domingo, 19 de julio de 2015

AL FINAL GANARON LOS DE SIEMPRE, PERO....




Tsipras claudicó de forma vergonzante ante la todo poderosa Alemania, sin que nadie, ni Francia ni Italia, ni Portugal, ni Irlanda, pudieran mover un dedo en su defensa y con ello se han ido al traste, muchas de las esperanzas de la izquierda Europea, de encontrar un camino distinto a la austeridad salvaje que se viene practicando sobre los más desfavorecidos en todos los países de la Unión.

Lo peor han sido las palabras del primer ministro griego reconociendo que no existe alternativa alguna a la sacrosanta voluntad de despótica derecha Alemana encarnada en la figura de Ángela Merkel y que se ve incapaz de afrontar una salida del euro, sin graves costes sociales para los griegos. Con lo que viene a admitir, que hasta hoy ha estado engañando a los ciudadanos que dice representar y que le encumbraron, por sus promesas de hallar un camino distinto al que la derecha les estaba sometiendo.

No será pues de extrañar, que en poco tiempo deba recabar si la mayoría ciudadana le sigue prestando apoyo, o si solo se lo ha retirado a el personalmente y lo mantiene con la formación Syriza, o ni tan solo eso; Es cuestión absolutamente necesaria, si Tsipras se considera un demócrata de tomo y lomo, pues lo que acaba de firmar con la UE, representa un incumplimiento casi total del programa con que se presentó a las elecciones y sus votantes avalaron. Ahora bien, puede que haya tomado ejemplo de la derecha española que preside Rajoy, que no ha cumplido ni uno solo de sus promesas electorales lo que le condena irremisiblemente a su partido a perder las próximas generales, más que nada por haber demostrado que de demócrata tiene bien poco, y de mentiroso mucho.

Volviendo al tema que nos ocupa, la claudicación de Tsipras, debería afectar también de manera notable al nuevo partido Podemos, cuyo líder Pablo Iglesias, fió gran parte de su estrategia en Syriza a partir de su victoria electoral, por lo que nos induce a pensar y más si tenemos en cuenta las palabras del Español, después de la vergonzante rendición, diciendo que el griego no tenía otro remedio, que también va hacer lo mismo y después de retar a los más poderosos, va a terminar incumpliendo su programa electoral, como si de otro partido de la “Casta” se tratara. Por cierto y hablando de Pablo Iglesias, parece que sus modelos le salen rana uno tras otro, porque no me negaran Vds. que el venezolano Maduro, es totalmente distinto a Chavez y que cuando se ve ahogado, tira por el camino del medio, saltándose a la torera los mínimos principios y formas democráticas.

Tsipras, no consiguió el apoyo de Pútin y de esta manera, a Obama dejó de preocuparle la posibilidad que el mar Egeo, fuera dominado por la flota Rusa y de esta manera Merkel, quedó libre para seguir machacando no solo a Grecia si no a toda la UE.

Del lio este de Grecia, tampoco salen indemnes los vencedores, al menos en lo que se refiere al ente supranacional que conocemos como UE, pues después de la tremenda batalla, ha quedado demostrada, la poca o nula voluntad de la derecha dominante de seguir avanzando en la construcción de un ente federal, tipo Estados Unidos de Europa y su preferencia en dejarlo como un simple mercado único, donde la máxima imperante sea la ley de la oferta y la demanda y donde el más poderoso, se come al más débil.

La historia nos demuestra que es muy peligroso, romper un sueño, el brusco despertar acaba siempre con reacciones airadas; y hoy, en medio de una terrible crisis económicas, la ira puede prender la mecha de un conflicto de incalculables proporciones. Dios lo no lo quiera.

lunes, 13 de julio de 2015

SE ACERCA LO HORA DE LA VERDAD EN LA UE


Cuando en 1950, los franceses Robert Shuman i Jean Monnet impulsaron la ceración de un ente supranacional denominado la Comunidad Europea del Carbón y el Acero, origen de la actual UE, ya intuían la necesidad de crear una especie de Estados Unidos de Europa, que superara de una vez por todas el nacionalismo, de los diferentes países, a fin conseguir una paz duradera, evitando confrontaciones como las que se acababan de superar y que desde 1914 habían destrozado el Viejo Continente.

Es verdad que con sus más y sus menos, la evolución hacia la UE, ha sido un camino jalonado por el éxito, en un progreso lento pero constante, hasta el punto donde nos encontramos hoy. También es una realidad que el proyecto ha tenido a sus detractores, y que el temor a que una potencia europea, entrara a competir en la arena mundial con las tradicionales , URSS y USA, no fue muy bien vista e incluso me atrevería a decir que con extraordinario recelo, por parte de los competidores que no dudaron en promover la idea nacionalista en los miembros más poderosos, Reino Unido, Alemania y Francia, con el fin de impedir su avance.

Hoy y por primera vez en la historia, la UE, se encuentra en una verdadera encrucijada, y donde debe decidir si en verdad pretende ser una entidad de corte federal, capaz de superar la estrechez de miras del ombligo de cada uno de sus miembros, o por el contrario situarse en situación de diputar en igualdad de condiciones la hegemonía mundial. En estos días debe decidir, si da nuevos pasos adelante en pro de una unión política de corte federal, o seguir como hasta hoy una mera unión económica,  con trazos confederales y en la que muchos ciudadanos están retirando su confianza.

El problema de Grecia, junto con la aprobación, en la sesión del parlamento europeo, de TTIP, que por cierto ha pasado casi desapercibida, con la afectación que puede tener en la forma de vida de los europeos, no pueden tener una verdadera solución que cuente con el respaldo de la mayoría de ciudadanos, en la forma actual de organización de la UE, pues si solo se considera en ambos asuntos el tema técnico económicamente hablando y se olvida el trasfondo político, o se deja esta parte al libre albedrio de los estados miembros, vamos en camino de sobrepasar la democracia y someternos ya de una vez por todas a la dictadura de estos entes sin rostro ni personalidad que venimos llamando mercados, a los que otorgamos poder omnímodo sobre nuestras vidas y haciendas.

¿Saben Vds. que en el TTIP, se establecen clausulas, en que las grandes multinacionales, pueden pasar olímpicamente de las constituciones de cada país, en defensa de sus intereses? ¿Saben Vds. que en el libre mercado, consecuente de la fusión del mercado Americano del Norte y el Sur, con el Europeo y el Asiático, los conflictos de una empresa con el estado no se va resolver en tribunales de justicia, si no mediante arbitrajes de naturaleza privada, cuyos árbitros van a ser elegidos por las empresas? ¿Saben también que mediante el TTIP, se abolirán las restricciones que la UE ha puesto en ciertas importaciones alimentarias, como por ejemplo los transgénicos, que en Europa deben ser debidamente etiquetados como tales, a favor de la disposiciones Norteamericanas, mucho más laxas? ¿Saben también que las negociaciones USA / UE, se han llevado con un secretismo extremo, hasta el punto que los diputados al Parlamento Europeo, que recababan información, esta se les facilitaba, permitiéndoles la entrada en una habitación, bajo siete llaves, condicionándoles no entrar en ella, ni cámaras fotográficas, ni móviles, ni aparato electrónico alguno, ni tan siquiera un lápiz o un bolígrafo? ¿Qué se pretende esconder tras tanto secretismo?

Espero y deseo muy fervientemente que la razón y el buen hacer se imponga en los dirigentes europeos y se den cuenta que se deben desterrar las ideas nacionalistas y de imposición de unos sobre los otros, para conducir a esta gran potencia que es la UE, hacia el liderazgo mundial, en pro de la justicia social y el reparto equitativo de la riqueza generada. En pocos días saldremos de dudas, si Grecia no sale del Euro y las políticas de austeridad se relajan, y si al hacerse público el TTIP, vemos que las condiciones no són para favarocer asolo a la parte del león.

lunes, 6 de julio de 2015

REFERENDUM GRIEGO, LA PUERTA A LA NUEVA EUROPA



La aplastante victoria del NO en el referéndum de Grecia, tiene a mi entender diversas lecturas, aparte de significar la nula disposición del pueblo griego a seguir por el camino de la austeridad que hasta hoy, y después de 8 años de severa crisis económica, ha conducido a la ruina total a las clases medias y populares.  

Los griegos contestando NO a la propuesta de Troica, que no pretendía otra cosa que seguir por el mismo camino, exprimiéndoles en base al cobro de unos intereses de una deuda del todo ilícita y que solo sirvió para que, unos cuantos acaudalados griegos y del resto de Europa, engrosaran sus arcas personales a costa de la gente de a pié. Los griegos no han manifestado voluntad de salirse de la UE, si no todo lo contrario, han negado la voluntad manifiesta de la derecha más nacionalista que hoy mal gobierna Europa, de seguir considerando este ente supranacional, como un mero Mercado Común.

En Grecia se ha dicho basta a la explotación de unos fuertes sobre unos débiles, al predominio de la economía por encima de la política, en fin no a la dictadura de los mercados y un gran SI a la democracia.

Desde un punto de vista más práctico, debemos concluir que el  triunfo del NO, ha significado bajar los humos a unos dirigentes europeos, que se han permitido el lujo de amenazar y extorsionar con la expulsión ipso-facto del país heleno de la Zona Euro, y ahora empiezan a valorar, que de cumplir su amenaza, abocan a la moneda única a su práctica desaparición, al abrir la puerta de salida a todo el sur europeo, que se quiera reconocer o no se encuentra en parecida situación crediticia.

Los expertos, incluido el FMI coinciden en que la deuda pública griega, resulta impagable, por lo que a la corta o a la larga, deberá efectuarse una quita, lo suficientemente importante para que puedan salir a flote, pero amigos convendrán conmigo, que España se encuentra en una situación similar, por cuanto después de cuatro años de gobierno del Partido Popular hemos pasado de un 50% sobre el PIB de nuestra deuda pública a un 100%, y seguimos aumentando por cuanto nuestro déficit sigue siendo negativo, así mismo, muy a pesar que algunos indicadores macroeconómicos empiezan a ser favorables, la realidad que percibimos los ciudadanos, no es ni de lejos la que cabria esperar.

Es pues necesario, instar a la prudencia a unos y otros, y desear con ahínco, que griegos y estamentos europeos, se puedan sentar de nuevo para negociar una salida, fuera de las que hasta hoy se han puesto en práctica, y consecuentes a un giro en las políticas, orientándolas hacia en crecimiento y el restablecimiento del estado del bienestar, cargando los costes de la crisis sobre las espaldas de los que más tienen en lugar de los más débiles, cuestión por cierto que según relatan los actuales dirigentes de Syriza, les ha sido negada una y otra vez por La Comisión, el BCE i el FMI.

Si esta negociación y un cambio en las posturas, no se efectúa por convencimiento y reconocimiento del fracaso, que sea por el miedo a perder una posición geoestratégica, como la que posee Grecia, a favor de otra potencia que asoma, Rusia, potencia que se encuentra en disposición de garantizar la liquidez del país heleno, si fuera necesario.

Hasta aquí mi reflexión de urgencia a la vista de un resultado que se me antoja, muy crucial para la historia de Europa y quizás del mundo entero, en unos días tendremos ocasión de comprobar si los grande líderes planetarios, entran en razón y optan por el camino del pacto, o presos de un egoísmo y orgullo infinitos, prefieren lanzarnos a todos al abismo de la confrontación pura y dura.

domingo, 28 de junio de 2015

NO VA A SER FÀCIL




Que nadie se lleve a engaño, salir de la crisis con dignidad para las clases medias y populares, no va a ser nada, pero que nada fácil en España. Si bien el hecho de sacar del poder al Partido Popular, es condición sine qua non para poder acabar con las políticas de austericidio en nuestro país, e iniciar el camino para la recuperación de los derechos sociales perdidos, restaurando un estado del bienestar que atienda las necesidades básicas de los ciudadanos; no es tarea suficiente para conseguir el gran objetivo, pues requiere de implicación de todos y cada uno de nosotros, ciudadanos de a pie.

En las elecciones generales que se avecinan, y cuya pre campaña electoral ha comenzado ya, vamos a oír promesas de todo tipo, Unos y otros se venderán como poseedores del bálsamo de “fierabrás” capaz de curar todas las heridas y procurarnos, sin que nos movamos del asiento, toda suerte de venturas en el próximo futuro; sin embargo, lo más seguro es que nos suceda lo mismo que a Don Quijote, que al tomarlo nos produzca una diarrea de campeonato.

Por todo ello debemos meditar muy mucho nuestra decisión a la hora de emitir el voto, sin dejarnos deslumbrar por charlatanes de feria y confiar solo en aquellos que con los dos pies en suelo, les veamos capaces de aunar nuestros propios esfuerzos para dirigirlos al buen camino, que en un futuro, quizás no muy lejano, nos permita gozar de nuevo de un estado del bienestar, donde la riqueza que generemos se reparta equitativamente en forma de servicios universalmente accesibles y de altísima calidad.

También vale de señalar la imprescindible necesidad que todos y cada uno de nosotros debemos cambiar el chip de nuestra manera de actuar, tomando responsabilidades que hasta hoy creíamos no nos correspondían y dejando la comodidad del que otros piensen por nosotros y nos resuelvan los problemas, para ser capaces de tomar las riendas del carro y conducirlo al camino que más convenga a la colectividad. ¿Vamos a seguir dejando que una pequeña élite de financieros, que sin haber sido elegidos democráticamente, siga determinando el destino del mundo? ¿No les parece que habría de cambiar la actual idea de la propiedad de los medios de producción de bienes y servicios, del capital a los que lo trabajan? ¿No estaría bien adecuar a la realidad actual aquello de “la tierra para quien la trabaja”?

La primera lección de la crisis económica que deberíamos sacar es que las grandes élites del capitalismo mundial, han acabado por ejercer el control absoluto, sobre todo el orbe mediante la deuda, al haber conseguido gracias a la llamada revolución neocon, que materializaron Ronald Reegan y Margaret Tatcher en los años 90, hacerse con los títulos de los particulares a través de los bancos, además de los de la deuda pública de gran parte de los países; imponiéndose de esta forma por encima de los gobiernos democráticamente elegidos.

Por lo expuesto hasta aquí, les digo amigos que deberíamos hacer caso de estos pensadores que hoy en día ven peligrar el sistema democrático, en pro de una dictadura de los llamados mercados, estos entes, que ni tan siquiera podemos ponerles rostro, pero que sin que nadie los haya elegido, son capaces de hundir un país entero en la miseria, o cargarse un ente supranacional que ha costado más de 60 años de construir como es la Unión Europea, que no son agoreros catastrofistas como los califican los voceros de la derecha de nuestro país, si no todo lo contrario, gente que ha reflexionado profundamente y llegado a conclusiones, no precisamente muy agradables para la mayoría de ciudadanos, del mundo civilizado.

El camino hacia una nueva sociedad, donde la democracia recupere el poder real, no va ser precisamente un camino de rosas, si no lleno de tropiezos y trampas muy peligrosas que deberemos sortear con habilidad, sin perder nunca de vista el objetivo; un camino que en un país como España, va a contar con numerosas deserciones de muchos de los que hoy son considerados patriotas acérrimos, pero disponen de suculentas cuentas en Suiza u otros paraísos fiscales, u estos otros para los que su única patria es su bolsillo y no dudan en des localizar empresas o colocar su capital en lugares donde se les garantice una rentabilidad inmediata. Ello nos va a procurar empezar muchas cosas desde cero, y volver a levantar la industria, las empresas de servicios, en particular los financieros, desde un nuevo concepto de propiedad, partiendo del único capital, que no nos han podido ni podrán robarnos nunca, como son nuestras manos.

domingo, 14 de junio de 2015

DEL BIPARTIDISMO A LOS BLOQUES


Debo reconocer, aunque me duela, que aquellos que nunca se han caracterizado por la defensa de la democracia en nuestro país, como banqueros, jerarquía eclesiástica, rentistas, adinerados, etc. etc. han conseguido uno de sus objetivos, como el de inocular en la mentalidad de la población española en general, el mensaje que los partidos políticos, institución básica en cualquier democracia que se precie, se han prostituido y se han convertido en elementos distorsionadores del gobierno del pueblo.

Desde una posición que pretende ser purista, se aprovechan de la sincera extrema radicalidad propia de la juventud, para lanzar mensajes en apariencia, nobles y sinceros, pero con la malévola intención de introducir el germen de la división en el seno de la izquierda; en particular a partir del momento donde desde la oposición se inician los pasos necesarios en la buena dirección para regenerarse de los errores cometidos. Me refiero en concreto al ascenso a secretaria general del PSOE de Pedro Sánchez y a su discurso de reconocer errores, propósitos de enmienda y presentación de programas que inducen a pensar en la posibilidad que el PSOE, pueda recuperar el poder y devuelva al país a la senda del progreso como hizo en la década de los 80 y buena parte de los 90.

Hoy los poderes fácticos en España presentándose como falsos adalides de la democracia liberal, pretenden subvertir algo que ellos mismos crearon en los albores de la democracia española, más o menos a partir de los años 80 del pasado siglo XX, cuando ante la caída imparable del régimen autárquico, decidieron apostar por un juego entre dos partidos, a los que ellos desde diversos estamentos, (léase bancos o directamente corrupción), pudieran controlar. Así nació el bipartidismo en nuestro país, dos fuerzas en apariencia confrontadas pero controladas desde el mismo punto, la financiación.

No quiero decir con esto que los militantes y dirigentes de los partidos actuaran de mala fe, si no todo lo contrario, pues los poderes fácticos en la Europa de entonces habían entendido que ya no podía seguir acaparando el noventa por ciento del pastel, si no que en aras de una paz social y una mejor productividad, debían ceder una parte importante de la tarta, que se tradujo en lo que se llamó Estado del Bienestar, al fin y al cabo un reparto más justo de la riqueza generada.

Una crisis económica, a mi modesto entender provocada con toda la mala intención, hace estallar el sistema en muchos países, en vías de desarrollo, como en el caso de España, y pone al descubierto las miserias del bipartidismo, cuando unas comunicaciones que devienen cada día más incontrolables ponen al descubierto las miserias de unos y otros. El Partido Socialista primero, es expulsado democráticamente del poder en 2011 con la terrible acusación de haber practicado políticas neoliberales y recortes en los derechos sociales, siguiendo las directrices de una todo poderosa UE. Inexplicablemente, los españoles dan la mayoría absoluta al máximo representante del neoliberalismo  el Partido Popular, que si bien durante los últimos dos años del gobierno socialista, le ha recriminado a este el atentado contra los derechos básicos de los trabajadores; no haría otra cosa al llegar al poder que endurecer aún más los recortes sociales, procurando al país, un retraso en este aspecto de por más de 20 años.

Los dirigentes socialistas en la oposición, se dan cuenta que el sistema toca a su fin y empiezan a preparar la renovación de su formación política, en forma de abrir paso a una juventud, totalmente limpia de los errores cometidos y  con una renovación de estrategias, (celebración de primarias),  o sea manteniendo los principios básicos, y adaptándose a la nueva realidad.

Desde los poderes fácticos la reacción no se hace esperar y bajo mano, con disimulo, se potencia desde los medios de comunicación una nueva fuerza de izquierdas, altamente idealista, lo que la hace fácil de controlar para que recoja los beneficios de una campaña a todas luces orquestada de desprestigio del PSOE al que se emula a un Partido Popular, que debido a su implicación en alto grado con la corrupción se considera amortizado y destinado a desaparecer. Esto obliga a crear una nueva fuerza emergente en la derecha que canalice el voto de este sector y la encuentran potenciando a una formación nacida en Cataluña, de carácter plenamente nacionalista español y opuesta al nacionalismo catalán que presentan como al gran regenerador de la derecha democrática española, capaz de emularse a la derecha europea.

Llegan las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo del 2015 y los fácticos de este país, comprueban con satisfacción haber alcanzado sus objetivos, por cuanto la izquierda se encuentra plenamente dividida y la nueva derecha, adquiere un papel decisivo, en gran parte de poblaciones y autonomías del país, lo que les augura un remate final en las generales del próximo otoño.

Pero…. Algo puede dar al traste con estos propósitos, pues según apuntan en algunas partes, PSOE y PODEMOS se pueden llegar a entender y si al final resulta que para PODEMOS, el PSOE no es la peste y el origen de todos los males de la sociedad española, y para el PSOE, PODEMOS deja de ser este grupo de radicales que no tocan de pies en el suelo, se podría acabar configurando un bloque de izquierdas que con toda seguridad si daría al traste con las pretensiones de los poderes a la sombra y de una vez por todas, e iniciar en España una autentica revolución social que nos lleve a la senda del progreso.

lunes, 11 de mayo de 2015

DESCONFIAR DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS


 
Leo en el periódico el País, que la Sociedad española desconfía de los partidos políticos y automáticamente mi índice de preocupación ha aumentado en grado superlativo, pues con 69 años de experiencia, 32 de ellos bajo la dictadura franquista, uno ha aprendido que los partidos son la base estructural de la llamada democracia representativa, que hasta hoy, y según proclamó Winston Churchill es el menos malo de todos los sistemas de gobierno que en el mundo existen.

Soy consciente que hoy en día es signo de modernidad cargar contra los partidos, en general, y contra dos de ellos en particular en nuestro país, responsabilizándoles de todos los males habidos y por haber, incluso de haber matado a la madre de bambi, y por ello me temo que inducir a reflexionar sobre este tema, desde el punto de vista de un militante socialista, convencido además que los partidos políticos, pese a los errores que se hayan podido cometer, siguen siendo la base de la democracia representativa y que fuera de ellos, este sistema no es en forma alguna viable; puede provocar irritabilidad en algún lector, les pido disculpas por anticipado, pero tal y como dice la frase que encabeza mi bloc, aquí escribo mi más sincera y honrada opinión.

De entrada y con el fin de aclarar conceptos, apunto que para mí, un Partido Político no es más, (o debería ser), que una serie de ciudadanos ideológicamente afines y con voluntad de servicio a la sociedad, que se unen y se organizan para luchar juntos y de forma efectiva para los fines propuestos. Se sobreentiende en esta definición, que uno de los principales objetivos, consiste en alcanzar el poder, como herramienta para aplicar las políticas necesarias para la transformación social que se pretende.

Hasta los año 90 del pasado siglo XX, en la totalidad del orbe democrático, el concepto poder se asociaba exclusivamente al gobierno de los estados, pues era por todos aceptado, la sumisión del poder económico a la organización estatal. Sin embargo, la revolución neoconservadora, iniciada por Ronald Reegan y Margaret Tatcher, que adquiere su máxima dimensión en el gobierno de George W. Bush, viene a constatar que el poder real, se encuentra en manos de una élites, mundiales privilegiadas, que siendo los tenedores de la deuda pública de la mayoría de los países, someten a los estados a su voluntad hasta el punto de dictar las políticas a practicar, en función del aumento de sus beneficios.

Esta situación, viene a trastocar todo el planteamiento del sistema de Partidos, a los que la cuestión les pilla completamente a contrapié y que en un principio se demuestran incapaces de adaptarse a la nueva circunstancia, en particular la socialdemocracia, que no acaba de encontrar su sitio fuera de las fronteras del estado nación, donde hasta hoy se desarrollaba; cuestión que se me antoja paradójica, si tenemos en cuenta que es precisamente la socialdemocracia quien había impulsado la idea de una Europa Unida, como estructura supranacional que estuviera en condiciones de competir, en igualdad de condiciones en un mundo que se preveía en un futuro, de carácter multipolar.

Los partidos liberales y conservadores, la derecha pura y dura, se adaptó cediendo a las nuevas condiciones impuestas y prestándose a ser, no herramientas de transformación social, si no fieles peones que facilitaran, los designios de las nuevas élites dominantes.

En España, en estos últimos 4 años, hemos tenido la desgraciada ocasión de comprobar, como un gobierno del más puro estilo neocon, siguiendo las directrices del neoliberalismo imperante en la Unión Europea,  ha desmantelado un incipiente estado del bienestar y recortado hasta límites inasumibles los derechos sociales de los ciudadanos. Sin embargo, la reacción no se hace esperar y una renovación en profundidad en la socialdemocracia, tradicional, (PSOE) nos hace albergar esperanzas, de un futuro mejor.

Sobre la aparición de nuevas fuerzas políticas, lamento no ser muy optimista al respecto, por cuanto su indefinición sobre su situación en el tablero (“no somos de derechas ni de izquierdas”), no me permite albergar esperanzas que en caso de una victoria, sean capaces de sacar verdaderamente el país del problema. Por otro lado, su fulgurante ascensión, tanto de Podemos como de Ciudadanos, y el apoyo mediático que han tenido, me induce a sospechar, que su caída, pueda ser igual de fulgurante, cuestión que veo respaldada por el hecho, en uno y otro de una excesiva personalización en su líder principal.

La desconfianza de una buena parte de los ciudadanos hacia los partidos políticos, cuestión que hasta ahora se ha traducido en una notable abstención, la intentan arreglar estas nuevas formaciones, presentándose como los salvadores de la patria, desde un purismo a prueba de bomba e intentando captar el voto de la masa indignada con todo lo que huele a política; mientras que por otro lado, desde la derecha se tiende a diluir las abismales diferencias entre centro derecha y centro izquierda con el mensaje de “Todos son iguales”. Ya veremos el 24 de mayo, lo que llaman nueva política consigue sacar gente de la abstención o por el contrario, esta va a seguir en progresivo aumento, pronosticando un negro futuro al sistema democrático.

domingo, 3 de mayo de 2015

....Y AL FINAL LOS TRABAJADORES PAGAMOS LA CRISIS


 
Por mucho interés que los poderes fácticos del planeta hayan intentado, con sutiles o abiertas proclamas, responsabilizar a la sociedad en general de ser los causantes de la crisis económica; recuerden aquello de “haber vivido por encima de nuestras posibilidades” no han conseguido que la idea calase en la mayoría de las mentes de la población, aunque si por imposición que seamos nosotros, los trabajadores, quienes nos hayamos hecho cargo de los costes que ella ha ocasionado, saliéndose de rositas los verdaderos causantes de la misma.

La izquierda posibilista, la socialdemocracia europea, no supo o no pudo, desde posiciones de poder corregir esta situación y cargar sobre las espaldas de los verdaderos responsables, los desastres de sus políticas de descontrol absoluto de la economía, y el trasvase del poder real, desde la política y la democracia hasta el oscurantismo de unos entes llamados mercados habían provocado. Algunos por no haber salido de la oposición desde el comienzo de la crisis y otros, como fue el caso del PSOE en España, o actualmente el PSF en Francia, por no haber sabido encontrar el camino adecuado desde la ideología izquierdista y abandonarse a las políticas neoliberales, aunque con la atenuante de no aplicarlas del modo más radical, si lo suficiente para que la sociedad y el electorado dejara de confiar en ellas.

Dice el refrán con mucha sabiduría “A lo hecho pecho” y hoy ya no podemos volver atrás, por lo que haríamos mejor pensar de cara al futuro y ver si de alguna forma podemos sacar algún provecho de la experiencia. ¿Qué debe plantear la izquierda para cuando de nuevo ocupe el poder? En primer lugar y como premisa fundamental, se trataría de cortar de raíz, que las clases sociales sigan pagando las consecuencias de la crisis, mientras que aquellos que la han provocado, sean de aquí o de cualquier rincón del planeta, se vayan de rositas. Para ello y en lugares como España; después de renovar caras e ideas en la socialdemocracia, como ya se está haciendo, debemos conseguir a toda costa recuperar el poder, desbancado de él a la derecha reaccionaria, que hoy día tenemos y evitar que se traspase a manos de un substituto, que a corto plazo puede resultar igual o incluso más nocivo como es la formación Ciudadanos; y para ello es imprescindible un victoria de las izquierdas, clara y contundente, en las elecciones municipales y autonómicas, del próximo 24 de Mayo, que imposibilite los gobiernos de derecha ni tan solo a través de pactos Ciudadanos con el Partido Popular; por otra parte la debacle debe ser rotunda en el partido de Rajoy y el éxito de Ciudadanos tan modesto, que se obligue al actual presidente del Gobierno a adelantar las elecciones generales.

Por otro lado y después de los comicios, las fuerzas de izquierda deben olvidar sus viejos resquemores y intentar facilitar los gobiernos de coalición o el apoyo parlamentario a quienes de entre ellos hayan conseguido más votos, con el fin de garantizar la estabilidad política necesaria para que se puedan llevar a término sin grandes traumas, las derogaciones de las leyes injustas que en estos cuatro años de Partido Popular, se han promulgado y los cambios radicales en el modelo económico imprescindibles para devolver el poder a quien nunca le debió ser arrebatado, como es el pueblo soberano, a través de sus democráticas instituciones.

Para terminar, voy a poner un ejemplo de lo que a mi entender la izquierda debería proponer y poner en práctica en el momento de volver al poder:

El rescate de Bankia, Caixa de Catalunya, etc. nos ha costado hasta hoy a todos los españoles, a grandes números: 50.000 millones de Euros; más los intereses que el BCE nos cobra por habernos prestado este dinero, y los costes derivados del aumento de transformar deuda privada en deuda pública hasta el 100% de nuestro PIB. En el caso de Catalunya Bank la entidad resultante de la transformación de Caixa de Catalunya recibió para su saneamiento 12.000 millones de euros y recientemente ha sido vendida al BBVA, por  1.700 millones, con una pérdida para el erario público o sea para todos y cada uno de nosotros de 10.300 millones de Euros.

Pues bien, dejémonos de monsergas y ya que no podemos volver atrás con el tema de la aportación que en su día se hizo de dinero público, conservemos Bankia, como el embrión de una gran Banca Pública y recuperemos Cataluña Bank incorporándola al mismo grupo; rentabilizando así tanto económicamente como socialmente el esfuerzo que hemos tenido que hemos realizado sin consulta previa alguna. Una Banca Pública lo suficientemente potente, es el factor de control del sector financiero privado que este país necesita, además de canalizar la llegada del crédito a las pequeñas y medianas empresas financiando a todas aquellos emprendedores impulsores de un nuevo modelo económica fuera de la especulación pura y dura que es lo que en verdad nos permitiría salir de la crisis, y repartir justamente la riqueza generada.