y para asombro incluso del ministro Blanco, desde el ministerio de Economía y Hacienda se proclama, el mantenimiento de las compensaciones, tanto en el caso de las comunidades que opten por aplicar el impuesto como las que no, cuestión que a mi entender hecha un nuevo jarro de agua fría, sobre las expectativas de cambio que el nuevo candidato Rubalcaba genera en el electorado.

Creo que al contrario de lo que desde el neoliberalismo se proclama, de seguir exigiendo más y más sacrificios a las clases populares, mientras se desmonta el llamado estado del bienestar, ya va siendo hora que se reduzca el déficit actuando sobre los ingresos y particularmente sobre los que gravan a las clases más pudientes; que por lo demás, en este nuestro país se da la extraordinaria circunstancia que son los que menos contribuyen; pero esto es harina de otro costal.

lunes, 12 de septiembre de 2011

CiU Y LA REFORMA CONSTITUCIONAL



Ha pasado casi un mes desde la proclamación hecha por Zapatero a los cuatro vientos, que después de ocho años de legislatura, había conseguido llegar a un acuerdo con el partido Popular, para reformar un articulo de la constitución y establecer en la carta magna la obligatoriedad de todas las administraciones públicas de mantener el nivel de déficit dentro de unos parámetros cercanos al 0%.

De entrada el asunto provocó la iras de unos y otros, hasta el punto de provocar una división interna en el socialismo español, principalmente por las formas y también por un contenido no explicado suficientemente, que nos llevó a muchos a entender que a lo que se pretendía poner techo era al gasto, lo que nos llevó a pensar a que Zapatero se había entregado en cuerpo y alma a las doctrinas neoliberales de Doña Ángela, Don Nicolás, Don Mariano y de Don José María, aunque este detrás de la cortina.

Alfredo Perez Rubalcaba, agarró la rueda del timón y con el beneplácito del presidente español, negoció los detalles del acuerdo con el Partido Popular y con posterioridad se encargó de explicarlo con pelos y señales a todo el staff socialista primero, después a toda la militancia y finalmente al resto de formaciones políticas. Por el supimos, que de la propuesta habían sido eliminadas todas las cifras, y que en la ley posterior que se debe desarrollar, se concretaran entorno al 0,4% a alcanzar en el año 2020, dejando la puerta abierta que en casó de catástrofe natural, o crisis económica profunda se podrán rebasar estos límites sin incurrir en incumplimiento legal alguno.

Aquí amigos, empecé a comprender la ventaja que podía representar para los ciudadanos españoles que esta medida, en cierta manera impuesta desde las altas esferas europeas, fuese impulsada desde un gobierno socialista, por la razón como se ha demostrado, que no ha sido tan taxativa como seguro hubiera sido si hubiera sido impulsada por el Partido Popular, que a buen seguro hubiera puesto la cifra del 0,35% de déficit en la carta magna, cuestión que invalidaría las excepciones que ahora si se van a preveer en una ley orgánica; además de hacer particular incidencia sobre el gasto para conseguir el objetivo, tal y como de buen principio se anunció, lo que nos hizo poner a muchos la carne de gallina.

Avala también mi cambio de opinión respecto de esta cuestión, las posiciones de los demás partidos políticos que se negaron a apoyar la propuesta en el congreso, algunos ausentándose de la sala, otros no votando, y otros votando en contra; pues viéndolos en el papel de la triste figura que todos ellos han desempeñado y la pobre argumentación que han dado, creo que el gobierno y en concreto Rubalcaba tienen razón, por encima de todo de no cargarse de golpe un sistema, cuestión que nos haría retroceder muchos años de bienestar y nos situaría en una posición al margen de la UE.

Los de CiU con Duran y Mas a la cabeza, hacen la pataleta al considerar que no les han tenido en cuenta a la hora de negociar, ¿que esperaban unos simples mercantilistas, que desde su victoria en las elecciones en Cataluña, solo han sabido vender sus apoyos o sus abstenciones no por cuestiones de interés de los catalanes si no de su propio partido? El PNV y ERC, descolgándose con el derecho de autodeterminación, han puesto claramente en evidencia su poco interés en la calidad de vida de los ciudadanos, persiguiendo una utopía, en la que muy pocos creen de verdad. Rosa Diez y Coalición Canaria votando en contra han demostrado también su incapacidad y poco sentido de estado, con el afán de desmarcase de las grandes decisiones de este país, para ver si consiguen arañar cuatro votos a los más desinformados. Finalmente IU, ¿como pueden tener el rostro de presentarse acusando al PSOE de colaboración con el neoliberalismo, cuando ellos han dado en bandeja de plata el poder municipal y autonómica a la ultraderecha?

Si amigos, la reforma era necesaria, para que el BCE siga confiando en nuestro país, era urgente realizarla, a fin de seguir contando con el apoyo necesario para combatir la especulación de los mercados, y finalmente porque se si dejaba en manos de un posible futuro gobierno del Partido Popular, o no se hubiera materializado, o en el caso de hacerlo hubiera sido mucho peor.

lunes, 5 de septiembre de 2011

SI ES NECESARIO REDUCIR EL DÉFICIT, PERO....

El próximo 20 N, los españoles vamos decidir quien nos gobernará en el camino de salida de la crisis y establecerá las nuevas bases donde asentar un nuevo orden económico, totalmente distinto al que hasta hoy ha regido en nuestro país y en buena parte del mundo, que fatalmente nos ha conducido al desastre más absoluto.

En el socialismo español, se ha optado por un cambio en la figura representativa, (para iniciar una nueva etapa en este peregrinar por la crisis), una nueva etapa que todos esperamos sea la de la salida por el hecho que José Luis Rodriguez Zapatero, se ha visto afectado al tener que adoptar una serie de medidas del todo impopulares, con el fin de evitar males mayores en nuestra economía. Medidas como la rebaja en el sueldo de los funcionarios y la congelación de pensiones que aunque siempre se han entendido como provisionales, como medidas de choque para hacer frente a una situación que podía descontrolarse, no por ello dejan de mellar en el electorado en contra de quien debe adoptarlas. Por otra parte, la derecha cavernícola en la oposición, no ha dudado ni un instante en aprovechar la ocasión, utilizando los numerosos medios de comunicación a su alcance, para cargar contra el presidente del gobierno, llegando incluso a presentarle como la expresión máxima del capitalismo en nuestro país. Cuestión a la que sorprendentemente se han añadido, toda una serie de voceros que se proclaman izquierdistas, a los que parece haber dado una ataque de ortodoxia socialista, cual si de un dogma se tratara, hasta el punto de proclamar como necesaria, la refundación del partido de Pablo Iglesias, e incluso algunos otros su desaparición. No se a que intereses sirven estos personajes, aunque estoy seguro que no a los de los españoles, pues dejar que en estos momentos de graves dificultades económicas la derecha se asiente en el poder, es como una especie de suicidio de los llamados derechos sociales, y dejar que de la crisis salgan las clases más pudientes, dejando el resto metidos en ella, “in-secula seculorum”.

Como bien indica Andy Robinson en el articulo que publicó el suplemento dinero de la Vanguardia el pasado 7 de agosto http://bit.ly/pBjY0M la salida del marasmo no la vamos a encontrar en los recortes y la austeridad que el neoliberalismo actual nos impone, si no con fórmulas de crecimiento de nuestras economías sobre bases sólidas y no especulativas, pues a parte de las fatales consecuencias que se auguran en este articulo y aunque el flamante y neocon David Cameron, primer ministro británico se niegue a admitirlo, las consecuencias de años de políticas neoliberales, no conducen a otro lugar que al rompimiento de la convivencia, la degradación de los mas desfavorecidos por la sociedad, al aumento de la tasa de delincuencia, al racismo y al vandalismo callejero, como los ciudadanos del Reino Unido tuvieron, por desgracia, ocasión de comprobar recientemente.

¿Quién si no la desprotección social y el empobrecimiento de amplios sectores de la sociedad, son los responsables del aumento del índice de delincuencia en muchas ciudades?

Los recortes del llamado estado del bienestar y en particular en el sector de la educación, sitúan a una buena parte de nuestros jóvenes en el desánimo y la perdida de su autoestima, cuando además comprueban que acaban siendo totalmente marginados por razón de no tener recursos económicos, cuestión que resulta una especie de circulo vicioso, pues a la vez se les niega la posibilidad de obtenerlos por la vía legal.

Pero ya lo ven amigos, el gobierno de derechas, que en noviembre fue elegido mayoritariamente en Cataluña, además de cerrar quirófanos, de promover la privatización de la enseñanza cortando los recursos en la pública, acusa de fraude y criminaliza a los perceptores de PIRMI, un 45% de los cuales, doce días más tarde de lo que deberían no habían percibido la exigua paga de julio. Por el contrario, el partido gobernante, está destinando recursos y más recursos, en la defensa de su ex tesorero, implicado en el affaire del Palau de la Música. ¿No creen Vds, que es la fórmula ideal, para lanzar al personal a la delincuencia?