Tsipras claudicó de
forma vergonzante ante la todo poderosa Alemania, sin que nadie, ni Francia ni
Italia, ni Portugal, ni Irlanda, pudieran mover un dedo en su defensa y con
ello se han ido al traste, muchas de las esperanzas de la izquierda Europea, de
encontrar un camino distinto a la austeridad salvaje que se viene practicando
sobre los más desfavorecidos en todos los países de la Unión.
Lo peor han sido las
palabras del primer ministro griego reconociendo que no existe alternativa
alguna a la sacrosanta voluntad de despótica derecha Alemana encarnada en la
figura de Ángela Merkel y que se ve incapaz de afrontar una salida del euro,
sin graves costes sociales para los griegos. Con lo que viene a admitir, que
hasta hoy ha estado engañando a los ciudadanos que dice representar y que le
encumbraron, por sus promesas de hallar un camino distinto al que la derecha
les estaba sometiendo.
No será pues de
extrañar, que en poco tiempo deba recabar si la mayoría ciudadana le sigue
prestando apoyo, o si solo se lo ha retirado a el personalmente y lo mantiene
con la formación Syriza, o ni tan solo eso; Es cuestión absolutamente necesaria,
si Tsipras se considera un demócrata de tomo y lomo, pues lo que acaba de
firmar con la UE, representa un incumplimiento casi total del programa con que
se presentó a las elecciones y sus votantes avalaron. Ahora bien, puede que
haya tomado ejemplo de la derecha española que preside Rajoy, que no ha
cumplido ni uno solo de sus promesas electorales lo que le condena
irremisiblemente a su partido a perder las próximas generales, más que nada por
haber demostrado que de demócrata tiene bien poco, y de mentiroso mucho.
Volviendo al tema que
nos ocupa, la claudicación de Tsipras, debería afectar también de manera
notable al nuevo partido Podemos, cuyo líder Pablo Iglesias, fió gran parte de
su estrategia en Syriza a partir de su victoria electoral, por lo que nos
induce a pensar y más si tenemos en cuenta las palabras del Español, después de
la vergonzante rendición, diciendo que el griego no tenía otro remedio, que
también va hacer lo mismo y después de retar a los más poderosos, va a terminar
incumpliendo su programa electoral, como si de otro partido de la “Casta” se
tratara. Por cierto y hablando de Pablo Iglesias, parece que sus modelos le
salen rana uno tras otro, porque no me negaran Vds. que el venezolano Maduro, es
totalmente distinto a Chavez y que cuando se ve ahogado, tira por el camino del
medio, saltándose a la torera los mínimos principios y formas democráticas.
Tsipras, no consiguió
el apoyo de Pútin y de esta manera, a Obama dejó de preocuparle la posibilidad
que el mar Egeo, fuera dominado por la flota Rusa y de esta manera Merkel,
quedó libre para seguir machacando no solo a Grecia si no a toda la UE.
Del lio este de
Grecia, tampoco salen indemnes los vencedores, al menos en lo que se refiere al
ente supranacional que conocemos como UE, pues después de la tremenda batalla,
ha quedado demostrada, la poca o nula voluntad de la derecha dominante de
seguir avanzando en la construcción de un ente federal, tipo Estados Unidos de
Europa y su preferencia en dejarlo como un simple mercado único, donde la
máxima imperante sea la ley de la oferta y la demanda y donde el más poderoso,
se come al más débil.
La historia nos
demuestra que es muy peligroso, romper un sueño, el brusco despertar acaba
siempre con reacciones airadas; y hoy, en medio de una terrible crisis
económicas, la ira puede prender la mecha de un conflicto de incalculables
proporciones. Dios lo no lo quiera.






